El arma definitiva: Capítulo 7
Si yo muriera.
El cielo se encontraba teñido de un carbón con franjas rojas y brillantes, dando la sensación de que se estaba fragmentando.
Bajo él se hallaban los habitantes estupefactos e impotentes.
Era el fin.
Era su fin.
Era-
-¡KYLE!-una voz resaltó entre la multitud, corriendo todo lo que sus piernas le permitían e ignorando las advertencias que la gente le lanzaba, preocupada.
No importaba. Nada lo hacía.
El pelinegro se adentró en el edificio y apenas puso un pie en el interior la puerta se cerró bruscamente. Intentó abrirla, siendo en vano. No había marcha atrás, desde entonces.
La pintura de las paredes se desmoronaba a cada paso, dejando una nube de ligero y aterrador humo negro. Y éso era sólo en el primer piso. Siguió corriendo hacia el ascensor, pero...
-¿Qué carajos...?-exclamó cuando lo encontró bloqueado por tubos brillantes y afilados que sobresalían del suelo e iban en todas direcciones.
Y al parecer, había algo que aporreaba la puerta desde adentro con una fuerza descomunal, como si intentara librarse de aquella prisión.
Con los ojos abiertos sobremanera, retrocedió como pudo y siguió su carrera a las escaleras.
-¡Mierda!-maldijo cuando se fijó en que cada escalón que había pisado anteriormente se destruía. Un paso en falso y estaba fuera-. ¡KYLE! ¡DETÉN ESTO!-imploró, desesperado.
-Soy un monstruo-resonó una voz gutural a través de los muros de la construcción, impactándolo.
-¿Kyle?-preguntó, deseando que no fuera cierto.
"¡Valor, Marsh! Sólo es un chico con poderes sobrenaturales que está muy encabronado y... mierda, me estoy cagando de miedo!"
-Kyle no existe-respondió la temible voz.
-¡No digas pendejadas!-protestó, enojado-. ¡Existes, claro que sí! ¡Detén esta locura, nos vas a matar a todos!
-Exacto-afirmó con un dejo cruel.
-¿Es que no te das cuenta? ¡Te estás dejando llevar!
-¿Lo hago? No me hagas reír, ustedes tienen la culpa. ¡Todos y cada uno de ustedes! Son desperdicios, no valen como especie... ustedes me convirtieron en esto, ustedes NOS convirtieron en esto.
-¿NOS? ¿De qué cojones hablas, Kyle? ¡Ya para!
Una risa maniática invadió los oídos de Stan, paralizándolo.
-¿Recuerdas cuando dijiste que si yo muriera no sentirías nada? ¿Recuerdas que... nunca dijiste que cambiabas de opinión?
-...-Marsh se quedó helado ante esa pregunta. Le tomó unos segundos plantear una respuesta más o menos razonable-. Yo...
-¿Tú qué, Stan? Te haré la misma pregunta ahora... ¿Qué sentirías si yo me muriera?
-¡No digas gilipolleces! ¡Tú sabes perfectamente cómo me sentiría si eso...!
-Ni tú sabes qué sentirías, baboso-respondió fríamente.
Stan no refutó. Gran error.
Kyle gritó con rabia y un pedazo de la pared se desprendió y se dirigió violentamente hacia él. Sabiendo que era inevitable, cerró los ojos antes del recibir ese impacto que nunca llegó.
Algo o alguien se le abalanzó y lo tumbó al piso, salvándole.
No tuvo que abrir los ojos para reconocer los temblores corporales de ese sujeto.
-Tweek-sus ojos azules reflejaron confusión, que instantáneamente fue reemplazada con furia-. ¡Hijo de puta!-rugió antes de darle un puñetazo directo en el rostro, lanzándolo unos cuantos metros lejos.
-V-vaya ma-manera de agradecer-tartamudeó indignado, mientras se limpiaba la sangre que venía de su labio inferior.
-Imbécil, ¿qué mierda haces aquí?-gruñó, enfadado-. Confié en ti y tú...
-¡Sé lo que hice, idiota!-reclamó, alimentando más la rabia del ojiazul.
-¿Por qué...?
-Eso no importa ahora, ¿o sí?-interrumpió, a la defensiva.
Otro ataque vino hacia ellos y tuvieron que esquivarlo a duras penas. Una vez de que se cercioró de que Kyle ya no atacaría tras eso, se lanzó encima del rubio y aporreó su cabeza contra el suelo, exigiendo una explicación.
-¡Sí importa! ¿Qué carajos le hiciste a Kyle? ¡¿Por qué lo hiciste?
Los labios de Tweak se fruncieron hasta formar una línea horizontal.
-Confiesa de una puta vez y hazlo rápido o este sitio se transformará en nuestra tumba-amenazó alzando su puño de nuevo.
Tweek cerró fuertemente los ojos y chilló:
-¡Por su culpa Craig está muerto! ¡Yo lo amaba, gah!
Stan abrió los ojos sobremanera.
-¿Craig... Tucker?
Tweek asintió con pesar. Craig formaba parte del reducido grupo de amigos de Stanley, y le dolía enterarse de aquello a esas alturas en las que tenía esperanza de que estuviera vivo.
-Mientes... Kyle no podría.
-Nunca dije que lo hu-hubiera matado directamente-sus verdes ojos se tornaron cristalinos.
-Eres un gilipollas-le escupió, sorprendiendo enormemente al ojiverde a quien eran dirigidas esas palabras. Stan se puso de pie y caminó lentamente hacia las escaleras.
-¡Espera! ¡¿A qué fue eso?-demandó saber, levantándose con dificultad y ofendido.
Stan detuvo sus pasos escaleras arriba.
-¿Crees que a Craig le gustaría lo que estás haciendo?-interrogó para reanudar su camino, dejando a un rubio confundido y atónito.
¿Te gusta lo que ves?
¡¿Gustarme? ¡Estás demente! ¡Déjame ir!
Negativo. Tú fuiste el que se lo buscó, ¿no? ¿NO fuiste tú el que se aceptó como un monstruo?
¡No! Tú... lo que sea que seas, tú... tú eres el monstruo.
Pero estoy en tu cuerpo. Eso nos vuelve un solo ser, ¿me equivoco?
...
No me digas que te repugna la idea. ¿Cuán feo puede ser un virus máquina que se salió de control y desarrolló inteligencia propia viviendo en tu organismo?
Largo.
¡Vaya, qué inocente! No creas que te obedeceré tan fácilmente.
Eso es horrible, ¡Es horrible!
Venga, que no es tan malo el espectáculo. ¿A quién matamos primero? Mira esos ojitos que te observan. Millares. En sus caras está el pavor, ¿lo sientes? Parece que suplicaran con la mirada que acabemos con su miedo. ¿Qué dices?
Detente.
¿Para qué me molesté en preguntarte? De todas formas, es inútil. No podrás detenernos. Ahora, déjame el resto a mí.
¡N-!
Stan supo que había llegado al último piso. Lo suponía y estaba completamente seguro.
Porque... al llegar al penúltimo empezó a escuchar gritos desgarradores que provenían de afuera. Y se arrepentiría de por vida el haber visto por la ventana lo que sucedía.
Ver gente empalada justo en el momento en el que huyen es traumatizante si lo ves en una película. Si lo ves en la vida real...
Podría decirse de que a Stan le vino, por primera vez en años, el impulso de vomitar por una razón ajena al enamoramiento.
Abrió sin pensarlo dos veces aquella pequeña puerta y salió a la escena.
No había una palabra exacta para describir el cómo se sintió al ver a Kyle. Pero no vio a su Kyle.
El pelirrojo se acababa de descender al balcón. Su brazo derecho se alzaba hacia el cielo, era cubierto por un resplandor morado fosforescente y luego lo agitaba hacia abajo, lanzando una lanza directamente a su siguiente víctima. El clima era un completo caos, sumado a la melodía de los gritos de desesperación que incluso a esa altura se escuchaban.
Los oídos del más pequeño no podrían estar más complacidos...
Hasta que entre toda esa masacre se hizo notar una voz familiar.
"Esto es un EPIC FAIL para mí, ¿no?"
"¡General Clockworken!"
"No, tu abuela. ¿Por qué estoy hablando contigo? Creí que eso sólo pasaba en las pelis y en los juegos... Aquí no hay consolas, y estoy triste, aunque no se nota", expresó con voz neutral. Suspiró cansinamente. "Te prometí que no serías un monstruo..."
"¡Lo sabía! Sí lo soy...", gimoteó.
"¡Te dije que eras fuerte, joder! Y te estás dejando vencer por... uh... ¿Cómo se llama esa cosa que tienes dentro? No importa, Adióooos, Kyle" emuló una voz fantasmal bastante cómica.
Viejo, ¿qué carajos...?
De repente, sintió una especie de calor agradable. Y tan familiar...
-Kyle, tienes que detenerte-susurró Stan, aumentando la fuerza de su abrazo.
Mira, llegó tu caballero de brillante armadura.
¡Cállate!
¿Qué sentirías si lo hacemos sufrir? ¿Qué sentirías si Stan muriera?
Ni siquiera te atrevas a...
¡Claro que me atrevo! Estoy más que dispuesto, quiero ver esos ojitos implorar piedad...
-Stan...-expresó el pelirrojo con voz ronca.
-¿Qué pasa?-quiso saber el aludido, agarrándolo de los hombros y obligándolo a mirarlo cara a cara.
-Huye-tosió, dándole a Marsh un ínfimo milisegundo para procesar la información y decidir su próxima acción.
Las alas mortíferas volvieron asurgir, esta vez con mayor violencia. Kyle empezó a reír. En su risa no había ni un ápice de cordura... Aunque sus ojos expresaban lo contrario. ¡Quería luchar!
En un movimiento forzado, el ojiverde empujó a Stan, con tal fuerza que terminó en el suelo a unos cuantos metros. Se produjo un gran estruendo tras él, y Marsh tuvo que obligarse a darse la vuelta y perder de vista a su enloquecido novio, sólo para ver...
A un gigantesco ser que le daba escalofríos hasta al más valiente. Parecía estar hecho de brea, y su puño amenazaba con impactarle de lleno.
Kyle alzó su brazo, envuelto en un resplandor morado.
¿Qué pasaría si Stan muriera en este preciso instante?
Asdasdagd Ahí queda el capítulo!
Sí, vaya que soy cruel por dejarlo en ese momento.
Planeaba juntar el capítulo final con éste, pero...
Me duelen los dedos!
Es como si tuviera un hijo y lo viera crecer...
Hasta la próxima! Después de este fic pienso hacer un cryle :D
