Buenooo, aqui vengo con el siguiente capii, espero que les guste. Y gracias por todos los reviews.

Ciaooo

7- Confusión:

El aroma que desprendía su chaqueta era agradable, su suave y ronroneante voz era amable y tranquiliza, sus grandes y largos brazos cómodos y su pecho un lugar ideal para dormir. No se si fue por todo el conjunto o porque había pasado una mala noche que cerré los ojos durante un momentito y no los volví a abrir hasta que el sonido de los pajaritos me alertaban que era de madrugada. Suspiré y instintivamente aargué el brazo esperando encontrar algo que sabía que no estaría. Por eso al levantarlo fuí lo más bruta y basta posible y así chocar contra las mantas y rebotar. Pero no me esperaba que al impactar la cama chichara. Normalmente los objetos no tienen voces y no tiene sentimientos. Asustada me levanté de golpe de la cama, bajé y en el lugar de Sasuke estaba un hombre alto delgado y de pelos grises. Quería gritar pero recordé quien era. Kakashi. Respiré un par de veces antes de poder hablar con tranquilidad. El se sujetaba el viente dónde le había dádo el fuerte golpe. Al ver su rostro contraido por el dolor se me olvido durante un momento que quería regañarle y preguntarle su estado. Alarmada me acerqué a el y me le quedé mirándo. El levantó sus ojos grises y me los clavo.

- Buenos días, ma cheré...-dijo en susurros sin apartar la mano del vientre. La culpa me pesaba en los hombros- Veo que de buena mañana estas enforma.

- Y-yo..-iba a decir algo pero uno de sus dedos tapo mis labios.

- No te preocupes, veo que hoy tienes mejor cara, me alegro.

Aquello me trajo desprevenida. Un tanto alarmada salté de la cama y corrí hasta meterme en el baño. Mis ojos ya no estaban rojos, no tenía ojeras y las mejillas habían recuperado su color habitual. No estaba pálida y emcabio parecía totalmente feliz... ¿Lo estaba?

Intenté recordar algo de lo ocurrido de el otro día, pero solo intentarlo las imaǵenes de la nota o la noche anterió de la nota. Sujeté mi vientre por falta de aire y me arrodille escondiendo mi cabeza en mis rodillas. Sasuke no estaba y no sabía si iba a volver. Me podría morir y el ni se enteraría. Comencé a llorar y ni me dio tiempo a sollozar cuando vi todo borrozo y en pocos minutos estaba en brazos de Kakashi que me llevaba entre los pasillos hasta llegar a la pequeña terrazita que teníamos. Me sentó con delicadez y pude ver en la mesita un desayuno totalmente dominguero. Aquello me recordó a Sasuke. El corazón me palpito de nuevo en el pecho. Sabía que caería otra vez en la tristeza, así que negué y miré los grises ojos de Kakashi y me cocentré en su dulce sonrisa y su esmerado desayuno.

Me dolía la cabeza, veía todo borroso y me sentía como si me hubiera bebido más de dos botellas enteras de wiski. A mi lado estaba Hinata envuelta en unas mantas y sentado al lado de la tele con una taza de café Naruto. Me sonrió y me ofreció café. Yo asentí. Se levantó y me ayudó a levantarme. Ambos con silencio nos fuimos a la cocina, cogí una taza y me serví café. El me observaba en silencio, intentaba disimularlo mirándo el café. Pero disimulaba tan mal.

-¿Qué?- pregunté molesto.

- Vete...- dijo totalmente seco, sin ningún sentimiento.

- ¿Qué?¿Por qué?

- Quiero que te vallas de mi casa...-siguió y esta vez con todo amenazante- No me gustas que estes con mi Hina...-murmuró y vi en sus ojos celos.

De golpe me alarme... ¿Había hecho algo malo con Hinata? Quería pensar que no, pero todo lo ocurrido la noche anterió se me antojaba como imposible. Seguramente no habría ocurrido nada. Ojié a Hinata tirada en el suelo y cubierta de mantas, por el suelo no había ropa interior y yo estaba vestido totalmente. No había nada fuera de lo normal en mi. Iba a contestar algo pero su mujer apareció en la cocina, envuelta en las mantas y con las mejillas levemente coloreada. El pelo revuelto y con una marca morada en el cuello. Un chupeton. Naruto me clavó la mirada con celos y rabia, nunca había visto tanta rabia en aquellos ojos. La sangre se me helo y comencé a caminar para atrás, me tropecé con la pata de la mesa y caí sentado en una silla. Era la primera vez que Naruto me daba miedo.

- ¿Te ocurre algo Sasuke-chin?- pregunto Hinata mientras le quitaba la taza de las manos a su marido y bebía un sorbo. Yo negué- Es que parece como si hubieras visto a un muerto...

Luego se dió la vuelta y comenzó a buscar cosas en la despensa. Cada vez que ella se ausentaba Naruto me clavaba sus ojos azules con rabia. Me relajé al ver que no sabía a donde estaban los cuchillos. Pero cuando Hinata se marchó a ducharse y nos quedamos nuevamente solos, el se acercó a mi con el puño levantado y directo a mi cara. Aquello no me gustaba. Ya estaba viendo mi cara amoratada y con sangre. Cerre los ojos esperando el golpe, ya que seguramente me lo merecía, me había liado con la mujer de mi mejor amiga... aunque no me recordara sabía que no era tan imposible. Hinata era hermosa, siempre lo había sido, pero tan calladita y discreta y ciegamente enamorado de su marido pues... ¿Quien se le iba a acercar?

Sentí el aire en mi cara y escuché el chillido de Hinata. Abrí los ojos y la vi enganchada al brazo de su marido, mientras lágrimas cristalinas caían de sus ojos. Me quedé choqueado, quería saber que ocurría. Naruto de golpe se despertó, me miró y miró a Hinata. Luego sonrió y salió de la habitación como si nada. Al salir el Hinata se desplomo al suelo llorando a lágrima viva...

La visita de Kakashi se estaba alargando a varios días, pero su presencia no me disgustaba. Hacía que todo lo demás perdiera importancia. Sabía que me estaba ausentado del hospital, pero Tsudane me había dicho que estaba enferma, era médico y no me notaba nada fuera de lo normal, pero tampoco tenía ganas de asistir, así que me pasaba los días y noches al lado de Kakashi. Escuchando apasionadas historias de su viajes y escuchando su vida. Era un médico que viajaba por los lugares necesitados, dándo medicina y apoyo a los que necesitaba. Por eso no se estaba mucho tiempo clavado en un sitio. Me comentó que ahora se había tomado una exedencia por la repentina muerte de sus padres, me confesó que no se llevaba bien con ellos, pero su mejor amiga de la infancia dijo que debía asistir a visitarlos. Así que estaba en Londres visitando a sus padres muertos. El había nacido y criado en Japón, luego se fue a estudiar al extranjero. A Francia, estuvo ocho años viviendo ahí, hasta que se fue por el mundo,

Cada vez que abría su boca era algo mágico, no sabría decir porqué pero era como si la mente se me nublara y viera todo de color rosa. Su precencía era positiva en mi.

Pero por mucho que me gustara su compañía había algo que no podía ser, sus palabras o incluso caricias no eran amenazantes, era como natural en el. Nunca intentó besarme, ni cogerme de la mano como lo hubiera hecho algún tipo. En eso me recordó a Sasuke, la ausencia de sus caricias, de sus besos...

Una noche, estábamos solos en la casa, caía una lluvia de miedo y por eso le había ofrecido pasar la noche en la casa. El se mostraba dispuesto a dormir en el salon, en algún sofá, pero yo me negaba. Las habitaciónes de las chicas eran muy pequeñas y no se mostraban encantadas a prestarles sus habitaciónes. Insití en que se quedara a dormir en mi cama y yo dormíría en la sala, pero el testarudo se quedo en el sofá.

Nos despedimos con un beso en la mejilla y huí a mi habitación, al mar de recuerdos. La lluvia caía fuerte afuera, pero nada importante que me asustara. De golpe un gran trueno azul iluminó la habitación y poco después resonó por todo. Aquello me recordó una imágen que cambió mi vida totalmente...

Flash back

Estaba en mi cuarto totalmente sola, mis padres se habían marchado a cenar juntos, aunque me habían insistido en acompañarles, yo apenas con siete años insití en quedarme sola en casa. De golpe comienza a llover, pero nada que me asustara. A fuera los árboles se movían inquietos, una rama golpeó el cristal de mi habitación tan fuerte que se rompió. Yo grité, asustada bajé para estar en la sala, era el lugar de la casa más iluminado. Entonce una gran luz azul iluminó toda la sala, poco tiempo después el trueno resonó por toda la casa y los fusibles se apagaron. Comencé a llorar incapaz de moverme o hacer nada. Todas las luces estaban apagadas y los truenos atacaban sin secar. Asustada me metí debajo de la mesa y escondí mi cabeza en las rodillas, comencé a cantar una canción alegré para alejar a los malos espirítus. No sirvió de nada. El truneo hizo vibrar toda la casa y el viento rompió varios cristales de la casa. No me aguanté más y sali corriendo de la casa, abrí la puerta y el estaba ahí. Mojado, chorreandole la ropa y sus grandes y negros ojos mirandome.

- Sakura...-dijo preocupado- ¿Estas bien?- yo rompí a llorar y le abraze. El sorprendió se quedó quieto, otro trueno sonó. Yo temblé. Sus brazos pequeños me rodearon y me abrazo- No pasa nada... estoy aquí...-me acuno.

Cuando pare de llorar me sujetó de la mano, caminamos bajo la lluvia hasta llegar a su gran casa. Todo estaba a oscuro y los truenos y el viento sonaba más aterrador ahí. Me pegué más a su brazo y de golpe entramos en una habitación, totalmente llena de velas. Cuando lo vi todo lo demás dejó de tener importancia. Me guió hasta su cama y se sentó, apartó las manos y me invitó a dormir en ella. Yo acepté y me pegué a su pequeño cuerpo, que para mi era gigante.

- Yo me quedaré toda la noche contigo Sakura.

Yo me tranquilicé y me quedé dormida a su lado.

FIN FLASH BACK

Grité al escuchar otro trueno y baje corriendo las escaleras, cuande tropecé con un pecho, luego unas manos me cubrieron la espalda y sentí un beso en la coronilla. Una voz gruesa y profunda sonó. El corazón me latió en el pecho, levanté el rostro y luego sentí unos sedoso labios sobre los mios. Yo simplemente cerré los ojos y otro trueno retumbó en la habitación.


¿Y bien?¿lo sigo?