Holaaa! ¿Como están? Tanto tiempo… Volví a actualizar este fanfic, ya que por el estudio no pude hacerlo antes.

Espero les guste esta adaptación.

DISCLAIMER: Los personajes pertenecen al grandioso de Akira Toriyama y el cuento "La Bella Durmiente" a su respectivo autor.

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Cuento

La Bella Durmiente

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Séptima noche

En la gran y maravillosa sala de Corp. Capsule…

-¡Ya enana! ¡Para de arrojarme basura!- Trunks miro a su pequeña hermana con ojos fieros, igual a los de su padre. La niña que estaba sentada al lado de su papá, solo atino a sacarle la lengua en señal de burla y seguir arrojando envoltorios de dulces a su hermano mayor.

-Mamá dile algo- Protesto el peli lila.

La dueña de Corporación Capsule dejo de hojear la revista de modas que estaba viendo y miro a su esposo; quien se encontraba en frente suyo, solo los separaba una mesa baja de cristal muy fino con bordes dorados. El hombre de cabello con forma de flema bufo por la mirada de su esposa, sabiendo el significado de la misma.

-Bra- Fue lo único que dijo, fuerte y claro, y también con un tono de regaño, pero muy leve, ya que no podía regañar de verdad a su niñita.

-Si, papi- En un tono dulce e inocente dijo la pequeña peli azul, sentada a su lado, mirándolo con esos ojitos tan azules como los de su madre, que lo desarmaban terriblemente.

Bulma al ver que Vegeta no iba a poder poner límites en ese momento, procedió a regañar a Bra.

-Bra, cariño, no debes arrojar nada a las demás personas, es de mala educación, y una señorita no debe hacer esas cosas.

-¿Aun si es Trunks?- Pregunto Bra, queriendo sonar inocente, pero sus padres la conocían muy bien.

-Si. No importa quien sea. No debes hacerlo y ya. ¿Entendido?- La niña asintió con su cabecita varias veces, y feliz siguió comiendo sus dulces, ya que eran su postre después de la cena, y rara vez su madre le dejaba comer muchos dulces seguidos. Era un momento único se podría decir.

Trunks por su parte no dejaba de teclear en su teléfono móvil último modelo, que ni siquiera había salido al mercado, pero para un Brief eso no significaba nada. Cada tanto sonreía como tonto y se quedaba mirando la pantalla como bobo.

Y Vegeta hacia que miraba la película que eligió su hija para ver esa noche después de la cena. "Enredados", así se llamaba la película que su preciosa niña quiso ver; y él ya estaba por lanzar un rayo de ki hacia el aparato ultra moderno, denominado LCD para hacerlo desaparecer. No aguantaba un minuto más esa película, con esas voces tan exasperantes. El doblaje del idioma es lo más que pudo criticar.

Por fin, como si Kami lo hubiese escuchado, la maldita película termino. Bra suspiro melancólica con la ultima escena y aplaudió dando saltitos desde su asiento. Vegeta pensó por un microsegundo imitarla, pero borro ese pensamiento al instante, maldiciendo a su cerebro por dicho pensamiento.

-Bueno ahora que por fin término la película es hora de dormir señorita.- Le dijo Bulma a su hija. Pareciera como si ella también esperaba que la bendita película acabara rápidamente.

-Si mami. Papi me leerás un cuento ¿verdad?- Le dijo a su padre, mientras se terminaba un caramelo de muchos colores.

-Claro que si, pero antes sube a lavarte los dientes como te enseñe y ponte tu pijama.- Bulma respondió la pregunta por su esposo. Éste la miro con cara de pocos amigos.

-¿Que? No me mires así- Le dijo la peli azul mayor –Sabes que ella no duerme hasta que le lean un cuento por las noches. Y como yo tengo cosas que hacer en el laboratorio, lo tendrás que hacer tú. Además te lo pidió a ti.

Vegeta se levanto dispuesto a ir a leer ese bendito cuento, como siempre lo hacia por las noches. Nunca pensó que con una sola vez que lo hiciera se volviera costumbre para su hija, aunque nunca lo admitiera, muy en el fondo de su ser para el también lo era.

Bra le tendió los brazos en silencio para que la cargara, sin otra opción Vegeta la tomo en brazos y subió las escaleras.

-No puedo creer lo que veo. ¿Qué le hiciste a papá?- Le dijo Trunks a su madre, viendo a su padre y hermana ir hacia la segunda planta.

-Yo no le hice nada cariño. Todo fue obra de Bra- Le guiño un ojo saliendo de la sala y yendo a su laboratorio. Trunks movió su cabeza de un lado a otro, y volvió a poner a atención a su teléfono.

En el segundo piso Vegeta dejo a Bra en su habitación para que se prepara para dormir como le dijo Bulma. Mientras él esperaba de brazos cruzados al lado de la puerta.

-Ya termine papi- Escucho decir a su hija desde su cama. Entro, dejando la puerta semiabierta, tomo el libro más grande como siempre, que estaba lleno de las historias que tanto le gustaban a Bra. Acerco el sofá individual de color rosa a la cama y se sentó en él abriendo el libro para buscar el cuento de esa noche.

"-Mmm… veamos… a quien puedo ridiculizar esta vez-" Pensaba Vegeta con una sonrisa malvada en su rostro.

-Esta vez quiero que aparezcan mami y tu papi- La voz de Bra interrumpió los pensamientos del Saiyajin.

-De ninguna manera mocosa-

-Pero la otra vez mamá me conto una historia muy bonita donde aparecían ustedes dos- Dijo Bra con ojitos risueños.

"-Maldita mujer. Siempre empeorándolo todo-"

-Y como me gusto muuuucho quiero que esta vez tú me leas una historia donde estén los dos- Sonrió Bra.

"-Y ahora como me deshago de esa situación-" Seguía pensando el Príncipe. "-Todo es culpa de Bulma y de la mujer histérica que tiene por madre, siempre consintiendo a la mocosa en todos sus caprichos. Y ahora ya no podre negarme porque empezara a chillar como si la estuvieran matando, y mis oídos no lo soportaran. Hump!-"

-Por fis papi- Suplico Bra.

-Esta bien- Vegeta frente a la tierna carita de su hija no podía resistirse.

Bra aplaudió contenta por su hazaña.

"-Veamos… Cual podría ser… tendría que ser alguno sobre un poderoso guerrero, para que el tomara ese papel, y Bulma tendría que ser su esclava-"Sonrió perversamente ante esto. Vegeta pasaba las páginas evaluando el cuento; pero su pequeña lo interrumpió.

-Quiero que me leas La bella durmiente. Esa historia nunca me la has leído papa- Dijo Bra en tono sabiondo. Vegeta la miro un instante y pensó. "-Maldición como no lo supuse. Todos los libros de Bra son sobre princesas y príncipes azules. Bueno después de todo yo soy el Príncipe de los Saiyajin. Pero tenerme que rebajar de esta manera… No…-"

Vegeta paso las páginas hasta parar en la que decía el nombre del cuento que le pidió Bra; y comenzó a leer, siempre a su estilo, por supuesto.

Erase una vez una reina que dio a luz una niña muy fea y llorona. Al bautismo invitó a todas las hadas de su reino, pero se le olvido, desgraciadamente, de invitar a la más malvada…

-¡Papá la niña no era fea y llorona!- Protesto Bra.

-En esta historia si lo era- Dijo simplemente el Saiyajin.

-Léelo como esta escrito y solo cambia los nombres- Pidió la pequeña peli azul con un tierno puchero.

"-Maldita niña, como aprende las mañas de su madre-" Pensaba Vegeta. Como quería terminar rápido con la lectura; pues tenía en mente interpretar algún otro papel un poco mas "entretenido" con su mujer esa noche; comenzó a leer…

Erase una vez una reina que dio a luz una niña muy hermosa e inteligente, su nombre era Bulma. Al bautismo invitó a todas las hadas de su reino, pero se le olvido, desgraciadamente, de invitar a la más malvada, llamada Milk.

A pesar de ello, esta hada maligna se presento igualmente, ya que siempre se metía donde nadie la llamaba, era una mujer muy entrometida; y, al pasar por delante de la cuna de la pequeña, viendo que era muy hermosa, y que cuando creciera seria la mujer mas bella, dijo despechada: "¡A los dieciséis años te pincharás con un huso y morirás!" Un hada buena que había cerca, al oír el maleficio, pronunció un encantamiento a fin de mitigar la terrible condena: al pincharse en vez de morir, la muchacha permanecería dormida durante cien años y solo el beso de un joven, apuesto y poderoso guerrero…

-Un príncipe papi- Corrigió Bra a su padre. El mismo tosió levemente.

-Este era un príncipe guerrero- Fue su explicación. La cual fue tomada de buena forma por su hija. Así que prosiguió…

Como decía, la muchacha permanecería dormida durante cien años y solo el beso de un joven, apuesto y muy pero muy poderoso guerrero, digo príncipe guerrero, la despertaría de su profundo sueño. Pasaron los años y la princesita se convirtió en la muchacha más hermosa del reino. Era muy vanidosa por cierto.

El rey había ordenado quemar todos los husos del castillo para que la princesa no pudiera pincharse con ninguno. No obstante, el día que cumplía los dieciséis años, la princesa acudió a un lugar del castillo que todos creían deshabitado, y donde una vieja sirvienta, desconocedora de la prohibición del rey, estaba hilando. Por curiosidad, la muchacha le pidió a la mujer que le dejara probar. "No es fácil hilar la lana", le dijo la sirvienta. "Mas si tienes paciencia te enseñaré." La maldición del hada malvada y arpía estaba a punto de concretarse. La princesa Bulma se pinchó con un huso y cayó fulminada al suelo como muerta. Médicos y magos, hasta Dende, fueron llamados a consultar. Sin embargo, ninguno logró vencer el maleficio. El hada buena sabedora de lo ocurrido, corrió a palacio para consolar a su amiga la reina.

La encontró llorando junto a la cama llena de flores donde estaba tendida la princesa. "¡No morirá! ¡Puedes estar segura!" la consoló, "Solo que por cien años ella dormirá" La reina, hecha un mar de lágrimas, exclamó: "¡Oh, si yo pudiera dormir!" Entonces, el hada buena pensó: 'Si con un encantamiento se durmieran todos, la princesa, al despertar encontraría a todos sus seres queridos a su entorno.' La varita dorada del hada se alzó y trazó en el aire una espiral mágica. Al instante todos los habitantes del castillo se durmieron. " ¡Dormid tranquilos! Volveré dentro de cien años para vuestro despertar." dijo el hada echando un último vistazo al castillo, ahora inmerso en un profundo sueño.

En el castillo todo había enmudecido, nada se movía con vida. Péndulos y relojes repiquetearon hasta que su cuerda se acabó. El tiempo parecía haberse detenido realmente. Alrededor del castillo, sumergido en el sueño, empezó a crecer como por encanto, un extraño y frondoso bosque con plantas trepadoras que lo rodeaban como una barrera impenetrable. En el transcurso del tiempo, el castillo quedó oculto con la maleza y fue olvidado de todo el mundo. Pero al término del siglo, un joven Príncipe guerrero muy apuesto y poderoso, que perseguía a un insecto llamado Kakarotto, llegó hasta sus alrededores. El animal herido, es decir Kakarotto, para salvarse de su perseguidor; pues era un estúpido con cerebro del tamaño de una nuez; no halló mejor escondite que la espesura de los zarzales que rodeaban el castillo. El poderoso Príncipe descendió de su caballo reluciente y, con su espada, intentó abrirse camino. Avanzaba lentamente porque la maraña era muy densa.

Descorazonado, estaba a punto de retroceder cuando, al apartar una rama, vio... Siguió avanzando hasta llegar al castillo. El puente levadizo estaba bajado. Llevando al caballo sujeto por las riendas, entró, y cuando vio a todos los habitantes tendidos en las escaleras, en los pasillos, en el patio, pensó con que estaban muertos, Luego se tranquilizó al comprobar que solo estaban dormidos. "¡Despertad sabandijas despertad!", repetía una y otra vez, pero en vano. Cada vez más extrañado, se adentró en el castillo hasta llegar a la habitación donde dormía la princesa. Durante mucho rato contempló aquel rostro sereno, lleno de paz y belleza; sintió nacer en su corazón el amor que siempre había esperado en vano. Emocionado, se acercó a ella, y delicadamente la besó... Con aquel beso, de pronto la muchacha se desemperezó y abrió los ojos, unos ojos tan azules como despampanantes, que dejaron en jaque al poderoso Príncipe.

La Princesa Bulma al ver frente a sí al atractivo y muy poderoso Príncipe, murmuró: ¡Por fin habéis llegado! En mis sueños acariciaba este momento tanto tiempo esperado." El encantamiento se había roto. La Princesa se levantó y tendió su mano al Príncipe. En aquel momento todo el castillo despertó. Todos se levantaron, mirándose sorprendidos y diciéndose qué era lo que había sucedido. Al darse cuenta, corrieron locos de alegría junto a la Princesa, más hermosa y feliz que nunca.

Al cabo de unos días, el castillo, hasta entonces inmerso en el silencio, se llenó de cantos, de música y de alegres risas con motivo de la boda de la Princesa Bulma y el Príncipe guerrero Vegeta.

Por otra parte a la arpía de Milk la desterraron del reino, pero en su camino se encontró con el insecto de Kakarotto. Algunos lugareños cuentan que se casaron y vivieron infelices por la eternidad. Fin.

-¡Bravo! Gracias por leerme este cuento papi- Sonrió la niña desde su cama, abrazando al Sr. Monkey –¿Pero sabes una cosa papi?- Vegeta cerro el libro y la miro –El Príncipe podía ser cualquiera y no tú. Hasta el tío Yamcha-

El rostro del Saiyajin se torno rojo de ira y apretó sus puños, ¿Cómo su niña, su princesita le decía semejante cosa? Pero inmediatamente argumento.

-Pero al final dice que se caso con Vegeta-

-Si… Pero como tú dijiste… al final… recién lo dice- Bra solía ser demasiado inteligente a veces, que en ocasiones dejaba sin palabras a su padre.

-Maldición con esta niña- Vegeta lo dijo en voz alta, creyendo que solo lo decía mentalmente.

-¡Oh! Papi no debes decir esas palabras. Recuerda lo que mamá dijo que te haría si volvías a decir palabras malas.

Vegeta trago saliva demasiado lento para su gusto, recordando lo que su mujer le advirtió sobre el tema de las maldiciones.

-Ya es hora de dormir cariño- Bulma entro a la habitación, sentándose en el borde de la cama, para agacharse y darle un beso en la frente a Bra y arroparla.

-Esta bien. Buenas noches mami. Buenas noches papi. Los quiero mucho a los dos- Dijo la Princesa Saiyajin cerrando de a poco sus ojos.

-Nosotros también te queremos cielo. Descansa- La pareja salió de la habitación de la niña y entraron a la suya.

-¿Ya terminaste lo que tenias que hacer?- Pregunto Vegeta mientras se sacaba la ropa, y quedaba solo en bóxer negro.

-Si ya termine, no era nada complicado- Respondió la peli azul desvistiéndose también frente a su tocador, estando solo en una exquisita lencería roja, se sentó en la silla y se quito las alhajas, y después peino su cabello, el maquillaje no se lo saco todavía, ya que eso lo hacia después de "jugar" con su esposo.

Vegeta la miraba desde la cama, acostado, con los brazos cruzados debajo de su cabeza. Bulma se paro y fue hasta la cama donde se deshizo de su brasier, portando solo la diminuta tanga. Sonriendo se subió a la cama y Vegeta se pego a su cuerpo como si fuera una mosca en busca de miel.

-Se mi esclava- Le susurro al oído seductoramente. Lo cual produjo un acaloramiento delicioso en Bulma.

-Oh, el Príncipe quiere jugar rudo esta noche ah?- Dijo la peli azul soltando una risita cómplice.

-Te mostrare de lo que puedo ser capaz mujer, prepárate, porque serás mi esclava y harás todo lo que te diga a partir de ahora!- Vegeta arrincono a su esposa entre el colchón y su cuerpo, comenzando así una larga noche de mucho placer.

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Miles de gracias por los reviews para el capitulo anterior! Y también a los que siguen y pusieron como favorito este fic. Muchas gracias de verdad.

andromedaaiorossayita – Muchas gracias por cada uno de tus comentarios para todos los capis! Espero disfrutes de este tambien ;)

LAURAMuy buena idea, gracias por tu aporte! Intentare trabajar en el ;) Saludos!

STF01Hola! No entendí lo del yaoi.. Jaja. Gracias por comentar. Saludos!

Siempre VegetaGracias por tu review! Saludos! ;)

FashionBulmaHola! Muchas gracias por comentar el capi anterior ;) Bulma a veces es muy celosa, y quien no lo seria teniendo a Vegeta como pareja?! Jaja. Saludos!

AdileyneGracias por tu comentario! Que bueno que te haya gustado ;) Un abrazo!

SaiyaLiinnaComo te dije por PM me encanta la idea de Trunks contando un cuento, todavía sigo pensando como hacerlo, pero nada me convence todavía. Espero pronto se me ocurra algo. Igual se aceptan sugerencias jeje. Un beso!

Xxyoxitha94xX Me alegra mucho que te haya gustado. Ojala y te guste este también ;) Saludos!

saigwgrQue bueno que te haya gustado mi fic ;) un beso!

Díganme que tal lo hice en este cap ¿si? Debo confesar que me costo un poco hacerlo. Quizás porque hace tiempo que no escribía nada. Como estoy en vacaciones actualizare mas rápido ;)

Besos y abrazos!

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AYNAT DREAMS