N/A: Hoy es domingo y es día de actualización YAY! xD Así que, aquí traigo el nuevo capitulo y espero que les guste.
CAPÍTULO 7.
Burt Hummel no había visitado a su pequeño en un buen tiempo. Cuando Kurt se había graduado de la preparatoria e inevitablemente se había mudado a Nueva York en busca de todos sus grandes sueños, Burt había obtenido un corazón roto. El hecho de dejar a su muchacho ir a una ciudad tan grande, llena de tanta gente mal intencionada lo había preocupado como el infierno y lo único que lograba mantenerlo relajado era que Kurt al menos no estaba solo. Estaba con Blaine.
Burt aun podía recordar la primera vez que había conocido al moreno. Había sido un martes, el segundo día de clases de Kurt. El lunes el castaño había vuelto a casa demasiado triste lloriqueando por todas partes que jamás tendría un amigo y al siguiente día había regresado brincoteando por la sala y arrastrando detrás de él a un muchacho que se veía bastante desorientado. A partir de ese día Blaine había ido diariamente, sin falta. Hacia su tarea con Kurt, almorzaba con ellos y después se retiraba a su casa para repetir el mismo proceso al siguiente día.
Después de un año con la misma rutina, un año de innumerables pijamadas, cenas, salidas y regalos, Burt había imaginado que Kurt y Blaine eran novios. Él había visto la mirada que Kurt le dirigía al moreno, esa mirada cargada de amor, los ojos brillantes justo como los de Elizabeth. Pero entonces un día Kurt había vuelto a casa sin Blaine detrás de él, se había encerrado en su habitación y Burt lleno de preocupación había permanecido fuera escuchando el incesante llanto de su hijo. Supo lo que pasaba a la mañana siguiente.
Blaine había ido en una cita... Con un chica. Kurt había obtenido su primer corazón roto y Burt había sentido la necesidad de tener a su difunta esposa a su lado, ella hubiera sabido como tranquilizar a su bebé, como sacarlo de la tristeza de no ser amado por la persona que amas, ella hubiera sabido que hacer. Aún así ambos salieron adelante, Kurt le confesó sobre su homosexualidad aunque era algo que ya los dos sabian, y también le hizo prometer que no le contaría nada a Blaine.
Fueron dos meses enteros en los que Kurt cortó toda comunicación con el moreno. El teléfono sonaba constantemente y Burt sentía su corazón encogerse al tenerle que decir a la voz rota y desesperada de Blaine que Kurt no quería hablar con él. Kurt se había encerrado en una burbuja de resignación, fingía que no pasaba nada y que no tenia sentimientos por el moreno, pero su padre sabia lo que pasaba, lo conocía muy bien. Finalmente un sábado por la mañana Blaine llegó a la casa de los Hummels, mojado por la lluvia y llorando a mares pidiendo por la presencia de Kurt y luciendo tan destrozado y aferrado al ojiazul que Burt seriamente dudo que ese muchacho no estuviera enamorado de su hijo.
Las cosas se arreglaron. Kurt y Blaine volvieron a ser los de siempre. Salían a pasear, cenaban en lugares lujosos, hacían pijamadas constantemente y tardes de películas casi a diario. Pero el corazón de Burt sabia que su hijo aun sentía algo por el otro, solo era cuestión de ver como suspiraba cuando lo veía, como sus ojos se llenaban de lágrimas cuando creía que nadie lo estaba observando, como fingía sonrisas cuando Blaine hablaba de chicas o como sollozaba contra su almohada noche tras noche sin saber que su padre lo escuchaba del otro lado de la puerta con el corazón en la mano y sintiéndose terrible al no poder hacer nada para protegerlo de todo daño.
Finalmente ambos se graduaron. Entraron a NYADA y se mudaron a Nueva York, visitaban Ohio de vez en cuando y Kurt llamaba diariamente a su padre. Burt no estaba seguro de como sentirse con el hecho de que ellos vivían juntos, Kurt le había jurado mil veces que ya no sentía nada por Blaine y que había sido un enamoramiento adolescente pero para Burt había sido mas que eso, y sabia que seria doloroso para su hijo ver diariamente a Blaine, además estaba el hecho de que aun pensaba que Blaine tenia sentimientos ocultos por su hijo y no sabia en que momento estos saldrían a flote y simplemente le arruinarían la vida a Kurt de una vez por todas.
Suspiró cuando la puerta del ascensor se abrió y caminó por el largo pasillo que dirigía al departamento de Kurt y Blaine. Él los consideraba a ambos sus hijos y los amaba demasiado pero algunas veces la preocupación era tanta que se sentía como demasiado que soportar.
Frunció el ceño al ver que la puerta del departamento no estaba cerrada del todo. Una delgadisima franja de luz salia por la ranura que quedaba al no estar asegurada. Con preocupación absoluta Burt empujó la puerta sintiendo que su corazón se desplomaba cuando esta se abrió revelando la sala frente a él.
Sus ojos no podían creer lo que veían, su respiración se aceleró y sus fosas nasales se ampliaron, se puso pálido y sintió que se iba a desmayar. Frente a él en el sofá que daba directo a la puerta de entrada se encontraban Kurt y Blaine. Dormidos. Desnudos. Y en una posición bastante sugerente.
El moreno estaba sobre su hijo y este abrazaba al ojimiel con ambos brazos y una pierna como aferrándose a él para que no se fuera... No era como si eso fuera a pasar, Blaine sujetaba a Kurt por un antebrazo y el muslo que se enredaba en su cintura no dispuesto a separarse evidentemente.
Burt necesitaba explicaciones en ese momento.
-Kurt...-dijo inseguro pero con voz imponente, alta y clara. Ambos chicos abrieron los ojos desorbitados y miraron a su alrededor como queriendo adivinar que estaba sucediendo. Kurt enfocó la mirada en su padre y lo miró con el ceño fruncido mientras que Blaine miraba a Kurt pálido y con los ojos como plato.
-¿Papá?-preguntó el castaño en voz baja mirando al mayor. Burt le hizo un gesto para que mirara la posición en la que estaba, pero no hubo necesidad de mas cuando Blaine chilló.
-¡Kurt!-
-¡Blaine!-gritó el castaño alterado mirando al moreno sobre él. Luego ambos abrieron los ojos aun más y mirando a Burt se sonrojaron a más no poder.
-¡PAPÁ!-
-¡BURT!-
Gritaron ambos al mismo tiempo y el mayor aun sintiéndose incomodo en tan extraña situación tuvo que reprimir la risa al ver a ambos chicos tan alterados. Blaine intentó ponerse de pie pero se detuvo abruptamente y miró hacia abajo abriendo la boca y mirando a Kurt sin poder creer lo que estaba pasando. Kurt lo observó con gesto de horror.
-Mierda, Blaine tú... ¡Papá, ve a la cocina!-gritó poniéndose rojo como tomate y lanzándole varios cojines del sofá al mayor. Burt caminó a la cocina sin imponer objeción y permaneció ahí mirando dentro de la nevera sin buscar nada realmente y fingiendo que no escuchaba los gritos provenientes de la sala.
-No puedo creer que hayas hecho esto-se quejó Kurt con la voz intentando sonar baja pero fallando miserablemente.
-Lo siento, no es mi culpa totalmente, tengo tus rasguños en toda la espalda y mis brazos, eres un puto salvaje, Kurt-le dijo Blaine de vuelta.
-¿Yo soy un salvaje? ¡No puedo sentir el culo, idiota!-gritó Kurt ofendido.
-Kurt, nos va a escuchar tu padre-dijo Blaine a modo de regaño.
-Nadie nos escucha-objetó Kurt de vuelta y Burt alzó las cejas por lo equivocado que estaba su hijo.-Ahora si me haces un favor podrías sacar tu puto pene de mi trasero.-
Burt miró nervioso por todos lados de la cocina buscando por un lugar donde escapar mientras un jadeo ahogado suplantaba el silencio en el lugar, un apretado "cállate" sonó también y luego todo fue silencio de nuevo, los pasos apresurados de los chicos y diez minutos más tardes ambos entraron a la cocina evitando la mirada de Burt quien acomodaba las servilletas fingiendo que nada había pasado.
Blaine se sentó en la silla frente al mayor y Burt miró a su hijo que permanecía de pie frente a la mesa, mordiéndose nerviosamente el labio y con las mejillas rojas de vergüenza.
-¿No te vas a sentar hijo?- preguntó confundido mirándolo con el ceño fruncido. El rostro completo de Kurt se tiñó de rojo vivo y miró a Blaine severamente.
-Yo... Uhm... No puedo.-murmuró casi sin voz. Burt frunció el ceño aun más.
-¿Qué?-pregunto de nuevo. Kurt suspiró resignado y miró al piso mientras contestaba.
-No puedo sentarme, papá-dijo firme y claro está vez.
Oh.
Bueno, uhm. Burt ahora comprendía. Pudo ver a Blaine observar preocupado a Kurt y a este ignorarlo completamente mientas Blaine se ponía de pie para no dejarlo solo.
-Okay...-inició Burt acariciándose el puente de la nariz. Esta seria una larga charla.-Antes que nada, Kurt ¿No me dijiste que llegarías virgen al matrimonio?-
Blaine soltó un sonido parecido a una risa pero se detuvo cuando un sonrojado Kurt lo golpeó en el brazo con fuerza.
-Papá, yo...- empezó Kurt.
-Y Blaine, ¿Qué no eras heterosexual?-
Ambos, Burt y Kurt miraron fijamente a Blaine esperando una respuesta. El moreno abrió la boca un par de veces pero ninguna palabra salió de su boca. Kurt rodó los ojos bastante fastidiado.
-Sí, lo es-refunfuñó el castaño y Blaine asintió tontamente a su lado. Burt suspiró y los miró a ambos fijamente.
-Pensaba irme esta tarde pero creo que me quedaré hasta mañana, tenemos que hablar bien esto.-
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N/A: Así que... Eso es todo por hoy, espero que hayan disfrutado este capitulo y que les haya gustado XD. El siguiente capitulo es el domingo, aunque como siempre, si hay mas de cinco reviews la actualización sería el miércoles XD Los quiero mucho y muchas gracias por leer esto y dejar review, hacen mi día más lindo. Besos y saludos.
