Nota de Autor: Hola, quiero que sepan que al final del capítulo encontrarán una liga, es una cápsula donde hablan de las relaciones a distancia (está muy entretenida), que contrario a lo que puedan pensar sí funcionan :) y obviamente en eso se apoya esta historia. Sigan dándome sus opiniones que yo las valoro y mucho. *El journal y el estudio sí existen.

Habían pasado dos semanas y media desde la última vez que se habían visto en persona, habían descubierto que les funcionaba muy bien acordar un momento al día para hablar sin interrupciones, y cuando llegaba ese instante Maura solía postergar su salida a comer y en su lugar cerraba la puerta y persianas de su oficina, Jane se sentaba en alguna banca de los jardines de la Academia antes de irse a la cafetería.

Iban alternando la rutina de manera que cuando no lograban hablar por teléfono, por las noches tenían una videoconferencia, Jane estaba sorprendida de forma muy positiva con su Madre, pues cuando Ángela estaba cerca se limitaba a saludar a su hija y les daba privacidad. También hacían uso constante del whatssap, del manos libres en el coche, la tecnología estaba siendo su mejor aliado.

Naturalmente las cosas en cuestión de ánimo eran algo complicadas al inicio, después remontaron un poco, parecía que empezaban a descubrir cómo lidiar de la mejor manera con la situación y cuando alguna de las dos caía en la tristeza, la otra se encargaba de levantarle el ánimo, Maura había estado trabajando muy duro en definir cómo iba a distribuir su tiempo y con qué actividades y Jane había recibido con muy buen ánimo saber que de un momento a otro Maura le daría a conocer cómo sería, de momento lo tenía en total misterio.

10 de la noche

Boston, Massachusetts

Beacon Hill

Era miércoles por la noche, estaban en videoconferencia, Maura se encontraba en su recámara en una silla junto a su pequeño escritorio, usaba ese camisón de seda ligeramente lila con detalles en morado, por su parte Jane estaba en su cama sentada con la computadora sobre sus piernas, con su típica camiseta sin mangas y sus pantalones de yoga ceñidos a sus piernas.

Cuando Maura vio a Jane sonrió de inmediato, era una respuesta natural, sin embargo no pudo evitar notar el cambio en la expresión de su novia, en un primer instante también había sonreído pero ese gesto se disolvió en automático cuando pasó saliva y su mirada empezó a bailar entre su rostro y el escote en "V" de su camisón, Maura lo notó como un halago, pero aún así quiso aprovechar la oportunidad.

- Estoy acá arriba preciosa.

- (Jane puso cara de sorpresa) Sí, por supuesto cariño, es solo que estaba viendo tu camisón, está muy lindo (mintió).

- Por un momento pensé que me mirabas a mí, porque no podías quitarme los ojos de encima (dijo con una desilusión fingida).

- ¿Qué?, ¡claro que te miraba a ti cariño!, es solo que no quise que pensaras que yo… (intentaba justificarse desesperadamente pero no sabía bien qué decir).

- Esta bien preciosa, no tienes que explicar nada (le dijo sonriendo).

- Lo siento cariño, me siento muy apenada (escondió su rostro en sus manos un segundo y continúo), han pasado más de dos semanas desde que nos vimos y luego apareces así, y aún falta tiempo para verte denuevo y… (la interrumpe).

- En realidad no tanto (dijo con una sonrisa coqueta).

- ¿qué quieres decir? (preguntó al instante).

- Logré hacer algunos cambios importantes y finalmente este fin de semana estaré libre. Volaré el mismo viernes por la noche a Virginia (dijo entusiasmada).

- ¿De verdad?, no lo puedo creer cariño, ¡eso es genial!, de verdad te extraño mucho.

- Yo también te echo de menos preciosa, tanto como mi subconsciente (aseguró).

- ¿Tu subconsciente?, (preguntó).

- ¿Recuerdas nuestro incidente en el salón elite cuando estábamos en el aeropuerto?, ya sabes, el beso.

- Ah, ¡por supuesto!, no tienes ni idea, últimamente lo he recordado constantemente.

- Pues he tenido una actividad onírica recurrente en la que llegamos a concretar (Jane frunció el ceño ¿qué había dicho Maura exactamente?), así que esta semana empecé a despertarme más temprano para correr un poco.

- ¿Actividad onírica?, ¿concretamos?, ¿estás corriendo?, lo siento Maur estoy perdida (dijo confundida)

- Me refiero a los sueños cariño, he soñado constantemente que estamos en el salón y no hay público así que no te detengo, y por eso tuve que empezar a correr para equilibrar mis altos niveles de dopamina y norepinefrina debido a mi incapacidad de consumar (Jane sonrió).

- Entonces creo que también necesito empezar a correr cariño, gracias por el consejo (le guiñó el ojo).

- Por nada preciosa (dijo sonrojada).

Viernes 8 de la noche

Aeropuerto internacional Ronald Reagan de Washington

Jane estaba en la salida de vuelos nacionales, sostenía un ramo de flores para Maura y aunque su altura le permitía mirar por encima del promedio de la gente se esforzaba en estirar su cuello como si con ello lograra ampliar el rango de su visión para encontrar más rápido a Maura.

Pero fue la rubia quien la vio primero, luego de recoger su maleta de la banda de equipaje hizo un paneo con la mirada hasta que aquella melena oscura llena de ondas entró en su campo visual, inmediatamente sonrió, no pudo evitar deleitarse viendo el rostro de Jane, lucía tan linda como siempre ¡Dios cómo le gustaba esa mujer!.

Empezó a caminar hacia ella y un par de segundos después sus miradas se encontraron, Maura aceleró su andar y Jane la imitó, cuando por fin lograron acortar la distancia que las separaba en automático abrieron sus brazos para estrecharse, sus manos reconocieron de inmediato el cuerpo de la otra Maura llevó las suyas hasta el cuello de la morena y ésta las puso su cintura.

No hubo palabras, no mientras se besaban, cuando les faltó el aire se separaron pero como si temieran alejarse demasiado unieron sus frentes, rozaron con su nariz la de la otra hasta que

Jane habló.

-Te extrañé tanto Maur.

- Yo también preciosa.

- Mira, son para ti (le mostró las flores).

-¡Están preciosas cariño!, muchas gracias.

- Es increíble que yo diga esto pero, en realidad verte de nuevo hace que ahora mismo sienta mariposas en el estómago.

- Descarga de epinefrina: extrae la sangre del estómago y la envía a los músculos (explica Maura con naturalidad a Jane se le borra la sonrisa).

- Cariño por favor ¡no lo arruines!.

Se besaron una vez más, y otra y otra y cada una de ellas con menos delicadeza y mayor sensualidad, en esta ocasión fue Maura la que habló primero mientras sostenían la mirada.

-Hoy no pude ir a correr y eso me está matando preciosa (dijo en un tono bajo que simulaba un suspiro y sólo fue audible a los oídos de su novia).

Jane no lo pensó, simplemente tomó con una mano la de Maura y con la otra tiró de la maleta.

Apenas cruzaron la puerta del departamento la pasión que habían estado conteniendo finalmente se desbordó, Maura no se dio cuenta de cuando soltó el ramo de flores porque Jane con un movimiento rápido la acorraló entre su cuerpo y la puerta, su única reacción fue enterrar ambas manos en la melena de la italiana y responder a sus besos.

Querían acariciar por completo el cuerpo de la otra y sus manos les parecieron demasiado pequeñas para lograrlo, sus corazones estaban acelerados, la ropa les estorbaba, los jaloneos y los golpes sordos de cada choque con las paredes o cualquier obstáculo eran constantes a cada paso, con un impulso salvaje luchaban entre sí por el control.

Jalaban aire cada que tenían oportunidad entre los besos y mordidas. Sin darse cuenta de cuándo perdieron el resto de sus prendas llegaron a la cama únicamente con la ropa interior como barrera y con movimientos torpes se deshicieron de ella.

La delicadeza, compostura y elegancia de Maura no tuvieron lugar en aquella habitación, ella simplemente se abandonó a su urgencia por Jane y con ello logró dominarla por completo, le bastó incorporarse para tomar una pierna de la italiana sujetándola contra sí misma y buscando poder apagar el fuego que consumía su cuerpo llevó su húmedad hasta la de la morena y fue ahí que con el vaivén de sus caderas desahogó su deseo hasta satisfacerlo.

Jane no supo bien cómo sucedió, un momento estaba sujetando a Maura y al otro su espalda estaba sobre el colchón, apenas sintió el jalón en su pierna cuando una deliciosa ola de placer que nunca antes había experimentado la invadió por completo, era una sensación que se iba alternando entre muy suave y exquisitamente salvaje una y otra y otra vez con cada movimiento que Maura hacia. No supo cuánto duró aquello pero se permitió disfrutarlo por completo hasta que su espalda se curvó involuntariamente para dejarse caer en un abismo lleno de placer.

Cuando La rubia escuchó los gritos de Jane coreando los suyos volvió en sí lánguidamente. Hasta que se descubrió temblando tan descontroladamente como su novia. Envuelta en sudor y con su cuerpo estremeciéndose se dejó caer sobre la italiana lentamente. Inundando con su aliento el cuello de Jane, Maura empezó a besar muy dulce la piel que tenía a su alcance mientras acariciaba con sus manos suavemente todo lo que podía de su novia.

Jane no quería abrir los ojos, no podía, seguía ahogada en los restos de su orgasmo que con los besos y caricias de Maura se prolongaron.

- Por favor no me digas que quieres dormir ya preciosa, dime que aún tienes energía, necesito más de ti (le susurró al oído).

- Solo dame un momento cariño.

- Muy bien, en ese caso hay algo que quiero mostrarte (se incorporó y sin cubrirse caminó desnuda en busca de su bolso)

Cuando Jane sintió la ausencia del calor de Maura encima de ella abrió los ojos, la vio salir y regresar a la habitación con su tableta mientras se deleitaba con el movimiento de cada curva de Maura.

- Estuve haciendo algo de investigación esta semana cariño (dijo Mayra sentándose en la cama).

- Eso explica tu cara de emoción desbordada, es la que usas cuando quieres explicarme algo, ¿que sucedió?.

- Estaba leyendo en "The Journal of Sex and Marital Therapy"**, un estudio publicado en el año 2015 que habla sobre las relaciones a distancia y...

- Cariño espera, espérate un momento; Me estás diciendo que una de esas tantas revistas médicas tuyas ¿es un Journal de Sexo?.

Maura asintió de inmediato .

-Sí, en realidad se llama "The Journal of Sex and Marital Therapy".

- Sí, por supuesto, lo importante es que tú lo lees ¿no?.

- En realidad no es de mis lecturas recurrentes pero cuando tuve la idea de buscar si había investigación sobre las relaciones a distancia fue mi primer opción a consultar y ¡no vas a creer lo que encontré! (dijo con emoción).

-¿Qué fue lo que encontraste? (Contestó fingiendo la misma emoción).

- Dice que el 60% de las personas tienden a asumir que no funcionará, una creencia común basada en escenarios anteriores donde no había tecnología, la comunicación era por cartas, o quizá alguna llamada.

- ¡Entonces sí funciona whatsapp o skype! (Dijo sorprendida).

- El estudio reveló que las relaciones a distancia pueden ser de mayor calidad y estabilidad de lo que solemos creer, incluso mencionan que el riesgo está en tener el prejuicio de que no funcionará.

- Eso tiene sentido (aseguró).

- La comunicación es más íntima porque se prefiere hablar más de las ideas y sentimientos y se evita hablar de terceros o incluso discutir para aprovechar más de los encuentros.

- Nunca pensé decir esto pero ¡me empiezan a gustar esas revistas tuyas!.

Jane se acercó a besar el hombro de Maura que le respondió con una mirada profunda.

- Aún no te he dicho la mejor parte preciosa.

-¿Cuál es? (le preguntó seductoramente).

- Los encuentros sexuales son de mayor intensidad porque el deseo por el otro aumenta por la distancia.

- Eso pude verlo muy bien cuando me tomaste hace un momento, estabas fuera de control cariño y no tienes idea de cuánto me encantó (se acercó a besarla).

- ¿Porque no me lo muestras preciosa?

- Por supuesto cariño.

Con un movimiento suave Jane tomó la tableta y la colocó en el buró junto a la cama, y empezó a besar el cuello de Maura, que cerró los ojos y fue recostándose lentamente hasta quedar atrapada entre el colchón y el cuerpo de Jane.

Ésta vez los besos eran dulces, suaves y sin prisas, la morena quería saborear lentamente a la rubia, Jane quería estar consciente de cada caricia que le hacía y disfrutar de las que recibía y así fue ella que se encargó de dirigir la réplica del evento.

v2/radio/relaciones-a-distancia/

** Dargie, E., Blair, K. L., Goldfinger, C., & Pukall, C. F. (2015). Go long! Predictors of positive relationship outcomes in long-distance dating relationships. Journal of Sex & Marital Therapy, 41(2), 181-202.