Capítulo 07 Tristes Ojos Azules

Allen caminaba al lado de Kaito pensativo.

-Entonces- dijo Len- parece que tendré que buscar una casa después de todo...

Kyle se sobresaltó.
-¿Eh? -dijo- ¡no, claro que no! Puedes quedarte en mi casa si quieres.

Len lo miro un instante.
-Gracias.

Allen estaba en su nueva cama, en su nueva habitación, pensando. ¿Cómo iba a encontrar a su hermana? No tenía idea.
Aunque primero que nada, debía volver a la Dimensión de los Vivos, si quería encontrarla.

-¡Kaito! - grito mientras bajaba corriendo las escaleras.

-¿Eh? -se Kyle extrañó mirándolo llegar.

-Necesito tu ayuda...

-¿Yo? ¡Ah, claro! ¿qué quieres?

-Llévame a la Dimensión de los Vivos.

Kaito rio.
-Ya te habías tardado ¡llevo siglos esperando a que lo pidas!

Allen lo miro confundido.
-¿Cómo lo sabias?

-¿Dónde más ibas a buscarla?

Len sonrió.

-Buen punto.

Kaito lo llevo al Corredor de las Dimensiones.

-Bueno, te dejo, debo ir a ver a alguien...- dijo Kaito volviéndose, pero Len lo retuvo.

-¡Espera! ¿Cómo se cuál es la puerta?

-¡Ah! Esto... hmmm... ¡Es esa!- señalo hacia una puerta algo gastada.

-Ya veo... Gracias.

Kaito asintió y se fue.

Allen miro la puerta que tenía delante de él, la abrió y entro.
Era la misma que lo había llevado a ver su propio cuerpo muerto.
La mansión se veía descuidada, seguro que al rey austriaco y al emperador japonés no les interesaba aquella propiedad, ya que se veía peor que como el mismo la había dejado.
Avanzo hacia el vestíbulo de las escaleras preguntándose cuando habrían descubierto su cuerpo y como lo habrían tomado -o deformado- los medios, pero entonces vio, al abrir la puerta, algo totalmente inesperado: su cuerpo seguía ahí, muerto, con la sangre seca bajo el.
Tras superar la sorpresa, reacciono con una sonora y burlona carcajada.

-Vaya- dijo riendo- ¡Al parecer, mama no exageraba con que podríamos morir y no lo notarían!
Volvió a reír.

Cuando el humor y el sarcasmo se le pasaron, pensando más objetivamente, se dio cuenta de que había pasado los últimos dos meses de su vida recluido allí y sin dar señales de vida, por lo que no era tan raro que nadie supiera que estaba muerto

Allen recorrió su casa con nostalgia, recordando todo lo que allí había pasado con sus queridos padres. Y entonces, tal y como la noche que murió, sus pensamientos se dirigieron hacia Rilliane.

-Rilliane...-suspiro- prometo que te encontrare y tú y yo estaremos juntos otra vez... te lo juro, mi querida princesa...

Salió de la casa mirando con extrañeza a las personas que antes habían sido sus vecinos.
Sin pensarlo, se dirigió a su antigua escuela. Era la hora en que los estudiantes entraban a clases, por lo que iba reconociendo a las personas que veía, algunos amigos, otros enemigos, uno que otro seguidor, etc.

Justo cuando empezaba a aburrirse, escucho a un par de alumnas hablar de algo interesante.

-Pobrecilla ¿no crees, Gumi-chann? -dijo una chica con cabello castaño corto.

-Si -respondió la chica de pelo verde limón corto- ¿a quién creerá que engaña, Meiko-sempai? ¡Es obvio que esos moretones son de alguien que la golpea!

"¿Una chica maltratada?" Pensó Allen, ¿cómo era posible que él no se hubiera enterado de eso cuando estaba vivo y estudiaba allí? De repente sintió la irresistible necesidad de voltear.
Al hacerlo vio a la chica más hermosa que había visto en su vida y en su muerte, más bella que la princesa Michaella, más hermosa que Luka... Era delgada, no muy alta, delgada, llevaba el cabello rubio corto hasta los hombros, con un lazo blanco en su cabeza, llevaba puesto un uniforme modificado con detalles amarillos y anaranjados y caminaba con la cabeza algo baja, agarrando con la mano derecha su codo izquierdo, apretando el brazo izquierdo contra su cuerpo, era indescriptiblemente bella, pero lo que llamo la atención del príncipe no fue la hermosura angelical de sus rasgos, sino sus grandes y bellos ojos azules, guardaban tanta inocencia, tanta vulnerabilidad y tanta... tanta tristeza...

-Wow, pero que... ¡que hermosa es!

Mecánicamente se dispuso a seguirla a donde iba.

-Ah, esto... ¿Pu-puedo pasar? -pregunto con temor parándose en el marco de la puerta y mirando al profesor.

-¿Otra vez tarde, Kamui? -el profesor negó con la cabeza- Pasa. Supongo que pedirte que no se repita no servirá de nada ¿verdad?

-Lo lamento, profesor- dijo la chica pasando a sentarse.

Allen la observo con atención toda la hora, y se dio cuenta de que trataba de cubrir sus hombros a toda costa. Mientras peleaba con sus libros y a la vez con las mangas de su uniforme, Len aprecio su dulce y adorable torpeza.
Len se dio cuenta de que apreciaba esta natural y tierna torpeza mucho más que la fría y fingida elegancia de las princesas y distintas mujeres nobles que se le ofrecían.

-Nee, Rin-chan -la llamo un chico al terminar la última clase del día- ¿qué tal estas, preciosa?

Len no pudo evitar enfurecerse al escucharlo hablarle de esa forma tan melosa, pese a que no era ni el primero ni el tercero que se le acercaba así, aunque claro, desde el momento en que la había visto por primera vez se había dado cuenta de que era una chica codiciada, pero eso daba igual, él estaba furioso, poco le importaba si ese chico era su novio o algo así...

-Ah, esto... Piko-san -¿san? ¡Entonces no era ni siquiera un amigo! La furia de Len creció aún más- Es-estoy b-bien, gra-gracias...

-Entonces que dices si vamos a tomar algo al rato ¿eh? Yo invito la barra, y quizás después me puedas pagar el favor, no sé, quizás en mi departamento...

Allen se enfureció al grado de casi echársele encima y matarlo a golpes.

-A-ah, esto... gracias pero no creo poder...

-Lastima... será otro día, hermosa -dijo el yéndose.

La chica suspiro y salió del salón hacia los casilleros.
Tras haberse cambiado los zapatos, se dirigió a la salida y luego a su casa, claro con Len detrás de ella.

Conforme avanzaban, Allen noto como el rostro de la chica se deformaba con una expresión aterrorizada.

Llegaron a una preciosa casa elegante y que de lejos se veía que era carísima.
La chica abrió la puerta con las manos temblorosas y miro adentro con terror, luego, tras comprobar lo que sea que quería comprobar, relajo un poco su expresión, soltó un suspiro de alivio y entro por completo a la casa, corriendo por las elegantes y costosas escaleras. Allen la siguió.

Llego a un cuarto hermoso, espacioso y bien acomodado, en su mayoría de color amarillo.
Allí se tiró en su cama con los ojos cerrados y se colocó en posición fetal.
Len la observo "que hermosa" pensó, de vedad parecía un ángel, solo que más hermosa, mucho más hermosa, y dulce...
-Vaya...- dijo pensando con que pese a haber visto a tantas mujeres hermosas cuando vivía, no dejaba de pensar que esta chica era la mujer más hermosa que había visto nunca, más hermosa incluso que Drossel, su madre...
Un gritito ahogado lo saco de sus pensamientos, instintivamente, volvió la vista hacia la chica, quien había saltado de la cama y se había arrimado en una esquina y miraba aterrada algo en su dirección. Len se volvió esperando ver que era lo que aterraba a la chica y dispuesto a defenderla si era necesario... pero no vio nada. Se volvió a voltear para mirar a la rubia extrañado y justo cuando empezaba a preguntarse qué rayos sucedía, un murmullo de ella lo aterro tanto como a ella y lo hizo abrir los ojos igual que ella:

-¿Quién eres tú?

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Ahhhh Lo que hago por ustedes aquí me tienen subiendo el maldito capitulo el mismo dia que el otro! Bueno ya que GENIAL YA APARECIO RIN el otro capi esta bien romántico! Ya no los vpoy a spoilear y bueno ya veo doble del sueño asi que hasta mañana y valoralo Synchronicity Girl! Lo hice por ti! OK no, bueno bye manden reviews o ya saben lo que sucederá con Miku y Len y con rin y yo y con elfanfic asi bye bye