Contestación de Reviews:

Cristine Malfoy: Lo explico enseguida ;) ten en cuenta que sigue siendo un niño... jajajaja Besos de chocolate :)

xXm3ch3Xx: Jajajaja lo sé! Sé que no tiene nada de lógica aunque eso espero que sea hasta que se ha explicado en este capítulo jajajaja. Me alegro que te guste! Gracias! Besos de chocolate :)

TsukihimePrincess: La mente de un niño... Ten en cuenta por favor que aunque aprenda y parezca mayor sigue siendo un niño. Gracias! A mí también me gustan jajaja. Besos de chocolate :)

Thranbely Dankworth: Exacto! Pase lo que pase son sus padres, padres no son los biológicos siempre son los que te crían... Gracias! Besos de chocolate :)

No sé si me falta alguien para responder a su review, si es así lo haré en el próximo capítulo. Lo siento!

Besos de chocolate :)


¡Hola!

FELIZ NAVIDAD! Un poco atrasada jajajaja.

Besos de chocolate :)


¡Hola de nuevo! Jajajaja.

Me han dicho ( y tienen toda la razón) que me he equivocado de historia...

He vuelto a subir el capítulo, esta vez el correcto.

Lo siento mucho! Lo siento!

Y gracias a "Serena Candy Andrew Graham" por decírmelo. Gracias!

Besos de chocolate :)


Capítulo 7

James miró a su hijo serio.

- ¿Por qué crees que no eres mi hijo?

- Lo sé todo- dijo con lágrimas en los ojos.

- ¿Todo? ¿De qué hablas?

- Sé que en realidad soy Merlín, he renacido, no soy vuestro hijo.

- Hijo, eso es una tontería. Pues claro que eres nuestro hijo. ¿Te has mirado en el espejo alguna vez?

- Sí.

- ¿Y no te has dado cuenta de que eres idéntico a mi pero con los ojos de tu madre?

- Sí.

- ¿Entonces? Es cierto lo de Merlín pero no eres él, simplemente Merlín hizo un hechizo para que sus poderes no se perdieran y los traspasó a otra persona que lo mereciera. Eres y serás siempre mi hijo.

- ¡Gracias papá!- le abrazó con fuerza.

- No me las des. ¿Vamos a ver a tu madre y a tu hermana?

- No. No puedo ir a ver a mi hermana, tengo miedo de no ser un buen hermano y no saber protegerla.

- Eres el mejor hermano para Chris y lo serás para Valery.

- ¿Tú crees? No quiero decepcionarte.

- Y no lo harás. Venga, vamos a verlas.

Los dos se dirigieron al salón donde se encontraban todos: Christofer jugando en el suelo, Valery en su carrito, Lily vigilando a sus hijos mientras tomaba un té, Remus leyendo un libro, Charlus y Sirius hablando y Dorea también se tomaba un té.

- Creo que sólo faltamos nosotros dos- dijo James.

Harry miró a su madre, la cual le sonreía y fue a abrazarla.

- ¡Mi niño! ¿Va todo bien?

- Sí mamá. ¿Puedo cogerla?

- Claro. Toma.

Lily cogió a su hija y se la entregó a su primer hijo. Valery le miró y se rió haciendo sonreír a su hermano.

- Te pareces a mamá, pero no seas tan gruñona- le dijo Harry.

- ¡Harry!- regañó Lily sonrojada mientras que Sirius se reía.

- Era broma mamá.

Harry se sentó y le hizo caras a su hermanita, poco después se le acercó su hermano.

- Tate, ¿juegas conmigo?

- Claro. Toma mamá, jugaré con Chris.

- Por supuesto.

Lily cogió a su hija y Harry se sentó con su hermano a jugar a la pelota, ellos se pasaban la quaffle uno a otro. Valery se puso a remover en los brazos de su madre y se echó a llorar.

- ¿Qué te pasa cariño?- dijo Lily arrullándola.

- Creo que echa de menos a su hermano mayor- dijo Charlus.

- Parece que le gustas Harry- dijo su padre con una gran sonrisa.

Harry hizo levitar uno de sus peluches por encima de ella, Valery alzó las manos intentando cogerle aunque él no se lo permitía.

Todos miraron el peluche y luego a los dos pequeños que jugaban tranquilamente.

- Harry, ¿eres tú el que hace levitar el peluche?

- Sí.

Todos le miraron sorprendidos, era increíble que aunque estuviese jugando con su hermano con una quaffle sin mirar alrededor, levitase un peluche para entretener a su hermana.

Se dieron cuenta de que Harry tenía más poder de lo que pensaban.

Estaban comprando el material del colegio de Harry, empezaría su primer año dentro de quince días. Fueron primero a por los libros, después a por el caldero y la balanza, siguió el boticario, visitaron la tienda de quidditch y finalmente fueron a por la varita.

- Buenos días, ¿qué desean?

- Una varita para mi hijo- dijo James.

- ¿Diestro o zurdo?

- Diestro.

- Bien, veremos qué núcleo prefieres. Trabajo con pluma de fénix, pelo de unicornio, nervio de dragón y colmillo de basilisco, aunque el último me quedan muy pocas varitas, el basilisco está casi extinguido, lo mismo me pasa con el pelo del pegaso, el cual es difícil de conseguir- decía el vendedor mientras ponía los distintos núcleos en el mostrador.

- ¿Qué tengo que hacer?

- Pasa la mano por encima de los núcleos, el que tenga más energía me lo dices.

Harry hizo lo que le dijeron, sintió la energía en dos núcleos: el pelo de pegaso y la pluma de fénix.

- ¡Vaya! Nunca me había pasado nada parecido. Habrá que probar con las varitas de esos núcleos.

Harry probó y probó pero ninguna era la suya.

- No me quedan más varitas con esos núcleos, lo siento. No, esperen, tengo una varita que lleva aquí ¡uff! Ni yo mismo lo sé, tengan en cuenta que la hizo el mismísimo Merlín. Es muy poderosa. Toma, pruébala.

Harry la cogió y en sus dedos sintió un cosquilleo, de la varita salieron luces blancas, rojas y doradas.

- Esa es tu varita cariño- dijo Lily que tenía a Valery en brazos.

- ¿Qué núcleo tiene?- le preguntó Remus.

- Esta varita es poderosa y extremadamente… rara. Es de cerezo, 25 centímetros, flexible. Tiene dos núcleos, pluma de un fénix níveo y pelo de pegaso dorado. Es usted muy poderoso. Ten mucho cuidado.

- Sí señor.

Salieron de la tienda de varitas, ya habían terminado.

- Nos falta tu mascota.

- Mamá, tengo un pegaso dorado, una hada del agua y un fénix. No necesito otra mascota.

- Pero nosotros no te hemos comprado ninguna de esas mascotas.

- No, pero me habéis comprado todos los libros que he querido y lo mismo ha pasado con los ingredientes de pociones.

- Pero no es ninguna mascota. Anda, haz feliz a tu madre y vamos a la tienda de mascotas.

- Está bien mamá.

Fueron a la tienda, había de todo desde serpientes hasta lechuzas.

Compraron unas golosinas y unos juguetes y se fueron.

- Podrías haber comprado una lechuza, de esa manera podrías mandarnos cartas.

- Mamá, para eso está Flame, es un fénix y los fénix vuelan.

- ¡Deja de burlarte de mí!

- No necesito nada más.

- Está bien, Vámonos a casa.