CAROLINE
me detuve en la calle frente al edificio del señor Mikaelson, mirando la gran estructura. era intimidante y hablaba de riqueza, el cristal teñido y el acero se cernía entre la ciudad, recordando al hombre que vivía en el. frío, remoto e inalcanzable. me estremecí un poco al mirarla, preguntándome que hacia ahi.
el edifico está como a 10 minutos caminando desde la clínica. no había sido una buena visita con mi madre hoy. esta molesta y dolorida, se rehusaba a comer o hablar, asi que que salí temprano. estaba un poco decepcionada, no había tenido dolores de cabeza toda esta semana y esperaba que hoy fuera igual, que podía hablar con ella como antes, pero fue imposible. en cambio se agregó al sin fin de estrés del dia de hoy. deje la clínica sin ánimos y ahora no sabía para que me quería ver el señor Mikaelson.
el ya me había confundido pidiéndome que viniera a su casa esta noche. su comportamiento el resto de la tarde resultó igualmente extraño. cuando regresó de su reunión me pido un café y un sandwich.
me lo pidió!
no exigio, me grito o se burló de mí.en cambio se paró frente a mi escritorio y me lo pidió amablemente, incluso dijo gracias. no había salido de su oficina en toda la tarde hasta que se fue y antes de irse me pregunto si guarde su tarjeta, a lo que murmure un bajo "si" hizo un gesto de agradecimiento y se fue.
estaba más allá de perplejidad, los nervios tensos y un nudo en el estómago. no tenía ni idea de lo que estaba haciendo ahí y mucho menos porque.
inhale, enderece los hombro y cruce la calle.
el señor Mikaelson abrí la puerta y trate de no mirar. nunca lo había visto tan casual. se había ido el traje a la medida. en su lugar estaba en una henley gris y unos jeans, estaba descalzo. por alguna razón, quería reírme de sus grandes pies pero me contuve. me indico que entrara dando un paso atrás para dejarme pasar. el tomo mi abrigo y nos quedamos mirando el uno al otro. nunca lo había visto sentirse incómodo.él se agarró la parte posterior de su cabeza, y carraspeo.
"estoy cenando, te unirias a mi?"
"estoy bien" mentí. estaba hambrienta.
hizo una mueca.
"lo dudo"
"le ruego me disculpe?"
"eres demasiado delgada, necesitas comer más"
antes de que pudiera decir algo, me agarró del codo y me llevó hasta el mostrador alto que separaba la cocina de la sala.
"siéntate" ordena señalando las altas sillas.
sabía que no debía discutir con él , así que lo se dirigía a la cocina, mire alrededor el enorme espacio abierto. pisos de madera oscura, dos enormes sofás de cuero marrón y paredes blancas destacan la inmensidad de la habitación. no había decoraciones en las paredes, solamente la gran televisión por encima de la chimenea, sin fotos personales u otra cosa que lo representara a él personalmente. incluso los muebles estaban desnudos, sin cojines o mantas. a pesar de lo hermosa y bien decorada, la habitación era fría e impersonal. al igual que salida de una revista pero sin nada que hablara sobre el hombre que vivia ahi. pude mirar un largo pasillo y unas escaleras que supuse que llevaban a los dormitorios, volví mi mirada a la cocina era igual que lo demás increíble pero sin toques personales.
reprimi un escalofrío .
el señor Mikaelson colocó un plato frente a mi, y con una sonrisa abrí la tapa de una caja de pizza. sentí una sonrisa en mis labios.
"esta es la cena?"
de alguna manera parecía demasiado normal para el. yo no había tenido una rebanada de pizza en años, se me hizo agua la boca.
se encogió de hombros.
"normalmente salgo a comer fuera, pero hoy me sentí con ganas de pizza" levantó un trozo y lo puso en mi plato "comer" ordenó.
demasiado hambrienta para discutir, guarde silencio y comi, manteniendo mis ojos en el plato, con la esperanza que mis nervios no lograran lo mejor de mi. devoro la pizza con excepción del segundo pedazo que puso en mi plato. no dije nada, ni siquiera cuando me sirvio un vaso de vino, en cambio lo tome, disfrutando de la suavidad del merlot rojo. había pasado mucho tiempo desde que había probado un buen vino.
cuando terminamos nuestra extraña comida se puso de pie, descartando la caja de pizza. terminó su vino y caminó unos minutos.
hasta que finalmente se paró frente a mi.
"señorita Forbes le repetirá lo que dije esta tarde, lo que voy a compartir contigo es personal"
asentí con la cabeza sin saber qué decir.
me miró unos segundos, estudiandome.
"me voy de Lockwood Inc"
me sorprendí,porque dejaría la compañía? el era uno de los favoritos de Richard, él siempre se jactaba del talento de Klaus y lo que traía a la compañía.
"por qué?"
"no me hicieron socio"
"quiza la proxima vez..." me calle cuando me di cuenta lo que eso significaba, si el se iba yo me quedaría sin trabajo, pero aún si me quedaba me recortarian el sueldo. de cualquier manera está sentir como la sangre dejaba mi rostro.
"no habra proxima vez, tengo una oportunidad en otro lugar"
"por qué me estás diciendo esto?" pregunte.
"necesito tu ayuda en esta oportunidad"
"mi ayuda?" estaba confundida en este momento. nunca quiso mi ayuda personal.
el se acerco.
"quiero contratarte, Forbes"
mi mente se aceleró, estaba segura que si es se iba, no me llevaría, ni siquiera le agradaba.
"como su asistente en su nuevo trabajo?"
"no" hizo una pausa como si estuviera pensando en sus palabras, luego hablo " como mi prometida"
yo solo lo mire inmóvil.
