No Te Dejaré Caer
Capítulo 7.
Nadie sabe cómo alguien que trabaja ayudando a la gente, salvándola, termina convirtiéndose en esa persona que les hiere, que les mata. Cuando es una de estas personas, resulta más difícil aceptarlo y atraparlo ya que tienen conocimientos que ninguna persona, ladrón o asesino normal conozcan. Pero también cuando es uno de los tuyos los que comete un acto tan despreciable como lo es un asesinato, quieres atraparlo con más ganas debido a la rabia que recorre tus venas al saber que alguien destinado a hacer el bien, ha acabado haciendo el mal.
—Si eso es verdad, el asesino conoce todos los pasos que hemos dado hasta ahora. —Opinó Rossi.
—Pero eso podría ser un punto a nuestro favor, si sabemos usar esto a nuestro favor. —Dijo Morgan captando la atención de sus compañeros.
—Explícate. —Pidió Hotch.
—Si el asesino es un policía estará atento a lo que hacemos, ¿no? —Preguntó ganándose un asentimiento por parte de todos. —Bien, entonces tenemos que hacerle creer que no sospechamos de ningún policía, que piense que no tenemos ninguna pista.
—A mi me parece un buen plan. —Opinó J.J
—Lo es, pero habrá que andar con cuidado. No podemos fiarnos de nadie. —Habló Prentiss.
—Por ahora quiero que García busque todos los expedientes de los policías de esta comisaría y que los mande a nuestras tablets. Una vez con ellos ya veremos cómo seguimos. —Ordenó Hotch.
—Llamaré enseguida a García. —Dijo Morgan.
Mientras esperaban a que García les mandara los expedientes se dedicaron a seguir cualquiera de las otras pistas que tenían hasta el momento, ya que no descartaban del todo la idea de que hubiera sido algún familiar de las víctimas. Solo tuvieron que esperar una hora hasta que García les llamó anunciándoles que tenían todo en sus tablets.
Se dedicaron todo lo que quedaba de tarde a leer los informes que, gracias a la rapidez lectora de Reid, cada vez eran menos. Cuando estaban a punto de terminarlos entró el Capitán de la comisaria aconsejándoles que fueran ya al hotel a descansar. Decidieron hacer caso a la sugerencia del hombre tanto para no levantar sospecha como porque de verdad querían descansar. Cada uno recogió un par de informes para seguir repasándolos en la tranquilidad del hotel y así, a las 22.30 abandonaron la comisaria.
En el hotel las habitaciones fueron repartidas como siempre, uno para cada uno excepto para J.J y Prentiss que dormían juntas. Una vez cada uno en su propia habitación se asearon, se pusieron los pijamas y se dispusieron a sumergirse en el maravilloso mundo de Morfeo. Pero como ya parecía ser costumbre, Emily no podía dormir así que se dedicó a seguir leyendo los informes que ella se había llevado hasta que encontró un detalle un tanto inusual en uno de ellos y, después de mucho pensarlo, haciendo el menor ruido posible para no despertar a su amiga rubia, se encaminó a la habitación de Hotch esperando que este estuviera también despierto.
Llamó a su puerta silenciosamente y cuando pensó que Hotch no iba abrirle por estar dormido, como ella debería estar en este momento pensaba una parte de ella, la puerta se abrió dejándole mostrándole a un Aaron Hotchner con únicamente unos pantalones de chándal que parecían que en cualquier momento se caerían dejando ver todo lo que ocultaban, no que le importara realmente.
—Se te está haciendo costumbre eso de verme con poco ropa. —Medio bromeó Hotch al ver a Emily Prentiss parada en la puerta de su habitación con la boca semi-abierta.
Cuando Prentiss se recuperó del shock de ver a su jefe solo en pantalones levantó el informe que llevaba en sus manos, ignorando completamente lo que este dijo, haciendo que el moreno fijara su vista en lo que llevaba. En cuanto lo reconoció se borró de su cara todo signo de broma y recuperando su característica seriedad se hizo a un lado para dejarla pasar.
— ¿Qué has descubierto? —Preguntó indicándole que se sentara en la cama.
Emily entró en la habitación oyendo a sus espaldas como Hotch cerraba la puerta y esperaba a que le contara sus averiguaciones. Sentándose en la cama pudo ver como su jefe se cruzaba de brazos haciendo resaltar los músculos que, a veces, por culpa del traje que siempre llevaba no se podían apreciar tanto como ahora. Mientras empezaba a explicarle sus conclusiones le tendió los informes que había traído con ella para que, a la vez que se lo explicaba, él pudiera leerlo.
Estuvieron hablando y hablando, intercambiando opiniones e incluso gastando alguna broma (por extraño que parezca algunas empezadas por Aaron) hasta que se dieron cuenta de que ya estaba a punto de amanecer, y con eso la hora de volver al trabajo, y ellos no habían dormido nada en toda la noche. Al darse cuenta de esto decidieron empezar a trazar el plan que seguirían para atrapar al SUDES sin levantar la más mínima sospecha.
En eso estaban cuando escucharon como alguien llamaba a la puerta.
— ¿Aaron? —Escucharon la voz de David Rossi al otro lado y, por una vez, se aliviaron de que llamara antes de abrir la puerta. — ¿Estás despierto? —Volvió a preguntar al no recibir ninguna respuesta y comenzando a girar el pestillo.
—Estoy despierto. Estaba en la ducha. —Se apresuró Hotch a hablar con toda la naturalidad que era capaz de emplear antes de que a su viejo amigo abriera la puerta y descubriera a Emily ahí y pensara lo que no era.
—Bien, te esperamos abajo para desayunar. —Después de decir eso se escucharon sus pasos alejarse, pero antes de que Emily y Hotch pudieran cantar victoria se volvió a escuchar su voz. —Por cierto, no sabrás donde está Emily, ¿no? Porque hace un momento fui a buscarlas a ella y a J.J y Jenifer me dijo que cuando ella se despertó ya no estaba en la habitación. —Esta última pregunta les hizo ponerse un poco nervioso pensando que habían sido descubiertos. Aunque no entendían muy bien porque se sentían como si que estuvieran, los dos, en la misma habitación fuera algo malo. No sabían porqué, simplemente, no abrían la puerta y le decían a Rossi lo que habían descubierto durante la noche. Como tampoco supieron que fue lo que llevó al siempre correcto y serio Aaron Hotchner a decir las siguientes palabras:
—Seguramente salió a correr antes de que J.J se despertara. De todas formas la llamaré antes de bajar para saber dónde está. —Y aunque ninguno de los presentes se creyó del todo esa excusa tan pobre, decidieron dejarlo correr.
Cuando esta vez escucharon los pasos de Rossi alejarse completamente de la habitación los dos se miraron dándose cuenta, por primera vez, de que acaban de convertir algo completamente normal en algo mucho mayor y no parecía importarles.
—Bueno… será mejor que vaya a ponerme alguna ropa de deporte y a echarme algo de agua para que aparente que vengo de correr. —Habló Prentiss levantándose algo incómoda de la cama siendo seguida por Hotch que, algo nervioso, se pasó la mano por el pelo. —Por cierto, tú también deberías de mojarte un poco si quieres que Rossi se crea esa excusa de que acabas de salir de la ducha. —Avisó antes de salir por la puerta dejándose los informes sobre la cama de Hotch.
Después de ese momento tan incómodo con Rossi, que Hotch se mojara el pelo siguiendo el consejo de la morena y de que esta apareciera junto a sus compañeros aparentando estar sudada después de una carrera matutina, se dispusieron a desayunar mientras Hotch y Prentiss les contaban su descubrimiento.
— ¿Entonces el SUDES es el agente Taylor? —Interrogó Reid.
—Exacto. Al parecer cuando era apenas un niño mataron a sus padres delante de él y el asesino logró escapar a pesar de todos los intentos de la policía por atraparlo, al final dejaron de buscarlo. —Contó Prentiss.
—Que se escapara el SUDES del caso en el que trabajaba debió de ser el desencadenante y vio reflejado en él al asesino de sus padres. —Supuso Rossi.
—Bien, ahora que sabemos quién es nuestro SUDES debemos actuar con mayor precaución. —Ordenó Hotch. —Cualquier paso en falso que demos podría indicarle que sabemos que él es el asesino.
—Señor, acabo de ver que el agente Taylor acaba de pedir unas vacaciones de dos semanas y se las han concedido. —Informó García a través del móvil de Morgan.
—Entonces debemos apresurarnos. J.J quiero que llames a la comisaria y que les informes de esto y tú, García, quiero que me digas hacía donde se dirige el agente Taylor. Los demás iremos a los coches y partiremos en cuanto García nos de la dirección del SUDES. —Todos empezaron a movilizarse al son de las órdenes de Hotch y al poco tiempo la analista ya tenía la dirección.
Con la dirección ya en sus tablets salieron rápidamente en busca del SUDES, que por lo visto se dirigía a lo que era la antigua casa donde vivían sus padre que ahora estaba completamente abandonada y en ruinas. Una vez ahí, sin esperar la llegada de los policías que J.J había dicho que iban a ir como apoyo, se adentraron en el inmueble y lo primero que les recibió fue un olor completamente nauseabundo que casi les hace devolver el desayuno de esa mañana y el de algunas otras.
— ¿Pero de dónde demonios viene este olor? —Preguntó Prentiss a nadie en particular mientras intentaba no respirar muy profundo.
—Tengo el presentimiento de que aquí está la parte del cuerpo que nos faltaba.
—Señor, acabo de averiguar que las tumbas de los padres del agente Taylor fueron saqueadas hace dos noches y robaron los cuerpos. —Informó García y antes de que nadie pudiera decir nada se escuchó un disparo junto al grito de la rubia al pensar que alguien de su familia estuviera herido.
—Venía de esa habitación de enfrente. —Señaló Morgan siendo seguido por el resto del equipo, que se acercaron rodeando lentamente la puerta para luego abrirla y encontrarse con, como había dicho Rossi, la parte restante del cuerpo del asesino clavado contra la pared y en lo que parecía fue una vez la cama de los padres del agente Taylor, estaban ambos padres y en el medio su hijo con una bala en la cabeza. Al ver esta escena, todos bajaron con cuidado sus armas y Reid se acercó al SUDES para tomarle el pulso aunque ya sabían que estaba muerto. Una vez todo comprobado salieron de la casa para ver como llegaban JJ con el resto de policías y una ambulancia. Les explicaron como habían sido las cosas y los paramédicos entraron para llevarse los cuerpos y devolver los del matrimonio Taylor a donde pertenecen.
Después de este triste desenlace los miembros de la UAC partieron hacía el hotel para recoger sus cosas y volver a casa junto a sus familias. El viaje de regreso pasó en un completo silencio, ya que todos se hallaban pensando en el final de este caso, en como un policía había sido capaz de matar a sangre fría a un asesino para luego profanar la tumba de sus propios padres y quitarse la vida. Todos sabían que en este trabajo siempre se ve la cara oscura de la humanidad y que pocas veces pueden ver la verdadera bondad de la misma, pero por eso esperaban que alguien que, técnicamente, era de los suyos luchara contra el mal y que no lo provocara. Al final de este caso todos descubrieron que incluso personas de los suyos, de los buenos, podían presa de la más absoluta obscuridad y con esto se prometieron en silencio que nunca permitirían que eso le pasara a ninguno de ellos, sin saber que esa promesa muy pronto sería puesta a prueba.
Bueno, aquí os dejo la segunda y última parte de tan intrigante caso. Con este último capítulo daremos comienzo a un nuevo giro argumental que pondrá a prueba la confianza de todo el equipo, así que a partir de ahora vienen capítulos más llenos de emoción, drama y, por supuesto, momentos HotchNiss. Así que sin nada más que decir, a parte de sentirlo mucho por mi tardanza al actualizar, espero con ansias vuestros reviews y que os haya gustado el capítulo.
Bss...
'Cerezo'
