Cápitulo 6

Este cápitulo es un cambio bastante brusco, pero promete que no se acaba aquí el buen rollo. Porque aunque duela en la vida no todo son risas.
Gracias a todos por sus reviews sobre todo a Rose que me gusta ver lo jarta que estás! ;)
Cápitulo 6

Temari e Itachi estaban sentados en el césped de un parque, Temari le prestaba mucha atención a lo que Itachi tenía entre las manos.
- Vale,vale. Yo lo que es la idea la tengo captada pero luego que me quede firme ¡yo ahí me pierdo!- le decía ella.
- Aver no es tan difícil...Tu coges una tira de papel la enrollas alrededor del filtro..Lo sujetas así y luego haces esto...-Itachi se llevó su creación a los labios y recorrió con su lengua la tira de pegamento para que se sujetase.
- ¡déjame a mi!- Temari le arrebató el porro de las manos y lo intentó hacer ella con el final de que todo se esparció por el verdín de la hierba sin distinguirse nada.
- Joder Temari...que patosa eres...- susurró Itachi con una mano en la frente.
- ¡Feh! Yo seguiré en mi tarea de fumarlos, hacerlos no es lo mío.- dijo ella ofendida con los brazos cruzados.
- Será lo mejor...me gasto un pastón enseñándote...- Itachi se echó sobre la hierba.
- Ya es de noche, debo irme.- susurró Itachi con esa cadencia que parecia que nunca nada le alteraba. Esa era una de las cosas que le gustaba a Temari de su mejor amigo. Siempre firme, impasible pero ante todo leal.
- ¡No! Hablemos de algo ¿qué tal las clases?- Temari con una mano tumbó de nuevo a su amigo que hacía el amago de levantarse.
- Temari...Ya te he contado unas diez veces todo lo que he hecho hoy. Debo irme, mi madre ya habrá puesto la cena.- Itachi se liberó de la suave presión de ella y se levantó, se giró a mirarla. Ella seguía sentada en el suelo suplicándole con la mirada que se quedase.
- Ya es tarde...A ti también te estarán esperando. Mañana nos vemos.- con un sencillo gesto de mano a modo de despedida desapareció por el camino de salida del parque. Temari miró el cielo, intentó observar alguna luminosa estrella pero la maldita contaminación le prohibía ver una de las cosas más hermosas del planeta. Sin ni siquiera pensar en la posibilidad de regresar a casa se tumbó sobre el césped y miró durante varios minutos la negruzca capa que se designaba con el nombre de noche. Encendió un cigarro detrás de otro hasta que en su boca quedó un acartonada sabor, palpó el paquete y rebuscó otro cigarro. Vacío.
- ''Maldita sea..''- dolida por su ausencia del vicio arrojó el paquete lo más lejos que le permitió su brazo.
Con miedo ,miró el reloj. Las 00:12. No había medio de distracción posible, tenía que ir a casa.
Por el camino intentó retrasar todo lo que pudo el encontrar el vistoso chalet en el que residía, con su piscina, su enorme terraza y todos los lujos de los que disponía ella, hija de un diputado.

Con pereza abrió lentamente la puerta de su casa.
- ¿Gaara, Kankuro? ...¿Padre?- la chica entró dejando las llaves en la mesilla del descansillo. Un fuerte golpe se escuchó en la sala.
- ¡maldito crío! ¡maldigo la hora en la que naciste!-
Temari se temía lo peor.
-''¡no por favor no!'- ella corrió a la estancia rogando que los gritos que estaba escuchando no fuere lo que ella se imaginaba pero al entrar en la sala era justo lo que se imaginó. Siempre era lo mismo.

Gaara estaba tendido en el suelo y su padre le ordenaba que se levantase, él lo intentó pero no pudo.
- ¡que te levantes maldito engendro! ¡Sé un hombre y da la cara!- el padre le propinó una patada al estomago del chico, él se retorció de dolor y Temari asustada contempló que estaba sangrando de la comisura del labio.
- ¡Padre basta!- ella le agarró de la camisa y le intentó hacer retroceder, él quería darle otra patada a su hijo.
- ¡lárgate de aquí Temari!- el padre la empujó y ella cayó sobre la mesa, que se hizo añicos al sentir su peso. Los cristales se le clavaron en las muñecas.
- Temari...- Gaara intentó incorporarse para ayudar a su hermana.
- ¡Mira lo que me has hecho hacer bastardo!- el padre cogió a su hijo de el cuello y le dio un puñetazo, Gaara cayó rendido al suelo. La sangre le salía a borbotones.
- ¡para ya! ¡ya basta! ¡dejale en paz!- Temari dolorida se levantó pero se mantuvo a una cierta distancia.
- ¿qué cojones te he dicho? ¡¡FUERA DE AQUÍ!!- él abofeteó a su hija.
- ¡deja a mi hermana cabrón!- Gaara se puso de rodillas e intentó tomar impulso para levantarse pero fue en vano.
- ¡Ni se te ocurra! ¡temari lárgate!- el padre se lo ordenó una vez más. Ella vio como su hermano tenía un ojo hinchado y de su boca emanaba la sangre a borbotones, Gaara intentó sonreír.
- vete...- le susurró Gaara.
Temari estaba paralizada del miedo, siempre que Gaara estaba en casa era la misma historia . Le golpeaba con brutalidad pero esta vez había ido demasiado lejos, ella como hermana mayor estaba en la obligación de hacer algo pero sus piernas se lo impedían.
Tenía que protegerle...
- ¡DEJALE EN PAZ!- gritó Temari y se abalanzó sobre su padre, con la espantosa consecuencia de que él la cogió en volandas y la dejo caer fuera de la sala.
- Ni se te ocurra volver a entrar...- le amenazó su padre, Temari arrodillada en el suelo oía los gritos de dolor de parte de su hermano
. Ni se había dado cuenta pero estaba llorando, se abrazó a sí misma intentando encontrar el calor perdido y se cortó sus brazos al pasar sus manos por ellos, los cristales seguían en sus muñecas.
Como un zombi subió las escaleras de la casa hasta llegar a su habitación, los gritos no cesaban, los llantos aumentaban pero lo que no se percató es que era ella la que lloraba sin consuelo.
Como un autómata se sentó en la cama y mirando fijamente la puerta se quitó los pequeños cristales que la habían herido, el dolor de los cortes era algo tan secundario que apenas lo notaba. La imagen de su hermano intentando sonreírla mientras él era maltratado la taladraba la cabeza haciéndola sentir una miserable.
La sangre manchó su falda pero no la importó, sabiendo perfectamente donde tenía su guitarra la cogió y la colocó en su regazo. Los gritos seguían, los golpes sonaban en sus oídos.
Tenía que acallarlos, no podía escuchar más, con lentitud rasgó las cuerdas de su guitarra y las notas empaparon el deprimente ambiente. La melodía que su madre le cantaba a ella de pequeña sonaba desde ese instrumento. Las vejaciones gritaban más alto que su guitarra así que subió la cadencia.
Una agónica canción reclamaba a su madre fallecida, necesitaba de su protección pero sobre todo de su valor. Un valor que le había mandado a la tumba...

El miedo de Temari a ser la siguiente le frenaba su instinto de protección, detestaba que el instinto de supervivencia predominara.
La sangre de su muñeca que había resbalado hasta sus dedos distorsionó la melodía, ella siguió tocando.
Como muy bien decía Boikot...mi miedo es su tranquilidad...
- Gaara perdóname...- la sangre y las lágrimas se mezclaron compartiendo el mismo dolor.

- - -

Hacía como varias horas que su padre le había dejado en paz pero él no se atrevía a moverse del sitio en que su padre le pegaba. Sus pensamientos estaban congelados y sólo acertaba a recordar esos dolorosos momentos, absortó en sus recuerdos miraba fijamente la foto de su familia que reposaba sobre la chimenea ,Gaara no podía abrir un ojo, esa había sido una de las consecuencias de la paliza y por eso veía distorsionada a su madre. Eso y que su llanto le nublaba la vista.
La puerta de la sala se abrió, Gaara instintivamente se encogió. No quería más patadas. Sin darse cuenta gimió.
- No...Gaara soy yo...- Temari se arrodilló al lado de su hermano y con una gasa le limpió las heridas, mojó la gasa de nuevo en alcohol, Gaara se quejó levemente y ella se disculpó.
- Creo que ya está...Gaara..¿estás bien?- que pregunta más estúpida acaba de formular pero era lo que siempre se decía.
- Por supuesto...Aguanto esto y más...- Gaara se levantó con dificultad y sonrió a su hermana.
- Soy un machote.- Gaara se golpeó el pecho y se encogió del dolor.
- Hoy no vas a clase.- le ordenó Temari
- Si que voy.- dijo él
- Gaara estás...- Temari quería hacerle entrar en razón
- Temari, no puedo estar aquí. Siento que muero lentamente...NO puedo estar aquí ni un segundo más...- Gaara se derrumbó y lloró amargamente, Temari lloró también y le abrazó tiernamente
- Gaara te juro que te sacaré de toda esta mierda. Triunfaré en la música y sere la puta diosa del metal. Te prometo que jamás volverás a verle. Es más lo meteré entre rejas.- le dijo ella entre sollozos.
- Joder, si tengo que esperar a que triunfes ya me he muerto de pal...de viejo. Además trabaja para el gobierno, estamos bajo su pie y eso siempre será así. - le recordó Gaara.

- Con tener tu amor me basta, no pido más.- dijo él. Temari sollozó más fuerte.
- ¡venga! Ni que te hubieran dado la paliza a ti!- Gaara le intentó animar.
- Ni se te ocurra bromear con eso, no lo hagas.- Temari se limpió los ojos.
- Coge la mochila y vamonos.- le dijo Gaara, ella rápidamente la cogió.
- Temari dame un cigarro.- pidió Gaara
- Eh...lo estabas dejando.- le recordó ella
- A la mierda.- Gaara extendió la mano ,ella se lo dio pero Gaara se fijó en las vendas que envolvían sus muñecas. Con una mano cogió el cigarro y con otra la muñeca.
él miró a su hermana, con el dedo pulgar acarició la zona dañada y antes de que ella se echase a llorar la sujeto fuertemente de la mano y juntos, cogidos de la mano, se encaminaron a su instituto.