Declaimer: Los nombres de los siguientes personajes son propiedad de JKR y la WB. Menos los del equipo de Quidditch, los nombres de Nostradamus y el de la chik dl anterior cap, al igual que los demás nombres que apareceran al transcurso de este fic, todos son productos de mi imaginación, y si en la vida real se parecen, es pura conincidencia.
BY: EmmaKatherineRowling
7
One small talk
Octubre había llegado con su gélido viento y constantes lluvias.
Los Chudley Cannons comenzaban con un arduo entrenamiento, ya que antes de que las vacaciones de invierno llegasen, tendrían un partido contra los Arrows (eso iba a suceder en ese mes) donde jugarían como locales.
- ¡20 minutos de descanso! – Les anunciaba Ronald a los jugadores, al tiempo que se bajaba de la escoba – Y son 20 minutos contaditos.
James se bajo de su escoba, y se dirigió hacia la pequeña tienda que había a las afueras del campo.
- ¿Vas a gastar? – le preguntó Kevin, acercándosele sigilosamente – Vamos, no seas malo Patterson
El joven sonrió, y asintió deliberadamente.
Ya había paso 2 semanas y 3 días desde la última vez que vio a Hermione en el Perth. Por órdenes estrictas de su capitán se la había sacado de la cabeza, por lo cual volvía a jugar como siempre desde antes que la conociera.
Aunque para ser sinceros, una vez que el entrenamiento de quidditch terminaba, James volvía a su casa, afligido y con la imagen de Hermione en su cabeza.
Constantemente se le venían a su mente las imágenes de aquel ardiente beso, que sin duda lo había disfrutado.
La única cuestión era el porqué. Desde que la había visto en el cementerio, no podía dejar de pensar en ella, y para colmo de males, últimamente estaba teniendo unos sueños muy extraños, donde aparecían diversas personas que él no había visto en su vida, un castillo enorme el cual lo incitaba a deambular por sus pasillos.
Y una casa muy linda y acogedora, donde aparecían 5 pelirrojos sonriéndole.
No entendía porque tenía esos sueños tan raros, y daba el hecho que era por el vigoroso entrenamiento.
- Paga – le dijo Kevin descaradamente, luego de haber comprado 3 paquetes de papitas de pollo, un paquete de pastel de hojaldra, y una botella de cerveza de mantequilla.
- Casi no comes ¿no? – inquirió con recelo, mirándolo ceñudo. El americano se limito a sonreírle, y le guiño un ojo.
- ¿Te pasa algo? – le preguntó su amigo, una vez estuvieron sentados en las bancas que habían a las afueras de la cancha – Te noto algo….ido.
El ojiverde lo miro con sosiego – No…nada, solo es que…
- ¿Por casualidad tiene la palabra Hermione incorporada? – El muchacho asintió débilmente – Lo sabía ¿Ahora qué ocurre?
James no sabía que contestar, ya que la verdad, ni el mismo sabía que ocurría.
- No se…- balbuceo - Es que…bueno…últimamente eh tenido sueños muy extraños – y le comentó lo de aquellas personas pelirrojas, ese extraño castillo y la acogedora casa.
- Y…pues
- Y piensas que si hablas con ella, podrías aclarar todos esos sueños – le completó Kevin.
Si, era buena idea, aunque eso no era lo que tenía en mente, pero si.
- Pues…si…si eso, aunque no se… ¿Qué tal que no me quiera recibir? – objetó James, con la mira perdida en el suelo.
- Es obvio que te recibiría – le dijo su amigo, mordiendo un pedazo de pastel – Porque sé que también quiere hablar contigo, eso te lo puedo asegurar.
El joven asintió torpemente, y le sonrió – Esta bien…veré….veré cuando hablo con ella, y gracias – fue lo último que dijo, antes de que Ronald pitara y los volviera a llamar al campo.
- Hay, si que molesta – se quejo el muchacho, bebiéndose apresuradamente la cerveza de mantequilla.
ºººººº
Polonia-Ciudad de Varsovia.
Un suave viento recorría toda la ciudad, y una ligera lluvia comenzaba a caer con sigilo.
Toda la avenida estaba aglomerada de varsovianos que caminaban de un lado a otro, para así llegar temprano a sus casas.
Iban a ser las 5 de la tarde, y un joven de cabello rojo y ojos profundamente azules, entró con aplomo a su casa.
Pasó por el vestíbulo (dejando su chaqueta colgada en el perchero) y se dirigió hacia las escaleras.
Estaba muy agotado, (ya que hoy había sido la inauguración de su anhelada fundación) donde asistieron más de un millón de varsovianos.
El evento había sido todo un éxito, bailaron, charlaron, estuvieron los medios de comunicación muggle y uno que otro reportero del profeta.
Para haber sido la apertura de la fundación, había sido un buen comienzo, ya que cuando todo había terminado, el pelirrojo escucho los comentarios de la prensa, los cuales eran muy positivos.
Entró a su habitación, donde encontró a una joven rubia con cara tierna, acostada en la cama matrimonial.
Al verla, esbozo una amplia sonrisa.
Ahí estaba, su esposa, tan dulce y hogareña como siempre. La verdad era que nunca había pensado casarse con ella, pero el destino así lo había escrito.
Se acerco con sigilo a la cama, y observo que dormía junto con la otra luz de sus ojos.
- Mis princesas – dijo en un susurro, sentándose a un lado de su esposa – Tan inocentes que se ven dormidas – no pudo soportar darle un corto beso en aquellos labios rojos y gruesos que tenía la rubia.
Al hacer aquella acción, la chica gimoteó, provocando que abriera los ojos perezosamente.
- ¿Ron? – Bacilo, escudriñando el rostro del joven que la había besado - ¿Eres tú?
- No, soy Severus Snape – bromeó el chico, y la muchacha se incorporo lentamente en la cama.
- Hola amor¿Cómo te fue con la apertura de la fundación? – le preguntó, sobándose los ojos con sus nudillos.
- Muy bien – dijo el joven Weasley, con una amplia sonrisa – Fueron muchos medios de comunicación.
- ¿Así? Me alegró mucho – se quedaron mirando fijamente.
- ¿Sabes que cada día te vez mas hermosa? – le comentó su esposo, acariciándole el rostro con el dorso de su mano.
Luna Lovegood a un tenía aquellas cejas claras y esos ojos saltones que la habían caracterizado desde niña, pero el cabello (rubio, rucio y enmarañado) ya no era así, si no que tenía un aspecto muy cuidadoso, estaba sedoso y el brillo que emanaba era espectacular.
- Siempre haces que me sonroje – le reprocho la muchacha, encogiéndose de hombros.
- Bueno, supongo que me volví experto en eso ¿No? – y sin poderse contener más, se fundieron en un profundo y dulce beso.
No sabían cuanto había durado aquel beso. No se querían separar, hasta que el llanto de una infante los obligo.
- Dulce – la llamó su mamá, alzándola de la cama – Hay pequeña ¿Qué pasa? – a toda respuesta, la bebita de ojos azules, cabello rubio y pequeñas pecas que le cubrían el rostro, soltó un sollozo.
- ¿Tiene hambre? – preguntó Ron, mirando a Luna con el entrecejo fruncido.
- No, quiere un baño – comentó la mujer, viéndola detenidamente.
- ¿Un baño? – Repitió el hombre, incrédulo - ¿Pero como sabes eso?
- Las madres tenemos un sexto sentido, amor – le contestó su mujer, al tiempo que se levantaba de la cama – Bueno, creo que iré a bañar a Dulce, ya vengo – y se dirigió hacia una pequeña puerta que había al fondo de la habitación.
El pelirrojo la observo, hasta que se perdió de vista.
Suspiro con aplomo, y miro la habitación en la que estaba:
Una estancia grande; con un armario de madera italiana y bordes de oro; una ventana al lado (con el umbral de plata) una cama matrimonial grande y fina; y un piso de mármol color carmesí, le sonrieron.
Se levantó de la cama, y fue hacia la ventana:
La brisa otoñal de Polonia, hacia que sus pulmones se llenasen de aire puro y fresco.
Se sorprendía lo rápido que pasaba el tiempo, no podía creer que hacía 4 meses su mejor amigo había cumplido ya el 5avo aniversario de fallecido, y no podía creer, que dentro de 1 semana cumpliría con su adorada esposa 1 año de casados.
- El tiempo es nuestro peor enemigo – dijo a lo bajo, con voz de filosofo. Cuando sintió que la brisa otoñal era cada vez más fría, se retiro de la ventana al tiempo que la cerraba de golpe.
Volvió a sentarse en la cama, pero esta vez al lado del nochero. Agarró uno de los 4 portarretratos que en este resonaba, y lo miro con detenimiento:
Una familia muy numerosa de cabellera rojiza lo saludaba con fervor. Sonrió al verse a sí mismo a la edad de 16 años, aquella foto la habían tomado en la boda de Fleur…tiempo aquellos.
- Mi familia – dijo en un suspiro.
Flash Back
Todo había pasado tan rápido:
La muerte de su mejor amigo, el día que lo enterraron, la vez en que le dijo a su Hermione que se largara, la vez en que vio a sus hermanos Fred y George irse para Australia (porque les habían ofrecido re hacer su empresa haya, después de que quebraran aquí a causa de los mortifagos)
Y ahora se encontraba hay, en pleno jardín de la madriguera, bajo un fulgurante sol de verano.
Ya había pasado más de un año y medio después de todos los acontecimientos anteriores, y ahora le tocaba el irse, alejarse de su familia como lo habían hecho sus hermanos, y decir adiós a la madriguera.
- Hijo, recapacita – le rogaba su madre, con lágrimas en los ojos – Mira que irte tan lejos…es… ¡Ron, por Merlín, es Polonia!… ¿Sabes lo lejos que esta de Gran Bretaña? – el pelirrojo miro con sosiego a su madre, y asintió.
- Si mamá, se que Polonia queda lejos….pero…me tengo que abrir camino, es decir…Fred y George están en Australia triunfando con su empresa Sortilegios Weasley desde hace mas de un año y medio.
Charlie anda en Rumania con sus dragones, y le va muy bien. Bill se caso con Fleur hace 3 años y ahora viven en Turquía con su hija Charlotte, y Percy es el secretario privado de Rufus Scrimgeour – la miro fijamente – Mamá, ya todos mis hermanos tienen una nueva vida, y yo soy el único de la familia que no está establecido en nada.
- Ginny tampoco – le aterco su madre, mirando de reojo a su hija – Y ella no se irá para Polonia.
- Mamá, yo solo tengo 18 años – le recordó la pelirroja – Y apenas estoy empezando con mi doctorado en medicina, Ron ya ah trabajado para el Ministerio, fue auror sin si quiera entrar en el academia, además es el mejor golpeador que había tenido Hogwarts y…
- Y me va muy bien en el manejo de finanzas y todo eso – le completo su hermano – Mira mamá, yo sé que es duro para ti que tus hijos se vallan, pero…mira, no nos podemos quedar contigo para siempre, tenemos que hacer nuestras vidas, así como tú un día hiciste la tuya al casarte con papá – y miro a Arthur buscando algún apoyo.
El hombre (que ahora se le estaban notando unas ciertas canas por la edad) sonrió, y se acerco a su esposa – Molly, deja al muchacho volar, ya es hora ¿No crees?
- ¡Pero es que es mi pequeño! – protesto la señora Weasley, gimoteando con tristeza – Y me duele que se valla.
- Te dolió cuando se fue Bill, cuando se fue Charlie, cuando se fue Percy, y cuando se fueron los gemelos – le recordó su esposo, sonriéndole – A mí también me duele, no creas que alejarse de un hijo después de que lo criaste es fácil, pero…así es la vida Molly, nuestro hijos son prestados, están con nosotros por un tiempo y luego se van a rehacer su vida, eso lo tienes que tener en claro.
La pelirroja sollozo, y miro con los ojos aguados a su último hijo varón – Esta bien – accedió, limpiándose unas cuantas lágrimas que le habían resbalado por sus mejillas – Cuídate hijo, que te valla muy bien, y nada de travesuras – al decir esto último, Ron coloco cara de indignación, pero luego sonrió.
- Sí mamá, me portare bien – le aseguró su hijo, al tiempo que se dejaba acariciar su mejilla.
- Te cuidas – le repitió su madre, tratando de que su voz no sonara cortada – Y…me mandas lechuzas de besen cuando – Ron asintió, y miro a su padre.
- Bueno hijo, espero verte pronto – fue lo último que dijo, antes de darle un fuerte abrazo – Buena suerte.
- Que te vaya bonito, hermanito – le deseó su pequeña hermana, sonriéndole – Y ojala encuentres a una chica linda para que te cases con ella, eso sí, que te soporte demasiado, y también que cocine rico.
- ¿Para qué necesito a alguien que cocine rico? – le preguntó su hermano, levantando el entrecejo, Ginny rió.
- Para alimentar a tu estomago – respondió como quien no quiere la cosa – Porque si se casan contigo, no es solo con Ron Weasley, sino también con su estomago.
El pelirrojo rió, y la abrazo – Hay pequeña Ginny, espero que cuando vuelva ya seas toda una doctora ¿no? – la muchacha asintió.
- Bueno familia – dijo, retirándose un poco de ellos – Creo que es hora de irme – y con la última imagen de aquel trío, cerró los ojos y con un "plin" desapareció.
Fin del Flash Back
Dejó el portarretratos a un lado, y agarro otro de madera combinada con plata:
El mismo lo saludaba con un traje negro y blanco, al lado de una jovencita rubia vestida con un largo y lindo traje blanco que le tapaba casi todas las piernas; terminaba en punta dejando al descubierto la pierna izquierda. Era de lentejuelas, y brillaba al son de la luna de aquel otoño del año 2001.
Flash Back
¿Hacia cuando tiempo se había ido de la madriguera? No lo sabía exactamente, pero si tenía claro que había pasado el nuevo milenio en un nuevo país, lejos de los Weasley.
Todos festejaban un 31 de diciembre del 2000, ya que había llegado el milenio y nada les había pasado.
Todos estaban contentos, bebían, bailaban y charlaban, pero el único que no lo estaba, era Ronald Weasley, el cual se encontraba en el balcón de su casa sin disfrutar la fiesta que el mismo había organizado.
- ¿Ron? – Lo llamó una voz, abriendo la puerta del balcón – Huy…aquí afuera hace mucho frío – le comentó una muchacha de cabellera rubia, y ojos azules, que en esos momentos llevaba puesta unos gruesos guantes, una chaqueta de cuero y una bufanda que le tapaba el cuello.
A causa del frío, sus mejillas se habían tornado rosadas, y tenía los labios blancos.
- ¿Qué haces aquí? – le preguntó, sentándose a su lado – ¿Por qué no estás en la fiesta? – Ron (el cual estaba ensimismado desde hacia media hora mirando como los copos de nieve caían desde el cielo) se sobresalto a su pregunta.
- ¡Hola Luna! – La saludo, mirándola con sosiego - ¿Qué haces aquí?
- Eso mismo te preguntó yo – le dijo la chica - ¿Por qué no estás en la fiesta? – le preguntó de nuevo.
El joven pelirrojo vaciló un momento y se detuvo a mirar la ciudad de Varsovia, que en esos momentos estaba full iluminada por las celebraciones de fin de año.
Luego, respondió:
- Extraño a mi familia – le dijo en un murmullo casi inaudible – Y…quisiera estar con ellos.
Luna lo miro con sosiego, para luego sacar su celular.
- ¿Ginny recibió el obsequio que le di por motivo de su 19avo cumpleaños? – le preguntó la muchacha, el joven asintió – Que bien – dijo, sacando su móvil.
Ron la miro con recelo - ¿Para que un celular muggle? – quiso saber con curiosidad.
Luna no le respondió, simplemente se limito a sonreírle. Abrió la tapa de su móvil y marco un teléfono muy largo.
A los pocos minutos la voz de una joven resonó al otro lado de la línea.
- ¿Ginny? – Indagó la rubia, acercándose más el móvil al oído - ¿Eres tú?
- Sí – le respondió una voz - ¿Quién eres¿Luna?
- Sí, soy yo
- ¡Luna! – gritó la pelirroja, aturdiendo a la rubia - ¡Que emoción¿Y ese milagro?
- Nadita, por aquí. Oye¿Sabes que desde hace 6 meses estoy en Polonia? – le comentó la muchacha, gritando por el auricular.
- ¿En serio? – Grito a su vez la otra chica – Que bien ¿Y en que parte?
- En donde está tu hermano, y estoy con el – le comunico, Ginny pegó otro grito - ¿Quieres hablar con él? – le preguntó la rubia.
- Sí, claro – contestó la pelirroja, muy emocionada – Pásalo.
- Pero Ginny, Tu celular tiene video-llamada ¿cierto? – La joven asintió – Muy bien, entonces dale clic en video-llamada así podrás verlo, ah y dile a tus padres también – y como un rayo, Ginny fue a avisarles a los señores Weasley para después colocar la video-llamada.
Una vez el celular de la pelirroja estuvo activado, al de la rubia se le prendió un botoncito rojo arriba de la pantalla, lo que le hizo saber que también tenía que encender el programa.
Se escucho un sonido todo extraño (como el de una llama interferida) y Ron miro a todas partes.
- Tranquilo – lo calmó su amiga – Es solo el programa, está haciendo contacto con el celular de tu hermana.
- ¿Y eso qué? – le preguntó Ron, el cual no entendía nada.
- Pues que podrás hablar con tus padres y verlos al mismo tiempo, como si ellos estuvieran aquí – el pelirrojo abrió un poco la boca, se había sorprendido.
Un pito como tipo "plon" salió por el móvil y en ese momento la cara de Ginny apareció en la pantalla.
- Toma – le dijo Luna, entregándole el celular a Ron. El chico no sabía qué hacer, lo agarro con delicadeza y miro a su amiga.
- ¿Qué hago? – preguntó con voz inocente.
- Solo habla – le contestó la rubia y este asintió.
- Ho-hola – dijo, tartamudeando un poco.
- ¡Hermanito! – Exclamó su hermana, gritando como una loca – Hola ¿Como estas? Aquí están papá y mamá ¡Feliz año¡Feliz nuevo milenio¡Te extraño un resto! (…)
Y así continuaron hasta entrada la madrugada, en el que Ron tuvo que colgar porque si no se le acababa el crédito a Luna.
- Gracias – le agradeció, dándole una sonrisa – Eso me coloco mucho mejor.
La rubia le sonrió – De nada – dijo, y se quedaron mirando fijamente.
"Pero si es hermosa" pensó el pelirrojo, mirando su cara "Nunca la había visto así"
- Estas muy linda hoy, Luna – le dijo Ron, acercándose a ella – Muy hermosa, diría yo.
Luna no dijo nada, solo se limito a sonreírle.
Sus rostros se empezaron acercar más, solo unos cuantos palmos los separan y…en un abrir y cerrar de ojos se fundieron en un profundo y dulce beso…un beso que habían estado deseando desde hacía mucho tiempo…
Fin del Flash Back
Y desde ahí se hicieron novios, y en octubre 16 del 2001 contrajeron nupcias.
La boda se había llevado a cabo en la madriguera, donde su madre lloro como nunca al ver a su hijo en el altar.
A ella fueron todos sus amigos, acepto claro, Harry y Hermione.
Harry por obvias razones, y Hermione porque (a pesar de que ya había vuelto de Francia, ya que Ron tenía todos sus pasos pisoteados) era lógico que no la iba a invitar después de lo acontecido.
Y en febrero del 2002, habían tenido una bebita, la cual la bautizaron con el nombre de Dulce de los Ángeles Weasley Lovegood.
Después de eso, Ron formó una fundación para niños desamparados de la calle, donde les daba alimentación, educación y por supuesto: Amor.
El día de hoy, había hecho la inauguración (después de mucho sudar) y ahora era el jefe de:
"Foundation Weasleys of love and peace" donde cargaba con la responsabilidad de más de 100.000 niños desprotegidos, tanto muggles como mágicos.
Aparte de eso, ayudaba en el Ministerio de Magia con uno que otro problemilla que se les presentaba.
Luna, por otro lado, era la directora del quisquilloso en Polonia, la cual se había convertido en una gran empresa conocida mundialmente, en el año de 1999.
El pelirrojo suspiro de nuevo, y dejo el portarretratos a un lado.
Agarro un tercero, en el cual se encontraba con sus tres mejores amigos de Hogwarts.
Al ver a Hermione tan feliz e inocente, le produjeron deseos de matarla, pero sintió a la vez unas ganas de llorar.
¿Cómo había sido posible que su mejor amiga los hubiese traicionado? No solo a él, sino a TODOS los que un día la habían considera una amiga.
- ¿Te ocurre algo, amor? – le preguntó su esposa, la cual se había montado a la cama, y ahora le había colocado sus manos sobre los hombros.
Ron la miro, y negó – Nada, solo…aun no me cabe en la cabeza que Hermione haya hecho eso – le confesó, y dejo el portarretratos a un lado - ¿Porque lo hizo?
- Amor, Hermione debió tener una razón justa ¿No crees? – Ron bufo de exasperación, y blanqueo los ojos.
- Si claro – dijo con sarcasmo.
Luna suspiro, y miro a Dulce (la cual se encontraba ya dormida de nuevo) y miro a su esposo.
- Ron, se que…bueno…no es un buen momento para decirte esto pero….extraño a mi padre…y…y me gustaría ir a verlo – le comentó su esposa, mordiéndose el labio inferior.
- Quieres decir¿Volver a Londres? – le preguntó Ron, abriendo los ojos como plato. La rubia asintió.
- No, Luna – le espetó testarudamente – Tú sabes muy bien que un día dije que NUNCA volvería haya.
- ¿Es por Hermione? – Quiso saber la ojiazul, y el pecoso se quedo callado – Mira Ron, por mucha ira que tengas contra ella, no puedes dejar que te alejes de tu país natal, simplemente por no verla.
Si, se que lo que hizo no tiene nombre, pero…igual ella es un ser humano y como cualquier ser humano es imperfecto.
- Pues sí, pero es que eso no fue un error – le dijo Ron, empuñando las manos – Fue un simple capricho. ¿Es que acaso no entiendes, Luna¡Ella quería salir de esa moribundes en que se encontraba, quería dejar de ser una sangre sucia, y por ello se unió a los mortifagos!
- ¿Crees que "El-que-no-debe-ser-nombrado", en su tiempo hubiera permitido que una "sangre sucia" como lo dices tú, se hubiera unido al bando oscuro? – Su esposo no respondió – Vez Ron, es decir, lo que dices es ilógico….mira….Hermione….Hermione les quiso explicar porque hizo eso…pero ustedes no le creyeron.
- No le creímos porque es mentira – al parecer, el pecoso se empecinaba a odiar con todas sus fuerzas a Hermione, por lo cual Luna no siguió insistiendo.
Desistió por quedarse callada y levantarse de la cama.
- ¿A dónde vas? – le preguntó Ron, mirándola desconcertado.
- Afuera – contestó, colocándose los zapatos – ¡Lejos de ti!
- ¿Cómo dices?
- Que voy a salir a caminar lejos de ti, porque no quiero estar cerca de una persona que es tan cerrada y no puede creer que su mejor amiga no tuvo alternativas al ver que sus padres estaban en peligro.
- ¡Pero si eso es….!
- ¡Ron! – Exclamó Luna, levantándose de un brinco de la cama - Mira, tú tienes cosas estupendas: Eres un esposo fiel, lindo y te acomides a todo….pero…pero….no resisto tú forma de pensar….es decir, eres muy cerrado a todo, muy terco y crees que siempre tienes la razón. Cuando algo se te mete a la cabeza, no hay poder humano que te diga todo lo contrario, tiendes a no creerle muy fácilmente a las personas…y…. ¡Eres un testarudo! – le espetó, sin poderse contener - ¡Y prefiero estar lejos de alguien como tú! – y agarrando a la niña, junto con su bolso y el biberón, se dirigió a la puerta y la cerró de un portazo.
Ron quedo estupefacto por las palabras de su esposa, era la primera vez que le habla de esa forma, pero para ser sinceros, era la primera vez que tenían una discusión de ese grado.
Se quedo callado, absorto en sus pensamientos. ¿Será que todo lo que le había dicho luna, era cierto¿Será que él era un testarudo y no podía ver que Hermione no había tenido más alternativa¿Será que Hermione no quería unirse a los mortifagos, pero le había tocado?
Tantas preguntas, pero tan pocas respuestas.
Suspiro por 4 o 5 vez (ya ni sabía) y se desplomó sobre el colchón.
Lo de Luna lo había dejado conmocionado y en estado de shock. Volver a Londres…no sabía si esa era una buena idea.
¿Y si se encontraba a Hermione¿Cómo la miraría a los ojos después de todo eso¿Qué haría?
Aquellas palabras de "por mucha ira que tengas contra ella, no puedes dejar que te alejes de tu país natal, simplemente por no verla" le resonaban fuertemente en su cabeza.
Cerró los ojos con brusquedad, tratando de pensar un poco y a ver si despejaba su mente.
Pero con tantas cosas, le era imposible.
ºººººººººººº
El entrenamiento había terminado a las 5:30pm, y los jugadores bajaron de sus escobas rumbo a los vestidores.
- ¡Ronald es un dictador! – comentaba Kevin, entrando en el vestidor. Llevaba todo el traje salpicado de barro, y tenía un tremendo morado en la cara - ¡Abusa de su poder!
- ¡Cierto! – Asintió una joven morocha de ojos cafés y cabello negro encrespado, sentándose en la banca - ¡¿Cómo se le ocurre entrenar en un día como este?!
Justo después de que había terminado el receso, una fuerte lluvia había caído por todo Londres, sorprendiendo a los habitantes.
A pesar de que el campo de quidditch se encontraba a las afueras de la capital (a mas tardar una media hora) la lluvia los había alcanzado hasta haya.
- ¡Esta obsesionado por ganar la copa! – Comentó un hombre con rasgos hindúes, cabello negro, y ojos negros como con miel - ¡Por eso nos maltrata!
- Pero cualquiera estaría así – intervino una muchacha de cabello corto color azul, ojos marrones y nariz un tanto puntiaguda – Ustedes saben el equipito que era los Chudley Cannons, y pues…estar en los octavos de finales…. ¡Déjame decirte que es una bomba!
- La Kelly tiene razón –dijo Catherine Valmont, una chica de cabello color chicle, ojos verdes y un cuerpo espectacular – Ronald debe estar muy emocionado.
- Tan emocionado que esta segado por ella – espetó Kevin, el cual se estaba quitando el uniforme, pero al ver que las tres chicas del equipo lo miraban con aprensión, se detuvo.
- ¡No pares, bebé! – Le grito divertida Nathalie (la morocha de ojos cafés) - ¡Que aquí te estamos admirando!
- ¡Que graciosa Nathalie! – la chica sonrió, y miro a sus compañeras.
- Sigue, que nosotras no te vamos a decir nada – le dijo Kelly descaradamente, al tiempo que lo miraba fijamente.
Kevin sonrió - ¿Entonces porque no te empiezas quitando la blusa, muñeca? – le preguntó, y Nathalie sacó su varita.
- ¡Cuidado con lo que dices Darwich! – le advirtió la muchacha, apuntándolo con su varita – En el colegio me gane un trofeo como la mejor en Defensa, y no fue por nada.
El ojiazul levantó el entrecejo, y soltó una carcajada – Sabes que soy incapaz de faltarte al respeto, muñeca – y le guiño un ojo.
James no participaba en la discusión que había en el vestidor, ya que estaba absorto en sus pensamientos.
Se preguntaba si iría hoy a visitar a Hermione y así poder hablar con ella.
Tengo que aclarar muchas cosas con ella > pensaba, mientras sus compañeros se reían de las bobadas que decía Kevin Además, tengo que hablar con ella y preguntarle si sabe sobre esos sueños extraños que tengo >
Ahora no tenía nada que hacer, así que decidió ir hoy a la casa de la castaña.
- Hermy, ya vengo – le gritaba Samantha desde el vestíbulo – Voy a ir al supermercado a comprar unas cosas.
- Buenos – gritó la muchacha – Pero cuídate Sam, mira que ya son las 7:30 y de pronto te roban.
La peliindia rió a carcajadas - ¿Quien se va a encartar conmigo? – preguntó, y dándole un adiós, desapareció.
Hermione rió por lo bajo, mientras re leía su próxima columna.
A los pocos minutos, tocaron al timbre.
- ¿Sam? – se preguntó, mientras cerraba Word y salía del cuarto.
Consultó su reloj: apenas había pasado 15 minutos ¿Qué se le habrá olvidado?
Bajo por las escaleras y se dirigió al vestíbulo.
Acercándose a la puerta, la abrió – Sam ¿Por qué o te apare…¡James! – Exclamó sorprendida, abriendo los ojos como platos – James….pero… ¿Qué…que haces aquí?
El moreno le sonrió con nerviosismo, y la miro expectante – Ese….hola…eh ¿Puedo pasar? – la muchacha se retiro del recibidor, par darle paso a su inesperado visitante.
Lo condujo hacia la sala, donde lo sentó en uno de los muebles - ¿Quieres…quieres algo de tomar? – le ofreció la castaña, acercándose al mini-bar que tenía en ella.
James negó – No gracias, solo…solo quiero conversar contigo…es corto, así que no te demoro – le explicó el joven, sonriéndole.
La chica asintió, y se sentó en el sillón del frente – Bien – dijo - ¿De que necesitas hablar?
El ojiverde no sabía por donde empezar. Se mordió el labio inferior, y tomo una bocanada de aire – Pues – balbuceó, y suspiró lentamente – Este…pues la verdad…yo quería…- quería disculparse por lo del beso (eso era lo principal) pero lo de aquellas pesadillas ¿Se lo comentaba? "no" le dijo una vocecilla en su interior "Mejor déjalo para otro día" y tragándose la pregunta, continuó.
- Pues, quería pedirte una disculpa por…por lo ocurrido la vez en que te dieron de alta – Hermione abrió los ojos como platos, y miro el suelo.
Aquel beso que tanto había disfrutado ¿Se estaba disculpando por ello?
- Se que…bueno…- prosiguió el joven – No…no debí acercarme a ti para bueno eso…
- Eh – balbuceó la chica – Si…pero…también fue mi culpa, es decir, yo correspondí a tu…a eso ¿No? – James asintió.
- Si, se podría decir que fue culpa de los dos – y se quedaron mirando fijamente, en donde se formo un silencio sepulcral, en el que solo se escuchaba el crepitar de las llamas ardiendo en la chimenea.
- Ejem…ejem – carraspeó el moreno, y a Hermione le produjo un escalofrió, ya que le recordó a aquella profesora de defensa contra las artes oscuras que había tenido en 5 año cuando estudiaba en Hogwarts, y era una de sus mas odiadas maestras.
- ¿Te pasa algo? – le preguntó James, al ver su escalofrío. La chica negó y sonrió – Bueno…este…Hermione…..por eso es que viene aquí – le comentó el moreno – Porque me siento muy apenado contigo, y no quiero que cuando nos encontremos en la calle, nos ocultemos uno tras otro por la vergüenza que nos provoca eso.
Hermione asintió ligeramente.
- Además – continuó James – Yo tengo una esposa a la cual quiero mucho y…pues…aunque en estos momentos Emily esta en USA, yo….yo no….yo la sigo queriendo igual – sin saber porque, a Hermione se le comenzaron aguar los ojos ¿Por qué sentía eso? James lo había conocido hace poco ¿Porque se debía sentir triste por ello?
Trato de esbozarle una sonrisa, pero solo consiguió un ligero movimiento de sus labios.
James tragó saliva, y la miro – Pero…igual, después de esto podemos seguir siendo…amigos ¿No? – Hermione asintió.
- Eh, si…además te debo una entrevista – le recordó, sonriéndole.
El moreno asintió – Eh si – y se fue levantando del mueble – Bueno…este, creo que ya me voy – dijo, consultando su reloj de chaneine de cuero – Nos hablamos otro día, y me avisas cuando puedas hacerme la entrevista.
Hermione sonrió, y por 4 vez asintió – Nos vemos otro día, James – y también se levantó del mueble.
Se quedaron mirando fijamente, y luego se despidieron con un beso en la mejilla.
- Te acompaño – se ofreció la castaña, y fueron hacia el vestíbulo.
Hermione le abrió la puerta al ojiverde, y lo vio marcharse en su auto.
Cuando el convertible volteó a mano izquierda, cerró la puerta con sigilo.
¿Por qué lo que le había dicho James le estaba doliendo tanto¿Qué era lo que le pasaba con ese chico¿Acaso era por el hecho de que se parecía tanto a Harry, su Harry?
- No, hay algo más – se dijo a lo bajo, apoyándose contra la puerta – Hay algo más – y tras aquellas palabras, varias lagrimas salieron por sus ojos.
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LUMOS!!
+Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas+
Wenas a todos
No he revisado la bandeja de rew, pero el sábado lo hice y no tuve ni u solo rew en el 6 capitulo. Yo no espero 1000 rews por cada chap, pero buenp Ok pues ya me voy, y espero que les haya gustado el capitulo.
siempre, una escritora(o) desa que le dejen si quiera un rew, así sea que le digan que mal estuvo la historia...pero bueno. Ahora voy a revisarla, y si hay un rew pos gracias y si no lo hay, gracias. Jiji me conformo con los rews que me dejaron en Potterfics cuando puplique el capi.
Muchos besos, se cuidan...
+Travesua realizada+
