Hola a Todos! Aquí Luciel-San Con otro capítulo de Donde los dragones reinan!

Ha pasado 1 mes ;-; se que me odian, no tengo perdón TwT

Pero ya que, Que Disfruten!


Adiós

1 de Julio x772 10:32p.m.

La noche era inquietantemente silenciosa y tranquila, demasiado para el gusto de las criaturas que ya habían llegado a la isla. Allí, en medio de un círculo que habían formado, se encontraba uno de los dragones de fuego más poderosos que podían existir; Atlas Flame.

El dragón estaba atado con una extraña especie de cadenas, cortesía de Metalicana, que prohibían que usara su magia, a excepción de las llamas que lo cubrían. No muy lejos, se encontraba un chico pequeño de unos 6 años de cabello rosa atado a un enorme palo de hierro. Estaba sujetado por los brazos y los pies en forma de una cruz en el mismo medio de aquel objeto metálico. Una bufanda blanca de escamas se encontraba colgando sobre sus hombros de manera liviana, dejando libre todo su cuello, en el cual se encontraba un colgante plateado con un cristal transparente y brillantino.

Podemos notar que el chico tiene algunos rasguños por aquí y por allá, pero nada grave en lo absoluto. Su cabellera esta sucia y desordenada, mientras que sus pantalones están algo rotos y chamusqueados. Alguien le ha quitado las botas y el chaleco rojo, dejando al niño descalzo y con el torso al aire. El pelirrosa toma grandes cantidades de aire, como si le costará respirar, y luego toma un ritmo de respiración normal.

Un gran rugido se oye desde los cielos. Todos los dragones retroceden ante aquel sonido. Un dragón, seguido de otros 9 dragones más, aterrizan en el medio del círculo. El dragón negro estando entre Atlas Flame y el niño. Un brillo negro lo cubre y se convierte en la forma de un humano de pelo negro con toga y el ceño fruncido. Con una gran intensidad y enojo, se sube encima de uno de los 9 dragones que trajo consigo, hasta que empezó a hablar.

—¡Hoy, 1 de Julio del año x772, dos de nuestra raza han desobedecido las reglas y han manchado nuestro honor! ¡Se han convertido en deshonra y han cometido pecados imperdonables!— redactó Acnologia en su forma de Zeref—¡Por ello, tal y como lo dicta el reglamento, ambos serán castigados y se les dará conocimiento de su sentencia!

Sólo el silencio y el crepitar de las llamas se oían alrededor mientras el chico, que estaba atado al poste, levantaba la cabeza para saber lo que tenían que decir. Barrió el lugar con la mirada y se dio cuenta que Igneel ni Grandine estaban presentes. Nadie lo iría a defender.

—¡Atlas Flame!—gritó Acnologia, o mejor dicho, Zeref, sacando al muchacho de sus pensamientos—¡Se te ha encomendado el castigo de ceder tu sangre y vivir como una llama eterna en un pueblo muy lejano¡—Ahora apuntaba hacia el chico. La cabeza del dragón acercándose para dar más énfasis—y tu ¡TU! ¡Natsu Dragneel! ¡Haz causado uno de los peores errores que han podido causar los dragones o la humanidad, haz hecho revelar nuestra existencia!—Sus ojos se habían vuelto rojos, asustando más que nada a Natsu.—Por ello, tu castigo será severo, no tanto como para morir. Tu entrenamiento será mucho más fuerte y estricto, la mayoría de ellos por mí. Se te prohibirá ir a cualquier otro lugar a menos de que sean mis órdenes. Sufrirás como nunca antes haz querido Natsu... Y por supuesto, presenciarás la ejecución de Atlas Flame y te bañarás en su sangre—finalizó con una sonrisa.

—¡No! ¡No le hagan nada!—gritaba el pelirrosa aterrado mientras giraba de las cadenas—¡No maten a mi tío, por favor!

—Tío ¿Uh?— murmuró Zeref con una sonrisa escalofriante— ... Tempesta ... Jackal—sussurró.

De pronto, 2 dragones se acercaron a Atlas Flame. Uno era blanco con detalles grisáceos y ojos verdes, mientras que el otro era dorado con manchas de color amarillo oscuro y ojos ámbar. Ambos dragones, con un fuerte rugido, se abalanzaron sobre el dragón de fuego. Atlas, a pesar de las cadenas que lo sostenían, se revolcaba entre ellas tratando de evitar los golpes y las mordidas que se le avecinaban, fallando en el intento.

Natsu observaba la escena con los ojos muy abiertos llenos de shock y terror. Con cada rugido de dolor de Atlas Flame, venía otro ataque de alguno de los dragones. El dragón dorado-Jackal- rugió y tacleó con todas sus fuerzas al dragón de fuego, haciendo que este se cayera aún sostenido por las cadenas mientras que Tempesta-el dragón blanco- clavaba sus garras en su cuerpo, las llamas de Atlas disminuyendo lo suficiente como para dejar ver la sangre.

Tempesta volvió a clavar sus garras en su costado mientras mordía con fuerza su cuello haciendo que este gritará con dolor; Jackal, por el otro lado, presionó si costado haciendo que más sangre saliera de su cuerpo y salpicara por todos lados. Sangre carmesí cayó sobre Natsu.

El pelirrosa gritó al sentir y oler aquel líquido sobre su cuerpo casi desnudo. Podía sentir como resbalaba por su cara, sus cabellos, su torso, sus manos y todo su cuerpo. De la nada, sintió un dolor terrible en su pecho, sólo para darse cuenta que el dragón grisáceo lo había rasguñado desde la parte superior derecha de su cuerpo hasta la parte inferior izquierda.

El dolor era inmenso y no podía parar de gritar y soltar lágrimas de dolor. Sólo Zeref se dio cuenta de un minúsculo cambio en el chico. Sus cabellos rosados se había oscurecido un poco, su piel se veía más resistente, sus uñas se veían más largas y tenía colmillos muy largos y afilados. También notó como el cristal transparente que tenía el colgante en su cuello, se mezclaba con la sangre del dragón y su sangre propia, tornandose este de un color negro obsidiano, bloqueando todo lo bello y transparente que tenía.

Zeref, al ver esto, no pudo evitar sonreír, en especial cuando se acercó al chico y puso una mano sobre su cabeza y murmurando algunas palabras, sólo para que este se callará y se desmayará. Volteó su cabeza a donde los restos de Atlas Flame, viendo la pequeña llama que ardía en sus ojos.

—'Soul Remover: Seal'— murmuró Zeref y de pronto, aquella hermosa, pequeña y brillante llama en los ojos de Atlas Flame, desaparecieron, dejando a un simple cadáver en su lugar.

Con desilusión en sus ojos, Zeref se volvió a su forma original, Acnologia. Mirando al chico antes de partir, no pido evitar sonreír para sus adentros y pensar: 'Pobre chico, pronto entrará y conocerá lo que es el infierno.'


1 de Julio x772 10:32p.m.

Una bella mujer rubia en ropas elegantes estaba sentada a los pies de una gran cama rosada. Dentro de ella se encontraba otra rubia con facciones similares, sólo que más pequeña y con un rostro de calma, sumida en un profundo sueño. Un hombre Rubio entro a la habitación de la niña y se sentó en una silla frente a la mujer. Ambos se quedaron en silencio por un largo rato, sólo con los pequeños respiros de la niña como fondo, hasta que el hombre se decidió a hablar.

—Sabes lo que pasó hoy ¿Verdad?

—Sí

—¿Sabes lo que significa?—preguntó el rey

—Sí—respondió Layla

—¿Estas lista para esto?— preguntó el hombre

—...— miró a Jude a los ojos con determinación—Sí.


Espero que les haya gustado ^^

Y tengo buenas noticias! DDR será actualizado TODOS LOS SÁBADOS! ^^

Hasat la próxima y déjenme saber si les gusto! ^^

Se despide, Luciel-San~