Hola! Como estan? Bueno lo prometido es deuda. Estoy pensando en actualizar de nuevo el sabado. Intente hacer un poco de comedia en este capitulo además de introducir ciertos aspectos de la relación de Hinarta con Sasuke y los demas.

Disclaimer: Naruto no me pertenece, si me perteneciera seria asquerosamente rica, seria un hombre, viviria en japon y no tendria ni idea de español. No, creo que no cuadro con esa descripcion. Tampoco me pertenecen los personajes de peliculas de terror mencionados en el escrito.


Capítulo VII

Amistad

Él no quería separarse de ella.

Sasuke suspiro mientras se sentaba en el pasto del patio del instituto, debajo del árbol de cerezo donde se reunía su grupo usualmente y fijaba sus ojos negros en frente de él, Naruto y Sakura se encontraban a su lado, hablando animadamente sobre algo que muy posiblemente no le interesase.

Su mente aun se encontraba puesta en como hace dos días alguna chica había encerrado a Hinata en el baño, o como le dirigían miradas cada vez menos amigables y hablaban a sus espaldas. Era cosa de envidia por la cercanía que Hinata tenía con él y su grupo, pero realmente le molestaba de sobremanera. Temía que esas pequeñas cosas crecieran y se convirtieran en un problema mayor. En aquel momento Hinata se encontraba leyendo un libro a un lado suyo, con una pequeña sonrisa de goce en los labios mientras devoraba el contexto del libro ansiosamente. Realmente... Se veía preciosa. Y temía que todos aquellos incidentes pudieran dañarla de alguna manera, había sido suficiente, ella había sufrido suficiente a causa de la inmadurez y estupidez de otras personas.

—Oye, Sasuke. ¡Tierra llamando a Teme, conteste! —Gritó Naruto una vez se rindió en llamar su atención de otra manera.

— ¿Que quieres, idiota? Y deja de llamarme teme —Demando Sasuke volteando bruscamente.

—Paz, paz, que no hay guerra. Joder teme con esa cara asustarías a cualquiera. Como decía, mis padres me prestaron la casa para este fin de semana, así que pensé que podríamos hacer una especie de fiesta entre los cuatro, tengo varios juegos como twister y unas películas de terror. También habrá montañas de comida y música. Aunque mejor dejamos la casa limpia, sino mi mamá me decapitara y colgará mi cabeza en la sala —Un pequeño escalofrío recorrió su cuerpo entero al imaginar a su madre molesta. Que no se mal entendiera, su madre era una mujer muy dulce y animada, pero cuando se molestaba en serio... Freddy Krugger, La Niña del Aro, la Armada y El Ejercito corrían a esconderse gritando Socorro y pidiendo a sus madres que los salvaran. El temperamento de Kushina Uzumaki era legendario en todo Japón, sí señor.

—Paso.

—Teme, eres un aguafiestas. —Se quejo lastimeramente Naruto mientras negaba efusivamente con la cabeza— Y, ¿Qué dices, Hinata? ¿Te gustaría ir? —Cambio de táctica, ofreciendo su mejor sonrisa zorruna y su mejor animo a la Hyuuga. Pese a que sabía que no podía verlo. Esa chica era la mejor, normalmente siempre terminaba yendo con ellos a todas partes y la pasaban genial. Además, él no sabía cómo, pero siempre se las arreglaba para convencer a Sasuke de ir con ellos, lo cual era un extra.

Sasuke temía lo peor.

—Me encantaría Naruto-kun—Dijo Hinata sintiéndose muy feliz, aunque realmente le gustaría que Sasuke fuera... Siempre era mucho mejor si él estaba ahí con ella para protegerla y cuidarla, además... No podía evitar sentir una sensación cálida dentro al pensar en el tiempo que pasarían juntos y lo muy divertido que seria, aun recordaba lo dulce que él había sido con ella mientras estaban en el parque y no podía evitar sentirse halagada por la atención y las molestias que se tomaba.

Bueno, quedaba intentar convencerlo de acompañarlos. Plan A. Intentar hablarlo con él.

—Sasuke, realmente me gustaría que nos acompañaras, vamos a divertirnos mucho.

—Ya dije que no.

Plan B. Súplica.

—Por favor, Sasuke. No seas amargado —Suplico suavemente. Tomando uno de sus brazos.

—No.

Tácticas extremas. Ojitos suplicantes. Nunca fallaban.

No la veas, no la veas. Voltea hacia otro lado. Mierda, ya la vi.

Era jodidamente injusto que ella usara la táctica de los ojitos de perrito abandonado bajo la lluvia. Es decir, se veía adorable y no podía resistirse. Esos ojos eran su perdición.

Vamos, Sasuke, sé fuerte, eres un Uchiha. Tienes que demostrar quién manda. Sé fuerte. Sí se puede, sí se puede.

Ella curveo la cabeza suavemente, su labio inferior tembló en la más sutil manera, sus ojos adquirieron cierto brillo...

No se pudo.

Sasuke suspiro y murmuro un está bien, bien bajito. Escucho como Hinata y Naruto chocaban palmas y celebraban. Naruto aun no salía de su asombro inicial, ¡Había presenciado un milagro!

Soy débil.

— ¡Hinata-chan eres genial!—Vitoreo Naruto— ¡Chócala!

Sasuke suspiro suavemente mientras la observaba, algunas hojas anaranjadas del árbol donde se encontraban que habían volado con el viento se encontraban en su cabello, algunos pétalos de flores también, dándole una apariencia casi cómica. Pero su rostro níveo... Se veía preciosa, con las mejillas sonrosadas con un suave matiz de rosa pálido, sus ojos centelleando brillosamente, juguetones y aquella sonrisa. Dios, aquella sonrisa. Era tierna, feliz, brillante...

Sintió sus propias mejillas sonrojarse y un esbozo de sonrisa se formó en sus labios...

Mientras la haga feliz. Haré lo que sea.

.

Su pierna izquierda se encontraba por sobre el torso de Naruto, su brazo derecho se encontraba enredado con el brazo de Sakura, su brazo izquierdo se encontraba debajo del... Bueno, esperaba que no fuera lo que pensaba de Naruto quien se encontraba extendido apenas tocando un circulo verde, Hinata se encontraba debajo suyo demasiado cerca, sus labios casi tocando su cuello, sus piernas atrapadas por Sakura y sus brazos ambos tirados en una dirección lo que hacía que sus cuerpos estuvieran demasiado cerca. Y joder, estaban tan enredados que no sabía ni cómo demonios habían terminado asi.

— ¡Imbécil, quítate!—Gruño Sasuke.

—No puedo, ¡¿Quién está sentado sobre mis piernas?!—Grito Naruto en tono angustiado. Sentía un dolor de los mil demonios, además pensaba que estaba sentado sobre la mano del teme y eso no pintaba bonito. Desde ese momento twister pasaba a su lista de cosas estúpidas que no debía hacer.

—Yo, creo. —Hinata murmuro con las mejillas rojas.

La fiesta había empezado hacia unas dos horas aquel día. Pronto Naruto había sugerido que podrían probar su nueva aplicación de computadora que decía las jugadas de twister y que con ayudar un poco a Hinata todos podrían tener un buen rato. Y había sido divertido, se habían reído un montón mientras la computadora decía los nombres: idiota naranja, teme, psicópata rosada, y terror adorable y se estiraban para alcanzar cualquiera que fuera la jugada que la computadora decía. Después de un rato, habían terminado así y no sabían cómo desenredarse.

—Muy bien, ¿hay alguien aquí que no esté atrapado por otra persona y que pueda moverse? —Sasuke preguntó. Y sintió como Sakura desenredaba lentamente su brazo y tratar de sacar su pierna de encima suyo mientras se levantaba.

Y así comenzó el largo proceso de desenredar a los tres jugadores restantes.

.

—Nunca más vuelvo a jugar twister.

Los otros tres asintieron, de acuerdo con la moción, mientras se estiraban y sacaban el dolor de los músculos. Todos tomaron asiento en los muebles de la sala (Naruto tan lejos de Sasuke como fuera humanamente posible, el incidente del twister y el golpe que Sasuke le dio muy frescos en la memoria) la mesa llena de aperitivos y el blue ray encendido mientras se decidían que película ver. Sasuke había prometido contarle todos los detalles de la película a Hinata mientras la veían. Le entristecía un poco no poder ver, pero la verdad aun podía divertirse con sus amigos y escuchando la película. Sasuke pasó sus brazos alrededor de ella, acomodándola en su regazo y posando su mentón en su hombro, enviando escalofríos a través de su espina dorsal y una sensación cálida a su estómago, algo como... Mariposas.

Eso cambio cuando Sasuke se dedico a contarle detalle por detalle la película de La maldición y disfrutaba con los grititos y temblores que escapaban de ella.

— ¡Sasuke! ¡Cállate!—Hinata grito tapándose los oídos. Sasuke rió suavemente.

— ¡Ay mamá!¡No vayas ahí!—Naruto grito poniendo un cojín en frente de él en forma de escudo. Sasuke resoplo, como si un cojín fuera a protegerlo. Además, gritaba como niña.

Si, la película daba miedo.

Pero Naruto exageraba.

.

Después de que la película había terminado habían devorado las golosinas y encendido el equipo de música para bailar y para cantar con el karaoke. Hinata sonrió dulcemente mientras escuchaba la chillona y chocante voz de Naruto cantando y las quejas de Sasuke y Sakura exigiéndole que por amor a la humanidad y a la decencia soltara de una vez ese micrófono...

Por una vez, ya no estaba tan sola.

Tenía amigos.

Y eso se sentía bien.


¿Merece un review?

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