Cuadro VI
Historia de… Mi historia
II parte

Creo yo, jamás en mi vida haber visto semejante espectáculo, el cual, tan terrible como exquisito erizaba cada parte de mi ser haciéndome sentir en la necesidad de comenzar a darme placer, pese a estar en medio de Everfree.
Un aquelarre era lo que se celebraba, encabezado por Zecora quien sentada en un trono de madera, miraba como yeguas y sementales se daban placer para disfrute de ella. Era imposible definir que estaba viendo con exactitud, los cuerpos desnudos tocándose unos con otros parecían serpientes en apareamiento mientras una música tribal hacia que estos apresuraran su mete-saca en cada instante. Mi propio fuego comenzaba a arder de forma intensa cada vez más, en el fondo quería unirme pero temerosa de lo que pudiera pasar me abstuve y sencillamente comencé a acariciar el exterior de mi vagina, de forma suave y tranquila sin tener el afán de excitarme de más.

-¿Qué extraño mora en las afueras de mi oscuridad?-Comentó a viva voz Zecora quien note que se levantó-Mis jóvenes aprendices, temo que por ahora, su entrenamiento se pospone hasta el nuevo mañana en el cual les enseñare todas mis sañas-Agitó su bastón lo golpeó en el suelo y el aquelarre desapareció de forman indescriptible fue todo en un parpadeo, el cual no puede percibir, me levanté y camine hacia ella

-Princesa Twilight, tan grandiosa como desgraciada, si mi augurio no es fatuo asumo que no solo de visita vienes, ya que algo en el futuro te preocupa y quieres que yo sea quien te lo revele

-Sí-Contesté de forma mecánica y Zecora me hizo un gesto de que la siguiera hacia dentro de su casa. Entramos a su casa era tal y como lo recordaba, desde los últimos siete años tras la derrota de Tyrek, no había cambiado en nada. Ella extrajo un caldero, vació un líquido verdoso y comenzó a recitar un encantamiento

-Tres veces el gato lisiado maulló
Tres y una el erizo a lamentos implora
La arpía ha gritado "¡Ya es hora! ¡Ya es hora!"
Giremos en torno de la ancha caldera
Oculto alacrán que en la preñas sombrías
Sudaste veneno por treinta y un días
Sé tú quien se cueza de todos lo primero
al fuego del bodrio que dora el caldero
¡QUE HIERVA EL CALDERO!
Hecho al lomo de astuta culebra
Su unión con el caldo el infierno celebra
garguero de buitre y vil renacuajo
alas de murciélago, pies de escarabajo
Ojo de lagarto, lengua de mastín
plumas de lechuza y piel de puercoespín
Que al final la unión perfecta nos ha de dar

En cuanto ella terminó de recitar el hechizo un fuego infernal salió del caldero provocando que retrocediera, entonces una voz terrible resonó en toda la instancia, no podía creerlo, era un rostro tan familiar como ajeno a mi existencia, pudiera reconocerlo pero sus facciones carecían de una posible alegoría, solo le puse el nombre de "aquello" porque ignoro con que palabras pudiera describirlo. Zecora se acercó a aquello de forma respetuosa y sumisa

-¿Quien ha llamado?-

-Perdone mi intromisión mi señor, pero he aquí una maldita que desea saber más allá de lo que puede ver ahora.

-¿Quién?

Doy un paso hacia adelante, estoy temblando pero no debería sin embargo sucede

-Yo

-Twilight Sparkle-Sabía mi nombre-La tres veces maldita, hasta los rincones olvidados del Tártaro tu nombre resuena, dime, es verdad ¿Que has mancillado la pureza del que fuera tu leal súbdito?

-Sí

-¡Ah! ¿Qué tanta verdad hay en que has asesinado al dios del caos cuando su guardia se encontraba baja?

-Es total

-Y por último ¿Es verdad que has privado de la vida a una inocente criatura cuyo único delito fue el respirar y el nacer?

-Absolutamente

-No veo rastro de piedad en tu persona, dime ahora ¿Que deseas saber?

-Mi reinado ¿Cuánto podrá durar?

-Cuando los diamantes caminen hacia ti

-Pero los diamantes no…-Pienso y entonces me jacto en una risa arrogante como nunca antes hubiera tenido- Spike ¿será mío al final de esta historia?

-Hay cosas que escapan a mi entendimiento, pero deberás buscarlo, porque él yace escondido en algún rincón de Ponyville, disfrazado como uno o escondido como tal. Teme de ti, mas no te aborrece; en el fondo desea que todo sea como antes. Para hallarlo deberás buscarlo con firmeza y salvajismo, no atentes contra el inocente, ten mano de hierro cálida. Más no mates a nadie ¿Alguna otra interrogante?

-No

-Me marcho para siempre, nunca nos volveremos a ver

-Está bien

La aparición desaparece tan misteriosamente como apareció, agradezco a Zecora con una bolsa de bits y me tele transporto al palacio.

Casa de Zecora

-¿Se lo creyó todo?-Una educada voz sonaba al fondo

-Eso parece mi pequeña rebelde –Zecora comentó

-¿Entonces que sigue ahora?-Sweetie Belle emergió de entre la oscuridad con su dulce y aterciopelada voz, pero carente de esa elegancia y refinación de la primera voz que habló

-Ahora querida lo que sigue es esperar un momento y entonces vendrá-La voz educada le respondió

-Es la única forma querida, ella ya no es más nuestra amiga. Vistes sus respuestas, las dudas de Zecora eran ciertas, los rumores que ella escuchó se han vuelto realidad, no quería creerlo pero ahora esta confirmado. Es un monstruo y como tal debe ser detenida-Zecora comentó mientras limpiaba su caldero-Pero dime pequeña pony ¿Cómo piensas llevar acabo semejante osadía?

-¡Oh! Es fácil querida, no soy la única que desconoce el poder de Twilight, he enviado una carta a Celestia la cual respondió "os doy mi ejército, haced lo que tengas que hacer, mi estudiante ha muerto, detened al monstruo" El papel tenia lágrimas, ella sigue ocupada en Cowrea y dudo que intervenga.

-Sin duda eres brillante hermana- La joven Sweetie corre abrazar a su hermana quien la recibe con los cascos abiertos y le da un beso en la frente- Pero hermana ¿Qué pasará con Spike?

-El pobre ha sufrido bastante, y temo Twilight lo encuentre antes que nosotros, búscalo y reúnelo con nosotros. Necesitaremos de su fuerza

-¿Pero y si no quiere pelear?

-Entonces déjalo en paz.

-Así será

Palacio

Las horas habían pasado y la noche hacía su entrada, no podía creerlo estuve adentro de su casa tantas horas sin darme cuenta. Mi hijo yace en mi cama, me acuesto a su lado y comienzo acariciar su pelaje. Es tan suave y reconfortante, pego mi nariz a él y huele tan bien como Spike en ese entonces. Lo abrazó mientras siento como todos mis demonios se alejan de mí, aunque sea en este instante mientras un rayo de luna penetra en mi habitación y nos cubre a los dos.
A partir de mañana comienza lo interesante ¿Qué me depara el mañana? Eso ya lo sé, los diamantes no caminan… Semejante tontería dicha y sin embargo con cuanta tranquilidad encuentro esas palabras, creo esta noche dormiré, por primera vez en estos dos años