Para evitar ser visto por las personas decidió salir por la puerta trasera del Staff, para después entrar por la principal (a pesar de que hubiera gente afuera, la cual lo vio con su disfraz), subir por las escaleras y dirigirse a los pasillos que conectaban los palcos, debía encontrar a quien buscaba rápido, pero antes debía ir por una persona.

Suiza cerró los ojos y concentró su energía y atención en su sentido del olfato, para encontrar a esa persona antes debía ubicar otra con la que seguramente ella estaría.

"Veamos, Vash…" decía este en su mente mientras alzaba la nariz "concéntrate en los olores, bien… veamos… vodka… nieve… sangre…"

—Es él —dijo abriendo los ojos de golpe.

Siguió el olor hacia el palco en donde estaban ellos: Rusia, Bielorrusia y Ucrania.

—La obra me parece muy simpática ¿A ustedes no? —preguntó la mayor.

—Y que lo digas, da.

— ¡Ucrania! —Irrumpió Vash en el palco— ¡Necesitamos tu ayuda! ¡Ven! —dijo tomándola del brazo.

— ¿Eh? ¿A-A mi?

— ¿Para que necesitas a mi hermana? —inquirió Ivan tomándola del otro brazo, al mismo tiempo en que Natalia sacaba uno de sus cuchillos por si acaso.

— ¡Es por el bien de la obra! ¡Tenemos que crear un número intermedio! —explicó Vash.

— ¿Y por qué yo?

—Tú sabes, recuerda el incidente que hubo en la casa de ese tal Canadá contigo y la cosa del fin del mundo…

— ¡Oh, eso! —Recordó la joven— Fue tan vergonzoso…

— ¿De qué están hablando? —Quiso saber el ruso.

—Luego les explico, tengo que ir con Vash.

—Está bien, pero más te vale que no le pase nada o te arrepentirás —le advirtió con un aire sombrío.

Los dos se fueron corriendo de allí, salieron por la puerta principal y al entrar de nuevo por la puerta trasera el suizo le indicó que fuera al escenario. Al separarse, él se encargó de avisarle a Alfred por medio de los auriculares el resto, U.S.A. lo escuchó y al terminar de oír lo que había planeado se encargó de darle las indicaciones a los de escenografía y a Feliciano para que subiera el telón a su señal. El joven se dirigió hacia la cabina de sonido, donde estaba Ecuador divagando y Argentina encargándose del audio.

—Vash ¿Qué es lo que vos haces por aquí? —le preguntó Diego.

—Necesito que pongas la versión instrumental del villancico "Caraol of the Bells", los chicos a un no encuentran al "Bad friends trio" para siguiente escena y necesitamos un numero intermedio.

—Espera, ¿Yakaterina sabe cantar? —preguntó Ecuador pausando sus divagaciones— ¿Como lo sabes?

Flash back, hace unas semanas.

México y Suiza estaban en la casa de Canadá, Vash estaba allí por ciertos asuntos que tenía que arreglar, Francisco, al contrario, quería darle una sorpresa visitándolo, por otra parte, en una de las salas de la casa, el canadiense ya había resabido una visita, ambos tomaban té y galletas, la chica ucraniana charlaba plácidamente con él, quien no podía evitar sonrojarse.

—"Sigh"… me hubiera gustado participar en la obra —suspiró Ucrania.

—Sí, a mi también, aunque no creo que hubiera sido conveniente… nadie me hubiera visto de todas formas…

—Pero si los países al sur se Alfred pueden hacerlo.

—Lo sé pero… el resto de la ellos y los huérfanos no lo hubieran hecho…y ellos son mayoría —masculló—, por cierto, Kat, me habías mencionada que te hubiera gustado participar en un numero intermedio.

— ¡Oh, cierto! Bueno, no es por ser pesimista pero… conociendo a todos, apuesto a que se va a armar un gran caos tras bambalinas —rio.

—Sí, ya lo creo —dijo tomando otro sorbo de su tasa.

—Y, bueno, si llegara a pasar que, una escena no pudiera llevarse a cabo a tiempo, pues me gustaría participar… pues… cantando.

Dejó de beber.

— ¿Sabes cantar? —preguntó emocionado.

—Sí, un poco… —admitió sonrojada.

— ¿Podrías darme una muestra? —pidió.

La pregunta lo tomo de sorpresa, le daba pena pero no podía negarse, después de todo, ella fue la que sacó el tema a la luz.

—De acuerdo.

Se levantó, ajustó sus cuerdas vocales y empezó, Matt se quedó boquiabierto, su vos era absolutamente hermosa, como la de una soprano. Mientras tanto, los dos jóvenes caminaban por los pasillos hacia la misma sala, también pudieron escuchar a Kat cantar, pero interpretaron las cosas de otra forma.

La joven tuvo que detener su canto cuando ambos escucharon unos gritos de terror provenir desde afuera de la sala, seguidos de unos pasos apresurados, al final, las personas dueñas de los gritos abrieron la puerta rápidamente, jadeantes y despeinados.

—Francisco, Vash ¿Qué hacen aquí? —preguntó Matthew.

—"gasp"… vine a visitarte… —dijo México.

—Y yo por asuntos… "anf"… —dijo ahora Suiza.

—… Pero entonces… lo oímos ¡Tenemos que salir de aquí! —Exclamó Pancho.

— (ambos) ¿Eh?

— ¡¿Qué acaso no lo oyeron? ¡Los ángeles están cantando, es el apocalipsis! —Gritó Vash— ¡Y aun no es el año 2000!

El canadiense empezó a reír mientras que la joven no creyó lo que escuchó.

—Chicos, esos no eran los ángeles, era Ucrania —les aclaró.

— (Ambos) ¿Eh? ¿En serio?

— ¿De veras creyeron eso? —Preguntó Yakaterina, sonrojándose— Me halaga que pensaran que…

Pero antes de poder terminar su frase, los dos la tomaron por los hombros agitándola.

— ¡Ucrania, por favor no vuelvas a asustarnos así! —decía Suiza.

— ¡Sí, casi haces que nos de un infarto! ¡¿Quieres que nos de un infarto? —exclamó México.

—N-No… no quiero infartar a nadie… —dijo con espirales en los ojos.

— ¡oigan, chicos, deténganse! ¡La van a marear! —espetó Canadá

Los dos pararon al instante, la chica estaba mareada, la cabeza le daba vueltas.

Fin del Flashback.

—Algún día se los contaré —se limitó a decir, ahora pon la canción, Argentina.

—De acuerdo. —acató sacando un CD que estaba por allí.

—Ecuador ¿podrías dar el aviso por el alto parlante?

—Sí —dijo acomodándose los auriculares— Y ahora como un número especial, la señorita… —se detuvo, recordó que no debían revelar que eran naciones— Nadia Alexovich, con la canción "Carol of the Bell"

Tras bambalinas, Yakaterina estaba en medio del escenario, Alfred le habia dado unos auriculares, una escena de un paisaje invernal fue puesta detrás de ella, el telón fue subido. De nuevo las naciones se quedaron perplejas, sobre todo Ivan.

Argentina ajustó el audio y la música empezó a sonar junto con la voz de la ucraniana:

—What child is this who laid to rest, On Mary's lap is sleeping? Whom Angels greet with anthems sweet, While shepherds watch are keeping?

Se quedaron boquiabiertos los que estaban en los palcos, no tenían idea de que ella cantara así de hermoso, ni siquiera Rusia.

En los pasillos de los camerinos, la puertorriqueña y el mexicano no dejaban de buscar al bad friends trio cuando escucharon el acto intermedio. Pancho ya sabía de quien se trataba pero el resto no, la reacción fue igual a la que tuvieron él y Suiza en casa de Canadá. Gritos de terror se empezaron a escuchar por todas partes, los cuales por suerte no habían llegado a oírse en el escenario, la gente corría de aquí por allá.

— ¡Es el fin del mundo! —gritaron Liechtenstein y Letonia abrazándose entre sí, siendo presas del pánico.

— ¡El apocalipsis! —gritó Venezuela.

— ¡Estamos condenados! ¡CONDENADOS! —Exclamó Estonia.

México, cansado de tantos gritos, tomó un megáfono de Dios-sabe-donde y dijo:

— ¡Países del mundo! ¡Cálmense! ¡No son los ángeles cantando! ¡Es Ucrania!

Todos callaron de inmediato.

— ¿E-En serio? —titubeo Lituania.

— ¿De veras es la hermana de Rusia? —preguntó Alemania.

—Sí, es ella —aclaró dejando de hablar por el megáfono—. Ahora vayan a hacer lo que sea que hacían…

—Pero antes ¿Alguno de ustedes sabe donde están España, Prusia y Francia?

—No —dijeron todos al unísono.

Todos se esparcieron, "José y María" Se dirigieron a los camerinos más alejados, donde el canto de Yakaterina casi no se escuchaba, el sonido de voz femenina fue reemplazada por unas voces cantando totalmente diferentes entre más se adentraban a esos pasillos alejados. Siguieron la música, llegando así a un camerino totalmente alejado, un olor a alcohol emanaba de allí, sin duda eran ellos.

Cuando abrieron la puerta se encontraron con un terrible desorden y los tres causantes de este entonando una parodia de un villancico que acabaron de inventar mientras seguían bebiendo vino:

— ¡Pero mira como beben Cerveza, Vodka y Vino, pero mira como beben los borrachos en el rio…!

— (Ambos) O_OU ehm… oigan…

— ¡Beben y beben y vuelven a beber, los borrachos en el rio por sexo no tener…!

— ¡OIGAN! —gritaron al mismo tiempo acaparando su atención.

— ¡Oh, madeimoselle Elizabeth! —Se acercó Francia a ella, besándola en la mano.

— ¡Qué sorpresa verla por aquí! —dijo Prusia, acariciando su cabello.

—Me gustaría decir lo mismo de ustedes —dijo con desagrado, tratando de apartarse del par de borrachos pero la tenían acorralada en el marco de la puerta "Como me gustaría tener el sartén de Hungría en este momento" pensó "Pero por desgracia necesitamos a los tres boricuos para la escena"

— ¡No deberían estar emborrachándose! —Los reprendió México— ¡Las siguientes dos escenas son continuas y con sólo unos segundos de separación! ¡Agradezcan que Suiza pudo crear un espectáculo intermedio y…!

— ¡Francisco! —Apareció Antonio detrás de él, para después abrazarlo— ¡Mírate, eres todo un joven adulto…! Eres tan grande —decía con la lengua floja.

— ¿Qué le pasa? —preguntó Puerto Rico, quien trataba de no ser besada por el francés.

—Nada, sólo se le subió el alcohol.

—Y a todo esto... —empezó a decir Francia apartándose de la puertorriqueña— ¿No han visto el termo con el vino de la cosecha experimental que inventé?

—Un momento —lo detuvo Elizabeth mientras apartaba la cara de Prusia con su mano— ¡¿Quiere decir que el liquido del termo que hizo que Manuel se emborrachara tan rápido es tuyo?

—No sé… estaba experimentando con el vino hace un par de años… —divagaba— estaba ebrio cuando lo inventé, le puse jarabe para la toz, y unas pastillas que no acuerdo de que eran… algo podrido… estaba taaaaan azul…

"Con razón se volvió loco tan rápido" pensaron.

—Vaya… Francisco —dijo España ahora sosteniendo el rostro del latino entre sus brazos—, sólo mírate… quizás no tengas su color de ojos… ni de cabello… pero eres igualito a él.

— ¿A-A quien? —preguntó incomodo.

— ¡A tu abuelo, Chimalcoatl! —contestó, dejando al joven congelado— Oh sí, lo recuerdo muy bien… eres como él… tan… tan…

Al mexicano se le hizo un nudo en el estomago, la joven decidió que tenía que actuar rápido antes de que dijera algo de lo que se pudiera arrepentir después:

— ¡Cerveza, Vodka y Vino gratis en el escenario! —Gritó Eli.

Los tres se fueron corriendo de allí como "almas que persigue el diablo" en menos de un chasquido.

—Gracias… —dijo Pancho.

— ¿Eh? ¿Por qué?

—En estas fechas… si me pongo a recordar el pasado… a mi abuelo… tiendo a entristecerme —suspiró melancólico, pero volviendo a sonreír después—, y no puedo estar deprimido cuando mi "esposa" va a dar a luz —bromeó.

—Idiota —dijo sonriendo dando un pequeño golpe en el hombro.

En el escenario, Ucrania cantaba la estrofa final:

This, this is Christ the king, whom shepherds guards and angels sing;

Haste, haste, to bring him laud; the babe, the son of Mary.

Los aplausos no se dieron a esperar, la audiencia estaba maravillada, el telón bajó.

— ¡Así se hace, Ucrania! —la felicitó Bélgica.

—Gracias.

—Y ahora, volviendo a la obra —decía Ecuador mientras el telón subía después de que acomodaron el resto de la escena—, María y José llegaron a Belén, pero el problema ahora era conseguir un lugar en donde ella pudiera dar a luz.

Ahora estaban afuera de una casa, Pancho tocó la puerta un par de veces, Vash la abrió.

— ¿Qué se les ofrece?

— Verá, mi esposa está embarazada y necesitamos un lugar donde pasar la noche.

—Lo siento pero aquí no hay cupo, busque por allá —sugirió señalando a su izquierda.

Se baja el telón.

—Y así fueron buscando y buscando —decía el narrador— pero la respuesta era la misma.

Se sube el telón.

Estaban afuera de una casa distinta, más grande que la anterior, detrás de la superficie de madera que aparentaba ser casa estaba el bad trio. Francisco tocó la puerta un par de veces de nuevo, esta vez Francia fue quien los recibió, ebrio.

— ¡Hola, señores! ¿Qué se les ofrece? —preguntó tambaleándose.

—("facepalm") Francis ¿por qué…? —masculló la joven Mónaco en su palco, roja de la vergüenza.

—Señor, mi esposa está embarazada y necesitamos donde pasar la noche…

— ¡Pues lo sentimos pero aquí no hay espacio…! —irrumpió Gilbert apareciendo en el marco de la puerta.

— ¡El que no beba vino, será un animal, será un animal! —cantaba Antonio.

—A menos que quieran quedarse a la fiesta estilo Sodoma y Gomorra… —ofreció Francia.

—Ehm… no gracias, ya nos vamos… —dijo María.

Se baja el telón.

Italia del norte se estaba cansado, tanto subir y bajar el telón lo tenía agotado, tenía puesta una bata blanca, la calefacción estaba pasando por algunas dificultades técnicas.

—Ve~… como me gustaría darme una siesta… —suspiró— ¿Eh?

Al parecer, su hermano había conseguido una nueva cuerda pero no la había atado a la estrella, también descubrió que la estrella tenía un hoyo en medio, lo suficiente para meter la cabeza allí, la metió sólo para comprobar si le cabía, y efecto, ajustada a la perfección, como en esas imágenes de algún personaje famoso en la feria en la que asomas la cabeza por el hoyo y te tomas una foto.

Mientras tanto, arriba, Taiwán discutía sobre algo con Corea mientras Hong Kong trataba de calmarlos, el joven italiano miró hacia arriba.

— ¿chicos, por qué pelean? —les preguntó.

—Es que unas poleas y varias cuerdas que controlan las escenografías y utilería que va elevada se atoraron —le explicó Mei— ¡Y todo es culpa de Corea!

— ¡No es verdad-daze! ¡Fue un accidente!

—Si quieren voy y les ayudo —se ofreció Feliciano—, además de que les devuelvo la estrella antes de que Cristian termine de narrar.

—Eso nos sería de mucha ayuda —dijo Hong Kong.

Feliciano subió por las escaleras y empezó a ayudarlos a desenredar las cuerdas (sin quitarse la estrella), ya habiendo solucionado el problema se dieron cuenta que surgieron otros dos, 1: la cuerda que antes usó Manuel para bajar "volando" de alguna forma había se había enredado alrededor de las caderas de Italia del norte, 2: la estrella no quería separarse de su cara. Mientras los tres asiáticos trataban de solucionar esos dos problemas el narrador había terminado y abajo Alfred esperaba a que el telón fuera subido para seguir con la obra, se impacientó después de 3 míseros segundos y tomó la cuerda él mismo y lo subió.

La escena que seguía era una muy corta, sobre los magos siguiendo a la estrella de Belén, allí estaban los magos, pero la estrella aun seguía atorada en la cara del italiano, por tanto forcejeo que hacían tratando de quitársela provocó que Feliciano perdiera el equilibrio y se cayera, por suerte la cuerda evitó que se estampara contra el piso, pero ahora todas las miradas estaban fijadas en él, las de los niños estaban confundidas y las de las naciones decían WTF?

"Creo lo mejor será improvisar…" dijo Noruega en su mente.

— ¡Miren, es la estrella! —exclamó apuntándolo.

El italiano estab confundido pero captó la idea de inmediato.

— ¡Sí, soy la estrella! —afirmó adoptando la pose de superman volando.

— ¿Qué esperamos entonces? ¡Sigámosla! —dijo Inglaterra.

Los tres comenzaron a "seguir" a la estrella, arriba, los asiáticos no dejaban de discutir, Corea y Taiwán se empujaban entre sí y Hong Kong seguía haciéndola de mediador entre ambos, la pelea hizo temblar a la plataforma en la que estaban a tal grado de que, cuando la escena estaba a sólo diez segundos de finalizar, los tres cayeron al otro extremo del escenario.

— ("facepalm") Oh, holy shit… —musitó Alfred.

Debían improvisar y rápido, debían hacer algo pronto si querían salvar la obra, entonces, Cristian se fijo en sus ropas, eran de estilo asiático, entonces, por su mente cruzó una loca idea, "Espero que funcione…"

— ¡Y entonces aparecieron los ninjas demonio shinigami vampiro del mal! —exclamó Ecuador.

— ¡¿Los que? —gritaron los que estaban en escena.

— ¿Qué haces, boludo? —inquirió Argentina.

—Improvisar —contestó.

— A-A… A… Ar… Aruuuu… —farfullaba China con un tic en el ojo izquierdo desde su palco.

"Bien, si así son las cosas, entonces hay que seguir el juego" pensó la chica.

— ¡Sí, somos los ninjas demonio shinigami vampiro del mal! —gritó Mei.

—Ehm… esto… ¡Sí, lo somos-daze! —Dijo Corea siguiendo con la improvisación— ¡Estamos aquí para evitar que lleguen a su destino y robarles lo que tienen!

—Y después les chuparemos la sangre, segaremos sus almas y nos llevaremos a la estrella con nosotros para comérnosla —espetó Hong Kong.

— ¡Nooooooo! —gritó Italia aferrándose de la cuerda.

— ¡No, eso no lo permitiremos! —objetó Japón.

— ¡A luchar! —gritaron los seis.

—Esto debe ser una broma —musitó Suecia en su palco.

— ¡A mí me parece divertido! —dijo Finlandia, quien estaba sentado a su lado.

— ¡Sé como avivar el fuego! —exclamó Argentina, sacando un CD de la nada y metiéndolo al reproductor de audio.

Entonces, cuando los seis empezaron a "luchar", se empezó a escuchar en las bocinas una canción que decía:

"Chala head-chala…! ¡No importa lo que suceda siempre el ánimo mantendré…!

Sí, era el opening de Dragón Ball Z en español latino.

Los "magos" y los "ninja demonio shinigami vampiro del mal" peleaban ferozmente (actuando, obviamente), haciendo tanto movimientos de pelea como para "invocar hechizos", los cuales eran acompañados por efectos de sonido cortesía del argentino.

"Chala Head-Chala, vibrante mi corazón siente emoción, haré una genkidama!

Las demás naciones, tanto en los palcos como en tras bambalinas no creían lo que veían y oían, no obstante, dos chicas le estaban sacando provecho a la situación.

— ¿Estas grabándolo todo, Rosaura? —Le preguntó Hungría.

—Claro, Elizabeta —contestó Bolivia—, que bueno que pude traer la cámara sin que la vieran.

"Chala Head-Chala, no pienses nada sólo escucha, sueño está ya en tu corazón"

Era hora de que terminara la escena.

— ¡Bien, compañeros magos! ¡Es hora del ataque final! —exclamó Inglaterra.

Los tres se pusieron en posición para hacer una genkidama (pero sin el kame-ha, obvio) y Brasil apuntó a los "ninjas" con un reflector representando la magia de los magos, los tres jóvenes fingieron ser golpeados por una onda de energía al instante.

—Nos han vencido… pero volveremos —decía Hong Kong mientras emprendían la retirada y se iban.

—Y los magos siguieron a la estrella. —concluyó esa escena Ecuador mientras los niños gritaban: ¡Sí! ¡Viva! ¡Yahoo!

Se baja el telón. Esa fue sin duda la escena mas random de todas.

Alfred los miraba despectivamente y con un tic en el ojo derecho.

—Agradezcan que a los niños les gustó… "Sigh"… bien —dijo mirando a la lista— sigue la escena donde les dan posada en un establo… ¡Estonia, México, Puerto Rico!

— ¡Aquí! —dijeron los tres llegando allí.

Okay, después de esta sigue la escena del… parto…

— ¿Por qué, Dios? ¿Por qué? —mascullaba Elizabeth.

—Después sigue la de los pastores avisados por el ángel, los regalos de los magos, la huida a Egipto y ya nos vamos —decía Alfred—. A todo esto, ¿Ya tienen al muñeco del bebé?

—No, no hemos visto a Romano —dijo Estonia.

—Estoy aquí —dijo apareciendo detrás de ellos— y respecto a lo del muñeco… pues digamos que tres borrachos le pasaron encima creyendo que había cerveza, vodka y vino gratis en el escenario —les explicó mostrándoles el muñeco todo pisoteado y maltrecho.

— ¿Y ahora qué? —Espetó U.S.A.

—Creo que tengo una idea… —dijo México.

—Lo que sea, do it now!