Título: Batika

Capítulo:7 – El final de Bruno July

Autora: Symbelmynne

Capítulo: 7/

Palabras: 5,883

Parejas: Rachel Berry/Santana López

Summary: Seguramente en algún lado estará registrada la historia de Rachel Berry. Un nombre olvidado por muchos. Una persona encerrada durante siglos en las mazmorras malditas mientas la revolución ganaba y perdía.

Rating: M

IMPORTANTE:Es pura ciencia ficción. Es extraño, tan extraño como esos extraños recodos en la mente que una encuentra de casualidad.

Fecha de Publicación: 02/09/2013


El final de Bruno July

"He conocido a Batikas sin amor, pero nunca conocí a alguien como ud., srta. López" dijo Bruno July cuando reconoció una de las dos figuras que estaban inclinadas sobre él. "¿No quiere curarme?"

El hombre había envejecido o eso creía Santana, igualmente solo podían ver sus facciones gracias a la luz que emitía la cueva en llamas.

"Como le dije antes, no soy señorita, soy señora" dijo Santana enojada y Rachel miró a su esposa. Sentía su perturbación y no sabía como podía continuar. Sentía en su piel todo lo que ese hombre le había hecho.

"Tendría que haberle hecho caso la primera vez que lo dijo y dejarla partir." dijo Bruno intentando levantarse.

"¿Quién es ud.?" preguntó Cassandra mirando la figura en el piso.

"Cassandra July, te presento a tu tío abuelo, Bruno July" dijo Santana. La rubia miró a su asistente sorprendida por el enojo que había expulsado en sus palabras. Después giró su mirada hacia el hombre acostado.

"Tuvo que tener una nieta." dijo el hombre con un poco de odio. "Tuvo todo en su vida. Poder, amor y encima una nieta"

"¿Por eso lo mataste?" preguntó Cassandra. Sabía bien de quien estaba hablando.

"Solo quería asegurarme de que las Batikas no son inmortales" dijo Bruno mirando a Santana. "Sabía que ibas a volver por mi"

"Ya le anuncié a Quinn" dijo Tina interrumpiendo el momento.

"¿Cómo?" preguntó Cassandra

"No hay nada que me bloquee comunicarme con ella ahora" dijo Tina. "Piden permiso para que entre su ejército. Quieren llevarlo a juicio" agregó señalando a Bruno.

"Va a ser imposible" dijo Santana. "Para el momento en que lleguen a este lugar, Bruno ya va a estar muerto. Puedo notar como la vida se escapa de él a pasos agigantados."

"De forma injusta" dijo Bruno antes de empezar a toser.

"¿Injusta?" preguntó Santana "¿Te parece injusto lo que hiciste conmigo?¿Con todos los demás poderes?"

Bruno la miraba mientras con una mano se tapaba la boca y nadie pronunció palabra alguna hasta que dejó de toser.

"¿Hice contigo? Tienes suerte de que quedaste viva" agregó entre toses.

"Me quitaste siete siglos de mi vida" dijo Santana y Rachel puso una mano en su antebrazo.

"Porque ibas a volver" dijo Bruno antes de un nuevo ataque de tos. "Ibas a volver, solo que algo te detuvo y te desvió de mi camino. Y no sé que sucedió cuando tu poder comenzó a comportarse de manera extraña hace más de un año atrás"

"¿Es lo único que te interesa?" preguntó Cassandra quien le había dado el permiso a Tina para que pase el ejército de poderes. "¿Saber que es lo que sucede?"

"Es que así puedo evitar que vuelva a suceder" dijo Bruno en el medio de otro ataque de tos.

"¿No puedes curarlo?" preguntó Cassandra mirando a Santana, quien había agarrado una de las manos de Rachel y apretaba con fuerza. Era la furia que sentía hacia el hombre que tenía en frente que la estaba sacando de sus casillas.

"Va a ser imposible" dijo Santana levantando su mirada y encontrando la de la Reina.

"Tendrías que dejar tus sentimientos de lado, Santana" dijo Cassandra pensando que de eso era de lo que se trataba.

"¿Sientes poder en él?" preguntó Rachel señalándolo.

"No" respondió Cassandra

"Eso es porque no tiene ninguno. Y los siglos de vida de más que tiene no eran de él. Eran de otros poderes que murieron para que el pudiera seguir causando daño" dijo Santana. "No hay forma de que yo lo pueda curar. Por más que lo intente. No es su vida y no es su poder"

"Puedes quebrar las reglas que tenías con los humanos" dijo Cassandra

"No puedo con él." dijo Santana. "No está viviendo en su tiempo. Mi poder no va a causar nada en su cuerpo porque eso ya tendría que ser polvo, nuevamente. Por más que lo intente, no puedo curarlo. Así que si quieres hablar con él, aprovecha ahora y soporta su tos." dijo Santana firmemente y Cassandra miró a Rachel, quien miraba a Bruno.

"¿Por qué?" preguntó Bruno en un nuevo ataque de tos que duró mucho más que los anteriores. "¿Qué es esa fuerza que te llevó a recordar y a sacar tu poder de mi máquina?"

"Es algo que a pesar de que has vivido muchos siglos, no conociste" dijo Santana. "Se llama amor"

"Pero no lo entiendo. Nunca me enfrenté con eso" dijo Bruno

"Porque no es una maldita ciencia" dijo Santana dando media vuelta y alejándose del lugar, rumbo a la carreta que había unos metros atrás de ellas.

"¿Por qué mataste a Esteban?" preguntó Cassandra

"Porque era injusto. Él tenía el poder, la mujer, el Reino. Y yo me quedé sin nada" dijo Bruno mirando a Santana.

Cassandra asintió y se levantó. Ese hombre parecía que se estaba muriendo.

"¿A dónde vas?" preguntó entre toses.

"Con mi asistente"

"¿Dejarás a un pariente morir solo?"

"Dejaste a tu hermano morir solo" dijo Cassandra.

"No me preguntes si estoy bien" dijo Santana acercándose a la carreta.

"Puedo sentir que no lo estas" respondió Rachel.

"¿Qué crees que hay ahí adentro?" preguntó señalando los tres baúles

"Libros. Diarios." dijo Rachel

"¿No estará la máquina?" preguntó Santana.

"Me parece que fue la máquina lo que causó eso" dijo Rachel volviendo a mirar el incendio. "Habría que acercarse y ver de controlarlo" dijo Santana

"Pareciera que por momentos se está apagando." dijo Rachel.

"¿Crees que podremos volver a casa?"

"¿Cuándo?"

"Ahora."

"¿No quieres esperar?"

"¿Esperar qué?"

"Qué él ya no pueda hacer más daño" dijo Rachel señalando a Bruno.

"Espero que el ejército de los Poderes llegue rápido" dijo Cassandra. No la habían escuchado llegar, sin embargo estaba parada al lado de Santana.

"Por más rápido que llegue, él se está muriendo" dijo Santana.

"Pero su cuerpo..."

"Su cuerpo no va a estar" dijo Santana. "Él no tendría que estar vivo."

"¿Qué quieres decir?" preguntó Cassandra

"Ha estado viviendo gracias a otros durante siglos. Las células de su cuerpo están retomando el envejecimiento que deberían haber tenido hace mucho tiempo atrás." dijo Cassandra

Pero Santana no respondió, parecía irritada y Rachel suspiró.

"Quiere decir que apenas todo el último átomo de poder que tenía dentro de él y que ha robado lo abandone, sus células se van a morir instantáneamente, y su corazón dejará de latir en segundos. Por lo tanto, el proceso de putrefacción de un humano cualquiera estará acelerado por miles de veces, y ni lo notaremos hasta que cada célula comience a fundirse con la tierra." dijo Rachel. "Se va a convertir en polvo en segundos."

"Y ni siquiera está arrepentido" dijo Santana.

Cassandra miró una vez más a su asistente. Nunca la había visto así de enojada y se preguntaba que tan exacta era con sus predicciones.

"Yo no hago predicciones, Cassie" dijo Santana.

"Entonces Rachel..." dijo Cassandra

"Yo no hago predicciones." dijo Rachel. "Sería un insulto para mi poder llamarlo así. Yo veo el futuro basándome en decisiones."

"Ya me basta con una Batika enojada, no quiero dos" dijo Cassandra.

"¿Recuerdas cuándo teníamos miedo de que Rachel saliera enojada de las Mazmorras?" preguntó Santana mirando a su pequeña esposa quien sonreía.

"Tenía miedo de que nos destruyeras a todos" dijo Cassandra mirando a Rachel.

"Casi que eso sucede, pero cuando llegué al final de esas escaleras me encontré con Santana. Me suele ser imposible enojarme con ella" dijo Rachel agarrando la mano de su esposa.

"Creo que tendrían que venir" gritó Tina que se había quedado mirando de lejos a Bruno.

"¿Qué sucede?" preguntó Cassandra y se acercó a Bruno July, quien había apoyado la cabeza en el árbol y su respiración era mínima.

"¿Tienes algo más para decir?" preguntó Cassandra

"No" logró decir Bruno antes de cerrar los ojos. Y así como Santana había dicho, casi no notaron como el cuerpo de Bruno July pasaba a la putrefacción y sus células comenzaban a desaparecer, fundiéndose con la tierra.

Las cuatro mujeres volvieron caminando hacia donde estaba el resto de los miembros de la Mansión July, mirando el fuego.

"Envié a alguien para que vaya viendo si el fuego no se está expandiendo" dijo la madre de Cassandra acercándose a su hija. "¿Qué fuiste a ver?"

"¿Sabías que Esteban tenía un hermano?" preguntó Cassandra agarrando a su madre y alejándose de las Batikas.

"¿Crees que podríamos irnos?" preguntó Santana en el oído de Rachel.

"Tendríamos que pedir algo antes." dijo Rachel.

"¿Qué cosa?¿Qué mas quieres saber de él?"

"De él, todo y nada." dijo Rachel. "Esa carreta seguramente tiene todas sus investigaciones. Seguramente también tiene el nombre de todas las personas a las que asesinó, y quiero saber que fue realmente lo que te hizo y como lo hizo. Tenemos que prevenir que esto pueda volver a pasar."

"¿Por qué no dejas que se la lleven los poderes? Creo que es lo mejor que puede pasar. Tener eso lejos" dijo Santana

"Quiero que se la lleven los poderes. Eso no puede caer en manos de humanos" dijo Rachel.

"Pero..."

"No lo sé, San. Realmente no lo sé. Pero necesito saber que era lo que hacía. ¿Cuántos de los nuestros han muerto en sus manos y nosotros no teníamos ni siquiera una pista sobre ellos?¿Cuántos poderes tuvo en su máquina?"

"Está bien. No voy a detenerte. Pero lo mejor que puede pasar es que se lo lleven los poderes al Reino. Y si quieres nosotras vamos un tiempo y lo lees allá. No me gustaría que eso quede en este Reino. De esa biblioteca desaparece todo." dijo Santana mirando a Tina hablar con algunos soldados que aparecieron en la planicie en la que se encontraban.

"San..." dijo Rachel agarrando sus dos manos y quedando de frente a ella. "En realidad, creo que deberían estar allá para estar fuera del alcance de los humanos"

"Eso también" dijo Santana cerrando los ojos y Rachel pudo sentirlo. Sentir dolor salir de su esposa y temor, mucho temor. La más alta de las morenas, tiró a la más pequeña hacia ella y la abrazó, comenzando a llorar en su hombro. Rachel sabía muy que Santana estaba recordando todo lo que le hizo ese hombre que acababa de morir.

"¿Qué quieren hacer?" preguntó Cassandra acercándose a la pareja. No pensaba que estuviera pasando algo con cualquiera de las dos, ya que parecían haberse vuelto mucho más táctiles desde que Rachel volviera, el día anterior, del Reino de los Poderes.

"¿Podrías pedirle a algunos trasladores que nos lleven a casa?" preguntó Rachel. Santana no iba a soltarla y no es que le molestara realmente, pero quería intentar calmarla o abrazarla hasta que lo haga.

"Necesito la ayuda de uds. dos." dijo Cassandra.

"Espera que lleguen los poderes y diles que se lleven esa carreta. Si no estamos equivocadas dentro de la misma está toda la investigación de Bruno." dijo Rachel

"¿Crees que es bueno que se la lleven ellos?" preguntó Cassandra sorprendida mirando hacia la carreta.

"Es lo mejor, me parece. Los humanos pueden sentirse tentados cuando eso sepa" dijo Rachel. "Y digamos, no podemos arriesgarnos a que se roben de la biblioteca."

"Trataremos el tema de la forma más secreta posible" dijo Cassandra

"Eventualmente se van a enterar y si lo hacen, alguno va a intentar buscar eso" dijo Rachel. "E insisto, no podemos arriesgarnos. En el mundo de los poderes estará lejos de los humanos. Ellos no pueden entrar"

"¿Qué pasaría si nace alguien como Bruno?" preguntó Cassandra.

"Supongo que ya se habrán dado cuenta de que no lo pueden dejar pasar." dijo Rachel. "Por favor, necesitamos irnos."

"Ella..." dijo Cassandra señalando a Santana

"No está bien." terminó de decir Rachel.

"De acuerdo. Voy a hacer lo que me pides, simplemente porque me lo pides" dijo Cassandra "La carreta se irá con los poderes y tú te irás con Santana."

"¿Y Cassie?" preguntó Rachel

"¿Si?"

"Envía un ejército a la Zona Prohibida." dijo la pequeña morena.

"De acuerdo." dijo Cassandra alejándose de ellas y llamando a cuarto trasladores para que las lleven de nuevo a la calle de su casa.


Rachel entró como pudo en su casa ya que Santana no dejaba de llorar en su hombro y cerró la puerta de su casa como pudo, y después fue caminando evitando caerse hasta el cuarto, en donde cayeron las dos en la cama.

Santana no parecía calmarse y Rachel no sabía muy bien que hacer. Nunca había estado con Santana llorando tanto. Solía hacerlo de vez en cuando, pero no tanto tiempo.

Comenzó a acariciar despacio la espalda de Santana, ya que ella había quedado debajo de su esposa, y recordó una canción que sus padres le solían contar cuando era una pequeña Batika sin enamorarse, y obviamente, antes de su desaparición.

"¿Qué es eso?" preguntó Santana entre sollozos. "Siempre inventabas canciones cuando estabas conmigo"

"Recordé una canción que mis padres solían cantarme." dijo Rachel.

"No puedo dejar de ver lo que me hizo, Rachel" dijo Santana

"¿Quieres compartirlo conmigo?"

"No quiero que sufras. Ya demasiado sufriste en esas mazmorras."

"Santana, más allá de todo eso, te dije que iba a compartir todo lo que te involucre." dijo Rachel.

"Pero es demasiado, hasta para mi"

"Si lo compartes, quizás se haga mucho más fácil" dijo Rachel.

"¿Eso crees?"

"Eso espero" dijo la pequeña morena.

"Ahora realmente no quiero" dijo Santana "Verlo me hizo recordar, por eso estoy así"

"Lo lamento, San. Me hubiera encantado llegar a ti mucho más rápido"

"Bastó con que nunca dejaste de buscarme. O de amarme" dijo Santana. "Lo más importante es que nunca dejaste de amarme"

"Nunca podría dejar de amarte" dijo Rachel. "Eres lo único que me ha mantenido viva durante tantos siglos. Saber que despertaría a tu lado y que podía tocar tu piel cuando yo quisiera. Saber que podía mirarme en tus ojos. Que quizás si pasaba por algún parque podría ver una flor que estaría segura que te iba a gustar. Irme a dormir todas las noches, contigo entre mis brazos. Hacerte el amor y de alguna forma intentar demostrarte físicamente lo que sentía dentro cada vez que te veía. No poder dejar de sorprenderme con lo que hermosa que eres, tanto dentro como fuera. Amarte es lo que más me gusta. Porque sé que puedo sentir y que tiene que ver contigo."

"Lamento haberte olvidado" dijo Santana sacando su rostro del cuello de su esposa. "Nunca creí que fuera realmente posible, pero siempre supe que había alguien con quien quería estar. En esos momentos en que mi mente no tenía sentido, siempre pensé que en algún momento iba a encontrar a esa persona. Y recuerdo el día que te vi por primera vez, en ese callejón, donde dijiste mi nombre. Siento todavía dolor al recordar que me llamaste por mi nombre y por alguna razón que no entendía me sentía feliz al oír tu voz."

"Lo bueno es que todo terminó" dijo Rachel.

"Y terminó porque nunca dejaste de buscarme. Nunca dejaste de pensarme e hiciste todo lo posible para que recupere la memoria"

"No cuando me di cuenta de que podía lastimarte demasiado"

"Lo sé."

"Santana. Hubiera esperado siglos hasta que recuperes la memoria si esto hubiera sucedido de otra manera. Hubiera esperado siglos por ti" dijo Rachel. "Toda mi vida"

"Te amo, Rachel"

"Te amo, San. ¿Por qué no intentas dormir?"

"Porque si lo hago, vas a irte"

"Estás encima mío, no creo que pueda irme" dijo Rachel sonriendo.

"Es una buena respuesta." dijo Santana besando a Rachel y cerrando sus ojos.


Cassandra y Tina aparecieron unas horas después, casi a la noche siguiente y fueron al cuarto buscando a la pareja. No se sorprendieron al verlas dormir abrazadas, y cerraron la puerta despacio.

"Son demasiado especiales juntas" dijo Cassandra cuando estaban las dos en el living esperando que las otras se despierten.

"Era demasiado verlas crecer y que parecía que se odiaban pero en realidad se amaban" dijo Tina. "Santana buscando una forma de hacer reaccionar a Rachel todo el tiempo. Creo que al no mirarla a los ojos, hizo que volviera a comportarse de esa forma."

"¿Crees que voy a seguir teniendo a mi asistente y a mi consejera?" preguntó Cassandra. Ya conocía un poco de la historia de ellas dos, pero tenía miedo de que ellas no quisieran seguir trabajando a su lado.

"Creo que ahora las vas a tener desempeñando sus papeles con muchos resultados positivos." dijo Tina.

"¿Eso crees?"

"Indirectamente, has sido la persona que las reunió, Cassandra. Ellas no olvidan fácilmente" dijo Tina levantándose. "¿Quieres que te prepare un cuarto?"

"Tengo uno preparado ¿te olvidaste?"

"Tienes razón" dijo Tina. "Hasta mañana"

"Hasta mañana" dijo la Reina, quien en ese momento se dio cuenta de que estaba completamente cansada.


Santana despertó primero y sonrió al ver a Rachel debajo de ella. Comenzó a darles pequeños besos en el rostro para despertarla. Cuando no lo logró, metió una de sus manos debajo de la remera y fue en ese momento en que recordó que se habían quedado dormidas completamente vestidas.

Cuando llegó a los pechos de su esposa, se quedó esperando ya que estaba estimulando sus pechos y pudo notar inmediatamente como Rachel comenzaba a moverse debajo de ella. Pellizcó uno de sus pezones y Rachel abrió los ojos, para perderse en los de ella.

"¿Qué estás haciendo?" preguntó Rachel.

"Despertándote" dijo Santana con una pícara sonrisa en el rostro.

"No creo que recuerdes que sucedía cuando me despertabas así" dijo Rachel y Santana se quedó pensando unos segundos. Segundos que Rachel utilizó para envolver sus piernas alrededor de Santana y cambiar las posiciones.

"¿Eso era todo lo que sucedía?" preguntó Santana desafiando a su esposa.

"No." dijo Rachel arrancando literalmente su ropa y la de Santana, besándola profundamente cuando estaban completamente desnudas.

"¿Hay más?" preguntó Santana notando el momento en que Rachel se separaba de ella, y comenzaba a besar su pecho. Dedicándole atención a los dos, con sus manos y su boca, sin quitar sus ojos de los de Santana.

"¿Te quedaste sin palabras?" preguntó la pequeña morena, mordiendo despacio en el valle entre los pechos de su esposa, antes de descender en línea recta hasta la entrepierna. Rachel no pudo controlar el gemido que salió de ella en el momento en que sintió el olor a excitación emanar de su esposa.

"Rachel, si te detienes ahora..." dijo Santana llevando una de sus manos al cabello de la pequeña Batika y haciendo fuerza para que continuara descendiendo.

"Es imposible para mi detenerme ahora" dijo Rachel antes de hundir su rostro entre las piernas de Santana, lamiendo a lo largo de su vagina y comenzando a chupar su clítoris, que parecía tan excitado como ella.

Llevó una de las piernas de Santana hacia su hombro y una de sus manos reemplazó a su lengua en el clítoris de esposa, mientras su lengua entraba en el estrecho canal para comenzar un baile que hacía mucho que no tenían.

Santana gritó el nombre de su esposa cuando llegó al orgasmo despertando, sin saberlo, a las otras dos personas que estaban durmiendo en esa casa.

"Realmente no recordaba esto" dijo Santana agarrando con sus dos manos el rostro de Rachel y llevándolo hasta que quedara al frente de ella, para besarla.

"Yo en realidad lo extrañaba" dijo Rachel sonriendo cuando se separaron del beso. "Ahora tendríamos que limpiarnos"

"Podríamos bañarnos juntas" dijo Santana. "Me están volviendo recuerdos de esos momentos. Tendrías que ayudarme a que vuelvan todos"

"No creo que te hayas olvidado de esos momentos" dijo Rachel besando la nariz de su esposa y saliendo de encima de ella.

"Odio cuando sabes con exactitud que es lo que estoy pensando" dijo Santana siguiéndola hasta el cuarto de baño que tenía la casa. Sabía que iba a aprovechar el tiempo hasta que el agua estuviera caliente.


Cassandra y Tina estaban un poco de mal humor cuando vieron entrar a la pareja de Batikas en la cocina, sonriendo.

"Cassandra ¿Cómo has dormido?" preguntó Tina mirando a la Reina

"Estaba durmiendo bien, hasta que un grito me despertó" dijo Cassandra mirando a la Cuidadora de la Biblioteca.

"¿Un grito?" preguntó Tina. "A mi también me despertó un grito"

Las dos Batikas giraron sus ojos y comenzaron a prepararse el desayuno.

"Si, después de eso pensé que iba a poder dormir de nuevo, pero hubo gritos y gemidos salir de uno de los baños. Creo que hay fantasmas en esta casa" dijo Cassandra

"Ni se te ocurra volver a repetir eso" dijo Tina dejando la taza que tenía en las manos de un golpe en la mesa. "Yo estaba bromeando" agregó antes de salir de la cocina.

"¿Qué dije?" preguntó Cassandra

"Hablaste de fantasmas" dijo Rachel. "Tina es muy supersticiosa y cree que existen"

"¿En serio?" preguntó Cassandra

"Cree que si los nombran ya estás llamando a uno" dijo Santana.

"Nadie supo como ni cuando le agarró ese pequeño trauma." dijo Rachel. "Por qué más que superstición es trauma. Solo sabemos que lo tiene y que no puedes nombrar esa palabra al frente de ella."

"¿No van a salir a cazar fantasmas ahora?" preguntó Cassandra

"No es nuestro problema, la ayudamos en todo lo que podemos, pero nada más" dijo Santana.

"Pensé que vendrían más aventuras" dijo Cassandra

"Ahora tenemos una aventura más interesante" dijo Santana. "Tenemos que salvar al reino"

"Cierto" dijo Rachel "¿Enviaste guardias a la Zona Prohibida?" preguntó mirando a la Reina

"Si, no sé como te enteraste pero cuando los soldados llegaron al lugar, había como una pequeña crisis" dijo Cassandra. "Por lo que los mensajeros me contaron, parecía que todos estaban llorando y querían morir."

"¿Qué viste?" preguntó Santana mirando a su esposa.

"Nada." dijo Rachel. "Solo que pensé..."

"¿Qué pensaste?" preguntó Santana

"Que si nosotros, como poderes, sentimos remordimientos por cosas que otros causan, imaginen a esas personas que todo el tiempo durante el sol amarillo creyeron que no hicieron nada malo, recibir de golpe todo el dolor y remordimiento por lo que hicieron" dijo Rachel.

"¿Crees que lo que Bruno construyó cambió la forma de pensar de algunos humanos?" preguntó Cassandra.

"Estoy completamente segura, pero me gustaría leer lo que él escribió" dijo Rachel

"Me hiciste enviar las cosas al Reino de los Poderes" dijo Cassandra ofendiéndose.

"Lo sé. Y las voy a leer en cuanto podamos viajar hacia allá" dijo Rachel.

"Ahora me van a tener que ayudar a restaurar la paz." dijo Cassandra.

"Creo que eso va a ser mucho más fácil ahora" dijo Rachel. "Ya no hay un poder intentando dominar la forma de pensar de los humanos. Manipulando sus más primitivos sentimientos y dejándolos ganar."

"¿Cómo puede alguien llegar a tanto?" preguntó Cassandra.

"Bruno tenía mucho odio adentro." dijo Santana haciendo que las dos mujeres la miren y su esposa agarrara su mano. "Cuando me secuestró, recuerdo sentir todo lo que él sentía. Recuerdo el odio y la sensación de injusticia que él sentía por algo. Ahora sé que fue porque nació poder, pero no tenía ninguno."

"Eso es verdad" dijo Rachel. "Por los diarios que yo pude leer en el Reino de los Poderes, Bruno sentía un gran resentimiento hacia los mismos. Creía que ira injusto poder vivir en ese Reino y no tener ningún poder. A la vez, pensaba que lo mejor que podía llegar a suceder era un Reino solo gobernado por humanos, en donde él fuera el Rey. Pero cortando todo tipo de relación con los poderes."

"Es demasiado y la Cámara solicitó una reunión de emergencia para hoy a la tarde. Quiere entender que es lo que está sucediendo"

"Entonces vamos a tener que ir" dijo Santana

"¿Vamos?" preguntó Cassandra

"Somos las que más sabemos de Bruno" dijo Cassandra

"En todo caso, yo soy la que más sabe sobre Bruno" dijo Rachel.

"Pero puedes estar horas declarando ahí" dijo Santana quejándose. "No quiero estar demasiado tiempo lejos tuyo"

"Yo tampoco, pero mientras más rápido terminemos con esto, mejor" dijo Rachel besando un lugar debajo de la oreja de Santana.

"Mejor me voy al Castillo." dijo Cassandra levantándose y dejando la cocina.

"Al fin solas" dijo Santana abrazando a la pequeña Batika que sonreía.

"Estuvimos solas hasta hace unos minutos atrás" dijo Rachel devolviendo el abrazo.

"Demasiado tiempo separadas. Demasiado" dijo Santana hundiendo su rostro en el cuello de la pequeña hada.

"San, si todo llega a salir bien, pronto vamos a tener la oportunidad de estar solas" dijo Rachel. "Mucho tiempo más"

"¿Por eso es importante que vayas a la reunión con la Cámara?"

"Si."

"De acuerdo. Pero estaré esperando afuera."

"Está bien"


"Llevan dos días sin descanso ahí adentro" dijo Santana sentándose en la oficina de Cassandra.

"Tienes muchas preguntas y Rachel muchas respuestas" dijo Cassandra.

"No tiene todas las respuestas. Igualmente necesitan comer e ir al baño" dijo Santana

"Está todo previsto. No te preocupes por eso. Comen ahí adentro, es por eso que has visto a los empleados del castillo ir y venir del salón en donde se reúne la Cámara."

"Claro, ellos tienen todo previsto, pero yo no puedo ver a Rachel"

"Eres insoportable, ¿lo sabías?" preguntó Cassandra dejando los papeles que estaba intentando leer en el escritorio y mirando a su asistente.

"Solo quiero verla" dijo Santana haciendo un puchero.

"Santana, está en una reunión con la Cámara y dependiendo de lo que resulte de la misma, la vas a tener a tu lado de nuevo." dijo Cassandra

"O no. ¿Mira si la mandan de nuevo a las Mazmorras?"

"La Cámara no estuvo alegre con mi decisión de sacarla de ahí, desde un principio. Pero no creo que la envíen de nuevo a las Mazmorras."

"¿Cómo no me dijiste eso?" preguntó Santana. "¿Por qué no estaban de acuerdo en que la saques de ahí?"

"Tenías la cabeza en una sola cosa en ese tiempo. Y cuando Rachel apareció con los planes para levantar al Reino, la Cámara dudó. Pero me dejó llevar uno de ellos a cabo y cuando dieron resultado, me dejaron poner en práctica los otros. No creo que la Cámara quiera volver a encerrar nuevamente a Rachel, porque ella podría haber huido después de dejarme los planes."

"Nunca iba a huir si yo estaba acá" dijo Santana

"Pero no la recordabas. Creo que le dolía mucho estar al lado tuyo y que no recordaras quien era." dijo Cassandra.

"Lo sé. Pude sentir su dolor" dijo Santana triste.

"¿Por qué no me sirves para algo más que quejarte?" preguntó Cassandra

"¿Qué quieres que haga?"

"Quiero que leas las cosas que Rachel trajo del Reino de los Poderes y me resumas lo que dicen. Quiero entender lo que dicen. No puedo presentarme a la Cámara sin saber algo de todo lo que Rachel puede estar diciendo." dijo Cassandra

"De acuerdo" dijo Santana con pocas ganas, pero sin embargo agarrando los libros que estaban en una de las puntas del escritorio.


Rachel recordaba haberse sentido cansada una sola vez. Cuando salió de las Mazmorras. Se preguntaba, mientras esperaba que los miembros de la Cámara volvieran con más preguntas, si algún día iba a dejar de recordar esos siglos dentro de ese lugar frío y oscuro.

Y ahora estaba hablando hacía dos días seguidos, respondiendo preguntas, mientras los miembros de la Cámara se miraban entre si ante las respuestas. Sabía que parecía algo extraño, además de que había mucho más poderes dentro de la misma de lo que se imaginaba.

Ahora entendía porque la Cámara se había movido en secreto antes de votar a Cassandra como Reina. Podía sentir como esos poderes se comportaban como humanos manteniendo al mínimo aquello que los hacía diferentes.

"Señora Berry" dijo el Jefe de la Cámara después de que todos hubieran regresado. "Incluso nosotros como seres humanos hemos sentido los cambios que el sol ha producido en nosotros. Por lo tanto, debemos agradecerle la rapidez con la que solucionó todo esto, a pesar de que no utilizó los intrincados caminos legales que solía utilizar antes, cuando era un miembro de esta Cámara.

Queremos también pedir disculpa por lo que la Cámara que la recibió la última vez hizo, llevándola a un juicio que era injusto debido a su situación."

"Gracias" dijo Rachel sorprendida.

"Ahora vamos a dejarla ir, creo que ya nos ha dado toda la información necesaria. Muchas gracias" dijo el Jefe de la Cámara.


Rachel caminaba por los pasillos del Castillo. Sentía que Santana todavía estaba ahí y suponía que podía llegar a estarlo en la oficina de Cassandra.

Golpeó despacio la puerta, sorprendida de que la secretaria de la Reina no se encontraba en su puesto y, efectivamente, fue su mujer quien abrió la puerta.

"¿Te dejaron salir?" preguntó Santana abrazando a la pequeña Batika.

"Si" dijo Rachel. "Incluso me pidieron disculpas por el juicio"

"Entonces es mi turno" dijo Cassandra poniéndose de pie.

"No lo creo" dijo Rachel. "Dijeron que se toman una semana"

"¿Una semana?" preguntó Cassandra. "Supongo que ahora podrás ayudarme en mi declaración"

"Esta bien" dijo Rachel. "Ahora ¿nos podemos ir?"

"Por favor, llévatela bien lejos de mi vista. No dejó de quejarse durante los dos días que estuviste ahí adentro." dijo Cassandra.

"Me imagino" dijo Rachel incrédula, sacando a Santana de la oficina y rumbo a la entrada principal.


Los días pasaron lentamente hasta al audiencia que Cassandra iba a tener en la Cámara. Mientras tanto, los problemas en el Reino también comenzaban a desaparecer. Como por ejemplo, las personas que se encontraban aisladas en la Zona Prohibida solicitaron, algunas, un nuevo juicio.

Cassandra se encontró no solo preparando éstos juicios, sino recibiendo a los representantes de los distintos comerciantes que solicitaban una apertura más amplia de la importación y de la exportación y así poder ampliar los mercados. También se encontró discutiendo con la persona que había puesto como asesor económico que no podía entender como funcionaban esos números.

Mientras tanto, aquellos miembros de la Cámara que se habían ocultado como humanos, aparecieron en la casa de Rachel y Santana para hablar con ella.

La más pequeña de las Batikas les pidió amablemente que se marcharan.

Cuando Cassandra apareció después de la audiencia, le comentó que había notado un enorme cambio en la Cámara. La cual se había puesto directamente a disposición de la Reina y le había otorgado el poder de cambiar los miembros.

"Quiero que seas parte de la Cámara" le dijo entonces a Rachel quien apoyó la frente en la mesa que tenía en frente. "Eres fundamental para este Reino. Ahora entiendo porque mi abuelo te tenía en gran estima"

"Tu abuelo me odiaba." dijo Rachel y Cassandra sabía que estaba mintiendo.

"Rachel, por favor. De esa manera además puedo volver a tener a mi asistente trabajando conmigo, sin pensar en que quiere estar contigo en la casa" dijo la Reina.

"¿No crees que se va a calmar?" preguntó Rachel mirando a Santana quien parecía no escuchar lo que Cassandra solía decir con respecto a su necesidad de estar con su esposa.

"No lo creo" dijo Cassandra.

"De acuerdo." dijo Rachel levantando una mano para detener a Cassandra antes de que hable. "Pero antes de eso, quiero ir al Reino de los Poderes a leer lo que dejó Bruno"

"¿Por qué?" preguntó Cassandra.

"Porque me parece necesario saber que fue lo que hizo. Qué logró." dijo Rachel

"¿Te parece necesario?" preguntó Cassandra.

"No quiero que vuelva a pasar lo mismo." dijo Rachel "¿Es tan difícil de entender?"

"No lo es" dijo Cassandra. "Pero me gustaría que comiences a trabajar en la Cámara ahora. Quiero tener un número equitativo de poderes y de humanos en la misma"

"¿Cuánto tiempo te dieron?" preguntó Rachel.

"Un año" dijo Cassandra.

"Entonces tenemos un año para ir y volver" dijo Rachel

"Pero la última vez pasaste meses y leíste menos de lo que parecía existir ahí" dijo Cassandra. "Además no quiero estar demasiado tiempo sin Santana."

"Tenemos un año para ir y volver." repitió Rachel.

"Está bien. Vayan y vuelvan. Si leen las dos juntas, sería mucho mejor. Irían más rápido" dijo Cassandra levantándose.

"Lo haremos como tú quieres que lo hagamos" dijo Rachel.

"Más les vale, porque puedo enviar un ejército de trasladores a buscarlas, si se me hacen muy necesarias. ¿Cuándo estarían partiendo?" preguntó Cassandra.

"Ahora que podemos acomodar todo, pasado mañana" dijo Rachel. "Pero mañana va a ir Santana a mostrarte como funciona el cuaderno, así puedes comunicarte con nosotras"

"Gracias" dijo Cassandra saliendo de la cocina y de la casa.


Iban en una carreta, con una pequeña lona que cubría sus cabezas en el caso de que se largara a llover, o alguna de las dos quisiera descansar.

"¿Cómo tardaste dos semanas?" preguntó Santana. Habían salido hacía cinco días y ya podía sentir la frontera.

"Fui por otro lado" dijo Rachel. "A la vuelta evité la Zona Prohibida. Sospechaba que Bruno andaba cerca. Y lo que menos necesitábamos era que él me secuestrara, Santana. Sería como volver a empezar"

"Pero si cruzabas rápido..."

"No sabía cuanto poder le quedaba, San." dijo Rachel mirando a su alrededor.

"¿Recuerdas nuestra primera vez?" preguntó Santana.

"No me voy a detener para tener sexo contigo en un claro del bosque" dijo Rachel.

"Mala" dijo Santana haciendo un puchero.

"Tus padres son Ancianos" dijo Rachel cuando vio la frontera.

"Por supuesto que lo son. Si nosotras tenemos más de mil años, imagina la edad que tienen ellos" dijo Santana

"No, San. Ancianos"

"¿Del Concejo?"

"Del Concejo. Tu madre parece haberse divertido cuando entré en el mismo. Fue la primera que me habló"

"¡Hola!" dijo una voz apenas ellas pusieron la carreta del otro lado de la frontera.

"Brittany" dijo Rachel mientras Santana miraba hacia todos lados.

Efectivamente, la mencionada rubia se convirtió en humana de nuevo y Rachel pudo notar la prominente barriga que ahora tenía.

"Yo quería darles una sorpresa" dijo Brittany haciendo un puchero.

"¿Cuánto tiempo va a tardar tu esposa en llegar?" preguntó Rachel señalando a Santana. Pero Brittany ya no la escuchaba, sino que como podía caminó rápidamente hacia el lado en donde estaba la más alta de las Batikas, para abrazarla.

"No puedo creer que hayas recuperado tus memorias. ¿Me recuerdas?" preguntó Brittany

"¿Como olvidar tus abrazos?" preguntó Santana devolviendo el abrazo.

"Bueno...muy lindo todo, pero sube mejor, te llevaremos hasta tu casa" dijo Rachel

"Si, Quinn no va a estar muy contenta" dijo Brittany.


"Estoy cansada, Rachel" dijo Santana quejándose una vez más. Según los propios cálculos que Rachel había sacado, en los últimos tres días, Santana se había quejado treinta veces.

"Termino con esta página y nos vamos a descansar" dijo Rachel dándole una leída rápida y levantándose.

"Creía que en este Reino no nos podíamos enfermar" dijo Santana

"Yo también. Seguramente solo es el peso de todo lo que ha sucedido" dijo Rachel agarrando su mano. Aunque por dentro una duda comenzaba a crearse.

"Seguramente Quinn y Brittany saben que puede ayudarme." dijo Santana. "Aunque quizás lo que necesite es dormir más de una noche"

"Te recuerdo que eres tú quien quiere sexo todas las noches" dijo Rachel

"Últimamente no me encuentro satisfecha de tu cuerpo." dijo Santana. "Solo quiero más y más"

"Me doy cuenta." dijo Rachel caminando fuera de la Biblioteca.

"Bueno, esperemos que todo pase." dijo Santana y Rachel sonrió.

Si, seguramente iba a pasar. ¿Pero cuándo?


Hello Kitties!

Por alguna razón, no puedo terminar esta historia si no termino la parte de Bruno July. Y si, terminó acá. Pero falta un capítulo más, lleno de sorpresas. Creo.

Además de que mi mente no quiere terminarla. Así que si viene un capítulo más y no está terminada, no se sorprendan.

Muchas gracias por leer esta historia.

Sigo enferma, así que no se sorprendan si tardo un tiempo en publicar cualquiera de las dos historias, es porque no me acuerdo donde dejé.

Gracias por las reviews, follows y favorites!

Eli: muchas gracias! El anterior es uno de los capítulos que más me gustan, pero la verdad, hay algunas frases en el 5to que todavía me sorprenden. La interacción entre todas, es divertida. Así que muchas gracias, espero que este capítulo también te haya gustado y muchas gracias por la review! Saludos!

VickyAgron: Yo tampoco quiero que se termine! Pero no puedo hacerlo eterno, lamentablemente sé muy bien que si lo hago, lo destruyo. Hasta yo me hice lío escribiendo la parte en la que Rachel explicaba, pero si, al final es como que se entiende todo. Muchas gracias por la review y por leerlo, Vicky! Besos!

BelleBerryD: espero que se haya aclarado, cualquier cosa me avisas. Si, yo también estoy contenta de que pasó a ser un Pezberry! Jajaja. Muchas gracias por la review! Saludos!

Riverchele: Me alegro que el pueblo esté feliz! Muchas gracias por lo de mi mente, ésta se siente muy halagada. La verdad, entre nosotras, no se por qué, pero esta historia me encanta también. Espero que este también te haya hecho sentir cosas, se dicen cosas lindas también.! Besos y abrazos!

Bueno, me despido a ver si puedo respirar...

Besos Kitties!

Gracias por leerme!

Lore