Hola!

Reviews:

Guest: Sip, parecido a que con Asia pero se explicará a fondo más adelante. Gracias por lo de Tannin, no lo recordaba. Espero esta no te decepcione aunque te digo que no me concentré demasiado en esta, pero te aseguro que las futuras serán mucho mejores.

Erendir: Diría que por fin, estaba inspirado y decidí seguir con esto. Con el tiempo todo el pasado se irá descubriendo. Gracias por la ayuda, por cierto.

XD hoy hay muchas notas.

Nota 1: Violencia, groserías y posibles escenas subidas de tono.

Nota 2: Solo Rias y Nene llamaran a Issei, "Ise".

Nota 3: Probablemente use cosas de otro anime más adelante.

Nota 4: También aclararé que puede ser que Raizer sea más fuerte que en el cannon, más adelante también lo será Kokabiel.

—Diálogos.

"Pensamientos"

—{Ddraig, Albion, Fénix, etc hablando a través de sus portadores}

Highschool DxD no me pertenece.


Capítulo 7:

Mientras el combate entre Raizer Phenex e Issei Hyodo daba inicio y la conversación de Tannin con su hijo David ocurría, el antiguo equipo de Vali Lucifer perteneciente a la Brigada del Caos observaba todo desde algún lugar desconocido.

—¿Estás seguro de esto, Lilith?—preguntó un hombre con apariencia de mono.

—Sí, quiero que ese infeliz suplique por su vida—respondió la mencionada con una voz llena de odio.

—¡Oh! Parece que Lilith tiene resentimiento por Vali—dijo inocentemente Kuroka, acompañándose con un movimiento de orejas.

—Será interesante, podremos ver en qué nivel se encuentran los Jagers—acotó un rubio que portaba una llamativa espada.

—Yo creo que te tomas esto demasiado en serio, Lilith—volvió a hablar el mono.

—Cállate, Bikou—si bien todos estaban de acuerdo en acabar con el líder de los Jagers, solo ella tenía un motivo suficiente como para querer asesinarlo. Había viajado a Japón para averiguar qué tan fuerte se había hecho el Hakuryuuko, y satisfactoriamente creía que por fin estaba al mismo nivel.

—Ese chico…el de guantelete dorado, ¿Es Issei?—Kuroka había fijado su vista en la pantalla donde peleaba el chico y, para sorpresa de los aficionados, abrumaba con su poder y resistencia al Phenex.

—Sí…creo que sí—le respondió el rubio, descendiente del mismísimo Rey Arturo.

Lilith sacudió su capa, alargándola y tragándose a sus compañeros junto con ella. Aun debían aguardar a que el momento llegara.


Raizer esquivaba con facilidad los golpes del castaño. Podía notarlo rápido y fuerte pero él era un demonio de clase alta que no se vería en problemas por alguien como Issei. En un principio había creído que podía ocasionarle alguna dificultad pero ahora comprobaba que estaba equivocado.

—¿Vas a seguir jugando?—preguntó con sorna al verlo jadear de cansancio. Sonrió. Un cuerpo humano era muy débil en comparación del suyo, uno de demonio purasangre.

—Al menos hasta que tú te pongas serio…—los ojos de Issei adquirieron un tono rojo carmesí y una sonrisa de diversión se dibujó en su rostro.

—Hmp, solo eres un creído—frunciendo el ceño en señal de fastidio, creó dos esferas de fuego en ambas manos que fueron aumentando en tamaño hasta ser del doble que el mismo. Sonrió al ver como su oponente se colocaba en guardia, esperando a defenderse.

—Vamos…solo arrójalo—a pesar del vitoreo del público, pudo oír el murmullo del chico.

—Sin tanto lo quieres… ¡Muere!—lanzó su ataque, que se unió para crear un torrente de fuego dorado enorme que alcanzó al joven incluso aunque este intentó moverse. La velocidad fue demasiado para él.

EXPLOSIÓN

Aguardó unos segundos a la espera de que el castaño apareciera. La arena estaba cubierta por fuego y humo que le imposibilitaba tanto a él como al resto de los demonios distinguir bien que ocurría entre las llamas.

—¡Vamos, Ise!—Nene gritó con ligera desesperación al no notar reacción en el campo—¿Onii-san, que sucede?

La castaña se giró para ver al albino en su habitual postura relajada. No parecía despreocupado por lo que ocurría frente a sus ojos, se lo veía algo distraído. Nene lo tomó de la manga de su campera para llamar su atención, cosa que funcionó.

—¿Eh?—pareció despertar unos segundos, luego la observó—, tranquila, no pasa nada. Issei derrotará a ese sujeto.

Asintiendo a sus palabras, la chica se limitó a seguir mirando el campo de batalla pero viendo de reojo a su amigo. Vali Lucifer no solía ser alguien distraído y apostaba a que algo estaba perturbándolo. Esperaba que no sea nada muy malo.

Por parte de Rias, solo observó con seriedad lo que ocurría. Ignoro los comentarios halagando a Issei de sus padres y se limitó a responder con monosílabos las preguntas de Milicas.

—Raizer-san es muy poderoso…—lo oyó murmurar al joven Gremory.

Ella asintió.

—Lo es…pero no subestimes a Ise—le sonrió cariñosamente mientras revolvió sus cabellos rojos como los de ella.

—Sí…

Milicas volvió a fijar la vista en la pelea, notando como el humo iba disipándose de apoco y ya casi no quedaban rastros del ataque. Y fue en ese momento que todo el mundo ahogó un suspiró mezclado entre la sorpresa y la incredulidad.

En el mismo lugar donde había estado en el momento donde recibió el ataque, Issei se mantenía de pie con los brazos cruzados y mirada seria, sin siquiera un rasguño o algo que indicara que un demonio inmortal de clase alta como Raizer Phenex lo había atacado con las llamas del Fénix. Siquiera sus ropas estaba quemadas.

—¿Pero qué…?

—¿Cómo lo hice?—lo irrumpió el castaño sonriendo con diversión. Le gustaba que ese sujeto se viera sorprendido por sus habilidades.

—¡No es posible que salieras ileso de eso!—gruñó el rubio con indignación, un círculo mágico apareció frente a él y extendió ambas manos para concentrar energía demoniaca y, liberando su poder, una lluvia de fuego dorado salió disparado hacia Issei.

—Bien, te lo dejo a ti…Fénix—el chico cerró los ojos con tranquilidad y extendió la mano que poseía el guantelete dorado usándola como única defensa.

Esta vez, todo el mundo y las cámaras se concentraron en el humano y no en el devastador ataque que irradiaba de Raizer. Las llamas se acercaron con ferocidad y lo alcanzaron, pero fueron detenidas por la mano de Issei, ocasionando que este retrocediera rápidamente hacia una de las paredes que delimitaba el campo. Se estrelló con fuerza y las paredes crujieron a su alrededor.

CRUJIR

—¡Ja!

Raizer rio, dando por finalizada la pelea. Tuvo que posponer su festejo al ver como todos seguían sin reaccionar, por lo que vio como Issei salía del cráter con algunos rasguños que indicaban que había sentido más el golpe con la pared que su ataque. Era imposible.

—Podemos estar así todo el día—murmuró Issei con la vista gacha y sus ojos cubiertos por su flequillo.

—¿Qué mierda eres, niño? Estoy seguro que ambos ataques pudieron haberte matado. Incluso un demonio de clase suprema no saldría ileso si le doy de lleno con mi fuego del Fénix—habló con cierta furia e incomprensión.

Issei sonrió con cierto aire macabro.

{Deberías acabar con esto pronto}


—Entonces… ¿Azazel planea algo contra la Facción de demonios?—gruñó Tannin.

—No descarto que sea parte, pero creo que no es el líder de esto—respondió David, ya se imaginaba quien podría ser—. Hace años, cuando Vali salvó a Issei de esos caídos y lo unió a nuestro equipo, pude sentir poderes de dragón dentro de él. Y lo confirmé cuando Vali dijo que era el Sekiryutei.

—Pero dijiste que, actualmente, ya no es el portador de Ddraig.

—Eso es porque los ángeles caídos se lo robaron. No tengo muy en claro que ocurrió pero ella nos dijo que en realidad querían sacarla a ella y no a Ddraig.

—Explícame bien todo, muchacho, no te andes con vueltas. ¿Quién es "ella"?

—Fénix. Ayer cuando logró despertar su Balance Breaker pudimos comunicarnos con ella y nos contó un par de cosas…

—No me interesa saber qué ocurrió con Fénix para terminar de la misma manera que Ddraig y Albion, eso ya lo sé—bufó Tannin.

Sabía de antemano que, de igual forma que Ddraig y Albion, Fénix era una criatura inmortal muy poderosa que destruía cualquier cosa que se le cruzara, y en un día que estaba de malas era aún peor. Los líderes de cada Facción decidieron capturarla el día de su muerte y renacimiento, que era cada quinientos años. Fue algo que agradecieron pero pronto se lamentaron; sus portadores, o mejor dicho su portador, vivía quinientos años de inmortalidad para luego morir y renacer casi al mismo tiempo, lo que no sería malo si ese sujeto se comportara adecuadamente pero no contaban con tanta suerte.

—Lo supuse—respondió David, luego agregó—, lo que sé que te interesara a ti y a los maous será saber que dentro de la Facción de caídos hay un grupo que trabaja para obtener un ejército de usuarios de Sacred Gears. Fénix dijo que no sabe que planean, pero te aseguro que no es nada bonito.

Tannin dejó de mirar la sorprendente actuación del chico Hyodo frente a Raizer Phenex para fijar la vista en su hijo, que hablaba seriamente.

—Debo hablar de esto con Sirzechs y los demás—habló el dragón. Tenía la leve impresión de que algo malo podría ocurrir esa misma tarde.

La paz era algo que las Tres Grandes Facciones buscaban pero que últimamente era difícil llevar a cabo debido a la aparición de la Brigada del Caos y la intromisión de los Jagers. Estos últimos aparecieron de un día a otro y nadie sabía bien cuál era su objetivo, pero por ahora tenían una tregua. A Tannin eso le fastidiaba en demasía, especialmente por el hecho de que su hijo formara parte de ellos.

—Estaría mejor si por ahora nos mantenemos en silencio, con Vali discutimos y creemos que lo mejor sería esperar a ver algún movimiento de los caídos o de la Brigada.

—¡Oh, genial! Eso me tranquiliza, esperemos a que ataquen primero, ¿Por qué no?—gruñó sarcásticamente el dragón.

—Tranquilo, sabemos lo que hacemos…y si algo sale mal, asumiré la responsabilidad—juró el castaño.

—¿De verdad?

—No.


Raizer estaba hecho una esfera de fuego. Concentraba toda su energía demoniaca para realizar un poderoso ataque y acabar con el humano Issei Hyodo, que había sido atacado por cientos de poderosos ataques de fuego que parecían ser inservibles frente a él. Todo el mundo veía como no atacaba y se mantenía a la defensiva, recibiendo lo que venga.

—¡Maldito, te juro que vas a morir!—bramó cegado de ira el Phenex. Ahora mismo le valía una mierda el compromiso con Rias Gremory, solo quería masacrar a ese chico.

—Eso dijiste hace un rato, y aún estoy aquí—sonrió Issei. Todo estaba encaminándose a terminar bien para él, Fénix estaba ayudándole a defenderse, absorbiendo todo el poder de Raizer cada vez que lo atacaba con poderosas llamas.

Podría decirse que Issei le debía su victoria a Nene. Sin ella, no habría podido aguantar todo ese poder y, a pesar de ser el portador del Ave Fénix, su cuerpo se vería sobrepasado por la cantidad de poder y moriría. Tuvo suerte que Fénix ideó esa estrategia hace un tiempo; prácticamente Nene había drenado el poder dentro de Issei y lo había guardado en ella. Lo único que tenía que hacer en caso de querer atacar era usar lo que absorbió de Raizer.

EXPLOSIÓN

La explosión ocasionó un destello de luz que cegó momentáneamente a los espectadores y terminó de destruir la arena, dejando a su paso destrucción. Raizer, ya conociendo los resultados, frunció el ceño con enojo, Issei se veía más demacrado que antes y leves quemaduras había en su ropa pero se encontraba listo para seguir.

—¡Issei!—rugió la multitud al ver como el valiente pretendiente de Rias resistía todo lo que le llegaba. Incluso la misma chica estaba asombrada.

—¡Vaya! Ya veo porque estas decidida a romper tu compromiso—Venerana sonrió acariciando la cabeza de su hija.

—Okaa-san…—murmuró como niña pequeña.

Por parte de Issei, debía admitir que se sorprendió por la poderosa y destructiva técnica. Le dolió más que los ataques de Vali en entrenamiento.

—¿Qué pasó, Fénix? Dijiste que no me preocupara por sus ataques—gruñó en voz baja, comunicándose con su residente.

{Chico, te dije que la estrategia funcionaria si eras más fuerte. Ahora tu cuerpo llegó al límite y si sigues así, tarde o temprano un ataque suyo te hará estallar al no aguantar tanto}

Eso era malo. Se maldijo interiormente por confiarse y decidió que era momento de empezar a pelear. Su plan era resistir hasta que Raizer llegue a su límite y derrotarlo a puño limpio sin exponer su condición de portador del Ave Fenix. Según palabras de Vali, sería imprudente y se vería obligado a convivir con los demonios, precisamente los Phenex.

Justamente ellos eran los que más asombrados estaban. Ese chico hacia ver a su clan débil al recibir sin demasiada preocupación uno tras otro ataque del Phenex. Las siervas del rubio miraban atónitas lo que ocurría.

—Raizer está en problemas, parece que ahora va a luchar en serio el chico—murmuró el mayor de los hermanos.

—Vaya… ¿Qué tan fuerte es ese chico para dejar en ridículo a Raizer, nii-san?—Ravel miraba sin perder detalle de lo que ocurría, ese chico le llamaba altamente la atención.

—No lo sé, pero no creo que falta mucho para que lo sepamos…—respondió, dejando escapar un suspiro.

Volviendo al campo, Raizer estaba hecho una furia.

—Una basura como tú no puede ganarme…—murmuró, luego lo gritó con más fuerza y se lanzó sobre Issei.

—¡!

Comenzaron un combate a puños, intercambiando golpes rápidamente a diestra y siniestra, sin darle oportunidad al otro para apartar la vista. Raizer esquivó la mano desnuda de Issei ágilmente, tomándola para detenerlo y asestarle un rodillazo en el estómago que logró dejar sin aire al castaño, pero este reaccionó rápidamente y acertó un cabezazo sobre la quijada de su oponente que se vio sorprendido por el golpe. Sin embargo eso no fue todo e Issei lo tomó de su camisa y con su guante dorado lo golpeó.

Raizer se tambaleó por el golpe y retrocedió, recomponiéndose para luego mirar con odio al Hyodo.

—Eres una simple porquería, no hay forma de que seas mejor que yo—escupió.

—¿Quieres más pruebas?

Raizer negó para su sorpresa.

—No me refiero a eso. Digo que no podrías ser mejor que yo aunque quisieras, no eres nada, niño. Solo un simple humano que se cree especial por tener un Sacred Gear que lo hace más fuerte que el resto, ni siquiera tienes familia o amigos, eres un inadaptado que debe juntarse con gente igual a ti.

—¿Qué quieres decir?

Raizer sonrió. Si no ganaba, al menos humillaría al chico. Hace tiempo que ambos habían olvidado que Rias estaba de por medio.

—Que, los Jager—mencionó despectivamente el nombre del grupo—, no son nada más que patéticos recluidos de sus lugares. Mírate, tu o esa mocosa Kurosaki no son humanos del todo pero tampoco son de alguna facción. Draconis es un raro que no es ni dragón puro ni humano, es un mestizo que no llega a ser ni una cosa ni la otra, lo mismo con Yoko, ni siquiera es una demonio purasangre—sonrió al ver como parecía realmente enojado por sus palabras—. Y Vali es patético al querer juntarlos a todos ustedes en un mismo lugar. Aunque, pensándolo bien, ¿A que otro lugar pertenecerían ustedes?

Para el final, Issei ya apretaba los dientes con furia al igual que sus puños, intentando aguantar las ganas de arrancarle la cabeza a ese sujeto. Pero no pudo.

A una velocidad imposible de ver para muchos, se lanzó sobre su oponente y lo golpeó con su guantelete cargado de llamas doradas que hicieron que todos ahogaran un grito de sorpresa, e incluso algunos de miedo.

—¡¿Qué acaba de suceder?!—gritó Ravel al ver como un aura dorada cubría el cuerpo del oponente de su hermano.

—Él… ¿Será posible?—murmuró Ruval. Todos los Phenex estaban pegados al borde de la grada, viendo con sorpresa a Issei y ya no importándole la casi inminente derrota de Raizer.

Justamente él era quien más incrédulo estaba, pero debía admitir que sospechaba algo desde el momento en que discutió con él en la Academia Kuoh. Ahora era algo real.

—¿Eres…el portador del Ave Fénix?—jadeó al ver como este asentía.

No hubiese necesitado de todas maneras una respuesta ya que esta estaba frente a sus ojos. Issei se mantenía de pie con un guantelete dorado cubriendo su brazo izquierdo hasta el antebrazo, emitiendo llamas doradas y siendo liberada su cuerpo un aura dorada y caliente. Retrocedió instintivamente al verlo dar unos pasos en su dirección.

—Por eso…podías…anular mis llamas—la impresión era tan grande que le costaba pronunciar palaras.

—No tenía pensado usarlo, pero no dejaré que insultes a mi equipo—y sin esperar respuesta, arremetió contra el rubio y le acertó un poderoso puñetazo recubierto de llamas doradas que ocasionaron una enorme llamarada que cubrió de humo parte de la arena de batalla.

EXPLOSIÓN

Todos estaban atentos y sin despegarse de sus lugares, inmóviles a la espera que la arena se disipara y pudieran ver que ocurría.

—Imposible—Vali abrió los ojos como platos.

—Ise…—murmuró Nene, incrédula.

—Increíble—Yoko parecía descolocada, como todos.

Mientras, en el palco de Maous todos estaban asombrados y bastante aliviados de que por fin se conociera la identidad del sujeto que era el portador del Fénix. Era momento de que pague por todos sus pecados cometidos.

—Onee-chan, dime que estoy viendo mal—murmuró el mayor de los hermanos Phenex.

La rubia no respondió. Estaba tan fascinada que no podía reaccionar, no supo por qué razón ese chico le llamó la atención desde el momento en que lo vio a lo lejos en una de sus visitas a la Academia Gremory, y ahora sabía por qué. Sin duda que iba averiguar quién era.

En el campo, un perdido juez se acercaba tímidamente para dar el resultado de la batalla.

—…Y el ganador es…Issei Hyodo—habló sin siquiera acercarse a levantar la mano del ganador.

Issei sonrió con arrogancia a Raizer.

—Perdiste. No importa quién sea yo, pero si pierdes con un marginado eso te hace aun peor de lo que dices que somos nosotros—se acercó a él y lo tomó del cuello de la demacrada camisa—. Te lo advierto; la próxima vez que hables así de mis amigos, te mataré no importa qué.

Soltó al rubio, haciéndolo caer de bruces al suelo y dejándolo aturdido.

—Bravo, bien hecho.

Unos aplausos hicieron que Issei deje de darle importancia a Raizer y se volteara. Era el mismísimo hermano de su "amada", Sirzechs Lucifer. Tragó saliva sonoramente e incluso abandonó su postura ofensiva, apagando sus llamas.

—¿Q-que quieres?—preguntó con valentía. Conocía las historias sobre ese sujeto a manos de David, Vali y Yoko, Raizer no era nada en comparación a ese pelirrojo.

—He venido a felicitarte, Hyodo-kun, has derrotado a Raizer Phenex y logrado romper su matrimonio con él. Sin duda eres alguien valeroso—respondió sin dejar de sonreírle. Luego de llegar a su lado, se dirigió a todos los demonios presentes—. Señoras y señores, con ustedes, el ganador y portador del Ave Fénix; Issei Hyodo.

En ese momento los gritos se hicieron presentes, exclamaciones de apoyo, aliento e incluso declaraciones de amor hicieron ruido en la cabeza de Issei. Que por su parte solo se mantuvo algo aturdido y alzó una mano en señal de saludo a sus nuevos fans. Aunque la mayoría era de jóvenes enamoradas y niños.

Para su suerte, el Maou rápidamente lo sacó de la arena y llevó a un lugar apartado. Allí se encontró con varios demonios desconocidos que nunca había visto pero se le hacían vagamente familiares, aun se encontraba algo aturdido por la pelea y comenzaba a sentir como su cuerpo le pasaba factura. Estaba tan distraído que no prestó atención cuando la cabeza de la familia Gremory entró al lugar seguido del de los Phenex. Tampoco cuando lo hizo Vali Lucifer, Yoko Uzumaki y Nene Kurosaki, reaccionó cuando sintió que la castaña apoyaba una mano sobre su hombro.

—¿Nene?

—Tranquilo, Ise, lo hiciste bien. Nada sucederá, te lo aseguro —dijo la castaña.

E Issei creyó que tenía razón.


David sonreía despreocupadamente frente al gran dragón Tannin. Habían visto la victoria de Issei sobre Raizer y decidieron imitarlos, batiéndose en una pequeña pelea.

—¿Te divertiste?—preguntó David, jadeando.

—Eres muy débil para mí—respondió Tannin con una media sonrisa, igualmente se encontraba cansado como el Draconis. Extrañaba la presencia del chico en sus terrenos.

Se mantuvieron charlando sobre cosas pasadas un tiempo más hasta que David decidió que era hora de partir rumbo a donde estaba pactado que se vería con el resto de los Jagers. Recordó su charla al dragón y le advirtió que no contara nada, al menos de momento. Se despidió y se marchó.

Caminó por las calles del Inframundo y rápidamente se mezcló entre la multitud. A pesar de saber que no importaba que supieran quien era, usaba la capucha para ocultar su rostro. Recordó lo ocurrido el día de ayer; sin duda que Kokabiel estaba planeando algo gordo con respecto a las Sacred Gears y sospechaba que tenía algo especial para la Boosted Gear que le pertenecía a Issei, por el momento había decidido mantener en secreto lo que sabía; según Fénix, le había contado a su portador que se había fusionado con Ddraig, cosa que no era así pero que usarían hasta encontrar al dragón.

Rápidamente llegó a la residencia Gremory donde, después de presentarse, le permitieron entrar y se encaminó hasta donde Grayfia le indicó estaban todos los Jagers y Gremorys. Una vez llegó frente a la puerta, se detuvo al escuchar voces.

—¡No, me niego!—esa era Nene.

—De igual forma, tu no decides nada, Nene—esa era la voz de Vali.

—¿!Onii-san hará cochinadas con Ravel-sama o con Rias-sama!?—gritó/preguntó Yoko eufóricamente.

—No es lo que crees…—la voz de Issei sonó muy diferente para David. Usualmente era alguien calmado y frío, pero esta vez sonaba algo inseguro y alterado.

—¿No? Pues me parece que entendí bien que ocurría—acotó Nene con un enojo evidente.

—Nene…yo…—escuchar tartamudear a Issei fue suficiente como para decidir entrar e ingresó sin llamar.

Todos fijaron unos segundos la vista en el nuevo integrante y, luego de estudiarlo por unos segundos, rápidamente volvieron a discutir sobre algo que David no entendía pero involucraba a Issei, Rias Gremory, Ravel Phenex, al Ave Fénix y sobre compromiso. Con sus sentidos de dragón podría entender todo: si solo se callaran algunos.

—¡Podrían callarse unos segundos!

SILENCIO

Todos miraron a David, esperando a que dijera lo que tuviera que decir pero antes de que hablara, Nene lo interrumpió.

—¡No!¡Me niego!—chilló la castaña.

—No está a tu disposición…—susurró Vali por enésima vez, parecía el que más incómodo se encontraba en esa habitación.

David decidió que lo mejor sería preguntarle a la menor (al menos, en apariencia) del grupo. Yoko, que lanzaba preguntas al nervioso Issei, se detuvo y lo observó con una sonrisa que contradecía a la mayoría de los demonios (y los que no eran también). La peli morada procedió a explicarle lo que acababa de suceder luego de la victoria de Issei sobre Raizer.


Hace unos momentos…

Issei miraba con seriedad a los seis sujetos que se reunían en esa enorme mesa, Yoko, que se encontraba a su lado le explicó quién era cada uno; Lord Gremory, Lord Phenex, Lucifer, Belcebú, Asmodeo y Leviatán, los últimos cuatro los reconoció al ser los Cuatro Reyes Demonio. Parecía que discutirían algo serio.

—¿Y yo que tengo que ver en esto?—preguntó.

Yoko no le respondió y en su lugar volvió a mirar al frente. Issei resopló con aburrimiento y cierto cansancio. No tenía interés en lo que estuvieran hablando, solo hasta que mencionaron su nombre y Vali protestó fue que comenzó a poner atención.

—No tienen derecho a elegir por sobre él—fueron las palabras del albino.

Lord Phenex se acomodó en su asiento y entrelazó las manos, apoyando los codos sobre la mesa y mirando seriamente al líder de los Jagers y dijo:

—Él no tiene que decidir nada, lo estamos salvando de su castigo, debería agradecernos.

Issei masculló una maldición, aguantándose las ganas de insultar a ese sujeto. A diferencia que cuando le sucedió con Raizer, pudo contenerse.

{Presta atención, muchacho, esto será sin duda divertido}

"Lo será para ti, yo aún no sé qué pasa"

Fénix río con burla.

{Ya lo veras…}

Issei ignoró al ser inmortal y siguió escuchando todo.

—Opino que Hyodo-kun debe elegir, sabrá que es mejor para él—sonrió Lord Gremory.

—Suena bien, deberíamos decírselo, después de todo por algo está aquí—dijo Lucifer, volteándose para ver al castaño.

Issei, que siempre aparentaba seriedad y frialdad, tragó fuerte al ver como esos seis demonios fijaban la vista en él. Esperaban una respuesta de algo que no estaba enterado. Vali debió notar que no sabía de lo que hablaban porque apoyó una mano en su hombro para llamar su atención.

—¿Qué sucede, Vali?

El albino bufó para después mirar a los presentes.

—Suele pasarle, se distrae y no presta atención a su alrededor—luego de decir esas palabras, volteó para ver fijamente al chico—. Issei, lo que están discutiendo es que debes elegir, entre comprometerte con la próxima heredera del clan Gremory o la hija menor del clan Phenex, no t…

—¡Ni hablar!—gruñó con enojo—, yo no tengo nada que ver con los demonios y no me comprometeré con nadie.

Antes de que Vali explicara que esa no era buena idea, Asmodeo lo interrumpió.

—Si te niegas, solo harás las cosas más complicadas y tediosas para todos. En especial para ti—dijo sin abandonar su postura aburrida, teniendo su cabeza apoyada sobre la palma de su mano.

—Lo que Asmodeo quiere decir es que lo mejor sería aceptar esa oferta—habló Belcebú antes de que Issei pregunté la razón—; si te niegas no quedará otra que darte un castigo mucho peor.

—¿Por qué quieren castigarme, por derrotar al imbécil de Raizer Phenex?—dijo cruzando los brazos con un gesto indiferente.

—Me temo que no, Hyodo-kun—dijo Sirzechs—. Los crímenes que ha cometido en el pasado el portador del Ave Fénix ahora recaen en ti.

Issei, asombrado y algo asustado, preguntó la razón por la que le echaban la culpa de algo que no había hecho. Fue en ese momento que la fémina de los Reyes Demonio tomó la palabra.

—Issei-chan, el portador del Fénix es beneficiado con el mismo don que él: el don de la inmortalidad—dijo la pelinegra, adoptando una postura inusualmente seria en ella, después agregó—. Es por eso que todo lo que haya hecho…hayas hecho en tu vida anterior será juzgado ahora.

—Ya veo…—el castaño pareció tomárselo bien, luego, en un rápido movimiento se movió hasta la puerta para evitar lo que sea que le tengan preparado. No era tan tonto como para dejarse hacer.

—¡Issei!—el grito de sus amigos no lo detuvo, pero cuando abrió la puerta, se encontró con dos figuras femeninas con las que tropezó y cayó estrepitosamente al suelo.

Todos los presentes se dirigieron hacia la puerta de ese salón, esperando que el joven humano no haya escapado. Los Reyes Demonios, ambos Lords e incluso los Jagers no se esperaron esa reacción de parte de él por lo que no reaccionaron. Para suerte, no había huido, solo estaba en una extraña posición.

—¿Ves, Belcebú?, te dije que no huía sino que estaba alegre de que le diéramos la oportunidad de elegir a una de ellas para evitar el castigo—habló jovialmente Lucifer.

El otro Rey Demonio solo bufó con fastidio mientras murmuraba que se suponía que era solo una con la que se comprometería. Lo que sucedía era que Issei se había tropezado con nada menos que Ravel Phenex y Rias Gremory. Y la posición era bastante comprometedora; ambas demonios estaban tiradas en el suelo y sobre ellas estaba el castaño, que con una mano estudiaba los pechos de la pelirroja y con la otra los de la Phenex menor, bastante menos voluptuosos que los de Rias.

—Ise…—Rias se mantuvo aturdida, no estaba preparada para lo que ocurría.

—Issei-kun…—la rubia tenía las mejillas sonrojadas sin poder reaccionar por el toque del chico.

—¡Ise!—chilló Nene al ver como se encontraba su querido amigo y que no parecía querer abandonar esa posición.

—¿Eh?—el castaño notó la presencia de todos y se reincorporó rápidamente. Miró sus manos, recordando el tacto de ambos pechos; eran diferentes pero les atrajo de igual manera. Sintió algo surgir dentro de sí mismo, como un poderoso fuego que se extendía por todo su cuerpo. Algo que había sentido solo aquella vez cuando Nene lo abrazo sin llevar nada, fue algo como eso.

Issei nunca se interesó del todo por el sexo opuesto, estaba muy ocupado por su atormentada mente y su sed de destrucción para prestar atención a esas cosas. Cuando entró a los Jagers, Yoko tenía un aspecto demasiado aniñado como para fijarse en ella y con Nene solo eran simples juegos, ni el más mínimo contacto físico. Algo diferente a lo de ahora.

—Lo siento—se disculpó, intentando no mostrarse nervioso.

—¿Y bien, Hyodo-kun?—preguntó Lord Gremory con una sonrisa para calmar al chico.

—Yo…


Presente…

—…Onii-san decidió que no conocía a ninguna de las dos lo suficiente como para elegir a una y Sirzech-sama le dejó un tiempo

para que las conozca—terminó de contar la peli morada.

—¿Se supone que por eso están tan alterados?—preguntó David mirando la discusión que se llevaba a cabo entre Nene y Rias, siendo Vali el que intentaba que la castaña no se entrometiera en algo en lo que tenía ni voz ni voto.

David suspiró, resignado. No era algo que le sorprendiera del todo ya que conocía los hechos de los que se le culpaban al anterior portador del Fénix. Los Reyes Demonio tal vez no veían en Issei un culpable pero conocía de parte de Tannin que siempre el que tenía al ave inmortal era obligado a formar parte de los suyos, solo que ahora se metían los Gremory por ese combate en el que Issei derrotó a Raizer Phenex

Yoko simplemente negó y comentó la razón. Todos se encontraban así porque, una vez aclarado que le darían tiempo suficiente como para poder conocerlas y luego elegir una, Nene intentó que se le diera la oportunidad de quedarse con los Jagers, cosa que fue ignorada por todos. Luego de eso Issei fue llevado a los terrenos de los Gremorys, Nene se auto invitó seguida de Vali y Yoko, comenzando una discusión con Rias.

La mencionada suspiró.

—Nene, te digo que no es decisión mía. Si no quería casarme con Raizer, ¿Por qué lo haría con Issei, de quien no sé casi nada?—se excusó Rias. No entendía la razón por la que su padre y hermano se habían organizado para que unirlo con ese chico al cual, no negaría, le resultaba atractivo pero no conocía en nada; solo sabía de él lo básico y nada más.

—¡Porque Issei no es como él!

Vali pareció estallar.

—Se acabó, Nene—la castaña dejó de discutir con la Gremory—, vámonos, no tenemos nada que hacer aquí. La decisión de los Reyes Demonio ya está tomada y sabes que no puedo hacer nada—el albino había adoptado su actitud indiferente—. Salgamos de aquí pronto, ya te quejaras cuando lleguemos a casa.

—Pero…—iba a protestar Nene, pero una mirada de Vali fue suficiente.

Un círculo mágico apareció a los pies del Hakuryuuko y Yoko se acercó, David la imitó con un gesto divertido, sonriéndole a Issei que lo miraba con suplica. Nene pareció dudar unos segundos, Vali, al notarlo, agregó:

—Además, Issei ya no forma parte de los Jagers—luego observó al mencionado—. Desde el momento en que terminaste tu pelea con Raizer Phenex, ya dejaste de serlo.

Issei se mantuvo en silencio, viendo como las personas que habían sido sus amigos por los últimos años luego de que lo rescataran de los caídos que buscaban algo que no recordaba tener se iban en ese círculo mágico, dejándolo con los Gremory. Lo último que pudo ver fue una mirada fría de Vali, una amistosa de Yoko y David, y una triste de parte de Nene. Suspiró con resignación.

—Arara, ¿Tan malo es estar con nosotros?—la Reina de Rias habló con una sonrisa despreocupada.

Issei se volteó hacia ella.

—No…es solo que…

—No pasa nada, Issei, sé que consideras a cualquier demonio, caído o ángel como tu enemigo—Rias intentó consolar a su "prometido".

—Ya.

—Bueno, antes no te los pude presentar bien—la pelirroja se aclaró la voz—; ellos son: Kiba Yuuto, mi caballero al cual ya conocías, Koneko Tojo, mi Torre—ambos saludaron con un movimiento de cabeza—, Akeno Himejima, mi Reina.

La pelinegra saludó con una sonrisa. Rias luego señaló a dos más, una rubia de ojos verdes y a otro de pelo negro azabache y ojos grises que se presentaron como Asia Argento y Neo Hyuga, Alfil y Peón respectivamente. Pudo notar algo y no dudo en preguntar:

—¿Usan el uniforme de la Academia siempre?

—Es como un símbolo de los Gremory—fue la respuesta de la pelirroja.

Luego de eso, Rias decidió que irían de vuelta al mundo humano ya que no tenían nada más que hacer en ese lugar. Para sorpresa de Issei, que era su primera experiencia en el Inframundo, viajaron en un tren perteneciente a la familia Gremory, no entendía nada por lo que tuvieron que explicarle.

—¿Y cuánto tomará llegar?

Le preguntó a Rias.

—Deberíamos llegar en más o menos una hora. Este tren pasa por la barrera dimensional usando el método legal antes de salir o llegar al inframundo.

—Creí que estaría bien si simplemente nos transportábamos usando un círculo mágico para llegar al mundo humano.

—Usualmente eso bastaría, pero si Ise y los demonios nuevos no entran o salen al menos una vez de manera oficial serán castigados por paso ilegal. Es por eso que Ise y los otros tienen que pasar por este procedimiento. Neo y Asia también pasan por su primera vez.

—¿Eh? ¿En serio? Pero yo ya vine antes usando un círculo mágico durante la pelea contra Raizer Phenex.

Sí, había llegado antes de la pelea de compromiso con Rias usando un círculo mágico que recibió de parte de Grayfia, la maid de los Gremory.

—¿Seré castigado? No seré castigado otra vez por eso, ¿Cierto?

Rias sonrió a pesar de la preocupación del Hyodo.

—Ese fue un caso especial ya que usaste un círculo mágico personal de Onii-sama que sirve como puerta trasera. Por supuesto, hacerlo de nuevo será imposible.

—E-Eso fue... así que mi boleto directo a prisión ha sido perdonado—susurró con alivio.

Issei cayó en cuenta de que estaba demasiado estresado desde su sentencia a compromiso, él no solía ser así.

—Solo intenta no propasarte a partir de ahora, ¿Sí?—la pregunta de Rias lo desencajó.

—¿Qué?

—Que, a partir de ahora, si te pasas y llegamos a algo más íntimo…te obligaran a comprometerte conmigo—la pelirroja volteó la vista, clavandola en la ventana y ocultando un sonrojo.

Por parte de Issei, aún estaba algo confuso por la decisión de los Reyes Demonios de hacerlo pasar por algo así. Sin poder evitarlo, observó sus manos, recordando el tacto de ambos pechos y por alguna razón sintió un escalofrió recorrerle la espalda; como si alguien le advirtiera que dejara de pensar en eso.

—Así que, ¿Qué piensas?

—¿De qué, exactamente?—retrucó.

—Sobre lo nuestro—al ver que se mantenía en silencio, la pelirroja adoptó una postura seria—. Ise, lamento involucrarte en esto, pero sabes que debes comportarte y seguir todo al pie de la letra…incluso si después eliges a Ravel—eso último fue murmurado para que el castaño no la oyera.

—No le des tanta importancia…—Issei no apartó la vista de la ventana, donde veía el territorio perteneciente a los Gremory—yo también me metí en esto por cuenta propia y además de que tarde o temprano descubrirían quien soy y quien sabe el castigo era uno verdaderamente cruel.

—Sobre eso, ¿No eras el Sekiryutei?

Issei procedió a explicarle lo que sabía, a pesar de no ser cierto. Le comentó sus charlas con Ddraig antes de que despertara su poder, que resultó ser Fénix que había tomado la apariencia del dragón y luego apareció con su forma real para ayudarlo en su entrenamiento. También sobre lo fácil que le dijo que sería derrotar a Raizer con su poder.

—…pero no creas que soy tan fuerte como para derrotar a un clase alta así de fácil—aclaró—; la razón es que poseo al Fénix del cual los Phenex obtuvieron su poder y yo sería inmune a sus ataques, no hay Phenex que pueda vencerme.

—Eso explicaría por qué Lord Phenex quiere al Fénix de su lado, teniéndolo como enemigo estarían derrotados antes de empezar la batalla.

—Aunque parece así de fácil, no lo es. Según Fénix solo lograría ser inmune si despertaba mi Balance Breaker, cosa que conseguí.

—Vali me lo dijo, también dijo que tardabas un rato en activarlo y que no duraba mucho.

—Sí, tarda dos minutos en activarse y solo puedo usarlo tres minutos. Debo mejorar eso sí quiero ser tan más fuerte que Vali y David—el castaño murmuró lo último pero no evitó que sea escuchado.

—Así que ¿Quieres ser más fuerte que ellos?

—Sí, siento que, junto con Nene, siempre fuimos los Jagers más débiles. David y su poder de dragón fusionado con el poder de su espada son increíblemente fuertes, Vali tiene esa habilidad innata para aprender cualquier cosa con facilidad, además de poseer a Albion. Incluso Yoko está actualmente a nivel de un demonio alta-baja, fue entonces que me decidí superarlos algún día.

Era algo que tenía pendiente y, aun ahora estando fuera de los Jagers, se mantenía firme a cumplir. Sabía que tenía un largo camino por recorrer, pero haría lo imposible para subir. Y si le veía el lado bueno, quizá aprendía cosas nuevas de los Gremorys y aumentaba el poder de sus llamas del Fénix con los Phenex, que aparentaban más experiencia en ese terreno.

En ese momento, el tren siguió avanzando hasta cruzar una barrera interdimensional que los llevó a un lugar oscuro donde solo los rieles guiaban al tren. Luego de varios minutos de viaje, pudieron distinguir una especie de estación que se acercaba, el trasporte comenzó a detenerse.

"Los demonios son raros"

{Y eso que aún no conoces mucho de ellos}

—No quiero detalles.

Fénix se mantuvo en silencio, dando por finalizada la conversación. Los siervos de Rias bajaron rápidamente y una parte de ellos subió al ascensor que se encontraba en esa "estación", quedando solo Rias, Issei, Akeno y Neo.

—¿Qué te pareció, Neo, tu estadía en el Inframundo?—preguntó Rias. Los cuatro aguardaban a que el ascensor bajara otra vez para poder subir ellos.

El pelinegro pareció meditarlo con gesto aburrido, luego dijo:

—No es la gran cosa, no he visto demasiado como para tener una buena opinión.

—Les prometo, a ambos, que la próxima vez estaremos más tiempo—anunció la pelirroja.

—Lo que digas—contestó Neo con desinterés.

—Que emoción—fueron las sarcásticas palabras del Hyodo.


Mientras que Issei todavía asimilaba la posición en la que se encontraba y conocía más en profundidad a los siervos de su posible prometida y se adentraba más en el clan y los Jagers llegaban a su hogar, algunos aliviados otros desanimados; en algún lugar montañoso en una parte desconocida del continente europeo, un chico se encontraba sentado con gesto indiferente sobre una pila de minotauros muertos. El desconocido podría hacerse pasar tranquilamente como el hermano gemelo de Issei Hyodo ya que era idéntico a él, lo único que los diferenciaba eran la vestimenta y que este no llevaba ninguna coleta para sostener su larga melena.

{Creo que exageraste un poco}

"No lo sé, quizá se lo merecían"

{Los minotauros si, los cazadores no}

La copia de Issei chasqueó la lengua con indiferencia. A diferencia del Hyodo, este usaba unas botas y pantalón de combate, usando un manto que cubría casi todo su cuerpo y rostro.

"Ellos se lo buscaron, Ddraig, no deberían haberse cruzado en mi camino"

{…}

El castaño se puso de pie, frunciendo el ceño al notar como uno de ellos gruñía al ser pisado por su pie. De un salto, bajó desde la montaña de minotauros hasta el suelo, encontrándose con un par de ángeles caídos que aguardaban a que bajara para comentarles las nuevas noticias.

—¿Qué sucede?—gruñó al estar frente a los caídos.

La mujer del par, menos impresionada que su compañero, tomó la palabra.

—Kokabiel solicita tu presencia en el punto de reunión—la caído, de mediana estatura y larga cabellera azabache, entregó un sobre al joven, este lo tomó y abrió.

—…ya veo, entonces iré—arrugó la hoja y la arrojó al suelo, luego miró al par—. Raynare, vienes conmigo—posó sus ojos en el otro, que a diferencia de la mujer temblaba como hoja—, tú encárgate de acabar a los que queden vivos de esa cosas.

—P-pero…—ante la mirada fría del chico, dejó su queja de lado y se acercó a la pila de minotauros, creando una espada de luz.

—Es un cobarde…—murmuró la pelinegra al verlo cercenar cabezas con cierto miedo.

—Eso ya lo sé.

Hizo aparecer un guantelete rojo en su mano izquierda y apuntó hacia los minotauros y el caído sin voltearse a ver si le acertaba o no. Por su parte, el caído, al terminar su trabajo se volteó para ver como un poderoso ataque se dirigía hacia él. Cerró los ojos.

Dragon Shot

Explosión

Tanto el caído como los minotauros quedaron reducidos a cenizas pero ni el actual poseedor de Ddraig ni Raynare parecieron darle importancia y, extendiendo sus alas de dragón y caído respectivamente, se dirigieron directamente al lugar donde se presentarían ante Kokabiel para comenzar a organizar la recolección de los fragmentos de Excalibur y un ataque contra la Facción de Demonios.

Durante el vuelo, Raynare ojeó al chico que poseía al Dragón Emperador Rojo. Sin duda que era una fiel copia al chico que conoció hace años y al que luego traicionó para obedecer las órdenes de su líder. Suspiró. No había nada más que el físico y la apariencia lo que lo unía al original.

—Concéntrate—se dijo a sí misma, olvidando los recuerdos de hace tiempo. Si quería seguir haciéndose más fuerte de lo que era, debía seguir por el mismo camino.

Mientras ella divagaba en sus pensamientos, él chico dragón también lo hacía.

"Ya no falta mucho, Issei, ya pronto estaremos juntos otra vez y seremos uno solo. No te preocupes, haré lo posible por volver a verte. Yo me encargaré de que nos volvamos a ver y te devolveré a como éramos antes, lo prometo".

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Nos leemos en el siguiente capítulo, cualquier duda que tengan será contestada así que, !Dejen reviews!

Saludos!

ShadowTails98...FUERA