-¿Porqué no puedo ir yo con Remus?- preguntó Lily a los merodeadores sentada frente a la chimenea, momentos antes de partir a la escapada nocturna por los pasillos de la escuela.

-Porque Remus es mío, y tú ya te lo robaste antes. Acaparadora.-le contestó Sirius, con el ceño fruncido, apretando más contra sí a Remus, el cual estaba sentado en su regazo puesto que el resto de asientos estaban ocupados.

-No, si tú tampoco vas a ir con Remus. -le contestó James mientras guardaba algunos trozos de pergamino en el bolsillo de su túnica, para anotar lo que les faltase una vez estuviesen allí. A Sirius se le cayó el alma a los pies. ¿Es que no iba a poder tener un pequeño rato a solas consu novio aquella noche?

-¿Pero porqué? Claro, como tu no ligas con la pelirroja, vienes jodiendo a los que si tenemos pareja. Que ruin por tu parte, Jamie, no me esperaba esto de tí...-Sirius le dedicó una mirada de un totalmente fingido desprecio y apoyó la barbilla en el hombro de Remus, haciéndole colocar su espalda en el pecho de este.

-No seas reina del drama Sirius, que no te pega. -rió James.-Además, no te quejes, ya te lo dije antes. Si Remus va contigo, acabareis no haciendo nada. Asi que...Yo iré con Remus y tú, Sirius, irás con Lily y con Pete.-en cuanto dejó de hablar, se formó un tumulto de voces y gritos alrededor de James.

-¿¡Con Black!?-gritó Lily.

-¿¡Con Evans!?-gritó Sirius al mismo tiempo que la muchacha, mirando ambos enojados a James. Peter simplemente rezó por sobrevivir a aquella noche. Juntar a Sirius y a Lily no era muy buena idea, y a él no le apetecía en absoluto estar en medio de todo eso.

-Sí, y no se hable más. -Remus a su vez se acercó a su amigo para susurrarle al oído para que no les escuchasen los demás.

-Jamie, ¿no crees que acabarán matándose o algo...?-el de gafas rió.

-Bueno, si se matan...Que se maten. Se lo merecen por pesados. Además, no creo que sean capaces de alzar mucho la voz, después de todo, el despacho de Minnie está casi al lado. Esto les enseñará a no ser tan caprichosos. Además, me supongo que tu agradecerás algo de espacio sin ellos, ¿no?

El de pelo castaño miró a sus amigos, los cuales seguían discutiendo tras él y asintió a James, sonriendo.

-Bueno, un poco sí, la verdad.

-Pues ya esta. ¡Por los calzones de Merlín! ¿Queréis dejarlo ya? Iréis juntos, sí o sí. No me hagais utilizar un imperio sobre vosotros dos para que os calléis. -concluyó, amenazándoles con su varita. Rato después se encontraban divididos según el plan. James caminaba junto a Remus bajo la capa invisible del otro, anotando las medidas de los pasillos y sus posibles salidas, escondrijos y pasadizos secretos. A su vez, Sirius, Lily y Peter anotaban todos los detalles necesarios del otro tramo de la zona, cubiertos con uno de los mejores hechizos de camuflaje que Remus había podido realizar. No los volvía invisibles, pero sí más difíciles de ver si no prestabas atención. Precisamente eso le estaba recordando Sirius a Lily mientras anotaban las últimas cosas que necesitaban.

-Es mejor que te calles Evans, no nos pueden ver bien, pero no están sordos, joder. -le reprendió Sirius de nuevo, al ver que la chica no hacía más que protestar.

-Es que yo no debería estar aquí contigo, Black...-se reprendió más a si misma por aquella escapada que al chico- Podrían expulsarnos por esto...-murmuró ella, chistando la lengua mientras se retorcía las manos, temerosa de que fuesen pillados por algún profesor.

-Por favor, pelirroja, tanto tú como yo sabemos que no se expulsa a nadie por andar por los pasillos de madrugada. No seas exagerada...Como se nota que nunca rompes las normas...-el moreno rodó los ojos, riendo levemente junto a Peter, que le apoyaba.

-Porque no necesito hacerlo. No soy como tú.-le contestó ella.

-¿Atractivo, sexy, rico y galán? Además de inteligente y perfecto, por supuesto.-recitó Sirius mientras caminaban de vuelta ya a las habitaciones.

-No olvides modesto. Se ve que la modestia es tu mayor don.-ironizó la chica, bufando mientras negaba con la cabeza.

-Oye.-se quejó el moreno.-No hace falta ser modesto para ver que todo lo que dije antes era cierto. Pregúntaselo a Remus.

-Oh vamos, Remus es tu novio. No vale. Además, sé perfectamente que estaría de mi lado, no eres perfecto Black. -le dijo la chica, sonriendo de lado.

-Cierto, para mi desgracia provengo de una apestosa familia racista en lo referido a la pureza de sangre, a una estirpe de encantadores magos oscuros a los que les encantaria conocerte. Excepto por esos detallitos nimios, yo diría que sí lo soy.-concluyó el chico. A su vez Peter los miraba sin saber muy bien que hacer. Maldijo a James por ponerlo en aquella situación. Un fuego cruzado en una batalla campal hubiese sido algo más agradable que aquello, sin duda.

-No sé que ve Remus en tí la verdad...-la chica susurró la contraseña a la Dama Gorda, la cual apartó su retrato del hueco por el que más tarde pasaron los tres, entrando en la completamente vacía sala común.

-Tú no conoces a Remus como lo hago yo. No sabes casi nada de él.-le contestó algo enojado Sirius, de espaldas al retrato, sin notar como este se habría y dejaba entrar a los invisibles James y Remus en la sala. Solo Peter se dio cuenta del detalle. Sirius sin embargo seguía hablándole a la pelirroja.

-Solo llevas siendo su amiga unos dos años, quizá algo más. Yo he estado con él desde el primer día. Fui yo quien ayudó a ese débil chico a subir su baúl al tren. Fui yo quien estuvo a su lado en segundo curso cuando murió su madre. Soy yo el que se interesa y preocupa por él cuando está triste. El que se esfuerza por sacarle de los libros de vez en cuando para que se divierta. Quien pone todo su empeño en que sonría porque es tan tímido que apenas lo hace. Fuimos nosotros los que le apoyamos y estuvimos con él en tercero cuando...-Peter al ver que Sirius iba a meter la pata revelando como descubrieron el secreto de la licantropía de Remus, decidió intervenir.

-Cuando enfermó de gripe muy gravemente.-Sirius salió del trance y miró a Peter agradecido de haberle salvado el pellejo.

-Siento haber dicho eso tan horrible Sirius. -se disculpó Lily cabizbaja, mirando sus manos las cuales tenía entrelazadas.-No hay duda de que quieres mucho a Remus. Perdona lo que dije, estaba enfadada y no pensé.

-No pasa nada.-la chica alzó el rostro, arrepentida y a la vez sorprendida al escuchar el tono divertido de la voz de Sirus.- Hacía mucho que no discutía con nadie, y está bien que de vez en cuando alguien me baje de la nube y me recuerde que no soy Merlín ni nada por el estilo.

De repente la voz de James resonó en el lugar, al mismo tiempo que sonaban unas cuantas palmadas a modo de aplauso.

-Ooooooooooooh, me vais a hacer llorar tíos...Siriuscito, no sabía que eras tan tierno y sentimental...-rió James mientras se destapaba a sí mismo y a Remus, echando la capa a un lado, sobresaltando a Lily, que no tenía ni idea de que Potter tuviese en su poder un objeto tan impresionante.

-Serás cabrón, ¿lo oísteis todo? -Remus, el cual estaba junto a James asintió, algo avergonzado por el cariño que las palabras de Sirius habían destilado hacía unos momentos antes. Fue entonces cuando le tocó a Sirius el momento de sonrojarse.

-Sep. A ver cuando me dices a mí cosas tan bonitas hermano. -le dijo riendo James, pasando uno de sus brazos por sus hombros en gesto cariñoso. El otro le empujó, riendo también. Lily, ya más aliviada al no verse sola con Black y Peter, y al no sentirse presionada por las puyas de Sirius sonrió también.

-Lo mejor será que vayamos todos a descansar. Mañana es Sábado, asi que podremos terminar el mapa entonces. Me voy a la cama , que estoy reventado y mañana tenemos entrenamiento de quiditch. Nos vemos arriba chicos. Señorita Evans. -y tras hacerle una reverencia a la pelirroja James subió las escaleras hasta los dormitorios, no sin antes recoger su capa del suelo. Peter no tardó mucho más en seguirlo, puesto que apenas había dormido la noche anterior por acabar un trabajo de aritmancia. Tras ellos Lily murmuró un "Hasta mañana, que paséis buena noche" y se escabulló a su habitación. Cuando Sirius comenzó a caminar hacia las escaleras, la mano de Remus agarrando la suya le impidió seguir avanzando.

-¿Podemos hablar un momento, Sirius?- el susodicho frunció el ceño levemente al no saber qué quería su novio, pero se tranquilizó al ver su tímida sonrisa.

-Por supuesto Moony.-y sin soltarse las manos fueron hasta el sofá frente a la chimenea, donde se sentaron uno frente al otro.

-¿Y bien, de qué querías hablar, Rem?-le preguntó el moreno mientras acariciaba la palma del otro con su pulgar en una suave caricia.

-Yo...Nunca te he agradecido como es debido todo lo que has hecho por mí. Todo lo que vosotros tres habéis hecho, sobre todo tú. Siempre me has cuidado y protegido y no te importó que yo fuese un hombre lobo y...-el chico no pudo seguir por que fue interrumpido por Sirius.

-No tienes que agradecer nada, Remus. Lo hicimos por que te queremos. Porque te quiero. Somos los merodeadores, ¿recuerdas? Juntos por siempre.

El chico alzó la mirada y sonrió, inclinándose un poco, lo justo para darle un suave beso al moreno.

-Eres el mejor Sirius.

-Tu amiga Lily no piensa lo mismo.-añadió el moreno, fingiendo estar ofendido por la opinión de la pelirroja.-Piensa que no soy guapo, ni sexy, ni inteligente...-comenzó a enumerar de nuevo el chico. Remus a su vez rió, levantándose del sofá, tironeando de la mano de su chico para que se incorporase también, caminando entonces hacia los dormitorios.

-¿Te sirve de algo saber que a mí si me pareces sexy? -sonrió algo travieso remus, bromeando al guiñarle un ojo. Sirius asintió riendo.

-Por supuesto que sí. Aunque ya sabía yo que no te podías resistir a mí, Moony...-susurró mientras entraban a la habitación que compartían con los otros dos merodeadores.

-Que listo eres...Lástima que no uses esa cabezota tuya a menudo, so vago. -le picó Remus cambiándose de ropa, poniéndose su habitual pijama marrón.

-¿Vago yo? Eso es por que no me has visto en acción aún, Lupin. -dijo Sirius, guiñándole un ojo, terminando de ponerse su pijama, negro y gris.

-Hm, estoy deseando verlo Black. - Sirius iba a contestar cuando un peluche en forma de Snitch le golpeó la cabeza.

-¿Queréis callaros parejita? Intento tener mi sueño reparador.-un malhumorado y algo somnoliento James los miraba desde su cama. Sirius recogió el peluche que ellos mismos le habían regalado a James en su decimotercer cumpleaños y se lo lanzó de vuelta.

-Por favor, por mucho que duermas mañana seguirás igual de feo James, todos lo sabemos.

-Vamos a la cama Sirius, dejémosles dormir...

-¿Ves? Remus tiene razón. Deberias hacerle más caso a tu novio, Siriuscito.-le dijo James, dándose la mediavuelta en la cama, dispuesto a dormir.

-Sí, porque como te haga caso a tí...-refunfuñó Sirius. Remus a su vez agarró las manos de su novio, sentándose en su propia cama.

-¿Duermes conmigo?-le preguntó con una sonrisa la cual fue rápidamente correspondida.

-Por supuesto.


N/A: Tarááááá. Sé que dije que escribiría más a menudo, pero es que me quedé estúpidamente atascada, y no pensaba subir nada que no fuese lo suficientemente bueno. No tengo perdón, losé. Debo añadir además que lo terminé de escribir a las tres de la mañana, y que si he cometido faltas ortográficas ya las corregiré. También tengo pensado subir otro cap para mañana por la tarde, si escribo lo suficientemente rápido, para asi compensar el retraso. Gracias a las personas que comentaron en el cap anterior. Me hacen muy feliz vuestros reviews. ¡Y ya ven! Ni Sirius pudo pervertir a Moony ni Lily pudo secuestrarlo. Nuestro querido James lo salvó de ambos. Y Peter...Pobre Peter en medio de la pelea entre los dos cabezotas de Sirius y Lily. No crean que Lily es mala, es solo que tiene un carácter un tanto fuerte, que choca con el de nuestro animago, y pues no se puede eviar que salgan chispas. Aunque como son unos amores al final lo arreglaron. Bueno, ya no les doy más la brasa. Nos leemos en el siguiente capítulo, en el que tendrá lugar un importante partido de quiditch. ¿Contra quién jugará Griffindor? ¿Y cual de los equipos ganará? Dejen sus opiniones en sus reviews. Un besazo, Avengirl.