Miró sobre su hombro, a la puerta, esperando que el muchacho entrara, sin embargo, no hacía por llegar. La profesora llamó al orden por enésima vez y ella decidió que perder toda esperanza era su mejor opción. No supo que Adele estaba hablando de ella hasta que todos aplaudieron y miraron en su dirección, y en ése momento ella no tuvo otra opción que ponerse de pie y avanzar al frente del salón.
—Pon la muestra de cómo se hace, Astrid. Serás Julieta, y tú —Exclamó señalando a un muchacho que tenía tiempo coqueteando con la rubia. —Tú serás Romeo.
Astrid ni siquiera sabía qué escena estaban actuando hasta instantes anteriores a que la chica se viera interrumpida de sus cavilaciones, así que cuando el muchacho comenzó su diálogo, ella suspiró aliviada tomando el brazo de otro de sus compañeros.
— ¿Tendré el valor de acercarme a ella? No, no puedo. No, debo hacerlo. Antes de que mi desesperación torne en tragedia, me acercaré a saber quién es ella.
—Pero bailen, ustedes dos. —Exclamó la profesora mirando a Astrid, quien obedeció al instante. Su compañero la dejó por un momento y ella, quedando de espaldas al tal Romeo, suspiró entrelazando los dedos y soltando las manos.
Sintió algo pesado caer sobre su hombro, y se mordió la lengua preparándose para contener las náuseas.
—Si mi indigna mano profana con su roce tu sagrada hermosura, entonces deja que mis labios, cual peregrinos de romería, expíen ese pecado con un beso de pura y santa devoción. —Murmuró Hipo con voz contenida. Astrid sintió el calor subir a sus mejillas y se giró lentamente para encarar al castaño de ojos verdes. Inmensamente verdes. Hipo le tomó con dulzura una mano y con expresión suplicante, se acercó un paso a su amada.
—Es injusto con su mano, por demás piadosa. Pues las santas también tienen manos que unen a las del peregrino, y ése suave roce es suficiente para expiar cualquier pecado.
— ¿Y no tienen labios las santas?
— ¡Y también los peregrinos! —Exclamó retirando la mano y retrocediendo un paso, tocando su cuello disimuladamente, para tomarse el pulso en realidad. —Que en oraciones emplean.
—Pues entonces deja que hagan los labios lo mismo que las palmas, y que se unan en oración sagrada. Otórgales ese permiso para que la fe no se torne en desesperación.
—Buen peregrino, las santas permanecen inmóviles cuando tornan sus ojos a los viajeros y otorgan su merced.
—Pues entonces no te muevas mientras recojo el fruto de mi oración, y así quede libre de pecado por la intercesión de tus labios.
Hipo se inclinó sobre los labios de Astrid en un beso tierno, tímido, fugaz, mismo que terminó arrancando un suspiro a todas las chicas presentes en la clase de teatro. Cuando se separaron, Astrid apenas tuvo tiempo de tomar aire para decir su siguiente línea pues todos aplaudieron.
— ¡Así es como se hace! —Exclamó Adele mirando a la clase. Pero Hipo y Astrid no pudieron prestar más atención.
—Llegas tarde. —Acusó ella.
—Lo lamento. —Admitió sonriendo. —Pero tenía que dejar todo listo antes de volver a la Universidad.
—Adele casi me hace besar a otro.
—No lo habrías permitido. —Retó divertido.
—No, lo habría golpeado antes. Prefiero cambiar las historias clásicas que hacer Romeo y Julieta con otro que no seas tú. Por cierto ¿Todo listo?
— ¿Ya lo olvidaste? Desde que vamos a la universidad eres olvidadiza.
—Desde que estamos en teatro formalmente. No exageres.
—Te llevaré a cenar. Hoy es nuestro aniversario.
—Lo sé. Yo también te tengo una sorpresa.
— ¡La clase sigue! —Exclamó Adele al ver que la pareja seguía sosteniendo las manos el uno del otro. Apenados, fueron a sentarse a sus sitios en lo que la profesora seguía explicando la obra que presentarían para el final de cursos, pero antes de poner atención, Hipo tomó una mano de Astrid por debajo de la mesa y haciéndola inclinarse para escuchar en secreto, deslizó un dije de dragón por su muñeca y murmuró.
—Feliz aniversario my lady.
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Listo, quería que fuera algo concreto y creo que podría escribir otra historia completa de ellos, ya me gustó esto de los AU. Sin embargo me dedicaré un poco de tiempo para recuperarme del todo. No salgo de una cuando ya pesqué otra enfermedad. En fin. Espero que lo disfruten, quería que fuera muy concreto, casi un drabble.
Felices fiestas, espero que tengan una excelente navidad.
Los amo!
Gracias por seguir mis historias, por sus comentarios, en fin. Por todo.
