Disclaimer: Estos personajes no son míooooos.
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IRREVERSIBLEMENTE ENAMORADO
CAPÍTULO 7
Primer Día
Un cambio tras otro… de poco a poco!!
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¿Por que se ha de temer a los cambios? Toda la vida es un cambio.
Autor: H. G. Wells
No hay placer tan agradable como el renovarse.
Autor: Publio Siro
!A buscar aventura, que la halla el que se muda!
Autor: Miguel de Cervantes
Estaba molesto, tan molesto que ni siquiera podía comenzar a entender qué era lo que había causado que mi energía se canalizara de una forma irreconocible hacia mi cerebro y me provocara tal dolor de cabeza… mis ojos me escocían y eso muy, pero muy pocas veces me sucedía, yo no estaba acostumbrado a tales cosas, puesto que, ciertamente, sabía como manejar mi carácter y las situaciones que me rodeaban con calma y bastante tranquilidad para ser exactos.
Sin embargo, en aquello momentos, yo estaba por completo sorprendido por la cantidad de emociones encontradas dentro de mi perturbada humanidad.
Y es que era horrible sentirse de esta forma.
Ciertamente, ahora entendía porqué mi hermano no quería enamorarse… y es que Shaoran Li no sólo era bastante reacio al compromiso, sino también a esa impronunciable palabra.
Cambié de canales por décima octava vez y me apoyé contra el brazo del sillón de mi departamento de lujo, que aún con todas sus comodidades no me ayudaba en lo más mínimo a sentirme mejor acerca de lo que había hecho.
Una sensación verdaderamente terrible la de la culpa eh?
Porque era eso en verdad… sólo un sentimiento de culpabilidad, demasiado grande como para poderlo expresar con palabras. Yo había cometido un serio error, un error enorme e imperdonable, del cuál jamás saldría librado, incluso cuando ella lo perdonara, yo no podría perdonarme el haber caído tan bajo.
No por ella… que va, Rika siempre había sido el tipo de chica a la que yo rehuía, puesto que… bien… no era para nada mi tipo. Sin embargo… todo mi autocontrol y congruencia habían quedado en el olvido en ese justo momento en que me puse el mismísimo letrero de estúpido y lo eché todo a perder.
Supuse que Rika estaría odiándome en ese instante… que tal vez no me quisiera volver a ver en su vida, y posiblemente me maldecía desde el fondo de su alma, y la verdad era que yo no podía culparla ni un poco por hacer algo así, ella en realidad, tenía todo el derecho de odiarme eso y más.
Demonios!
Odiaba esto! Lo odiaba de aquí a la luna y mucho más allá.
Aún recordaba el rostro de la muchacha, que me había mirado como si en verdad estuviera loco… y es que lo estaba, yo estaba completamente loco, solo con besarla debería haberme quedado claro…
En qué demonios estaba pensando?
En nada…
Esa es mi muy sabia respuesta.
Cómo se me pudo haber ocurrido besarla?!!
Aún no podía caer en la cuenta de aquello… y sin embargo, no podía dejar de pensar en lo que había sucedido… sin duda un momento de debilidad varonil.
Bien Ryusuke… escúdate en tus instintos bestiales.
Me pasé una mano por el cabello y me levanté del sillón después de que apagué la televisión, solo estaba gastando luz a lo… bien, dejémoslo así. Después me dirigí a mi habitación con el baso de agua que había estado intentando tomar desde hacía ya algunas horas y cuando al fin estuve al lado de mi cama de sábanas azules, coloqué el vaso en el mueble de caoba a un lado.
Iba a tomar una ducha, y tal vez con eso, se me despejaría un poco la mente y podría dejar de pensar en tonterías.
Suspiré y tomé mi toalla, para dirigirme al baño…
Entonces… me detuve repentinamente antes de llegar a la puerta.
Yo NO estaba enamorado de Rika Sasaki…
Y fue en ese momento que comencé a respirar de nuevo y a ver las cosas mucho más claras…
Aunque no sabía que mi inconsciente confabulaba contra mí.
Eres un mentiroso Ryusuke Li!
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(Sakura)
-Un asilo?- Pregunté completamente atenta a lo que mi amiga me estaba comentando. Y es que… aún no podía comprender que era lo que ella estaba tratando de hacerme ver.
-Si, verás, después de la muerte de mi querida vecina, comencé a sensibilizarme mucho con los ancianos… y es que en verdad son muy lindos.
Mi amiga había cambiado y sí que había cambiado mucho. Tomoyo no era del tipo que ayudaba a personas desamparadas de esa forma, quiero decir, era una niña buena, pero era mimada y dependiente, ahora que ya llevaba un poco más de un mes viviendo con ella, la cosa había cambiado y mi forma de ver a mi amiga, lo había hecho también.
-Deberías ir a verlos algún día, me encantaría que me acompañarás y conocieras al único hombre con el que aceptaría volver a tener una relación.- comentó recogiendo los platos de la cocina, mientras yo limpiaba la mesa y me sonreía.
-El enfermero?
Tomoyo se sonrió y después negó varias veces.
-No, no te arruinaré la sorpresa diciéndotelo… o tal vez si…
-Vamos, no me dejarás con la duda, con lo bueno que está el lechero con el que te cargas, igual y podríamos compartirlo.
-Ah!, éste no, olvídalo, antes muerta, puedes quedarte con el lechero si quieres.- sonrió ella.
-Y bien, quien es el afortunado?
-Se llama Koji, vive allí y tiene un cabello de verdad hermoso.
-En serio?... vale, y cuanto tiempo lleva viviendo allí?
-Desde hace algunos años… cuando enviudo.
-Es viudo?!- observé con pesar, imaginándome al pobre muchacho.
-Si… que querías! Tiene noventa y ocho años, a su esposa le dio una apoplejía.
Solté una risotada y tuve que sentarme en mi silla, para después mirarla fijamente.
-Por qué te encanta tanto tomarme el pelo?- pregunté sorprendida.
-Oh no Sakura, no te estoy tomando el pelo… es simplemente que no sabes su historia, ese hombre es uno entre trillones, que más yo daría porque no fuese tan grande.- comentó ella con un puchero.
-A qué se debe tal adoración que le profesas?
-Bien… se debe a que me sé su historia de pies a cabeza y es la historia más romántica y más valerosa que he escuchado en mi vida.
-Cuéntamela, será más fácil dar un veredicto sabiéndolo.- comenté sonriente y Tomoyo me devolvió la sonrisa y se inclinó a mi lado.
-Koji es caballero inglés, por padre y su madre nació en Inglaterra pero era de descendencia japonesa, bien, el muchacho tenía mucho dinero, era demasiado rico para cualquiera, y sus padres, unos oportunistas como a él le encanta llamarlos, eran sumamente fijados en el estatus social, ya sabes como era la gente en esa época.- dijo ella haciendo un gesto de obviedad con la mano.
-Aja.
-Fue a sus veintidós años que conoció a esta muchacha, Jane, un nombre trillado pero que a mi me gusta en verdad, ella era una nueva rica en la sociedad, con ambos padres sumamente inconscientes y que ya habían gastado la mayor parte de su dinero, por lo que esperaban poder engañar a alguien demasiado rico para casarla con él. Jane no estaba de acuerdo, pero cuando conoció a Koji, bien, las cosas cambiaron por completo. Ambos se enamoraron y desde allí nacieron los problemas, puesto que los padres de él no aceptaban a nuevos ricos, si bien alguna noble con título, era lo mínimo que ellos pedían, lo cuál Jane no tenía así que…
-Que?
-Que renunció a su título y a su dinero y vino con ella aquí a iniciar una nueva vida, una vida difícil si se puede decir, pero ambos fueron muy felices.
-No imaginaba nada parecido.
-Bien la historia es mucho más larga, a veces tienes que renunciar a muchas cosas, otras veces es mejor no rendirse… no crees Rika?
La pregunta me sacó de la imagen mental que había formado con anterioridad, para volverme hacia la puerta, en donde, con ojos sumamente llorosos, se encontraba mi compañera y un poco más que eso, de trabajo, apoyada contra el marco de la puerta, con el rímel corrido, ojeras, bastante despeinada y con una chamarra deportiva sobre sus hombros.
-Rika!?... que, qué haces aquí?... estás bien?- pregunté parándome rápidamente de la silla y caminando con paso veloz hasta llegar a ella.- Qué te sucedió?- pregunté en voz baja y preocupada.
Ella alzó hasta mi sus cálidos ojos y me miró unos segundos.
-Vengo a despedirme de ti Sakura… no volveré al trabajo.
Fruncí el ceño y me volví hacia Tomoyo que se levantó y se acercó también con paso lento a mi lado.
-De qué hablas?- pregunté con sorpresa y molestia… bien, ciertamente yo no me quería quedar sola en el trabajo… y mucho menos quería perder a mi compañera.
-Sucedió algo?- preguntó la de ojos azules perspicazmente.
Rika nos miró y después de unos segundos bajó la cabeza con decepción y molestia.
-Será mejor que la lleves a la sala Sakura… yo prepararé té.
Asentí y la tomé con fuerza contra mi, para después caminar con ella hasta los sillones tapizados de cuero blanco, bastante limpios si puedo agregar y ella se dejó caer en el amplio sillón a mi lado.
-Que ha sucedido Rika… me estás preocupando.
-Lo lamento, nunca fue mi intención alterarte…
-Eso lo sé de sobra amiga, tu no harías nada malo intencionalmente… y sé que vienes a decirme lo que pasó y no solo a despedirte de mí… se que necesitas que te escuché en este momento, así que lo único que te ayudará a sentirte mejor es… eso, dímelo, te prometo que te ayudaré en lo que pueda y aún más.
Mi amiga llegó con la bandeja de té y la situó frente a nosotras y sirvió las tazas con cuidado, para después levantarse y caminar hacía las habitaciones.
-Las dejo solas.
-Quédate…- susurró Rika, pero incluso Tomoyo pudo escucharla y regresó con paso lento y agravado.
-Ustedes son las únicas personas con las que he tenido una relación más cercana y les agradezco todo lo que han hecho por mí… por lo que me molesta mucho tener que venir a molestarlas con mis asuntos tontos…
-Ningún asunto tuyo es tonto Rika.,… sabes que puedes decirlo, nosotras no somos quien para juzgar.- comunicó la de ojos azules.
-Eso es cierto… toma un poco de té y cuando estés lista, puedes decir lo que necesites.
Rika asintió y se llevo la taza a los labios que yo podía notar, le temblaban como hoja al viento… que demonios pudo haber sucedido?
-Yo…
Ambas, Tomoyo y yo esperamos a que ella prosiguiera, las dos con la respiración entrecortada y los ojos fijos y abiertos para no perder nada.
-He estado enamorada de Ryusuke Li, por mucho tiempo ya.
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(Shaoran)
Algo chillaba e lo profundo de mi cabeza… y aún no podía ubicar ese chillido en algo específico, simplemente, con la mirada perdida tomé otro sorbo de café y seguí "observando" la leña quemándose lentamente en frente de mi, justamente en lo que era la chimenea del salón principal.
Con un movimiento automático dejé la taza a mi lado en la mesita de vidrio y me pasé una mano por el cabello… últimamente yo estaba muy distraído y lleno de líos hasta en los pantalones…
Mi mente comenzaba a divagar sin que yo pudiese oponer algún tipo de resistencia a esta actitud… simplemente me iba.
Y era eso, esa misma actitud, que justamente se estaba llevando la paciencia de mi prometida, que me llamaba seriamente…
-Shaoran!... estoy hablándote!, que demonios te pasa?- preguntó su voz chillona
Vale… era eso lo que se colaba hasta mi cerebro… maldición, esa niña me tenía ya con los nervios de punta, hablándome no sé de qué coños acerca del compromiso.
-Lo siento… que decías?- pregunté sacudiendo la cabeza y obligándome a poner atención una vez más, mientras me acomodaba mejor en el sillón.
-Nada que parezca interesante para ti, por lo que me doy cuenta.- soltó ella con gestó molesto y se levantó de mi lado con precisión y movimientos rudos.
-Por favor… no te pongas así… he estado muy cansado y..
-No eres el único aquí que hace algo Shaoran, yo también hago muchas cosas en el día, y al parecer la única persona en esta habitación que se interesa por lo que pueda pasarnos a ambos, soy YO!... me voy, para que descanses y tengas la mente fresca antes de que hagas que me moleste de más. No vendré mañana Shaoran así que no me esperes.
La de cabellos rubios, salió por la puerta de la sala, sin dar su típico portazo, lo que me hizo sentir aún peor.
-teniendo problemas con la relación?
-Lárgate Eriol, no estoy de humor para tus cosas.
-Eso no es extraño, nunca lo estás.- soltó, adelantándose y sentándose en el sillón de una pieza mirándome con una media sonrisa.- Una linda chica eh?... no pude presentarme en ese momento, parecía bastante molesta.- comentó sarcásticamente.
-Qué haces aquí?- pregunté mareado ya.
-Solo venía a avisarte que me quedaré en casa de mi abuela, no se siente muy bien y veré que puedo hacer para ayudarla.
-Qué le sucede?- pregunté interesado esta vez.
Ayame Hiragizawa era una de las mejores mujeres, de las pocas, que yo había conocido en vida, y la tenía en un alta estima, Eriol, Ryusuke y yo, amábamos de pequeños sus postres, puesto que esta tenía una habilidad sorprendente para la cocina y para meterse en problemas con su difunto marido.
-Los pulmones, tiene algunas fisuras en la pleura y pues… no está demasiado bien, no había ido al doctor, hasta que llegué y la forcé a hacerlo.
Tuve que soltar una risa suave, así era ella.
-Bien menos mal que ya está siendo medicada.
-Pregunta mucho por ti y por tu hermano, le encantaría que fuesen a verla.
-Claro… en cuanto se calmen un poco las cosas en la oficina iré a verla.
-Le dará mucho gusto
-No lo dudo.
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Después de que Rika nos hubiese contado la historia a mí y a t6omoyo, ambas nos miramos con gestos preocupados… pero Tomoyo tenía un brillo determinante en sus ojos azules.
-Que problema.- comencé yo, mientras Rika asentía.
-Es por eso que he decidido renunciar y bueno… creo que es lo mejor, me sentiré mucho mejor al estar ya alejada de esta situación.
-No lo creo.- interrumpió mi amiga cruzándose de brazos.
-Por qué dices eso?- cuestionó la de ojos cafés.
-Por que no puedes esperar sentirte bien, estando lejos de la persona a la que amas… Rika… las cosas no son así.
-No comprendo…- dijo ella anunciando lo mismo que yo pensaba.
-Ah no?... bien… por qué piensas que él te besó?
La pregunta nos llegó a mi y a mi amiga como bomba… demonios que Tomoyo era buena para esas cosas.
-Porqué?... no lo sé… fue un error… y prefiero no saberlo e verdad.
-No fue un error Rika… no se que tanto estés familiarizada con esto, pero… uno no besa por error, uno besa, por que está enamorado, o en otro caso, confundido.
-Que quieres decir con eso?- pregunté ahora yo, interesada en saber a qué se refería.
-Me sorprende que te tengas en una concepción tan baja querida.- comentó mi amiga levantándose del sillón.
-Es cierto.- apoyé levantándome con ella, a lo que Rika frunció el ceño y confundida se llevo una mano a la cabeza.
-No es eso, yo simplemente soy realista… Ryusuke no está enamorado de mi.. y yo…
-Eso no puedes saberlo… existe una razón, profunda o en la superficie, cosa que no sabemos, por la cual te besó. Lo que me lleva suponer que tú le gustas… no sé que tanto, pero si es así…
-Rika… tu amas a Ryusuke… verdad?- pregunté suavemente.
-Yo… si… pero…
-Entonces… qué tanto estás dispuesta a hacer, para estar con él?
Ella me miró con los ojos abiertos enormemente por la sorpresa…
-Yo… ya no tengo fuerzas para intentar nada… yo…
-Estás equivocada.- interrumpió Tomoyo. –Esa no es la actitud que debes de tener y mucho menos cuando has logrado lo que has logrado…
-Tienes que tener paciencia…- apoyé yo.
-Paciencia?!...
-Si.- comentó la de ojos azules antes de que ella pudiese decir otra cosa.- Paciencia y un plan.
Rika nos miró a ambas como si en verdad estuviésemos locas de atar, cosa que me hizo gracia, pero Tomoyo tenía mucha razón… ella tenía mucha, mucha razón, y yo tampoco iba a permitir que mi amiga sufriera por algo así.
-Rika… tendrás que confiar en nosotras.
-Confiar?!!, pero qué demonios me están pidiendo que haga!.. yo… yo no puedo hacer nada ya! Estoy cansada y no quiero arriesgarme a que las cosas no vayan como…
-El que no arriesga no gana Rika.- comentó Tomoyo, y eso es justamente lo que necesitamos.
-Pe… pero yo…
-Sakura?
-Que pasa Tomoyo?- pregunté mirando a mi amiga de reojo.
-Qué sugieres que hagamos?
-Bien… no puedes renunciar…
-Pero ya lo hice!
-Entonces… regresarás… yo lo arreglaré.- comenté mientras en mi mente se formaba el primer pedido del día.
-Regresar?... no, NUNCA… yo… no voy a hacerlo…
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.
(Sakura)
-Que tú que?!!
Me regocijé cuando el rostro apuesto que estaba mirando en esos minutos, se había descompuesto con lo que yo había dicho segundos antes y rogué al cielo para que mi plan funcionara.
-Ya lo dije… que te parece la idea?- pregunté, con un tono de sarcasmo implícito en mi oración.
-Olvídalo.- dijo él con gesto gracioso.
-Oh, vamos, confía en mí!, es alguien en verdad bueno para el puesto!, Hiro aceptó gustoso.
-Hiro acepta todo lo que alguien con faldas le pida.- continuó por lo bajo.
-No traigo puesta una.- acentué yo.
-Pero yo recuerdo a una que dejó tus piernas con mucha facilidad.- comentó con una sonrisa sugerente.
-OH! Cállate, eres un canalla y prometiste que no ibas a mirar.
-Mentí… mátame por eso.
-Lo haría de no ser porque me mancharía con tu sangre…Shaoran, por favor.
-He dicho que no.
-Bien, pues entonces también has olvidado que ibas a estar una semana a mi disposición, no es cierto… entonces nuestro pacto está roto. – y sin más, me levanté de la silla y me encaminé a la puerta.
Shaoran actuó rápido… muy rápido.
Antes de que yo pusiera la mano en el picaporte, él ya estaba detrás de mi, con la mano en la puerta, impidiendo mi huída.
-A dónde crees que vas?- preguntó detrás de mí… demonios!!
-A recoger mis cosas… me voy.
La risa de él me hizo erguirme aún más y mirarle de soslayo.
-Eres una impertinente y una manipuladora.
-Y tú eres un grosero.
-vale… estamos en las mismas. Puedes traer a quien desees.- apuntó alejándose de mí y regresando a su escritorio. Me sonreí aún dándole la espalda y asentí.
-Muy bien… a, por cierto… necesito que me lleves a mi casa hoy… por la tarde, después del trabajo… el auto de mi amiga está en reparación.
Shaoran me miró con el ceño fruncido y después asintió.
-Tendrás que apurarte o me voy sin ti.
-No te atreverías.
-No me molestes más.- finalizó él sin dejar de mirar sus papeles, los cuales eran bastantes y descansaban sobre su escritorio de caoba.
-Muy bien señor ocupación, me voy, te veré a las siete.
-En punto señorita problema…- susurró mientras salía de su oficina. Me volví y le saqué la lengua.- muy maduro Sakura.
PLAFF
Y cerré la puerta dando un severo portazo… de seguro el maldito se estaría riendo de mí… bien, yo debía recordar, que el que ríe al último… siempre ríe mejor.
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
(Ryusuke)
Aún me dolía la cabeza, no podía negarlo, así como tampoco podía negar el hecho de que mi mente seguía martirizándose con lo mismo… por el señor!! Que demonios podía hacer para dejar todo aquello en el pasado, y poder ubicarme en lo que me encontraba haciendo… en lo que era mi deber hacer… no había momento del día en que no volvía la mirada hacia el intercomunicador, esperando a que Rika me llamara, o anunciara alguno que otro evento. MALDICION…
Me dirigí de nuevo a mi asiento después de estar pensando en la inmortalidad de quien fuese, mirando la ventana… lo había hecho desde que había llegado a mi oficina… y gracias al cielo que mi hermano no se había decidido a interrumpirme…
Aún tenía ese nudo en la boca del estómago que no me dejaba pensar en absolutamente nada más que en lo que me había sucedido. Pero esto debía acabar antes de que yo me volviera completamente loco y mi salud denigrara.
Me senté en el asiento erguido después de que yo hubiese tomado una leve siesta por el dolor de cabeza… y descansé de nuevo la cabeza en este… bien, por lo menos, nada podía estar peor ahora.
-Ryusuke!!!!!
Y gemí para mis adentros….
Demonios!! Por qué siempre me tenía que llevar la contraria la vida!! Que le había hecho yo para tener que vivir en una situación así!!! QUE!!??
Yo era una buena persona, pagaba todos mis impuestos, nunca me pasaba los altos, era responsable, hasta ayudaba a cruzar a la gente anciana las calles… y…
Y…
Había besado a mi secretaria como un poseso, cuando sabía a la perfección que estaba comprometido con otra…
Me llevaaaaa!!! MIERDA!
-Ryusuke?!!
Tuve que abrir los ojos… eso era algo que yo ya no podía evitar… no más.
Me levanté del asiento y encaré a quien yo ya sabía perfectamente estaba esperando mi respuesta del otro lado de la puerta.
-Adelante.- susurré como si eso fuese suficiente… pero supuse que aunque no me hubiese escuchado, no esperaría mucho más tiempo fuera de la habitación.
La puerta se abrió y por ella entró la chica de mis sueños… la pelirroja, bellísima, rica y exuberante Kaho Mizuki… la misma.
-Cariño!!!
Esa palabra fue suficiente para despertar mis nervios más de lo que debían y yo intenté sonreír con levedad… y parecer sorprendido… cosa que fue mucho más difícil.
-Kaho!... que… que haces aquí?...
Ella sonrió y corrió a mi encuentro, con la minifalda ondeando y dejando visibles algunas partes de su cuerpo, bastantes bellas, pero que yo no tenía el menor interés de observar en ese instante.
-Me extrañaste?
La pregunta me hizo volver a tierra… y dejar de pensar en sarandeces… yo debía pensar las cosas de forma correcta y no parecer un estúpido confundido delante de mi prometida.
-Claro.- intenté abrazándola suavemente. Sus enormes ojos me miraron confundidos.
-te ves muy cansado corazón… ese hermano tuyo te tiene con mucho trabajo?- preguntó haciendo un puchero, que hasta algunos días antes se me hacía muy atractivo… ahora… bien, ahora dejaba mucho que desear.
Me llevé una mano al cabello y negué suavemente.
-No… para nada. Cómo te fue en el viaje?
-No tienes idea!! Papá es un amor… y aceptaron venir para la boda, cancelarán todos los planes sólo para estar conmigo… quiero decir, soy su única hija y tienen que consentirme.- y después de aquello una risa gangosa salió de su garganta…
-Me doy cuenta.
Los ojos ahora se volvieron por completo observadores…
-Estás.. diferente…- tragué saliva y después intenté de nuevo parecer normal.
-Diferente?... como?
-Bah!... no te hagas el impreciso conmigo Ryusuke… te sucedió algo… es que en verdad me extrañabas tanto?!!
-Ah?... por supuesto que te extrañaba…te extraño…
Sus labios se alargaron para brindarme una de sus bellas sonrisas y yo me sonrojé por todo lo que había sucedido…
-En serio??...
-Si.
-pensé en ti todos los días amor…
-Y… yo.- titubee sin en verdad quererlo y descansé mi frente en su cabello… hacía mucho tiempo que no tenía su aroma…
Kaho levantó el rostro y se puso de puntillas para besarme…
Y yo me quedé estático…
Al no ver respuesta de mi parte, ella adelantó sus delicadas manos y tomó mis mejillas entre ellas, para después, con un muy suave movimiento, hacer chocar sus labios con los míos.
Cerré los ojos por instinto e intenté pensar en sus labios solamente… abstenerme de pensar en cualquier otra cosa que no fuera la chica que tenía en mis brazos, con la que yo me iba a casar ya muy pronto… de no pensar en la muchacha de ojos chocolates a la que yo le había robado un beso sólo poco tiempo antes…
Y lo intenté… de verdad que lo hice, la tomé con fuerza entre mis brazos y ella se relajó con un suspiro para seguir besándome con calma… y no como el beso que yo me había dado con Rika… en el cual, ninguno de los dos había podido tomar ni media bocanada de aire… DEMONIOS!!
Déjala por la paz!!
Tomé a mi prometida aún más fuerte… tratando de darme ánimos para seguir con aquello, tratando de borrar con fuerza la imagen que asechaba a mi cabeza… rugí para mis adentros cuando no pude obtener lo que quería, y me apreté más contra ella.
Kaho gimió y se soltó de mis hombros, dejando caer sus brazos al vacío.
Y entonces sucedió…
No creí poder volverme tan loco, pero en verdad estaba sucediendo…
-Buenos días, me alegro de verla!
Aquella voz… la voz más dulce que yo hubiese escuchado en la vida.
-Yo también me alegro de verla señorita… pensé que nunca regresaría…
-Si… bueno, pero ahora es diferente.
Regresar!???... de qué demonios estaban hablando!!!!
Entonces, abrí los ojos como bólido y cometí la estupidez más grande de mi vida, en cuanto observé a la muchacha de cabellos castaño rojizos por entre las persianas de mi oficina, platicando con la señora de la limpieza, con una enrome sonrisa y los ojos brillantes…
PLAFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFF
Yo Ryusuke Li… dejé caer a mi prometida al suelo.
Pero eso no fue lo peor del caso… lo peor, llegó después, cuando me quedé de piedra viendo aún a la chica afuera de mi oficina y dejando a mi prometida plasmada en el suelo… con un gesto fúrico surcando en su bello rostro…
Diantres!!!
-Ryu!!!! QUE DEMONIOS TE PASA?!!
Aquello sí que me sacó de mis pensamientos… tuve que apartar la mirada del cabellos suelto de Rika Sasaki, que me miró fugazmente por entre las persianas, y después siguió con su camino… y yo al fín pude volverme hacia mi prometida… que por cierto, ya estaba levantada.
-No es posible… acabo de llegar y esto que recibo no es un buen trato para mi… me voy a casa, llámame cuando regreses a tu cuerpo.- comentó ella saliendo de mi oficina con paso indignado y cuando llegó al pasillo, azotó la puerta con mucha, mucha fuerza…
-No creo que regrese en algún tiempo Mizuki…- comenté con un suspiro cansado y recargándome en el sillón con el cabello cayendo sobre mi rostro… y es que me acababa de dar cuenta de algo…
Casi moría de un infarto.
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Me aproximé a mi lámpara de aceite, que estaba bastante de moda últimamente y que descansaba sobre mi escritorio, para después, apagarla con un delicado toque, a mi siempre me habían gustado ese tipo de lámparas pero nunca había tenido dinero para comprarlas… así que cuando había comenzado a trabajar para los hermanos Li, no había perdido tiempo para adquirir una sin importar lo que costase…
Miré a mí alrededor, y me di cuenta de que ya no quedaba nadie en la oficina… más que yo por supuesto… Ryusuke había desaparecido como bólido con un leve pretexto que había dejado a su hermano que se creía demasiado inteligente, por completo pasmado… pero a mi no… a mi no me había caído nada de sorpresa, sabía perfectamente bien lo que había sucedido con Ryusuke Li… y es que de seguro se había topado con Rika…
Y es que yo no podía negarlo…
Tomoyo había hecho un excelente trabajo con su apariencia y ciertamente parecía una persona completamente diferente… y Shapran Li, había aceptado que regresara… bien, yo había tenido que ver bastante en aquella actitud, pero BUENO, quien puede culparme, todo lo que había hecho, lo había hecho por el bien de mi amiga… y tampoco puedo negar que lo hice para molestar a mi "jefe"…
Cerré el cajón que había dejado a vierto cuando había sacado unas grapas y me encaminé a la oficina de Shaoran Li… que en ese momento aún seguía trabajado, supuse que lo hacía por que había malgastado el tiempo en preocuparse por Ryusuke… como fuera…
Caminé con paso lento, hasta llegar a la puerta de la oficina.. y entonces… algo muy extraño sucedió…
Shaoran Li, completamente dormido en su silla giratoria…
En qué mundo paralelo me encontraba?
Fruncí el ceño y me acerqué a su lugar con paso lento y tratando de hacer el menor ruido posible… cuando llegué a su lado me incliné para poder verlo mejor… en verdad se veía sumamente cansado.
Sus ojos enmarcados por las enormes pestañas que de seguro habían caído sin aviso alguno… y las leves pero aún visibles ojeras en la parte baja de sus piscinas miel… varios mechones de ese cabello que se despeinaban con tanta facilidad, caían sobre su frente suavemente…
-Shaoran?- intenté inclinándome un poco más, y colocando una mano encima de su hombro con mucho cuidado…
-Mmm…
Y yo solté una risa… y es que se veía tan inocente así… dormido, nada que ver con el geniecillo con el que me tocaba tratar todos los días…
-Shaoran… ya es muy tarde.- intenté de nuevo con una sonrisa, que el no podía ver, obviamente.
-mhmp…
Me erguí de nuevo y me puse la mano en la cintura. Después bajé la mirada hacia sus pantalones, en la bolsa estaban las llaves de su carro…
Ja… podría hacerle una pequeña jugarreta…
Me incliné de nuevo y alargué la mano para poder tomar las llaves de dentro de la bolsa de su pantalón de vestir.
-Me llevaré tu carro entonces…- intenté con una sonrisa implícita.- Wow!!
Mi exclamación se volvió sorpresa cuando Shaoran con un movimiento demasiado rápido como para que yo me diese cuenta, había transportado su mano hasta la mía para impedir que tomara sus llaves en mis manos.
-Ni se te ocurra.- susurró lento y suave.
-Estabas despierto… eres un tramposo.- gemí tratando de soltar mi mano de la suya con un gesto de fastidio.
-Deberías comerte tus palabras Sakura.- continuó levantándose aún sin soltar mi mano.
-Suelta ya!- gemí de nuevo.
-Ah… con que esas tenemos, y tú me das la sorpresa de mi vida, cuando trajiste a Rika de nuevo… por qué no simplemente regresó y habló conmigo?- preguntó soltando ahora sí mi mano, pero sin alejarse demasiado.
-Hay cosas que no puedes comprender Shaoran… aunque lo intentes.- al parecer no le gustó mucho aquel comentario, porque me miró con el ceño fruncido y se pasó la mano por el cabello… de nuevo.
-Y menos si no me lo explicas.
-Por qué debería… no tengo la necesidad.
-Supongo.- aventuró él acercándose más a mí, entonces, tomé dos pasos hacia atrás y me volví para caminar hacia la puerta.
-Estás listo?... quedé de llegar temprano para poder cenar con Tomoyo.
Shaoran me regaló una mirada fúrica.
-Que puede importarme que hayas quedado de cenar con tu amiga?- preguntó por lo bajo, como si yo en verdad estuviese sorda… qué demonios?!
-Debería importarte… mientras mejor coma, tendré más energía para poder ligar a tu hermano.- comenté secamente.
El de ojos miel me miró por lo bajo y frunció el ceño de nuevo.
-Qué?... no te gusta como suena?
-Me importa un comino cómo suena. Vámonos.
Asentí y el tomó sus llaves que segundos antes había dejado descansar en el escritorio, para aproximarse hasta mí y tomar su saco que estaba en el perchero a unos cuantos pasos de mí.
-Primero las damas.- afirmó burlonamente, señalando la puerta detrás de mí
-No deberías pasar tú en ese caso?- pregunté sarcásticamente.
-No me provoques Sakura… no quiero arrepentirme cuando mis manos se cierren sobre ese bonito cuello que tienes.- continuó uniendo el acto a la palabra… y yo no pude evitar temblar cuando una de sus manos descansó en la base de mi cuello, Shaoran miró justo en esa dirección.- tal vez no me arrepienta demasiado.
Con un manotazo aparté su mano de mí y me giré con una sonrisa mal disimulada.
-Deja de decir tonterías.- improvisé mientras el corazón me latía en la garganta y salía de la oficina, con el de ojos miel pisándome los talones.
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(Shaoran)
Miré de nuevo de soslayo, hacia mi derecha, en dónde ella se encontraba sentada, observando la ventana y lo que había más allá de ésta, con un interés envidiable, sus cejas se fruncieron levemente unos segundos, para después relajarse de nuevo…
Esa malcriada muchacha me tenía los pelos de punta, en verdad que solo quería hacerme pasar el rato de malas…
Dejé salir un suspiro cuando me detuve en el alto y ahora sí miré de lleno a mi derecha.
-Qué tanto ves, que es tan interesante?- me aventuré a preguntar… cosa rara, me dije, puesto que yo era normalmente de esos que preferían el silencio a entablar una conversación por gusto… pero con Sakura Kinomoto ya nada me parecía normal.
Sentía una loca necesidad de saber qué pensaba, cuál podría ser su siguiente movida o algo así.
Me reí por aquello y me pasé la mano por el cabello mientras miraba de nuevo hacia el asfalto y ella se aclaraba la garganta, como si yo la hubiera picado en algún pensamiento fura de serie.
-La lluvia.- comentó secamente después de unos segundos.
Su tono de voz me alteró… era tan calmado que me dejaba a secas.
-Qué tiene de interesante la lluvia?-cuestioné sin comprender exactamente lo que ella mencionaba y volviendo a poner el auto en marcha. Ella se volvió y me miró como si yo fuese de otro planeta. Después suspiró.
-Es triste que nunca te hayas detenido a observarla.- dijo ella casi en un susurro y con gesto pensativo.
-Qué tiene para observar?.- me burlé en tono bajo, pitándole a un ciclista que al parecer no me había visto y se había atravesado frente a mí, sin más.
-No podrás saberlo si nunca la observas, pero supongo que nunca tienes tiempo para nada, verdad?
-Para ese tipo de nimiedades… por supuesto que no.
-Mmm.
Aquello me alteró… ella nunca se quedaba callada… qué diantres?
-Qué te pasa?
-Nada… por qué debería sucederme algo?- preguntó sin dejar de mirar la ventana.
-Porque pocas veces sueles callar esa boca que…- me detuve antes de decir alguna tontería de la que me fuese a arrepentir.
Ella se volvió de nuevo y me miró por un rato.
-Qué quisiste decir con ese mmm…?- cuestioné incómodo cuando ella no dejó de mirarme.
-No lo sé… tal vez significa que el día en que quieras observar la lluvia… será demasiado tarde para que lo hagas.
-Eres siempre así de dramática, o sólo lo haces para molestar?
-Contigo nunca se sabe.- intuyó ella con una media sonrisa, que yo tuve que corresponder.
-Me acabas de robar las palabras…- ambos nos quedamos callados y después de unos segundos, aparqué en la puerta de la mansión… de mi mansión.
-Shaoran… no se suponía que debías llevarme a mi casa?- preguntó ella con tono chillón.- en dónde estamos?
-Es mi… casa… necesitaba pasar antes por unas cosas para ti.
-Para mí?
-Documentos que necesito de urgencia para mañana… entonces, ya tienes trabajo para la mitad de la noche.- comenté en cuanto entramos a mi estacionamiento.
-Desgraciado!- comentó por lo bajo, y yo me sonreí.
Después de que aparqué en mi lugar de siempre, mi convertible plateado, salí del auto y ella me siguió por el camino techado, hasta llegar a la puerta principal, me detuve para sacar las llaves de mi bolsa del saco, para después abrir la puerta con un suave movimiento de la perilla. Me volví a mi acompañante y le dejé el paso libre.
Sakura estaba sorprendida… eso yo lo podía ver, y no era la primera vez que alguien se sorprendía por aquello… mi casa era enorme, y a todo mundo le impresionaba.
-Impresionada?- pregunté justo lo que me venía a la mente.
-Y quién no lo estaría.- comentó ella pasándose un mechón de cabello por detrás de la oreja, y caminando como cangrejo, para poder ver hacia arriba.
-Te agrada?- pregunté observando unos sobres en la mesa y tomándolos en mis manos.
-No.
Aquello me hizo levantar la mirada con recelo y sorpresa.
-Disculpa?
Sakura me miró y luego sonrió.
-No te ofendas Shaoran, pero… eres el único que vive aquí… supongo que con varias personas que te hagan la limpieza, pero… no me agrada, es demasiado grande, ciertamente a mí nunca se me ocurriría vivir en un lugar así… bien que no tengo el dinero, pero aunque lo tuviera yo… ups!!... disculpe!!
A aquél al que le pedía disculpas, el hombre mayor canoso y con traje negro, bombacho del pecho, se sorprendió… y lo noté justo cuando sus ojos se agrandaron en el momento en que la chica de ojos verdes chocó contra él, en su camino hacia atrás.
Wei miró a Sakura Kinomoto con una mezcla de sorpresa e incredulidad.
-Dios!...siempre estoy muy distraída.- comentó soltando una risita.- discúlpeme.
-No tenga cuidado señorita…- contestó él con su sonrisa característica.
-Kinomoto… Sakura Kinomoto!- se presentó ella, estrechando la mano de mi anciano mayordomo, con una sonrisa imperturbable en sus labios rojos- es un placer conocer a…a… quien es usted?- preguntó súbitamente.
Wei comenzó a reírse, cosa que me perturbó por unos segundos, y luego se inclinó en una suave reverencia.
-Soy el mayordomo de la casa señorita Kinomoto… Wei, ese es mi nombre.
-Oh!... pues mucho gusto, me alegro mucho de conocerlo.
-A mi me alegra mucho ver a una muchacha tan carismática rondar por esta zona gris.
-Ya basta Wei.- advertí en tono bajo, simulando que leía concentradamente las cartas.
-Zona gris… vaya, que yo no hubiera encontrado un nombre mejor.- advirtió ella con sorna, dirigiendo una mirada hacia mí yo, "concentrado".
-El joven Shaoran casi no… bien, el no es muy sociable y no vienen visitas a la casa tan seguido.- le lancé una mirada fulminante, a la cual él me respondió con una sonrisa… maldito temperamento que tenía ese hombre.
-Si bueno… ya lo veo porqué… - observó ella con una sonrisa hacia mi mayordomo.
-Le gustaría quedarse a cenar?- preguntó Wei inclinándose de nuevo.
-NO!...- ambos me miraron con el ceño fruncido, pero pude notar el brillo sarcástico en los ojos verdes- quiero decir… tengo que llevarla a su departamento, quedó de cenar con una amiga.- intercepté yo, dejando la correspondencia a un lado ya, acercándome antes de que se hiciese muy tarde.
-Vaya…- contempló con pesar Wei. Sakura se encogió de hombros y me miró de reojo.
-Me apena mucho declinar la invitación que tan amablemente me ha hecho… pero… podemos dejarlo para mañana?... qué le parece?, haremos una cena con todos los amigos de Shaoran!!... no te parece una idea excelente?- me preguntó con sus enormes ojos llenos de burla, mientras me acercaba a ella.
-De qué hablas?- gemí interiormente cuando ella frunció el ceño… como si por algún motivo, estuviese hablando en un idioma que sólo los dos conocíamos.
-Bien… sería bueno que hicieras la cena…
Me pasé la mano por el cabello, en cuanto vi la expresión sorprendida de Wei.
-Aja… tendré que considerarlo… yo..
-Les diré a los muchachos de servicio que se ocupen de comprar las cosas para la cena de mañana.
-Wei!!.. yo no…- pero ya era demasiado tarde, mi mayordomo había escapado hacia las cocinas, como si se lo llevara el viento.
-Estás cruzando los límites.- fijé con la mirada puesta sobre la chica frente a mí, que se encontraba demasiado ocupada en arreglar su cabello frente al espejo, al lado de la puerta de la entrada, como para ponerme atención.
Sakura me miró por el espejo y sonrió pícaramente… lo que me hizo sentir, que mi sangre hervía.
-No sabía que tenía límites… más que los tuyos, que en este caso, puedo cruzar, si es que quieres que trabaje contigo.- susurró ella, pasándose un mechón de cabello detrás de la oreja.
-Mmm…
-Además, no puedes culparme… tu eres por completo asocial, deberías de tratar de ampliar tu campo en las relaciones.
Solté una risa, cuando ella se acercó y yo la miré con las manos en las bolsas de mi pantalón.
-No puedes corregir nada en mí… aunque te lo propongas.- informé en voz baja y grave, mientras me inclinaba para quedar a su altura.
Ella subió su mano hasta mi pecho, y la colocó allí, el calor se extendió de manera súbita y yo me alteré por aquello, aunque no di muestras de hacerlo. Ella me empujó suavemente para alejarme de lo que yo estaba haciendo… invadiendo su espacio vital, y entonces, se sonrió.
-Ajá… te sorprenderías.- colocó ella levantando sus cejas con gesto escéptico…
La miré de arriba abajo y después de unos segundos me separé rápidamente.
-Vámonos… se va a hacer muy tarde.- intenté sacando mis llaves de nuevo.
-No venías por los documentos, para ponerme a trabajar hasta altas horas de la mañana?- preguntó suspicaz, con una leve sonrisa.
-Cierto… iré a… voy por ellos y regreso en un minuto.
Ella asintió y yo me adentré por el vestíbulo de la casa, hasta que llegué a mi oficina.
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(Sakura)
Me subí al carro y me abroché el cinturón de seguridad, mientras el de ojos miel sacaba su auto último modelo, con el cuidado de una madre, cosa que me pareció gracioso. Miré hacia el frente y observé la enorme casa a unos metros ya de donde yo me encontraba. Cierto que me había parecido muy hermosa, pero como ya había dicho anteriormente a Shaoran, yo no podría vivir en una casa tan grande, yo estaba acostumbrada a mi departamento y a la casa de mis padres, que incluso cuando era de dos pisos, bien… no le llegaba ni al talón a esta.
Suspiré y me di cuenta de que aunque Shaoran y Ryusuke Li, vivían en el mismo mundo que yo… no lo parecía para nada. Ni siquiera entre ellos… eran muy diferentes uno de otro.
Tomé un poco de aire y fijé mi vista en quien los documentos que tenía entre mis manos… más trabajo… ese hombre sólo quería hacerme rabiar… pero si pensaba que eso era suficiente para hacerme perder el control, estaba completamente equivocado.
-Mañana te lo llevaré por la mañana.- avisé en cuanto el puso su auto en marcha hacia el departamento de mi amiga y simplemente asintió sin dejar de mirar el pavimento.- Tu mayordomo es sumamente agradable.- observé mientras me acomodaba mejor en el asiento.
-Vale… Wei ha cuidado de mí desde que era pequeño.
-Mala suerte que le salieses así.
-Que graciosa.- comentó sonriendo, cosa que m animó, Shaoran no solía sonreír demasiado, y últimamente, me había hecho merecedora de varios gestos agradables de su parte.- es un buen hombre- apuntó con gesto decidido.
-Se nota… a mi me lo pareció.
-Se sentirá honrado de saberlo… Wei siempre causa buena impresión a todo mundo.
-Lo creo, se me imagina al abuelito que nunca tuve.
-No tienes abuelos?
Me impresionó que se interesara por algo así, por lo que yo me llevé un mechón de cabello suelto detrás de la oreja y sonreí.
-Los tengo… pero nunca los conocí… incluso ahora, sigo sin hacerlo.
-Que llevó a eso?
-Mamá se casó demasiado joven, con papá… él era unos años mayor que ella, y mis abuelos, bien… ellos no estaba de acuerdo en que mamá se casara con mi padre, así que hicieron lo posible para separarlos… y bien… papá luchó mucho, ama tanto a mi madre que… -sonreí suavemente al recordarlos.- Dios… los extraño tanto.
Shaoran dejó de ver el camino por unos segundos, en los que me estudió sorprendido. Una suave sonrisa, que me recordó a la melancolía se hizo presente en su rostro.
-Ya veo.
-Mis padres se fueron para poder casarse y… nunca más supieron de mis abuelos… por parte de mamá… papá es adoptado.
Me detuve antes de tener que contarle toda la historia de mi familia disfuncional… incluso el punto de la homosexualidad de mi hermano… no creía relevante mencionar nada de eso… pero… yo poseía una verborrea muy seria.
-Lo siento… siento aturdirte con esto.- comenté sonriente y aclarándome la garganta. Shaoran sólo miró con escepticismo el camino y volvió hacia la derecha.
-Falta mucho?- preguntó como si en verdad quisiera deshacerse lo más rápido de mí.
-Unos minutos solamente.
El silencio se apoderó del momento y yo me incomodé.
-Sobre la cena de mañana…
-No va a haber tal cena.- comentó despreocupadamente sin mirarme.
-Oh… vamos Shaoran, va a ser divertido… puedes darle el día a tus empleados y…
-Alguien te ha dicho que tienes complejo de matrona?
-No… ciertamente mi físico está perfectamente.
Shaoran se sonrió con sorna y volvió su mirada para estudiarme lentamente y yo no pude evitar el sonrojarme.
-En eso estoy de acuerdo… ciertamente, tu carácter no le ayuda mucho a tu físico.
Eso me molestó, Shaoran era como una molesta piedra en mi zapato.
-Y tú no tienes escrúpulos… no me importa lo que digas, haremos la cena.- exigí con voz chillona y con los brazos cruzados.
-Dame un respiro niña!
-Sigue comportándote como un abuelo, y en eso te convertirás!- Shaoran soltó una carcajada y se pasó la mano por la frente.
-No comprendo cómos supones hacer la cena, cuando QUIERES darles el día libre a MIS empleados.
Me detuve un momento, antes de lanzar la bomba.
-Nosotros haremos la cena.- dije finalmente, encogiéndome de hombros, como si en verdad fuese algo por completo irrelevante. Y Shaoran mi miró como si estuviese demente.
-Te equivocas.
-Oh, vamos! Será divertido!
-Esa palabra NO está en mi vocabulario. Ni esa, ni cocinar. Tengo cosas más importantes que hacer como para ponerme a hacer algo así.
Lo miré con rabia contenida… pero que terco era!!
-Tengo una conocida que da clases de cocina… podría ir a ayudarnos!- comenté con gesto animado, mientras Shaoran aún no parecía poder creer algo así.
-Ya basta con eso.
-No vas a morirte por preparar comida… puede ser que termine gustándote mucho!
-No tienes ni idea…- dijo él secamente, como si en verdad le importara muy poco lo que yo estaba diciendo.- ya llegamos, bájate de mi auto, antes de que le contagies alguna enfermedad incurable, de las muchas que tienes..- comentó estacionándose.
-Bien… te veré mañana. Sería bueno que saliéramos antes para que vayamos a tu casa a preparar la cena.- dije suavemente mientras salía del auto.
Justo él se volvió a mirarme con un enfado reprimido, entonces, cuando esta a punto de hablar, le interrumpí.
-Esta es MI semana Shaoran… no lo olvides, hasta mañana.
El de ojos miel frunció el ceño y se inclinó para cerrar el mismo la puerta, con mucha más fuerza de la necesaria, para después salir como bólido… a mi me hizo gracia.
Y bien… esperaba poder hacer algo mañana!!
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
(Tomoyo)
Aquella pretina me estaba matando… por el amor de Dios!!... aún no entendía en dónde estaba mi control ni mi atención en los últimos días… simplemente había desaparecido… como si alguna, cosa, algo profundamente trascendental, me faltase… cosa que era una completa tontería…
Volví a tomar en mis manos aquel instrumento que comenzaba a parecerme bastante molesto, y volví a insertar el hilo en su delicado ojo.
Mi mano voló hasta el vaso con agua y tomé uno, dos, tres tragos, hasta que me sentí algo saciada, para después… volver a , supuestamente concentrarme en aquello que estaba haciendo.
Demonios!!... odiaba sentirme así y no saber porqué!
Justo estaba yo ensimismada y logrando algún leve progreso, cuando la puerta se abrió y por ella entró mi amiga de ojos verdes y brillantes.
-Hola Tomoyo!... siento llegar tarde pero… bien, tuve algunas cosas que hacer.
-No te preocupes, sólo tengo que recalentar la cena… te molesta esperar unos minutos, estaba algo ocupada con la costura.
-Mmm… no importa.- comentó ella moviendo la cabeza de un lado a otro. Yo me levanté del sillón y me dirigí a la cocina, con mi amiga pisándome los talones.
-Cómo te fue hoy?
Y yo fruncí el ceño ante eso…
-pues… no tan bien como me hubiera gustado.- ella frunció el ceño de la misma forma que yo y me preguntó con los enormes ojos verdes.
-No…
-Yue y Tami se pelearon de nuevo… demonios!! De verdad no sé dónde tengo la cabeza!.- gemí mientras me tomaba el dedo quemado con los dientes.
-Por qué se pelearon?
-No lo sé… Yue le reclamaba algo a Tami, no estoy muy segura, cuando entré ellos simplemente se callaron y todo el día fue horrible… deberías de ver las miradas fulminantes de esos dos.
-Que delicia Tomoyo!!... te envidio tanto… todo se te da tan bien.- comentó ella con un puchero que me hizo gracia, cuando le serví la cena.
-Eres una exagerada Sakura… soy buena en la cocina porque mamá me metió a clases en mi adolescencia, y bien dicen que lo que bien se aprende nunca se olvida.
Sakura abrió los ojos y me miró después de un segundo, fijamente.
-Que?
-Tomoyo… necesito pedirte un enorme favor.
En ese momento… yo no podía imaginarme lo que podía ser aquello… ni que me iba a dar u severo infarto en cuanto la escuchase.
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
Hola!!!
Dios… lamento tanto haberme tardado para subir el fic, pero tuve exámenes, y millones de entregas! De milagro pude subirlo hoy, y no he terminado ni la mitad de mis trabajos de entrega…
Espero que en su corazón puedan perdonarme, puesto que de verdad fue más de un mes, y no me gusta no poder cumplirles cuando digo… buu…
No tengo demasiado tiempo, así que por esta vez, no podré responder a sus bellísimos reviews!! LO LAMENTOOOOO en serio que sí… pero normalmente me tardo mucho cuando los re4spondo y ahora, no tengo ni diez segundos libres, espero que puedan comprenderme.
Bien, esto es todo por ahora, espero que les guste tan siquiera el chap.
Un besoteeeee
Gracias por todo su apoyoooo
Las amooo
Ciao.
Chisaki Kamikaze
