Volví jejejjeje, mi último examen es hoy y bueno ya que me sobró tiempo escribí esto jejeje..
Disclaimer: Los Teen Titans no me pertenecen.
(Starfire)
Mis pensamientos me habían absorbido completamente, los observaba mientras subían las escaleras tomados de la mano, no podía evitarlo los celos me inundaban; me encantaba ver feliz a mi hija pero ni siquiera yo le había sacado tantas sonrisas en menos de un minuto, es horrible esa sensación, aunque por un lado me llenaba el saber que esa sonrisilla juguetona había vuelto a parecer en su hermoso rostro y a pesar de que éramos muy unidas nunca lo hacía tanto; aparte esa idea de mi mente, me estaba comportando de una manera infantil y absurda; además el mejor regalo de una madre es ver a sus hijos felices no importa el cómo.
En cuanto desaparecieron corrí a mi cuarto, no podía llamar a Rachel, mi sexto sentido, según me habían explicado alguna vez, me advertía que esta vez tenía que hacerlo sola, esta vez lo lograría, no sería fácil, pero era momento de dejar de agobiar a mi amiga con mis problemas.
No comprendo como el piso no se ha gastado de tanto caminar, a pesar de que las preguntas llenaban mi cabeza mi objetivo era claro, solo faltaba encontrar las palabras y el lugar adecuado.
No podía pensar con claridad, como empezar, me encaminé hacia la cocina, tomé el jugo de naranja que tanto me gustaba y me arrimé al mesón de mármol, y en esos momentos mis ideas se aclararon, eureka hubiese gritado, la emoción mezclada con miedo se habían apoderado de mí.
Salí triunfante de allí y mientras caminaba hacia el baño suspiraba constantemente, frente al espejo alise mis cabellos y enjuagué mi rostro e intente levitar, sentí como mi cuerpo se elevó centímetros del suelo, las risas de las dos personas que amaba le producían la mayor felicidad del mundo. Había llegado el momento, tomé aire apoyada en la pared próxima al cuarto y descendí lentamente, irrumpí en la habitación y me encontré con el cuadro más conmovedor que hubiese visto después de tantos años.
No me faltaron ganas de correr y abrazarlo, era hermoso y reconfortante verlos así tan unidos después de tanto… Iba entrando en la habitación cuando su sonrisa me sorprendió, sinceramente no me lo esperaba, quizás tenía otra imagen de Richard, siempre que lo recordaba su rostro se mostraba serio, a pesar de los muchos años de felicidad que habíamos creado ese recuerdo siempre me atormentaba.
Estaba nerviosa, me sentía un tanto insegura incluso llegué a tartamudear las palabras se escaparon de mi boca de golpe y liberé todo el aire contenido.
—Richard, ¿podemos hablar?-se levantó de inmediato y me sorprendió el gesto de nuestra niña.
Se mostraba impaciente, en sus ojos verdes mostraba su inocencia mezclado con miedo.
Después de eso nos dirigimos por los inicuos pasillos de la casa, lo miraba de reojo, se mostraba perdido, aunque sabía disimularlo.
Cuando llegamos, sus ojos se tronaron vidriosos, agradecía que se no hubiese traído sus gafas.
—Supongo que lo recuerdas.- dije y al instante me respondió.
—Como olvidarlo-respondió después de un rato. — ¿Puedo? -preguntó señalando la fotografía.
—Es tuya después de todo-y sonreí inconscientemente, sus ojos azules se iluminaron y me devolvieron la sonrisa.
—Aún recuerdo este día- me dijo, la fotografía mostraba a nuestra pequeña hija, sobre los hombros de su padre, conmigo asomándome por un costado.
—La vida se pasa y lo único que quedan son recuerdos-me miró con cierta confusión, estaba cansada de las excusas, de los rodeos y quería ir al grano. Supongo que me había contagiado del trastorno de bipolaridad de Mary.
—Yo…-empezamos ambos y la cortesía se hizo paso entre nosotros.
:D
Errores?
