AVISO. ESTE CAPITULO CONTIENE CONTENIDO ADULTO (SEXO). SI ERES SENSIBLE A ESTO, TE RECOMIENDO QUE NO LO LEAS.
Hey hey, you you, I don't like your girlfriend
No way, no way, I think you need a new one
Hey hey, you you, I could be your girlfriend.
Los siguientes días para Billy y Spencer eran todo felicidad y alegría. Solían saltarse alguna que otra clase, solo para disfrutar de la compañía del otro a solas mientras tomaban algo, daban paseos de la mano o se iban a algún rincón a besarse.
Aun así el pequeño Wright se negaba a reconocer ante los demás su relación, por miedo a sus reacciones. Cobra sabía perfectamente, que cuanto más lo ocultasen, peor sería a la hora de la verdad.
Entrando en el mes de Marzo, los chicos comenzaron a discutir a menudo por este tema, sobre todo con el baile de primavera a la vuelta de la esquina. Cada año, el instituto Beverly Beverly celebraba un fiesta para los alumnos de cuarto curso.
-Entonces... No iremos juntos... ¿verdad? -Preguntó Billy, mientras Spencer se cambiaba de ropa tras una agotadora clase de gimnasia. Habían quedado solos en los vestuarios, y al moreno le pareció el momento perfecto para preguntar. -¿Con quién iras?
-No lo se... -Respondió el chico mirando al mayor, que le hacía un pucherito. -¿Y tu?
-Ni se te ocurra ir con Paula.
-¿Huh? ¿Por qué no? Es una gran amiga.
-¡No! ¡No me da la gana! -Cobra se tumbó en las bancas dramáticamente. -Está por tiiiii.
-Tengo una idea. -El castaño se puso la camiseta de repuesto y se sentó al lado la cabeza de su dramático novio. -Iras con quien yo elija, y yo iré con quien tu elijas.
-Umm... No me parece bien.
-... La cuestión es quejarte, ¿verdad? -Spencer suspiró, un poco harto del tema. -¿No podemos ir solos?
-Nu-huh, Spence, ahora eres tan guay como yo. ¿Qué pensaran de ti?
El chico rodó los ojos.
-No me importa...
-Bueno, iremos con tu plan, porque no hay nada mejor... -El castaño le dio un besito en la nariz al moreno, el cual sonrió satisfecho.
-Bien, Billy. Entonces tu irás con Paula.
-¿HUH?
El pequeño le guiñó un ojo, saliendo del vestuario. Ese gesto se lo había copiado totalmente.
-Ejem... Paula... -¿Por qué demonios estaba haciendo esto? Podía correr ahora, podía ignorar a Spencer y salir con una chica normal. UNA QUE NO ESTUVIESE LOCA POR SU NOVIO.
Las risitas de las amigas de Paula le trajeron de vuelta a la realidad.
-¿Si, Cobra?
-Ejem... Querrías... ¿Venir al baile de este Sábado conmigo? -El moreno se pasó la mano por la nuca, mientras la chica pensaba su respuesta.
Por una mano, ella no quería ir con Billy Joe Cobra. No es que le cayese genial exactamente... Pero por otra, podría indagar mas en su relación con Spencer (Estaba bastante orgullosa de admitir entre sus amigas su interés en la linda pareja), además seguro que podía conseguir ventajas al salir con el chico más popular del instituto.
-Está bien. Iré contigo. -Rió un poco Paula, cosa que asustó al moreno.
-Ge...nial... Te recogeré el Sábado a las siete. ¿Qué te parece?
-Me parece perfecto. -Asintió ella mientras apuntaba algo en su bloc de notas, el que usaba para apuntar las noticias. -Mi dirección. -Soltó la pequeña dándole el papel.
-Ah... Hasta luego...
Las chicas comenzaron a gritar, aunque la castaña sonreía por motivos más ocultos, y confusos para el resto de personas.
El maravilloso Sábado llegó rápido, y las chicas del instituto estaban de los nervios. Billy le pidió a Spencer que fuese al baile con Rajeev y Shanilla, ya que eran sus amigos. Tenía su confianza puesta en ellos.
El pequeño castaño salió de su habitación con una camiseta roja con una corbata que simulaban las teclas de un piano dibujada. Encima de eso, una chaqueta gris y unas gafas de sol a conjunto. Por abajo llevaba unos simples pantalones vaqueros.
-Vaya... Baruch si que tiene sentido de la moda. -Comentó Jessica al ver a su hermano. -Pareces hasta guapo y todo. -Le picó, sonriendo.
-Ja, ja, ja... Muy graciosa. -Spencer rodó los ojos. -Entonces me voy...
-Pásalo bien, hijo.
-Uh, mamá... Creo que Baruch vendrá a dormir aquí de nuevo. -El castaño recordó como le dijo que le hacía mucha ilusión quedarse ese dia. -No se a que hora llegaremos.
-Esta bien, Spencer. No te preocupes de la hora y diviértete.
-Gracias. -Sonrió el chico, y se marchó.
Paula esperaba en su jardín delantero. Llevaba un vestido color perla estrecho, y el pelo recogido en una pequeña trenza. Obviamente, con sus gafas blancas en la cabeza. Nunca se las quitaba para nada.
Una limusina se paró en frente de su casa, y la chica se acercó emocionada. Sin embargo, su emoción se transformó en confusión cuando vio a Mallory y Lolo bajar del coche, bastante guapas y arregladas.
-Paula, ¿verdad? Redactora del periódico escolar... -La pelirroja se acercó a la muchacha. Ella asintió lentamente. -Estas espectacular, querida.
-Ah... Gracias...
-Billy Joe Cobra te pidió para venir al baile esta noche, ¿no? -Lolo también se le acercó levantando una ceja, y mirándola de arriba a abajo.
-Umm... Si...
-Ya veo. Paula, a ti te gusta mucho Spencer Wright, ¿no es así? -La chica de pronto sintió como si esto fuese un interrogatorio. -¿Pero no notas que su relación con Billy es muy estrecha?
-¡De hecho! Tengo algunas notas aquí que demuest- -Mallory cortó a la emocionada castaña, agarrándola de las manos.
-Si quieres a Spencer para ti sola tendrás que ayudarnos.
-Pero... No quiero a Spencer para mi. Pienso que hace una linda pareja con Cobra. -Admitió con orgullo.
-¿Y no quieres una exclusiva para tu periódico? Una noticia así podría disparar tu carrera como periodista. -Lolo le sonrió con malicia.
-... Sigue hablando...
Spencer bailaba con fuerza al son de una canción conocida, junto con sus amigos. De pronto todo el mundo se giró para ver las puertas abrirse. Billy entró primero con una camisa blanca, una corbata y chaleco marrón. El mismo chaleco que le compró al castaño.
Wright sonrió y le saludó torpemente con un meneo de la mano. El moreno no pudo evitar soltar una risa y le guiñó un ojo.
Detrás del mayor, entró con una sonrisa tímida Paula, agarrando su bolso con fuerza. Posó sus ojos color verde botella en un par de chicas que estaban situadas al lado del escenario, las cuales le subieron el dedo pulgar.
Una canción lenta empezó a resonar por el local, mientras que Billy se acercaba a su chico, Paula le agarró de la muñeca y sonrió levemente.
-Eh... ¿Bailamos?
Billy no pudo ver a su querido Spence en toda la noche por culpa de la pesada de Paula, y todavía le enfadaba mas el hecho de que Mallory se le acercara cada dos por tres. El moreno iba a marcharse del lado de la castaña cuando esta lo agarró de la muñeca.
-¡Espera! Tengo que... Ir al baño. -Sonrió con timidez ella.
-Ugh... ¿Después podemos ir con Spencer?
-...Te lo prometo... -Susurró ella, cruzando los dedos a su espalda. -Agarra esto. -Le dió su bolso marrón mientras que entraba al baño.
-¡CINCO MINUTOS!
Paula se sentó en la taza del váter mientras se agarraba la cabeza. ¿Qué estaba haciendo...? No podía dejar que Mallory separara a la pareja mas linda del instituto.
Sin embargo... La pelirroja parecía muy enamorada de Billy. Además, siempre había sido muy amable con ella, y le había asegurado un puesto en un periódico reconocido.
-Hahaha, oh dios ¿Has visto su cara cuando hemos pasado por su lado? -La risa de Lolo inundó el baño.
-No, no, pero lo mejor ha sido la cara de Paula. -La castaña, que estaba a punto de salir con una sonrisa, entrecerró los ojos. Mallory y la rubia comenzaron a reír.-Pobre ilusa... Se cree que tiene oportunidad con Spencer, o en el New York Times. ¡Hahaha! Si ni siquiera cumple los requisitos mínimos de estética, con esa nariz...
-Ese pelo...
-¡Y esa figura! Parece una tabla de surf. -Más risas invadieron el cuarto, mientras que Paula se mordía el labio inferior, con enfado. ¿Quiénes se creían esas arpías para meterse con ella?
Pero se resistió, por si alguna información jugosa salía la luz.
-¿Y qué harás cuando tengas a Billy? Si ya ni siquiera te gusta... -La castaña buscó su grabadora, pero estaba en su bolso. Maldita sea...
-No quiero a Cobra... Pero... Pienso completar mi venganza. Cueste lo que cueste.
-¡Bien dicho, hermana! -Se oyó un golpe de palmas chocar. -¿Entonces, cuando acabe la fiesta, montaras otra escena?
-Y espero que esta sea la definitiva. Paula va a besar a Cobra, y Wright lo va a ver.
Mientras que las chicas salían del cuarto de baño, la castaña abrió lentamente la puerta del cubículo en el que estaba.
-Heh... Ni de coña. -Susurró ella.
-¡PAULA! DIOS. ¿Qué te ha llevado tanto? -Se quejó el moreno cuando vió a la pequeña salir del baño. Ella revisó su móvil, donde tenía un mensaje de Mallory.
"Besa a Cobra y misión cumplida"
Una sonrisa surcó su rostro.
-Escucha, Cobra. Tengo que ir a hacer unas cosillas, pero... -Miró alrededor y encontró a Spencer que justo miraba en esa dirección. -Tu ve a hablar con Spencer mientras, ¿vale? Volveré pronto.
-Uh... Bueno. Luego nos vemos.
-Suerte. -Sonrió guiñándole un ojo.
¿Es que todo el mundo tenía que robar su marca personal?
-¡STEVIE! -El chico bajito se giró hacía Paula cuando ella se acercó a la mesa de mezclas corriendo. -Voy a necesitar la mesa un momento.
Él hizo unos ruidos, que la muchacha entendió como una afirmativa, y se apoderó de los focos y música de la fiesta. Carraspeó un poco, y apagó todas luces, la gente empezó a gritar mientras que ella agarraba un micrófono.
-¡ATENCIÓN INSTITUTO BEVERLY BEVERLY! -Su voz resonó por todo el lugar mientras que la gente se callaba. -¡VAMOS A EMPEZAR CON LA SELECCIÓN DE PAREJAS AL AZAR PARA BAILE INDIVIDUAL!
Un juego que ella acababa de inventar, por supuesto. Pero la gente empezó a gritar de alegría y emoción. Dos focos empezaron a dar vueltas por la pista, mientras que la castaña buscaba a Spencer y a Billy.
-Vamos, vamos... -Susurró. Stevie hizo algunos ruidos, y agarró la mano de la chica indicándole donde estaba Cobra, buscando a su pequeñín. Ella encontró a Spencer hablando con Shanilla. -Gracias, Stevie. -Sonrió ella, haciendo sonrojar al rubio. -¡VAYA, VAYA! HEMOS ENCONTRADO A LA PRIMERA PAREJA DE ESTA NOCHE. ¡COMPLETAMENTE AL AZAR!
Paula comenzó a reír mientras veía los rostros sonrojados de ambos chicos. Puso una canción lenta en la mesa, sin dejar de sonreír, y se movió a un lado para devolver al DJ a su lugar.
-Muchas gracias. Habría pasado algo horrible si no fuese por ti. -La castaña se agachó y le dio un pequeño beso en la mejilla a Stevie. -Si me disculpas, tengo que ir a tomar notas. Pero... Nos veremos por ahí. -Se despidió la chica con la mano.
-... -El rubio se quedó con la mano en la mejilla, mientras sonreía.
La parejita bailaba al son de una canción de Ke$ha, que había sido ralentizada.
-Jodida Paula... -Susurró Billy al oído de Spencer.
-Pero... Ella lo ha hecho con buena intención. -Susurró también el castaño. -Además, Mallory no dejaba de rondarme. Mejor así, ¿no?
Mientras el moreno le daba una vuelta a Wright le pareció ver como un par de chicas se llevaban a Paula de la fiesta, pero pensó que serían sus amigas y siguió bailando. Desde luego Billy sabía como bailar estas mierdas... y él era pésimo.
Tal vez estaba dando el espectáculo de su vida. Pero lo estaba pasando genial.
-Eh, Spence, ¿Qué tal si nos vamos de aquí? -Sonrió Cobra cuando la canción estaba a punto de acabar.
-Vale... -Respondió Spencer, devolviendo la sonrisa.
Los dos chicos salieron del recinto de la mano, entre risas. Al parecer, el padre de Cobra le había dado su coche para llevar a la chica al baile (y según él enrrollarse con ella).
-Pft... Dude. -Spencer sacó un condón de la guantera. -¿En serio? -Comenzó a reír como un tonto comenzándose a sonrojar.
-Bueno~ Mi padre quiere que tenga sexo seguro. -Billy se le unió a la risa. Hasta que el castaño se quedó callado, mirando el objeto.
-¿Billy...?
-¿Mmm?
-¿Tu eres virgen? -Preguntó mirándole con esos ojos marrones que tanto le gustaban. No podía mentirle...
-No lo soy. -Susurró por respuesta.
-Ah...
Un silencio incómodo se apoderó del auto. Spencer se acercó a su novio y le dio un suave beso en los labios, que comenzó a volverse más apasionado. El pequeño se sentó en las piernas de Cobra mientras este se separaba.
-E-espera, Spence... -Susurró.
-¿Qué pasa? -El moreno apartó la mirada, sonrojado. -¿Y si usamos esto? -Spencer levantó las cejas intentando hacerlo de manera seductora, pero Billy no pudo evitar comenzar a reír. -¿Qué?
-Nada, nada... ¿Estás seguro? -El moreno le miró unos momentos en los que el pequeño asintió fuertemente. -¿Seguro, seguro?
Spencer suspiró y comenzó a besar al mayor de forma ansiosa. Billy metió sus manos frías por entro de su camiseta con lentitud, intentando quitársela torpemente.
Joder, ¿qué le pasaba? Se suponía que era un dios del sexo. Pero el pequeño le hacía sentir inseguro. ¿Y si no le gustaba? ¿Y si hacía algo mal?
-Spence... Es la última oportunidad que tienes para echarte atrás... -El castaño le miró con una ceja levantada.
-Esta bien, Billy no lo hacemos.
-...¿Qué?
-¡VAMOS DÉJATE DE TONTERIAS! -Gritó dándole un golpe suave en el pecho. Cobra rió un poco, y acabó con una sonrisa amplia y maliciosa.
Se lanzó contra el cuello de Spencer y comenzó a lamerlo lentamente, mientras el pequeño soltaba suaves gemidos ahogados. Billy comenzaba a quitarle la camiseta roja al pequeño, intentó alcanzar la guantera donde tenía todos sus "utensilios". Se incorporó un poco y le quitó los pantalones que él mismo le había comprado para esa ocasión.
-... ¿Calzoncillos de fantasmitas? -El moreno soltó una risita, mientras que Spencer infló las mejillas.
-Calla y sigue, Cobra.
-Como quieras, bro~ -Susurró en su oído, dándole un escalofrío.
Los labios rosados del mayor recorrieron todo el pecho de Wright, a al vez que intentaba abrir un bote pequeño de lubricante. Con un dedo, agarró la gomilla de los boxers del castaño y comenzó a bajarlos. Aprovechó los besos y lametones para deshacerse él también de su ropa.
-Voy a empezar, Spence... -El chico asintió con fuerza, mientras pasaba sus manos por detrás del cuello de su novio.
Billy, ya un experto en estos temas, metió cuatro dedos en el bote de la masa pringosa. Se aferró un poco al chico, e insertó uno en su cavidad. Comenzó a moverlo lentamente. Cobra soltó un pequeño gruñido, cuando el chico le clavó las uñas en la espalda. Pasados unos minutos, instertó un segundo y un tercer dedo moviendolos cada vez más rápido.
-B-Billy... Ughh... Vamos...
-¿S-seguro? ¿Estás bien? -El castaño clavó las uñas de nuevo a su espalda, esta vez a propósito.
-Vamos.
El moreno abrió el paquete del condón con la boca, mientras que oía la respiración del chico en su oreja. Joder, joder, joder... Se colocó el plástico, y comenzó a insertar su miembro dentro del pequeño.
-Aaaaah... -Spencer dejó caer un par de lagrimas involuntarias, mientras que Billy le intentaba relajar, acariciando sus mejillas. -S-sigue, joder.
Cobra comenzó con envestidas lentas, que cada vez iban a más. Los gritos de Spencer sólo hacían que sus ganas de acabar aumentaran.
-B-Billy voy a... aaah
Muy tarde. Ambos chicos llegaron al orgasmo, de forma acelerada, entre gemidos y gritos. A Wright le pareció ver un flash, pero no le prestó mucha atención. Tal vez era algo normal en esas situaciones...
Afuera del coche, a pocos metros de este, una muchacha pelirroja caminaba por las calles solitarias, con una gran sonrisa en su rostro. En una mano, llevaba una cámara fotográfica que no le pertenecía, con fotos comprometedoras de Wright y Cobra. En la otra, unas gafas blancas que nunca habían abandonado a su dueña... O por lo menos eso era antes.
