UfFf! después de mil siglos aqui les va el siguiente capitulo jejeje
y pues ya saben, lo básico, Naruto no me pertenece la trama sí. La pareja esencial es Sasuke y Sakura anque hay muchas otras como NaruHina, ShikaInO, nEJI-tEN... ETC!
CAPITULO SIETE:
LA SOMBRA DE LA GUERRA
.
.
.
.
El tiempo continuaba arrasando con toda esperanza. Pasaban los minutos, las horas, los días y ninguna noticia parecía llegar a los confines de Konoha; por el contrario, todo permanecía igual y por momentos le parecía que nada iba a cambiar. Estaba totalmente desesperado y se sentía más impotente que nunca.
Siempre había sentido un gran afecto, admiración y en cierto sentido (a su propio modo) respeto por la quinta Hokague; pero ahora no había podido evitar sentirse furioso y decepcionado con ella por no hacer nada para ir a buscar a Sakura-chan, después de todo, ella era la Hokague. Si, el consejo también tenía poder sobre las decisiones tomadas con respecto a misiones y planes estratégicos, pero ciertamente ese poder no era ni podía ser mayor que el de Tsunade-baa-chan. Entonces ¿por qué diablos no hacía algo al respecto? ¿Acaso no le importaba la vida de Sakura-chan? ¡¿Por qué tan solo se encerraba en su oficina sin hacer nada?
Cerró los puños con fuerza mientras sus ojos azules examinaban meticulosamente las enormes puertas de madera que permitían la entrada y la salida de la aldea oculta de las hojas. Custodiándola se hallaban por lo menos 10 ninjas ANBU. Detrás de aquellas máscaras, Naruto sabía que sus miradas se concentraban en él, alertas de cualquier movimiento que pudiera hacer que reflejara cualquier intento de escape. Seguramente la Godaime o el Consejo ya habían dado algunas órdenes a una escuadra de ninjas para que le impidieran salir corriendo en busca de Sakura.
Naruto dejó escapar un suspiro de resignación y se sentó en medio del camino mirando fijamente las puertas, talvez, solo talvez en cualquier momento Sakura aparecía detrás de ellas argumentando mil excusas por su retraso de más de un mes, Sai vendría acompañándola, le dirían que tuvieron un pequeño encuentro con los ninjas del Sonido y que eso los había retrasado, pero regresarían bien, sanos y salvos…
-¡AAAAARRRRRGGGHHHHH!.- Gritó Naruto chocando su puño contra el suelo debajo de él, se sentía tan terriblemente impotente… Era inútil, Sakura no regresaría, no había manera de que pudiera regresar, él tenía que ir por ella, él tenía que ir a buscarla, él tenía que ir ayudarla.
-¿Naruto-kun?
El joven de cabellos rubios se volvió para encontrarse con la mirada perla de la joven heredera del clan Hyuuga, quien lo miraba preocupada.
-¡Hinata-chan!-exclamó el jóven kyuubi un tanto sorprendido de ver a Hinata a tan solo unos pasos lejos de él.
-¿Te encuentras bien?-preguntó la kunoich con timidez y preocupación.
Naruto se encogió de hombros y volvió a mirar hacia las puertas de Konoha con nostalgia en sus ojos.
-Creo que no.-murmuró el shinobi.- Ha pasado más de un mes y Sakura-chan aún no regresa. Y no quiero pensar que talvez ella pueda estar…estar…
-No lo digas.- le interrumpió Hinata colocando una mano sobre su hombro, para después sentarse a un lado de él miando en la misma dirección. –Sakura-chan debe estar bien… Sai está con ella… regresarán…
La voz de Hinata se quebró y los ojos de Naruto comenzaron a llenarse de lágrimas. Era difícil pensar que su amiga pudiera estar muerta, pero más difícil aún saber que no tenían la seguridad de nada, no sabían que había pasado… Sakura y Sai podían estar vivos y siendo torturados en algún lugar o simplemente enterrados bajo tierra.
Hinata tomó la mano de Naruto, con una actitud algo torpe e indecisa pero tan solo con la intención de brindarle apoyo, de hacerle saber que no estaba solo y que todo estaría bien. Kami no podría permitir que Konoha se llenara de malas noticias.
-¿por qué la vida es tan injusta conmigo?-murmuró Naruto sombríamente.- primero el idiota de Sasuke y ahora Sakura… ellos son como mi familia… mi familia…
-…Naruto…
Hinata no encontró palabras que pudieran consolarlo, sin embargó, su mano apretó aún con más fuerza la de Naruto y éste no lo dejó pasar desapercibido. El joven de cabellos rubios sintió una calma al contacto con la mano de la joven, una calidez indescriptible. Y de repente un sonrojo apareció en sus mejillas. ¿Acaso si se estaba enamorando de Hinata?
-¿Hi…Hinata-chan?-titubeó Naruto. Hinata se volvió para mirarlo con un sonrojo sobre sus mejillas. -¿te importaría acompañarme a comer un poco de ramen?
El sonrojo en las mejillas de la joven se intensificó y por temor a que la emoción no permitiera que sus palabras salieran de su boca, se limitó a asentir. En seguida, ambos jóvenes se pusieron en marcha al restaurante Ichiraku mientras en el camino trataban de aplacar su preocupación hablando de cosas más triviales y por supuesto mucho más agradables.
-¡Naruto! ¡Hinata!
La voz de Ino llamó la atención de ambos, la joven kunoichi avanzaba hacia ellos tomada de la mano de Shikamaru quien tenía una actitud de aburrimiento.
-¡Hola Ino, Shikamaru!-saludó Hinata con un poco menos de timidez.
-íbamos a comer ramen, ¿quieren venir con nosotros?
-Por supuesto…
-No podemos-declaró rápidamente Shikamaru antes de que Ino terminara de hablar, Ino lo miró un tanto confundida pero Shikamaru simplemente la ignoró. Naruto y Hinata también les miraron algo confundidos pero no dijeron nada. Con una leve reverencia a modo de disculpa, Shikamaru se alejó de ahí jalando consigo a Ino, quien se despedía de ellos con un movimiento de su mano.
No es que no quisiera estar con Naruto y Hinata, solo que añoraba un momento a solas con su problemática novia y de igual manera darles un poco de privacidad a Naruto y a Hinata, era tan obvio que ambos se gustaban que no entendía por que Ino tenía que arruinarles una oportunidad como esa.
-qQe problemática eres, mujer.-murmuró por lo bajo Shikamaru evitando que Ino le escuchara.
-Creí que también querías ir a comer ramen, Shika.-comentó Ino mientras caminaba a un lado de su novio quien tenía fija la mirada en el cielo.
-Ya no.-contestó el shinobi.-Quizá podríamos ir a comer otra cosa.
-En realidad no tengo mucha hambre.-dijo Ino.
Shikamaru la miró de reojo.-no has estado comiendo bien últimamente.-le dijo, Ino se encogió de hombros.- no permitas que todo esto te afecte físicamente Ino.
-Eso es lo que intento, Shika.-respondió Ino un tanto abatida, dejo escapar un suspiró y recargó al cabeza sobre le hombro de su novio.-pero no puedo evitar sentirme preocupada por Sakura… ¿dónde estará? ¿estará bien? ¿estará…viva?
Shikamaru se detuvo y abrazó con fuerza a Ino, en un gesto reconfortante. –Todo estará bien, Ino.
-…Eso espero…
-¡Shikamaru!
La pareja se volvió para encontrarse con el joven Hyuuga, detrás de él, venía Ten-Ten.
-¿qué sucede?-preguntó con el entrecejo fruncido al ver una seriedad no tan natural en el rostro de Neji.
-Tsunade-sama desea verte inmediatamente. Dice que es importante.-informó el joven de cabellos castaños largos y claros. Shikamaru intercambió una mirada inquietante con Ino y con un pequeño beso en sus labios desapareció del lugar dejando a sus tres compañeros.
Ino se volvió para mirar inquisitivamente a Neji y a Ten-Ten.-¿qué es lo que está sucediendo?
Ten-Ten se encogió de hombros y Neji la miró con seriedad.- No lo sabemos aún, pero ciertamente no es algo bueno.
Ino se mordió el labio inferior mientras algunas lágrimas amenazaban con salir de sus ojos azules, Ten-Ten se acercó para reconfortarle y Neji tan solo pudo suavizar su mirada.-es terrible… ¿cómo puede estar pasando esto? ¿Cómo es posible que no hayamos descubierto quien es le verdadero enemigo? ¿Qué no hayamos podido aún encontrar a Sakura y a Sai? ¿Por qué?
-No te preocupes Ino, estoy segura de que pronto se arreglará.
-¡al igual que Naruto he venido escuchando esas palabras desde hace un mes! ¡¿Por qué diablos el Consejo no ha hecho nada!
Ni Neji y tampoco Ten-Ten supieron que responderle, ninguno de ellos tenía la respuesta y tampoco querían seguir dando falsas esperanzas, realmente ya nadie sabía que era lo que pasaría.
Su cuerpo parecía haberse recuperado por completo, aunque aún quedaban algunas cicatrices del tormento que había recibido días atrás.
La joven de cabellos rosas suprimió un suspiro y se dejó caer sobre la cómoda cama, envolviéndose con las cobijas y mirando fijamente el techo mientras reflexionaba y trataba de los días del último mes que había estado lejos de Konoha, su hogar. No podía comprender aquel ataque sorpresivo que habían recibido aquella noche ella y Sai…
Sai… ¿dónde estaba Sai? ¿lo habían hecho prisionero de igual manera? ¿Estaría de regreso en Konoha, mal herido? ¿O durante el ataque no había podido sobrevivir… estaba muerto? Ante tal pensamiento, un escalofrío recorrió su cuerpo, no, no Sai era fuerte no podría estar muerto. Sai jamás moriría tan fácilmente… era un ninja admirable… tonto y grosero, pero admirable.
La joven kunoichi dejó que sus pensamientos se concentraran en Sai, su nuevo compañero de equipo, el remplazo de Sasuke. Una amarga sonrisa se dibujó en su semblante ante este hecho. Sai era un remplazo, por que lo necesitaban. Por que estaban incompletos. Por que Sasuke se había ido y no regresaría. Sasuke no regresaría. Aún cuando Orochimaru e Itachi estuvieran muertos, aún cuando sabía que Konoha le perdonaría sus crímenes. Sakura había leído su mirada: Sasuke aún tenía grabada en su ser la sed de venganza.
Y era algo que no podía comprender, no lo entendía. ¿por qué estaba tan aferrado a algo tan dañino? ¿Por qué se aferraba tan ferozmente a esa personalidad fría y cruel? ¿Por qué había dejado de ser humano para convertirse en demonio?
Dejó escapar un gruñido de frustración ¿Por qué diablos era que siempre terminaba pensando en Sasuke? ¿Qué clase de masoquista era? Sasuke, Sasuke, el hombre que tanto la había lastimado, el que los había abandonado por poder, el que los había traicionado…
Y el que ahora la mantenía prisionera, privada de su libertad y de su hogar…
No podía evitar sentirse débil, no sólo físicamente, sino emocionalmente sobre todo, su reencuentro con Sasuke Uchiha había sido algo sumamente inesperado, sobre todo por las condiciones y circunstancias en las que se habían reencontrado.
Durante aquel duro y oscuro tormento en la aldea oculta de la niebla, encerrada en aquella fría y negra celda, con charcos de sangre rodeándola, había llegado a pensar que nunca más volvería a ver a sus amigos, a Naruto, a Kakashi-sensei, a Tsunade-shishou…y mucho menos creyó volver a ver a Sasuke.
Y de repente, ahí estaba él, frente a ella irrumpiendo en la habitación del Raikague, con la mirada llena de sorpresa. Ahí estaba Sasuke Uchiha liberándola del Raikague y del tormento para hacerla prisionera suya e infligirle un tormento mayor, un dolor directo al ego y al corazón…
Sasuke había cambiado drásticamente, no solo en el físico sino en su forma de ser también; su mirada era fría, vacía y por momentos reflejaba llamas de odio, determinación. Su voz era firme, grave; y su actitud entera era de autosuficiencia, superioridad, como si el mismo se considerara el dios de la impasibilidad, de la frialdad… un dios vengativo, un dios que castiga con desprecio, con indiferencia.
Pero muy en el fondo Sakura sabía que había algo, un anhelo de ponerle fin a todo y regresar a Konoha, pero también sabía que el orgullo del heredero del clan Uchiha era lo más poderoso y terrible que poseía, era inquebrantable, invencible, incluso mortal. Y por ello Sakura sabía que talvez, por ese mismo orgullo él nunca regresaría a Konoha.
Por otro lado, su actitud hacia ella en los últimos días le habían hecho pensar que talvez, solo talvez, a él si le importaba lo que pudiera sucederle a ella, a Naruto y a Kakashi… que talvez muy en el fondo el guardaba lazos de amistad con ellos. Pero Sakura no podía permitirse sentir eso, por que si lo hacía temía volver a caer en ese amor del cual había estado huyendo los últimos años… era por eso que había evitado utilizar su nombre, tenía miedo de no poder ser o suficientemente fuerte de llamarlo tan solo Sasuke, o Sasuke-san y mucho menos Uchiha-san…tenía miedo de que al querer hablarle por su nombre, sus sentimientos hacia el, tan ocultos en lo más profundo de su ser se revelaran haciendo pronunciar la tan fastidiosa palabra (para él y ahora para ella también)Sasuke-kun.
Y cuando él le peguntó acerca de ese mínimo detalle (que Sakura jamás pensó que notaría) ella tan solo se había encogido de hombros diciendo: "no lo sé, tal vez no ha sido necesario"
Pero claro que era necesario, era necesario para volver a enfrentar sus sentimientos, aceptarlos o volverlos a desechar. Era necesario para enfrentar de nuevo esa realidad que tanto dolor le había causado: ella amaba a Sasuke, pero él a ella no.
La puerta se abrió lentamente y unos pasos entraron a la habitación deteniéndose en el marco de la puerta. Sakura pudo sentir la intensa mirada que se posó sobre ella. Se incorporó tranquilamente sobre la cama, aún aferrando su cuerpo a las cobijas. Sasuke no pudo evitar fruncir mínimamente el ceño, (que incluso este gesto paso desapercibido por la kunoichi) al ver a su ex – compañera en aquel estado.
Su espíritu determinado y fuerte había desaparecido, bajo la luz de la luna que se filtraba por la ventana, descubrió la figura de una frágil joven indefensa, agobiada por algunos recuerdos de tormento, invadida por la sorpresa, la indecisión. Y en sus ojos color esmeralda, aquellos que antes solo mostraban luz y esperanza, había temor.
¿A qué le temía Sakura?
-¿Me dejarás ir?-pregunto la joven de cabellos rosas en un murmullo.
Sasuke se tomó unos segundos antes de contestar con un rotundo "No"
-¿Por qué?-volvió a preguntar la voz de Sakura, esta vez utilizando u tono desafiante.
Sasuke se limitó a mirarla fijamente sin contestarle, Sakura no pudo soportar la intensa mirada y tuvo que desviar la suya sintiéndose algo intimidada por el shinobi. Y en un acto infantil se volvió a acostar, cubriéndose con las cobijas por completo, tal como lo haría un niño por las noches cuando cree que hay un mounstro acechándolo. Sorpresa inmediata asaltó las facciones de Sasuke para después ser reemplazada por un aire de fastidio. No era posible que Sakura pudiera tener actitudes tan infantiles.
-¿Qué diablos te pasa?-gruñó Sasuke. Pero Sakura no contestó. Irritado completamente por haber sido ignorado, Sasuke se aproximó a la cama e intentó arrebatar las cobijas que cubrían a la Ninja-médica, pero ésta se aferró a ella aún con más fuerza.
-¡Déjame ir!-la escuchó gritar Sasuke pero sus palabras sonaron lejanas debido a la barrera de cobijas que le cubría.
Sasuke se detuvo, cruzándose de brazos esperó a que la kunoichi dejara de actuar tan infantil. Unos minutos después, Sakura asomó la cabeza para encontrarse con la mirada indiferente del pelinegro.
-¿Me dejarás ir?
-No.
-¡DEMONIOS! ¡¿POR QUÉ NO UCHIHA?-exclamó Sakura furiosa saltando de la cama para enfrentarlo cara a cara.
Sin embargo el joven prodigio no se inmuto ante tal ataque de furia, pero dentro de él una pequeña turbación lo inquietó al escuchar a Sakura llamarle por "Uchiha", talvez por que estaba acostumbrado a escuchar "Sasuke-kun"… ciertamente aquel hecho no le agradó.
Sakura lo miraba furiosa, sus facciones si bien antes habían demostrado fragilidad ahora se habían vuelto terriblemente peligrosas, pero jamás llegarían a serlo para intimidar a Sasuke, así que por su parte, él siguió en la posición que minutos antes estaba observándola con una expresión blanca, de indiferencia.
-No.
Fue la simple respuesta de Sasuke y tan solo esas dos letras aumentaron más la furia de Sakura quien estuvo a punto de golpearlo, sin embargo, un fuerte dolor en su abdomen la sorprendió e hizo que ésta se doblara por el dolor. Sasuke, un poco perturbado pero sin dejar notarlo, la empujó suavemente en un gesto que claramente indicaba que volviera a recostarse.
-Estás débil.-le dijo. Sakura se limitó a mirarlo con enojo y trató de concentrar su chakra para sanar el dolor.
-Estoy bien.-gruñó Sakura una vez que el dolor había desaparecido por completo, buscó la mirada de Sasuke rogando por encontrar en ella un pequeño rastro de preocupación, pero no había nada, solo el gran sentimiento de la indiferencia. -¿Por qué no me dejas ir?-preguntó Sakura una vez más, ésta vez con más calma.
-Por que eres mi prisionera.-contestó Sasuke con fastidio, realmente Sakura podía llegar a ser insoportable y muy necia.- entiéndelo de una vez Sakura, no regresarás a Konoha hasta que YO quiera.
-No sé que beneficios pueda darte yo como prisionera.-alegó Sakura.-Tan solo seré una carga para ti… como siempre.
Sasuke la miró fijamente, su expresión era indescifrable mientras las palabras de Sakura llevaban reproche y tristeza en ellas, sin embargo, los ojos color esmeralda de la kunoichi eran desafiantes.
-¿por qué te buscan, Sakura?
La pregunta de Sasuke le tomó por sorpresa y ésta le mió confundida, sin saber realmente a lo que se refería el joven Uchiha.
-No sé de que hablas.
Sasuke la examinó con la mirada para determinar si le mentía pero encontró con que la joven de cabellos rosas le hablaba efectivamente con la verdad, Sakura no tenía la más mínima idea de que ninjas del sonido y de que otras personas, aliadas del Raikague estaban tras ella. Sasuke no le preguntó más y tampoco le dijo lo que había visto en la mente del Raikague el mismo día que se habían encontrado, pero ciertamente aquel panorama le había inquietado, aquellos que habían interrumpido la misión de Sakura habían enviado docenas de ninjas para acabar con Sai hacerla prisionera a ella, pero ¿por qué?
El aire de tensión que se había formado entre ellos fue interrumpido cuando Suigetsu entró a la habitación, colgando en su espalda estaba la enorme espada, su rostro de animal marino se fijaron en la kunoichi y luego en su líder.
-Regresó Karin.-anunció el Ninja.- ha habido un ataque en dos aldeas. Han sido completamente destruidas.-Sakura se estremeció y trató de buscar la mirada de Sasuke para ver si encontraba algún sentimiento, alguna emoción, pero no había nada.
-¿Akatsuki?
-No.-respondió Suigetsu.
-Entonces ¿quién?
Suigetsu se encogió de hombros.- No lo sabemos, y no hay manera de averiguarlo… las aldeas han sido incendiadas, no queda nada en ellas. Están completamente destruidas.
Sakura dejó escapar un grito de sorpresa mientras Sasuke lo miraba con un dejo de incredulidad. ¿Incendiadas? ¿No había nada en ellas?
¿Cómo podía ser so posible? ¿Quién, aparte de Akatsuki podía ser tan poderoso como para destruir dos aldeas enteras?
-¿Qué aldeas?-preguntó Sasuke con voz monótona.
-La aldea oculta de la lluvia y la aldea oculta de la cascada.-respondió Suigetsu con un aire de consternación.
-Ambas están dirección al sur.-intervino Sakura.- y si no es obra de Akatsuki…entonces tiene que ser de…ellos…-murmuró para sí, la joven de cabellos rosas.
Ni Sasuke no Suigetsu dejaron pasar desapercibida sus palabras, ambos hombres se voltearon para mirarla con atención y de repente Sakura se vio asaltada por miradas interrogantes de los dos shinobis. No se había dado cuenta que estaba reflexionando en voz alta y ahora se arrepentía… ya sabía lo que venía.
-¿Quiénes son ellos, Sakura?-preguntó Sasuke con frialdad.
La kunoichi lo miro indecisa.-No…no lo sé.
Sasuke se aproximó a ella para tomarla fuertemente por el brazo provocando que una expresión de dolor se formara en el semblante de Sakura.
-No quiero preguntártelo otra vez Sakura.-declaró Sasuke.
-¡NO LO SÉ, SASUKE!-exclamó la ninja-médica soltándose de Sasuke, Suigetsu los observaba con atención y sorpresa al mismo tiempo, jamás había conocido a alguien que se atreviera a levantarle la voz a su líder y viviera para contarlo.-¡ENEMIGOS DE KONOHA TALVEZ!-continuó Sakura.
El joven Uchiha la miro con incredulidad.- Orochimaru está muerto y Akatsuki no ha dado señales, ¿Konoha tiene otro enemigo?
Sakura se encogió de hombros.-Puede ser, pero no lo sabemos exactamente. Tsunade-shishou lo comentó una vez y Kakashi-sensei también lo cree.-contestó Sakura con la mirada sombría.-Akatsuki puede tener un aliado, o más.
-Suigetsu.-llamó el líder de Hebi, el joven de rasgos marinos se acercó inmediatamente a su líder.- quiero que vayas con Karin a buscar cualquier rastro extraño que esté en los alrededores de ambas aldeas.-ordenó con indiferencia.-y vuelvan en tres días, nos marcharemos de aquí.
Suigetsu asintió y con una sonrisa pícara hizo una leve reverencia dirigida a Sakura para después salir inmediatamente por la puerta una vez más.
-¿a dónde iremos?-inquirió Sakura en silencio observándolo fijamente.
Sasuke no respondió, dio media vuelta y salió de la habitación dejando a una Sakura bastante confundida. No sólo albergaban en ella la emoción de la duda y la furia, si no también el temor, temor de que un enemigo más se estuviera levantando en armas. Y de repente, a su mente vinieron imágenes lejanas del incendio de las dos aldeas, de niños y mujeres inocentes llorando, sufriendo, muriendo… Y los recuerdos de su antiguo tormento regresaron una vez más… la oscuridad, el frío… la guerra y el dolor que se avecinaban lentamente…
Y ella estaba sola, lejos de sus amigos, lejos de su Konoha, lejos de su hogar…
Con un traidor…
Con un vengador…
Con el que alguna vez había sido su ilusión.
Y por ello, se sentía más sola aún, atrapada, débil, encadenada.
Y en ese momento, un fuerte dolor punzo-cortante hizo que se retorciera de dolor. Con sus blancas manos presionó su abdomen intentando aplacar el dolor… y sintió un líquido fresco correr entre sus dedos, y asustada bajó la mirada para encontrarse con sus manos teñidas de rojo y la sangre manchando las sábanas blancas…
Y el dolor no se detuvo… aumentó.
jejeje. Aquí termina el capítulo jejeje espero les haya gustado
y pues lamento la tardanza en actualizar, he estado algo ocupada y la verdad es que también me gustaría saber que tanto desean que continue con la historia! por favor haganmelo saber!
ya saben, dudas, comentarios, críticas, sugerencias, datos de todo se acepta :)
saludos!
