CAPITULO 7:
*Naruto:
Luego de un buen sexo, me bañe. Hinata quedó dormida, eran las 12:03 am cuando me dormí, la había observado desde que cayó dormida, no sé ni qué hora era, ni me interesaba. La abrace y dormí con ella.
Estaba en un profundo sueño y sentí soledad, sentía como si de mi lado se fuera Todo.
Abrí mis ojos repentinamente y Hinata no estaba a mi lado, fruncí el seño y cuando levante mi vista, vi su hermoso cuerpo y un increíble vaivén de caderas, se dirigía al cuarto de baño, total y completamente desnuda.
Oh por amor a dios.
Mi pene ya había despertado, mucho antes que yo y tenía hambre, y que mejor cosa que sexo matutino.
Me aparte las sabanas del cuerpo y me dirigí al baño.
Cuando entré ella estaba mirándose en el espejo. La contemplé, completa mientras ella veía su cara. Cabello medio corto, azabache, pechos generosos, muy generosos, pezones de un color azúcar morena, cintura no muy fina pero con unas curvas bien definidas, baje mi vista hasta sus nalgas, ¡qué cosa! Pensé. Esta chica puede ser modelo de lo que ella quiera, ropa interior seria un éxito.
Me gusta. Mucho.
Ella estaba parada en puntas y llame su atención.
-Hey…-dije, ella abrió los ojos y se tapo rápidamente con la toalla de manos.
-Me asustaste.-dijo ella.
-¿Por qué te cubres?-pregunté mirando como luchaba por tapar cada área de su cuerpo con la diminuta pieza de algodón.
-No me gusta que me vean.-dijo. Mirando el suelo. Sus cabellos cayeron por su cara tapándola.
-Bien. ¿Qué quieres que haga? ¿Qué cierre los ojos, que me los vende? Hare lo que quieras que haga pero, quiero tomarte ahora.-dije mirándola. Su cara se levanto rápidamente.
-Bien. Busca algo con que tapar tus ojos.-ordenó ella.
Salí del baño y busque algo, pero mi búsqueda fue en vano. No encontré nada. Y una de mis camisas no iba a servir.
-Busca en mi mochila.-hablo ella saliendo del baño por la mitad.
Reí mirándola. Bajé a la sala. Busqué su mochila y rebuscando en esta encontré una pañoleta gris con muchas íes.
- ¿sabías que iba a pasar?-pregunté llegando a la habitación.
-No. pero esperaba que si.-dijo sincera. Sonreí.
-Ven. -extendí mi mano y ella la tomo. Fuimos al baño y abrí la ducha. Era una de mis fantasías y nunca la había cumplido. Las chicas nunca quería mojar sus cabellos.- ¿no te importa mojarte el pelo o sí?-pregunte ella se los toco y negó. Sonreí. Bien, puntos para ti linda.
-Eres hermosa ¿lo sabías?- vi en su cara duda… oh no.
-Hinata mírame.-le ordené, su cabeza había descendido.- eres hermosa, y lo digo enserio, no por tu cuerpo, ni por nada. Eres hermosa por dentro y por fuera.-
-No. no lo soy, por eso no me gusta que me vean siempre me….-dijo. Demonios. Tendré que hacer algo.
-¿Por qué piensas que no?-pregunté intrigado ¿Quién había sido tan estúpido para herirla tanto a tal grado de bajar su auto estima?.
-Tú y los chicos lo dijeron…-fruncí el ceño.- ni ebrio.-dijo ella alejándose de mí.
Entonces a mi mente llegaron recuerdos de semanas atrás… cuando los chicos me preguntaron por Hinata en la clasificación de rutina, nunca dije lo que en realidad quería decir. Solo lo dije porque vamos, Hinata es la mejor amiga de mi novia. Que iban a pensar los chicos si yo decía, claro sexo duro. Negué con la cabeza.
-No… yo… en realidad no quise decir eso.-hablé honesto.- solo no encontré correcto decir, si sexo duro con la mejor amiga de mi novia. Soy hombre no un troglodita degenerado.- dije.
-No te creo. Nunca me has visto como algo mas, nunca habías tenido detalles conmigo de siquiera recordar mi nombre, hasta que me viste el sábado en casa.- oh sí que le afectaba aquello.
-Hinata.-no hable más. ¿Qué quería ella? ¿Qué le dijera que mi cuerpo reaccionó mas con ella que con mi novia la primera vez que la vi en la escuela? ¿Que cuando la veo caminar por los pasillos sola muero por ir a caminar con ella? ¿Qué me había obligado a mí a no mirarla ni prestarle atención?-nada es lo que parece. Te sorprenderías si tan solo pudieras entrar en mi mente y sentir lo que siento.-sus ojos me miraron. Su mirada penetrante no me incomodó, ella sin que se lo pidiera se acerco a mí y me besó.
-¿Quieres que entre a la ducha o ya no?-preguntó ella con la voz más dulce que la había escuchado jamás. sonreí con malicia.
-Nunca cambiaria de opinión con respecto al hacerte mía.
-SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS-
Hinata y yo terminamos de nuestro breve encuentro matutino, al ver el reloj eran las 7:34 llegaríamos tarde a la escuela. Lo bueno era que ya estábamos bañados, Hinata tenía unos jeans así que le preste una de mis remeras, nadie notaria la diferencia, ella siempre usa cosas largas y anchas. Peinó su cabello en una colita que se le veía graciosa y salimos en mi auto.
Al llegar a la escuela estacione el auto. Las personas nos vieron por un momento luego nadie lo hacía.
-Hey nos vemos.-habló ella.-por cierto.-se acerco a mi.-tengo tu ropa interior, te la regreso luego.-la mire por un momento sin creerlo y no lo hice hasta que vi como ella sacaba un poco de este. Calvin Klein.
-Eso es lo más sexy que me han dicho.-dije mirándola. Ella rio como colegiala al fin y se fue corriendo con mi remera favorita y mis bóxers.
-Te veo contento.-habló Sasuke detrás de mi mientras rebuscaba en mi casillero.
-Hey… si todo bien, no puedo quejarme.-dije cerrando este y recostándome de el.
-¿Cómo esta Niki?-preguntó este. Fruncí el ceño.
-¿Le pasa algo? ¿Está bien?-me incorpore.
-Viejo relájate. Solo preguntaba.-rió.
-Bien.
-Oh hay vienen tu noviecita y Hinata- sinceramente no esperaba tener una reacción asi de mi cuerpo pero sentí un peso en mi vientre al verla juntas. ¿Qué pasa? ¿Qué ha cambiado? Oh claro que ahora me revuelco con Hinata. Idiota. Pensé.
-Hola.-habló Niki besando mi mejilla.- ¿como estas hermoso?- le sonreí.
Me sentía tan mal, la primera vez fue por el reto, y a ella no le importó, esta vez fue sin que ella lo supiera, fue como engañarla, y Hinata no reparo en nada, solo lo hizo. Y como un vomito amenazando con salir hablé.
-Tenemos que hablar.-dije a Niki.
El sexo con Hinata es increíble como con Niki no puedo clasificarlos y darle a uno más que a otro porque sería algo raro pero si me piden creo que les daría 50.50 a las dos.
-¿Qué pasa?-preguntó.
En ese momento llegaron los chicos.
-A solas.-dije, ella asintió y cuando pensábamos retirarnos sonó el timbre.- en el almuerzo ¿sí?-ella asintió y cada quien se fue a sus respectivas clases.
-Bien en el almuerzo hablamos-.
Cada quien se fue a su clase.
Antes del almuerzo tenía 4 clases y ya iba por la tercera y por haberme quedado dormido me mandaron a detención. Maldita sea.
-Namikaze.-gritó él maestro Corach encargado de la detención. Tomo el tique que yo tenía en mis manos y lo leyó.-oh después de todo los niños lindos si van a castigo.-le ignore y me senté atrás en la última fila.
-vuelvo en seguida.-dijo y fue como hablar solo nadie le había prestado atención a sus palabras y los que si lo hicimos ni le respondimos. Me estaba quedando dormido cuando siento que la puerta suena muy duro. Levante mi vista y vi a Hinata, su mirada vagó por el salón y cuando me vio sonrió y frunció el entre ceño, camino hacia mí.
-Hola. ¿Qué fechorías cometiste?-preguntó como si estar allí fuera lo mejor.
-Nada. Me quedé dormido.-dije sin ánimos de hablar con ella.
-Oh... malote.-dijo. Reí.- yo igual.-luego de eso se hizo un silencio incomodo. Y no lo rompería yo. No quería hablar con ella más.
Después de lo que paso… yo, creo que sí debería hablar con ella, esto está mal.
-Tenemos que hablar.-dije sereno.- sobre lo que paso anoche.-ella abrió los ojos y se ruborizó.- no creo que haya sido lo correcto, es que… solo está mal.-
-¿Ahora dices que está mal?-habló ella herida.- ¿y anoche o esta mañana como estuvo?-.
-No puedas revolcarte con el novio de tu mejor amiga, las buenas amigas no hacen eso.-dije gritándole esta vez.- Es de zorras.-dije mientras la miraba.
No quería ofenderla, solo quería dejarle claro lo que pensaba, no era que lo fuese ella, pero quería dejar las cosas claras.
Luego de eso su palma impacto mi mejilla, ardía y picaba al mismo tiempo, ella salió corriendo y mire a los lados, los pocos chicos que estaban me miraban con los ojos abiertos.-una palabra de esto y nunca tendrán hijos.-dije caminando para salir.
-Joven Namikaze.-habló el maestro entrando por la puerta por donde yo pensaba salir.-veo que pensaba dejarnos.-luego de esto dos horas más en detención y me perdí el almuerzo. Genial.
-Naruto.-escuche la voz de Nicole detrás de mí.
Gire y la vi correr.-no fuiste al almuerzo.¿Me dices ahora?-preguntó ella recostándose en la puerta de mi auto.
-Tengo que decirte algo Niki… tal vez no te vaya a gustar, pero simplemente no puedo con el peso que siento por ello.-dije sin mirarla. Ella sin nada más asintió.-anoche… estuve con Hinata.-dije mirándola.
Ella no se movió ni pestaño, solo asintió.- entiendes lo que te digo? estuve con ella, dormí con ella, follé con ella.-dije molesto.- no se qué paso yo solo… honestamente no me pude resistir, y quiero que me perdones, sabes que no quiero hacerte daño.-dije sosteniendo su cara entre mis manos.
-Naruto.-ella se alejó. Oh no…-está bien te dije el sábado que no había problema, no me molesta que estés con ella, que duermas con ella o que folles con ella. Es como si lo estuvieras haciendo conmigo, pero sin la máscara.-dijo ella riendo.
Quede petrificado. ¿No le importaba?
-¿No te importa que yo… este con Hinata?-ella negó.- ¿nada?-.
-Naruto eres hombre, a ustedes les gusta experimentar. Y en tanto sea solo con ella todo está bien.-dijo ella sonriente, besó la comisura de mis labios y se despidió con un hasta mañana y que me llamaría.
-Por el amor de Dios… que alguien me mate!.-gritè recordando lo que le había gritado a Hinata.- si que soy capullo.-busque rápido mi celular, la llamaría para pedir disculpas.
Pero recordé que ella no me había enviado aquel mensaje que prometió.
¿Y cómo enviártelo Namikaze si la tenías a cuatro patas en tu cama? Me reclamò mi subconsciente. Bueno tendría que ser mañana. Me dije y me retire a casa.
-SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS-
*Hinata:
Una semana tenía esquivando a Naruto.
Quería hablarme de algo importante. No amigo mío, ya lo importante me lo dijiste, que soy una zorra mal amiga. No hace falta más!
Seguía mi vida como si nada...mientras él estaba cerca, cuando llegaba a casa lloraba, sus palabras me hirieron y lo peor, no quiero hablar con él, estoy molesta, pero tengo que hacerlo porque ¨Niki¨ no lo está.
Ahora más que nunca me encantaría restregarle en la cara que soy yo. Pero no lo haré, no siento que sea el momento para ello.
Luego de eso había estado practicando mucho, concentrada, ese día era el último partido y mi primera y última presentación, es ridículo solo nos reclutaron para que en la foto final de las porrista vean que éramos mas que el año pasado. Tontos.
...
Con Nicole, bueno eso era otra cosa, estamos bien, nada nuevo.
Me habló de lo que Naruto le había dicho, y entendía todo perfectamente, se sentía mal, porque lógicamente no sabía que su novia soy yo, pero cuando lo sepa no será para tanto.
Ese día las clases para las porristas y los jugadores estaban canceladas, teníamos que dar el todo por el todo.
Antes de que comenzara el juego luego de que los Halcones hicieran su grandiosa entrada Naruto se acerco a mí.
-Tengo que decirte algo Hinata. Maldita sea ¿porque lo pones tan difícil?-dijo este llegando a mi lado.
-Ahórrate la saliva Namikaze.-dije y me retiré del lugar.
Los chicos comenzaron a calentar esperando que todo el mundo se acomodara en sus asientos, mientras nosotras hacíamos algunos números cortos que habíamos ensayado.
-Oh Hinata esto estará increíble.-dijo Niki.
-Ya lo creo y hay muchos chicos lindos.-se acerco Erín a nuestro lado.-Hinata hoy te conseguiremos un novio-.
-Ya tengo uno.-dije sonriente, ella me miro incrédula. Niki me codeo.
-bueno seguro esta noche ya y lo tendré, cuando ganemos, en la fiesta de victoria.-dije nerviosa, ella rio frunciendo el ceño y comenzó a mover sus pompones rojo vino con gris.
El juego estaba desenvolviéndose de una manera rápida, el narrador hablaba y nos intrigaba más de lo que estábamos, me mordía el labio nerviosa y me paraba de un pie a otro. Tenía los ojos cerrados y los dedos cruzados
-Y es otra victoria para los halcones.-grito Wesley Cooper. Yo grite eufórica removiendo mis pompones y corrí al centro del campus y hay desempeñamos la rutina que tanto habíamos ensayado.
Me salió perfecta.
Todas las piruetas que había hecho incluyendo el mortal hacia delante. Seguro quedaría afónica, por todos los gritos.
De camino a la casa de Naruto para la fiesta lo vi en su auto, él pensaba que yo no iba, estaba equivocado, iré, pero con el no pasare palabra alguna.
No había llevado ropa para ponerme aparte de la que ya traía que era el uniforme y no era que me quedara bien.
Erin le pidió a Naruto usar el baño para cambiarse y me aseguro que tendría ropa para mí.
-No. es que mírame.-dije mientras me veía. Esta con un vestido tan cortó como ceñido. Nunca en la vida iba yo a andar asi. Nunca.
- Vamos Hinata, como en las películas.-dijo ella moviendo las manos.
La miré, ella había llevado tres vestido de noche porque no sabía por cual decidirse, al final se quedó con el rojo pasión con zíper por delante, que solo llegaba a cubrirle una pequeña parte del trasero.
-Es que… mi vida no es una película. Sé que puede que me vea bien, pero simplemente…-no hable más, ella asintió.
-Bueno si decides lo contrario es todo tuyo.-dijo y salió del cuarto de baño.
Me mire en el espejo y suspire. No me queda tan mal.
Busqué con mis manos el zíper que estaba atrás y cuando lo hale este no cedió. No, por favor no. intente nueva mente y nada. Era una guerra, me había roto una uña y mirando mis dedos me queje.
Estaban rojos por la presión que le estaba ejerciendo el zíper. Y de repente escuche la puerta del cuarto, Salí esperando encontrarme con Nicole o Erín pero no me encontré con Sasuke.
-Sasuke.-dije riendo.-me ayudas, es que se trabo esto y no puedo quitármelo.-dije dándome la vuelta.
-Sí, claro.-dijo él con un tono raro.
–Siéntate.- me ordenó, me senté en la cama y mire el entorno. Estaba en la habitación de Naruto, lo sabia pero me hacia la tonta.- me das un momento? vuelvo enseguida no te vayas.-dijo lento.
-¿A dónde piensas que voy? estoy atorada en este vestido.-dije sin mirarle.- date prisa por amor a Dios.- La puerta se cerró y unos minutos después se abrió.
–gracias al cielo, pensé que durarías menos pero no, duraste más, tonto. Vamos bájame el cierre que me quiero quitar esta cosa, me veo horrible!-.
-Yo creo que te ves hermosa.-habló él detrás de mí. Gire y lo miré.
-Bien. Gracias pero quítamelo.-hablé tratando de mostrarme impasible.
No funciono, mi cuerpo estaba temblando.
-Primero quiero hablar contigo Hinata.-dijo Naruto sentándose en la cama.
-pero que parte de yo no, es la que no entiendes?.-dije parándome.- bien, como veo que no hay nadie que me sirva en esta habitación me iré.-.
-Con un demonio estoy intentado arreglar lo que hice, el error que cometí, pero eres imposible, solo quiero decirte que lo siento, que no quería ofenderte, es solo que me sentía mal. Que sentirías si yo fuera tu novio y me acostara con alguien más.-grito él.
Me quede pasmada.
-Ya entendí.-dije con la voz apagada. me sentiría pésima. Sabía que si él me fallaba mi corazón se volvería menos que cenizas porque lo amo.- lo siento.-dije.
-No lo sientas, ya paso.-dijo el.
-hablé con Nicole, y a ella no le importa que este contigo. No sé que me pasa, por lo regular se resistir a las tentaciones, pero tú ni me tientas y… no puedo evitar querer follarte hasta el cansancio. Te quiero a cada segundo, no paro de pensar en tenerte, en hacer mía, en besar esa boca y que grites mi nombre como lo hacías esa mañana en las ducha.-
Mis ojos se abrieron sorpresivamente y sentí mis labios partirse por el repentino disecado de estos. Pase mi lengua por el.
-yo se que también te pasa.- dijo.
-Si.-dije bajando mi mirada. El aire estaba cargado de algo, era un ambiente que en silencio prometía algo.
-Ven aquí.-me llamo. Al principio lo dude pero luego cedí.
Cuando llegue a su lado el me giro lentamente y comenzó a acariciar mis hombros.
Los lunares. Gritó mi subconsciente.
Yo me aparte repentinamente.
-¿quieres que me ponga la venda?-pregunto este mirándole. Asentí.
El la busco entre su cajón de ropa y me la tendió.-pónmela.-dijo. Cuando la había hecho el habló.- ¿crees poder tomar las riendas? No veo nada y me urge sentirte.-
-Si.-dije con mi voz entre cortada.
Luego de eso y de que lo desnudara y me desnudara. Nos olvidamos de la fiesta, de todo, solo éramos el y yo.
Subí mi cuerpo encima de él con mi centro en su cara.-quiero que me sabores.-dije.
El lamio sus labios y se preparo para besar mi sexo.
Glorioso era lo que describía lo que estaba yo sintiendo en mi centro,
Justo allí. El lamia mientras yo gruñía de placer.
-Oh dios… sigue justo ahí.-dije llegando su cabeza al lado en que quería agarrando sus cabello.
- Oh mi… Oh.- gemía sin aliento. Oh esa lengua. Me di la vuelta sin apartar mi sexo de su cara y comencé a introducir su pene en mi boca.
-Si.-dijo él como si añorara el toque de mi lengua en su pene erecto.
Lo siguiente a realizar fueron posiciones que nunca pensé haria. Y yo al mando.
Nuestro cuerpos estaban a una, yo gritaba como loca.-sube tus manos por encima de tu cabeza.-me ordenó, cuando lo hice el busco a tientas mi pezón izquierdo.
Lo introdujo en su boca y oleadas de calor azotaron esa zona. Su lengua paseaba por él como por sus propias tierras.
Mientras me penetraba profundo duro.-date la vuelta.-me ordenó.
Pensé que yo estaba a cargo, pero no dije nada y cuando lo hice el me nalgueo, fuerte, una, dos, tres, cuatro veces. Y guiando su erección a mi sexo lo introdujo una vez y lo saco.
Yo gruñí, y volvió a repetir la Azaña varias veces hasta que lo introdujo y no lo saco mas, solo se movía malditamente rápido.
Su respiración era agitada, pesada y la mía igual. Mis manos iban por mi cuerpo, el placer era tanto que no sabía si morder mi piel o seguir gritando como si estuviera muriendo.
Y de un momento a otro... El paró y cuando lo hizo ya yo estaba elevándome lejos, sintiendo cosas indescriptibles, flotando.
Escuché un gruñido de su parte, era algo bestial y luego unas embestidas que inmediatamente me mandaron de regreso a la vía láctea.
Poco después el llego gritando mi nombre.
Pensé que nunca llegaría el momento de decírselo pero, cuando mejor que ahora. Pensé, tensa. ¿Pero si no me quiere, No me acepta, o no me creer? Aquí vamos-
-Naruto…-dije llamándole y hizo un movimiento de cara.- ¿estás durmiendo?-el negó.-tengo algo que decirte.-dije armándome de valor.
-¿Qué?-habló el de una forma extraña.
¿Qué le pasaba? Me incorpore y fui al baño el no dijo nada.
-Tengo algo importante que decirte, pero necesito buscar algo.-dije poniéndome el uniforme.-me esperas?-.
-claro porque no.-dijo el, sonreí y corrí escaleras abajo.
-SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS-
-Nicole.-dije llegando donde ella.
-Wow de verdad que te queda sexy el cabello de recién follada.-dijo riendo. Estaba ebria.
-¿Se nota tanto?-pregunte.
-No es que se como luces.-dijo-¿Qué quieres?-
-Le diré a Naruto.-dije sonriendo.
Al escucharlo decir mi nombre me hizo entender que quiero que lo haga sin tener que tener una venda. Ni nada que lo haga sabiendo que soy la chica que el ama.
-Genial. En hora buena.-me abrazo.
-Necesito sacar la máscara de tu auto.-dije. Busco las llaves en su bolso y me las entrego.
Luego de haber buscado la máscara entre a la casa y de zancadas grandes subí a la habitación de Naruto esquivando la muchedumbre. Este estaba con su cabeza entre las manos y sentado en la orilla de la cama.
-Naruto…-dije sin aire. Intente apaciguar mi respiración.-yo…-.
-¿Qué Niki?-dijo él. Camine a su lado y en mi cerebro escuché un click.
-No soy…
-Maldita sea no me digas una palabra más.-hablo él.
Lo mire sin entender. -tal vez sea lento pero no soy estúpido.-mis ojos se abrieron el me miraba con ira.
¿Qué había pasado?
-¿cuándo pensabas decirme de tu jueguito y cambio de personalidad?-abrí mis ojos.- ¿se divirtieron al verme la cara de tonto?-.
-No es eso, nosotras...-el me interrumpió.
-Cállate maldita. ¿Por qué la mentira? ¿Por qué el engaño? Háblame maldición.-llego él a mi lado y me sacudió con ímpetu.
-No era nada de eso.-dije al borde del llanto.
-Bueno y si no lo era ¿Qué era entonces Hinata o ahora eres Nicole?-pregunto.-ya entiendo todo. ¿Cómo no lo vi antes? ¿Sabes cómo te descubrí?-me estremecí.-tus gritos de zorra te delataron.-dijo con veneno en su voz.
Mis lágrimas cayeron. Me lo merecía yo le había ocultado la verdad. Y su ira era producto de ello.
-Se que estas molesto pero déjame explicarte.-dije sollozando.- por favor. -rogué.
-Habla pero ni la mas mínima porquería que salga de tu maldita boca me va a hacer cambiar de opinión.-me arriesgue y comencé a hablar.
-No sentía que fuera lo suficientemente bonita para ti. Cómo hablabas y todo. Me sentía insegura. Nadie me había hablado como lo hiciste y haces tú.-intente acercarme y el retrocedió.- le propuse a Nicole que fuera por mí, para no dejarte plantado, ella es más bella que yo, asi no te desilusionarías. Cuando vi tu foto pensé que había hecho lo correcto, me quede estupefacta y es que eres hermoso Naruto. No pense que te fueras a fijarte en mi si vieras esto. Y bueno el juego siguió porque… no pensé que te fuera a ver más. Como solo hablábamos por celular yo… y bueno luego te encontramos en la escuela. Que fue una sorpresa y bueno tú pensabas que yo era Nicole y yo no quería decirte la verdad porque pensé que ella te gustaba más que yo. Aunque muchas veces intente hacerlo pero no salían las palabras de mi boca. Hoy me eh animado porque escucharte decir mi nombre es lo más hermoso que eh escuchado después de los te amo que salen de tu boca dedicados a mí. Por eso el misterio, por eso la máscara.-dije enseñándosela.-por eso la venda. –el me miro por un momento.
-Asique ¿nunca estuve con Nicole?-yo negué.- ¿siempre contigo?-asentí.
El se acerco a mi, puso la máscara en mi cara. Me miro y luego bajo la maga de mi hombro izquierdo viendo la constelación de lunares. Subió la blusa por mi estomago y se encontró con los lunares de esta zona
-Naruto yo…-su mano impidió que hablara mas.
-Aun no entiendo porque lo hiciste. Si te soy sincero, cuando te vi junto a ella me impactaste más que Nicole, tu forma y la de ella por internet eran similares, hasta llegue a pensarlo varias veces, tus gustos, tu forma de hablar era todo ella. Pero lo dude mucho. Luego los tatuajes. Los lunares. Hinata…-el suspiro.- no sé ni de quien en realidad estoy enamorado. Veo a Nicole y en mi mente y mi cuerpo ella es mi novia, mi cuerpo reacciona con ella como cuando ves al amor de tu vida, pero eres tú. Es… abrumador y no creo poder seguir con algo asi… sea que tenga que hacerlo con ella o si vale contigo… terminamos...
-SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS-
Acá la continuación, disculpen el retraso xD
Naruto ya sabe la verdad!
Que pasará?
Perdonará a Hinata?
Este será el fin?
Todo en el siguiente capitulo!
Comenten :D
