Anuncio de responsabilidades: Los personajes le pertenecen a Kishimoto, creador del manga de Naruto, salvo aquellos personajes creados por mi autoría. Este fic es traído a ustedes por mi retorcida mente.
Diálogos "Bla, Bla, Bla"
Pensamientos "Bla, bla" -
Summary: En el antiguo Japón, los clanes familiares pelean entre ellos por el poder, en una guerra que lleva 80 años que parece no tener fin. Dos princesas de distintas familias deberán luchar por proteger a su pueblo y evitar caer en los brazos del amor de sus enemigos. Jóvenes guerreros que luchan por cambiar el destino de su nación. Fic oscuro
Antesala
Shikamaru Nara sabía que su viaje sería demasiado problemático, que otra palabra usaría para describir lo, desde el momento en que se montó en ese barco sabía que su vida cambiaría para siempre, una poderosa armada de mercenarios provenientes de una antigua colonia japonesa en Corea venía a prestar sus servicios al Clan Uzumaki para la conquista de Kyūshū. Se sentía como un idiota cuando le dijo a su padre que este clan jamás podría conquistar toda la isla.
Ahora muchos dirían que esto poco tendría que ver con su Clan, los Nara que Vivían en una prospera ciudad portuaria con su mismo nombre en la isla de Yamato la más grande e importante isla de Japón muchos en realidad dirían que esta era la verdadera y única tierra que merecía ser llamada Japón.
El padre de Shikamaru, el honorable Daimyo Shikaku Nara le había aconsejado que fuera a Kyūshū y presentara sus respetos a la boda próximamente a celebrarse, primero iría donde viejos amigos de su pueblo el clan en la provincia de Miyazaki.
Chōji Akimichi fue su viejo amigo de la infancia, el pequeño gordito había pasado un tiempo en su hogar siendo educado por su padre, una vieja amistad y alianza entre dos pueblos hermanos que compartían importantes lazos. Esperaba que su amigo estuviera bien, que se encontrara alegre como siempre, aunque no tenía muchas esperanzas que estuviera en buen estado físico es que su forma de comer definitivamente le da al Nara la sensación de que los Akimichi en general tienen un estomago problemático.
"¡Piratas!"
Un fuerte grito se escuchó y Shikamaru regreso de sus pensamientos, había estado tan concentrado en estos que cuando se levantó de la cubierta donde estaba acostado observando el cielo entro en un serio pánico al ver la gran cantidad de barcos acercándose en su dirección.
Era más de una docena de barcos todos ellos con velas de un extraño color arena, de una larga magnitud podría decirlo, al menos con capacidad cada uno para unos doscientos hombres, lo más llamativo era su bandera, él era un chico listo muchos incluso lo catalogaban a temprana edad como un verdadero genio, pero Shikamaru no se veía de esa manera, solo consideraba que era una persona perspicaz y un excelente analizador de la situación y sabía que a la distancia las insignias de esos barcos no eran piratas Wako.
Tenía una sensación de que era algo mucho peor, además los piratas habían sido sobornados para su viaje y aunque no creía mucho en el honor de un bandido si pensaba que mantendrían su palabra para futuros negocios con los Nara.
"Tch, esto es problemático"
La armada comenzó a despegar sus velas, y la dirección que tomaron fue directa hacia ellos, todos en el barco comenzaron a tomar posiciones defensivas, como si un pequeño puñado de arcos y flechas pudieran detener a una docena de barcos que a la distancia podría ver que llevaban las Shinkichon y sabía que estaban perdidos. Barcos japoneses con tecnología coreana, quien fuera el capitán de esa armada debía ser una persona muy problemática. Entonces supuso que era posible que fueran la flota mercenaria con la que se habían topado y al final no se diferenciaban demasiado de los piratas Wako con respecto a los problemas que estos pudieran generarle.
No era necesario derramar sangre y así lo decidió el joven Nara, les indico a todos en el barco que no era necesario luchar, no iban a pelear que interés tendría en ellos. ¿Una muerte honorable? No, su vida era importante para él, pero no al extremo de arriesgar a otros por ella.
No era por ser un hombre arrogante pero cuando los barcos lanzaron sus ganchos y sus cuerdas, ajustaron su barco siendo rodeado y posicionado con dos barcos de las velas de arena a cada costado supo que los querían con vida al menos podrían quererlo a él.
Entonces noto la bandera de los barcos, era un reloj de Arena algo llamativo pensó.
Una tabla de gran tamaño fue puesta entre dos barcos y sin mucho interés suspiro, su padre había sobornado a los marineros equivocados, miro como un hombre con un extraño atuendo negro y unas marcas en su rostro, no eran cicatrices eran unas pinturas, que problemático se veía.
"¿Supongo que eres el capitán de esta armada?"
Shikamaru lo miro desafiantemente si eso fuera posible, su rostro demostraba el poco interés que tenía en todo el asunto, internamente se lamentaba puesto que deseaba volver a ver a su viejo amigo, se preguntaba si este secuestro era por órdenes de los Uzumaki, pero eso no tendría sentido fueron ellos quienes lo invitaron a la boda, aunque la invitación era para su padre.
"No, él es mi hermano Kankurō, yo soy quien dirige esta armada"
Shikamaru regreso su mirada aquella voz, nuevamente se había perdido en el inmenso cielo, observando las nubes como si fuera lo más importante que tenía en esos momentos y la vio.
Era una mujer alta más que él, lo que podría indicar que era una mujer mayor, su cabello era rubio recogido en cuatro coletas y tiene los ojos de color verde azulado. Eso sin mencionar su vestimenta una armadura demasiado peculiar, no era de un samurái claramente la cultura coreana y china tampoco tenía nada que ver, era una armadura demasiado liviana, parecía hecha totalmente de seda salvo algunas partes que tenía una hombrera y una pechera hechas de cuero, tenía una extraña bufanda blanca alrededor de su cuello que daba la impresión que usaba para cubrir su rostro algo que ver en esta era extraño realmente parecía más una habitante del desierto que una marinera. Era sencillamente problemática
"¡Eres una mujer!"
El joven Nara no sabía por qué dijo eso, tal vez estaba tan asustado en esos momentos o sencillamente tenía que distraer su atención de aquella bella mujer que dijo eso sin pensarlo y pronto se arrepintió, puesto que sintió un fuerte golpe en su abdomen donde perdió todo el aire en cuestión de segundos, se arrodillo por el dolor y sintió como alguien lo cogía con fuerza y lo obligaba a mirar hacia arriba, fue Kankurō quien lo había atacado, el hermano de esa mujer.
"¡Basta ya Kankurō! No quiero que estropees a mi prometido"
Aquellas palabras lo hicieron abrir los ojos tanto como podía, pensó que era una broma, pero definitivamente esa mujer no bromeaba.
"Eres Shikamaru Nara ¿Cierto? Yo soy Temari del clan Shukaku, tu padre Shikaku me prometió tu mano"
La mujer se rio con fuerza mientras extendía su mano mientras Shikamaru seguía en un completo estado de Shock, su padre nuevamente se la había vuelto a jugar, y vaya manera consiguió sacarlo de su ciudad donde él podría hacer un fuerte reproche y negarse a esto, pero lo había sacado y lo peor es que ellos no eran los mercenarios que provenían de corea, no eran algo peor.
Mongoles que servían al primer dios de la destrucción Shukaku el demonio de la arena.
Shikamaru lo pensó y acepto su mano, haciendo que esta lo ayude a pararse, la sonrisa que tenía esa mujer era demasiado egocéntrica.
"¡Que problemático!"
Dijo secamente haciendo que todos lo observaran y al final la mujer volvió a reírse. Temari estaba realmente fascinada se iba a divertir mucho con la pequeña niñita que tenía ahora por prometido.
"Mercenarios de antiguas colonias en corea, barbaros mongoles…"
"Hermanos mongoles que sirven a un gran dios como nosotros Naruto"
Naruto observo a su madre con un fuerte tic en su ojo izquierdo esto era una maldita broma, su madre estaba atrayendo a demasiada gente peligrosa para que les ayudara en la conquista al menos había conseguido aplazar la boda dos días más para que llegaran todos los invitados.
"¡Entiende ttebayo! No creo que tengamos tanto oro para pagarles eso sin mencionar a nuestras tropas"
Kushina volvió a suspirar con exasperación, su hijo era demasiado testarudo y se seguía negando a aceptar la ayuda de esas personas, claro que Kushina no confiaba en estos invitados pero había organizado ya pactos matrimoniales la princesa de las tropas mongolas se casaría con el joven hijo de los Nara, sus más recientes aliados, y las tropas coreanas eran japoneses en su gran mayoría exiliados por el antiguo Shogun Hagoromo entre ellos el clan Shimura, su actual líder Danzō quien en el pasado había sido su maestro. Además, todos ellos querían eran tierras, las cuales se les daría una vez ganada la guerra.
"Naruto se lo que hago, necesitamos toda la ayuda posible para ganar la guerra que está por venir"
Naruto observo a su madre con un fuerte recelo, sentía que ella estaba invitando a los lobos a su hogar, y que estaba preparando en bandeja de plata un festín con muchos inocentes. Pero decidió no jugar más con su fuerte y no seguir enfadando más a su madre, tenía otros asuntos más importantes.
Se levantó de su asiento, observando la sala de consejo de guerra, nunca estaría de acuerdo con hacer las cosas de esta manera, jamás lo estaría, pero, aunque le doliera aceptarlo aún no tenía el poder para cambiar como se regían las cosas en el mundo.
Su madre solo lo vio partir en silencio mientras regresaba su atención a los mapas y cientos de cartas que había escrito días atrás, las respuestas comenzaban a llegar y estaba asegurándose que las respuestas fueran acordes con lo que ella había solicitado.
Naruto caminaba por los fríos pasillos de castillo de su familia observo a una de las Hyuga leyendo un pequeño libro, era raro verlas separadas y se preguntaba por qué estaba fuera de su habitación.
"Hinata-chan"
La llamo suavemente que la jovencita alzo su mirada para observar a Naruto, ella parecía demasiado tranquila, como si nada malo estuviera pasando con su vida en esos momentos.
"Naruto-kun"
El rubio se sorprendió notablemente al ver cómo era llamado por la joven princesa Hyuga e intento no verse afectado por eso, era un ángel y él le estaba cortando las alas, todos los problemas que tuvieron para llegar hasta aquí y la manera como se trataron parecía estar sanando entre ellos.
"Ocurre algo Hinata, ¿Dónde está tu hermana?"
"Todo está bien, Hanabi está tomando una siesta, Naruko tiene un espíritu indomable al igual que mi hermana y bueno, ambas discutieron hasta no más poder, creo que tu hermana igualmente está durmiendo en la sala del tercer nivel del castillo cerca de las flores de jazmín que tu madre pone todos los días"
Se sorprendió notablemente, ella sabía todo eso con tan solo una semana en el castillo, muchas personas no notaban que su madre la temible sacerdotisa Kushina cambiaba las flores todos los días, su madre tenía esa vieja costumbre y nunca sabia realmente porque mucho menos porque lo hacía siempre en el mismo lugar, solo había un cuadro de una anciana de cabellos rojos, suponía que era su abuela, pero su madre nunca decía nada de sus padres. Por otra parte, lo de Naruko lo hizo sonreír un poco su hermana le gustaba esa sala para dormir.
"Naruto-niichan"
Ambos voltearon a mirar a un joven de cabellos castaños que corría alegremente hacia el rubio, el cual se alegró de verlo, no pensaba que los Sarutobi lo enviaran a él como representante.
"Konohamaru"
Se rio con alegría mientras abrazaba al pequeño, revolvió sus cabellos alegremente y ambos comenzaron a hablar. Hinata estaba realmente perdida ante el recién llegado sobre todo la manera como Naruto sonreía no pensaba que el pudiera sonreír de una manera tan alegre, y verlo era como sentir que el sol iluminaba todo ese frio pasillo.
Sintió como la puerta de su habitación se abría dejando salir a una adormilada Hanabi de seguro por el ruido de esos dos.
"Lo siento Hanabi, creo que te despertamos"
La menor de los Hyuga no dijo nada y volteo su mirada sin interés hasta que sintió una mirada penetrante observándola completamente, miro al niño que estaba enfrente de ellos.
"¡Que me vez idiota!"
Konohamaru no dijo nada, pero pensó que ella era la mujer más hermosa de todas.
Naruto se rio ante ellos y Hinata se preocupó un poco pensó que su hermana por fin estaba tomándose todo con más calma.
"Sakura no podrá resistir mucho más" Grito una encolerizada Ino enfrente de varios soldados, varios de ellos con una gran muestra de molestia por la presencia de la rubia.
Una gran cantidad de sobrevivientes a la batalla Hakodate se habían refugiado en las pequeñas aldeas dispersas en toda la isla de Hokkaidō. El hombre que las había reunido era alguien en quien Ino apenas podía confiar.
"Sai, creo que no lo entiendes Sasuke Uchiha desde que tomo la gobernación de nuestra tierra no ha hecho más que torturar a mi amiga, a la legítima gobernante de Hokkaidō"
"¡Lo se hermosa! pero los Uchiha aún tienen unos cinco mil hombres asegurando la ciudad"
"Perfecto nosotros hemos reunido a ocho mil soldados" Ino no le prestaba mucha atención a como Sai la llamaba, sobre que era hermosa y tan bella como una flor no tenía tiempo para escuchar a ese hombre, su tacto, su manera de actuar era tan frio como un cadáver.
"Los cuales más de la mitad hace un par de semanas eran campesinos Ino, Sakura tendrá que soportar un poco más"
Ino cerró los ojos con fuerza y lanzo lo primero que vio directo a Sai, este solo esquivo el pisa papeles. La rubia abandono la sala demasiado molesta y furiosa no sin antes mirar a Sai "Para cuando vayamos en su ayuda puede ser ya demasiado tarde"
"Tal vez ya lo sea" Todos se quedaron en silencio ante las palabras de Sai, no por nada era llamado "El hombre más honesto de Japón" Eso no significaba que fuera una persona agradable y mucho menos apreciada.
Sasuke bebía, estaba realmente aburrido realmente a su lado estaba una mujer de cabello rosado ridículamente ante su opinión, la mujer no hablaba no decía nada, solo estaba a su lado en silencio, aunque mostraba al principio un claro asco cuando este le hablaba y la tocaba ebrio últimamente no mostraba algún signo de vida.
La quebró, Sasuke lo había conseguido la princesa Haruno estaba realmente quebrada entonces por qué demonios se sentía como una mierda de persona.
El Uchiha se levantó de la cama y se vistió comenzando a salir de esa habitación realmente ofuscado y molesto consigo mismo, eso era lo que él quería, entonces por qué se sentía como culpable, la torturo una y otra vez alegrándolo por ver su dolor, pero cuando la violo algo cambio sencillamente recordó algo, pensó que lo había olvidado, pero no fue así.
Maldijo a los dioses, demonios y otra vez con más fuerza.
Paso por el pasillo y en un arrebato de rabia miro un espejo donde lanzo su botella de Sake con rabia no se vio en el espejo, vio a su padre, lo vio nuevamente violando a su madre una y otra vez, su madre la princesa Mikoto de una rama menos de los Uchiha siendo tomada por prisionera por su padre.
Y algo dentro de él se sintió como basura, el alcohol, la rabia. Maldita seas Sakura Haruno por que tuvo que sacar lo peor que el, solo tenía que arrodillarse y suplicarle, solo tenía que rendirse, pero se negó hacerlo, porque Sakura tenía esa misma mirada.
Ella y su madre, y maldijo por eso ambas estaban muertas en vida.
Tenten no había perdido las esperanzas, a pesar de estar encadenada en el palacio Hyuga tenía la fe que saldría de ese lugar no iba a permitir que Neji la tuviera encerrada, claro que no lo iba a permitir.
Ella era una mujer libre no permitiría que nadie volviera a encerrar a su espíritu y mucho menos ese arrogante hombre.
Toco las cadenas que tenía en sus tobillos ya había intentado con todo para liberarse entonces sintió que alguien toco su hombro y entro en pánico nuevamente iba a ser descubierta, pero miro alguien que no esperaba ver y las lágrimas no dudaron en salir.
"General Tenten" Hablo con gran alegría un hombre de cabellos negros y unas enormes cejotas, este estaba disfrazado de un humilde sirviente.
"Lee" La joven mujer lloro de alegría al ver a uno de sus más cercanos colaboradores.
Se abrazo con fuerza a este intentando socavar las lágrimas que la estaban consumiendo.
"No se preocupe general Tenten, conseguí sobornar unos guardias pronto saldremos de aquí" Tenten lo miro en silencio con una leve sonrisa y agradeció con un leve roce de sus labios en las mejillas de Lee.
"Debes irte pronto, Neji pronto volverá a buscarme está obsesionado con el pasado de nuestras madres" Eso hizo que Lee alzara una ceja algo confundido, el pasado de sus madres acaso los rumores serian ciertos y si ello fueran verdades hasta que punto Neji y Tenten lo sabían.
Se sintió un poco enfermo de solo pensar en ello, debería buscar más información mientras esperaba el momento oportuno para liberar a su amiga.
Notas del autor: Bueno amigos, este es la actualización de Shogun. Ahora las cosas comienzan a ponerse en marcha.
Gracias en verdad por sus comentarios son muy importantes para mí. Poco a poco que retome el ritmo de escribir iré respondiendo sus comentarios.
No olviden dejarme sus opiniones, críticas o gustos del fic. Y traigan sus mejores trajes puesto que pronto iremos a una boda en el siguiente capitulo.
Edición 29/06/2018
Se corrigieron varios errores pequeños de gramática, organice unos diálogos y agregue dos escenas fundamentales sobre Tenten y Konohamaru.
He quiero dejar algo claro en esta historia Neji y Sasuke son demasiados Dark, esto podría ir cambiando pero les digo que no soy muy fan de las redenciones sin una justa y fuerte causa.
Varios personajes de la segunda generación (Boruto Next) Podrian ser incluidos en el fic.
Glosario:
Shinkichon: Era un lanzador múltiple de flechas creado en Corea que usaba pólvora para que estas salieran disparadas como un cohete.
