Notas previas: sólo puedo decir que este fic está lleno de sentimeintos negativos y espero que no sea tan malo como siento que es porque realmente me siento del asco últimamente. Este fic está hecho de muchas prompts pero esta es la principal así que como soy floja lo dejaremos en esta.

Con cariño para mi Oneesan, Mariana y para Malasletras, porque realmente ¿quién soy yo sin ellas? Una forever alone que no tiene amigos y tiene demasiado tiempo libre, eso soy sin ellas.

Deets~

Título: Shooting Stars

Palabra(s) clave: Playboy.

Fandom: Soul Eater.

Personajes/Pairing: ¿tú qué crees? Soul/Maka. Duh.

Cuentapalabras: 2224.

Summary: Entre ellos hay una conexión, un vínculo tan fuerte que a veces les asusta. Colección de drabbles/one-shots enfocados en la hermosa pareja de que hacen la técnico y el arma más cool del Shibusen.

Disclaimer: Si Soul Eater fuera mío, mis ideas se verían publicadas mensualmente en GanGan Magazine, ¿no crees?, así que creo que eso lo dice todo.


64-Playboy

por: Wandering Lilly.

Un golpe, otro más. La sangre se confunde con el cabello de su víctima, y eso lo pone de malas. ¿Cómo se supone que vea el daño que le ha hecho al hombre si no distingue su sangre? Lo golpea de nuevo por eso. Maldito bastardo.

— ¡Tienes idea... —golpe— ...de lo mucho que la decepcionaste! —otro golpe— Te esperó por horas... —un golpe más— ... ¡Y JAMÁS LLEGASTE! —finaliza su discurso con un puñetazo en el estómago del padre de su meister, que logra sacarle a la Guadaña Mortal todo el aire de los pulmones.


El día es bonito, es uno de esos raros días en los que el calor no hierve en Death City. Soul, Maka y el resto salen finalmente de la escuela, y el grupo se dirige a las canchas de básquetbol.

¿No vienes, Maka? —pregunta su guadaña, la rubia sonríe y niega con la cabeza. Muere de ganas de pasar un tiempo con sus amigos, pero le prometió a su padre que saldría con él, y Maka Albarn cumple sus promesas.

Saldré a comer con mi padre. —dice ella a modo de explicación, y la expresión relajada de Soul desaparece al fruncir éste el ceño en un gesto de molestia. El idiota de Spirit es muy famoso por llegar tarde -o no llegar para nada- a sus citas con las personas -supuestamente- importantes de su vida.

¿Segura? —inquiere su compañero, extendiendo una mano hacia ella, como diciéndole "quédate", pero Maka asiente con la cabeza, y se da la vuelta.

Volveré más tarde, Soul. —el albino no la presiona, sino que le dedica un ligero "ten cuidado" y le dice adiós con la mano, para luego irse detrás de Black*Star y los demás.

Cuando Soul vuelve a casa, tres horas más tarde, Maka todavía no vuelve. Piensa que es raro, pero tal vez en realidad se la está pasando bien, y se dirige a bañarse con una ligera inquietud dando vueltas en su cabeza.


Está enojado, muy enojado, y el hecho de que Spirit no se defienda porque sabe que tiene la culpa no le ayuda. Todo lo que mira es el rojo de su rabia y al hombre frente a él, el culpable de un 70% de los problemas de su técnico.


Han pasado cuatro horas ya, y Maka no ha vuelto. Llama a casa de Black*Star y Tsubaki para ver si la chica no se encuentra allí, pero la doble guadaña le dice "Lo siento, Soul-kun, no hemos visto a Maka desde que nos separamos en la entrada del Shibusen" y bien, oficialmente, Maka ya se ha tardado demasiado.

Da una vuelta por el Shibusen. Tal vez decidió plantar a su padre e irse a la biblioteca, es la lógica del muchacho, pero el encargado le dice que Maka no se ha aparecido por allí desde muy temprano en la mañana. Le llama a Black*Star, a quien le pide ayuda para encontrar a su meister.

¡Claro, viejo! Un dios siempre cuida de sus seguidores. —y el peliazul cuelga. Lo encuentra diez minutos más tarde, en la base de las escaleras del Shibusen. El dios autoproclamado le pregunta si tiene alguna idea de dónde puede estar la rubia. Soul guarda silencio por un momento.

Creo que lo sé, viejo.


Toma una pausa de su frenético golpear, sólo para gritarle.

— ¡MALDITO VIEJO VERDE! ¿¡NO PODÍAS MANTENER LA MALDITA COMPOSTURA POR UN CONDENADO SEGUNDO!? ¡MAKA ESTUVO CASI CINCO HORAS SOLA EN ESE ESTÚPIDO RESTAURANTE! ¡ESPERÁNDOTE, SPIRIT! —resopla, sus puños están apretados y el rojo de sus ojos se torna de un oscuro color borgoña, nublados debido a la rabia que burbujea en su interior¡IBAN A VIOLARLA, VIEJO! ¡A TU MAKA! su nada controlada ira se hace presente otra vez, y se manifiesta en forma de un golpe en la mandíbula del padre de Maka.

— Si yo hubiera llegado un poquito más tarde... susurra el albino, bajando la mirada.


Se dirigieron al restaurante donde Maka suele reunirse con su padre, y en efecto, la chica estuvo allí varias horas, pero -según la camarera que la atendió- se había ido alrededor de una hora antes.

¿Dónde podría estar?

Camina unos metros más, enviando a Black*Star por una calle que a veces toman para ir a su departamento, mucho más rápida pero menos segura. Soul sigue por la calle del restaurante, que se aleja unos metros más hasta dar a la avenida principal de Death City. Ya va a medio camino cuando-

¡SOUL! —escucha el albino a lo lejos la voz de su mejor amigo— ¡TRAE TU TRASERO ACÁ! ¡MAKA ESTÁ EN PROBLEMAS!

No es necesario decir que el albino llega dónde Black*Star en lo que toma un parpadeo, y la escena frente a sus ojos es una que el maldito demonio en su cabeza utilizará para atormentarlo en sus pesadillas por el resto de su vida:

Su meister está rodeada de seis o siete tipos, todos más grandes y musculosos que ella, y ninguno con buenas intenciones. Se defiende como puede, pero la superan en número y Maka está demasiado alterada emocionalmente como para defenderse como lo haría de estar bien (seamos sinceros, estos tipos no son problema para una Maka en sus cabales).

Black*Star está golpeando a tres de los tipos, pero son persistentes. Soul no puede soportar ver a su meister tan indefensa y tan vulnerable y el monstruo que hay en su interior gana algo de control. Convierte su brazo izquierdo en guadaña y amenaza a los tipos con ella.

Obviamente, son de esos idiotas que jamá han visto un arma demoníaca en su vida, y la visión del albino con un brazo cambiado por una reluciente guadaña negra y roja es suficiente para hacerles mojar los pantalones. Está a punto de atacar, pero el más grande de todos ellos grita un quedo ¡C-CORRAN! Y la banda se dispersa.

En el callejón donde habían acorralado a su técnico sólo quedan él, con la guadaña alzada y una mirada de furia desmedida, un Black*Star tampoco muy calmado y Maka, histérica en el suelo. Tan pronto como se siente a salvo, se lanza a los brazos del albino, que a duras penas tiene tiempo de reconvertir el metal a carne y abrazar a la rubia con fuerza.

Soul...—dice en medio del llanto— ...tenía tanto miedo, Soul...

El muchacho la abraza con fuerza y la reconforta, murmurando palabras conciliadoras en su oído mientras ella se aferra a su camisa y llora hasta quedarse dormida. Es entonces que Black*Star (quien, siendo prudente por una vez, les dio espacio hasta que la chica se hubo tranquilizado) se acerca hasta donde están y le pregunta a Soul qué es lo que va a hacer.

En sus ojos rojos la decisión es visible.

Llévate a Maka —le dice, tendiéndole a la muchacha—. ¿Podría quedarse en tu departamento por unas horas? —el peliazul asiente— Gracias, viejo. Ahora, tengo que ir a buscar al culpable de todo esto.

Eh, Soul ¡no irás a buscar a esos chicos! ¿verdad?

Voy a buscar al responsable de que esto sucediera, y a que me rinda cuentas, Black*Star —dice Soul, mirando a su amigo sin expresión en el rostro y el hecho le hace pensar al futuro dios que el imbécil de Spirit va a tener que volver a casa con su trasero en una cubeta, si es que puede mantenerse de pie cuando su amigo acabe con él. Asiente en señal de apoyo, y con esto, Soul se da la vuelta y empieza a caminar.


Fue así que terminó en el Chupa-Cabra's, golpeando a Spirit como si su vida dependiese de ello y a la vez atacándolo verbalmente, para que estuviera al tanto de lo que su estupidez es capaz de hacer.

Pero sus palabras -¡IBAN A VIOLARLA, VIEJO!-, parecen tener algún efecto en el hombre.

— ¿Q-qué? balbucea el pelirrojo, y a Soul verlo tan desorientado lo hace sentir bien.¿M-mi Maka? No, no puede ser cierto dice para sí mismo, más que para el muchacho, mi Maka es fuerte, sabe defenderse...

— ¡CLARO, IDIOTA! ¡Por que después de que tu padre te deje plantada para quedarse bebiendo con prostitutas vas a estar lo suficientemente estable como para defenderte! Si es que tienes un cerebro, ¡úsalo! Maldito viejo verde. para este entonces, la mayoría de la rabia ciega de Soul ya se ha ido junto con los golpes que le ha dado al padre de su meister. Sólo quiere irse de allí y abrazar a la rubia hasta que sepa que todo está bien y que jamás va a dejar que este idiota la hiera otra vez, no si él puede evitarlo.

Suspira, se retira de su puesto -a horcajadas sobre el mayor- y se encamina hacia la puerta. Cuando está a punto de salir, voltea hacia atrás y le dice:

— ¿Sabes, viejo? Maka no lo demuestra, pero ella en verdad te quiere. La has decepcionado una y otra y otra vez, y lo peor del caso es que ella ni siquiera espera mucho de tí. No quiere que sólo tengas ojos para ella, ni que te quedes en bancarrota por cumplirle sus caprichos. Maka sólo quiere que dejes de ser un condenado playboy por un minuto y le prestes atención como un verdadero padre a su hija. ¿Es mucho pedir? finaliza el albino, pero no le da tiempo a contestarle.Y otra cosa, Spirit. Intenta acercarte a Maka de nuevo y yo mismo me encargo de que tu vida sea un maldito infierno.

El pelirrojo no está seguro si es por el brillo casi maníaco que destilan los ya de por sí espeluznantes ojos rojos del muchacho, ni si es el hecho de que el puño que sujeta la puerta está blanco como el papel a causa de la puerta, o simplemente el tono de voz -casi un gruñido- con el que le dice esa frase, pero algo dentro de él le dice que el muchacho no dudaría en hacer realidad esa amenaza, dado el caso.

Cuando el chico se va, sólo queda detrás de él un local destrozado, un par de chicas y un bartender aterrorizados y a la vez fascinados por el espectáculo y, sobre todo, un hombre sangrando en el suelo con la mirada perdida y la voluntad rota.


Soul se aleja del Chupa-Cabra's con destino al apartamento de Black*Star, más corriendo que caminando. Necesita asegurarse de que Maka está bien ya, o le va a dar un colapso.

Cuando llega ahí, la chica está tomando té con Tsubaki y Black*Star, que está, por una vez, quieto. Nota que su mirada está baja y cuando la saluda, no lo mira. La toma de la barbilla, obligándola a mirarlo a los ojos. La tristeza que reflejan los usualmente alegres ojos de su meister le hacen querer volver al bar y terminar su asunto con el padre de la rubia.

Pero no, se dice a sí mismo, ahora lo importante es Maka.

— Todo está bien, Maka le asegura, con un temblor en la voz que es en parte preocupación y en parte ira. ¿Quieres irte a casa? ella asiente, y él le dice a sus amigos, que habían observado el pequeño intercambio con interés, que ya va siendo hora de que dejen de molestarlos. Tsubaki objeta que no es molestia, pero Black*Star capta el mensaje.

— ¡Tu dios necesita su sueño de belleza, mortal! ¡Largo de aquí! le urge el peliazul, guiñándole un ojo a espaldas de Tsubaki. Soul toma a Maka en sus brazos, ignorando intencionalmente las protestas de la rubia, y se despide de sus amigos con un gesto de la mano.

En la calle está su moto, que asume fue traída por Black*Star, y al sentarse no deja que Maka se vaya detrás, sino que la acomoda de lado en su pecho, y ella protesta otra vez, pero cuando van de regreso a casa le susurra un casi inaudible "gracias" y él siente que puede respirar de nuevo porque si Maka puede decir gracias significa que quizás el daño no es tan grave y quizás no tenga que matar a Spirit, después de todo.

Esa noche no la deja sola ni un segundo, diciéndole sin hablar: "aquí estoy, y no me voy a ir. Yo no soy tu padre, Maka."

Y a ella le llega el mensaje. Lo sabe porque cuando se dirigen al cuarto del muchacho, ella no pone objeción a entrar y pronto se pone cómoda, acurrucada en el pecho de su arma. Ahí se siente segura, allí nadie puede dañarla.

Piensa en todo lo que le debe a ese muchacho y le mortifica pensar que jamás podrá terminar de pagarle todo lo que ha hecho por ella y de agradecerle por tenerle paciencia, porque ella desconfiaba de los hombres hasta que él llegó (y probablemente todavía lo hace), pero en Soul siempre, siempre podrá confiar.

— Soul?

— Qué pasa, Maka? le responde él, con voz somnolienta.

— Gracias por ser tú.

— No, Maka, gracias a tí por ser tú.la rubia se aferra a su camisa con más fuerza, y en respuesta, el sostiene más firme la mano en su cintura.No puedo arreglar a tu padre, pero puedo prometerte que jamás seré como él.

Y por lo pronto, para ambos, eso es suficiente.


Notas finales: ¿comentarios?