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Sasuke abrió la boca y lamió la parte inferior de uno de sus pechos. Sakura se aferró a sus hombros y ligeramente clavo sus uñas a través de su piel. Sus manos se apretaron su con fuerza en su cintura, y la empujo hacia atrás hasta que ella se tumbó de espaldas sobre el colchón. Se inclinó hacia adelante y tiró de ella hasta que su trasero quedo sobre el borde de la cama y su boca se abrió sobre su seno derecho. Su lengua la saboreaba, lamiendo y jugando con la punta. El calor se extendió a través de Sakura por la extraña textura de la lengua. Esa era otra diferencia de la Nueva Especie. Era húmeda, caliente y un poco peligrosa, pero de la mejor manera. Sus caninos afilados acariciaban su piel, enviando una descarga de pasión por todo su cuerpo.
—Eso es un talento, — Sakura gimió.
Él se rió y se lanzó a su seno. —Estoy empezando.
Sus manos se deslizaron desde sus caderas hasta el interior de sus muslos, separándolos aun más y la atrajo más cerca de sus caderas. Él encajaba cómodamente en la cuna de sus piernas. Su caliente y dura polla empujó contra su coño, se deslizó por su clítoris y Sakura volvió a gemir. Ella sabía que ya estaba mojada y preparada para tenerlo dentro de ella. Ella arqueó sus caderas hacia arriba, se frotó contra su pene y obteniendo más placer. Él susurró en respuesta.
—Fácil, — susurró.
Fácil? El hombre sabía cómo prenderle fuego. le chupó el pecho izquierdo hasta que Quería rogarle que la follara pero él parecía decidido a infligirle más tortura. Comenzó a lamer y besar un camino por sus costillas, su vientre y el hueco de la cadera mientras retrocedía hasta que su polla no presionaba contra ella más. Ella clavó las uñas en los hombros, trató de arrastrarlo de vuelta, pero se negó a darse por aludido.
Se hundió hasta el lugar donde planeaba entrar en ella cuando sus labios se perdieron hacia bajo y sus manos se metieron entre sus muslos separándolos más para dejar sitio a su cara. Su respiración se incrementó con la anticipación.
Había pasado mucho tiempo desde que un hombre la había penetrado y no había sido bueno en eso, pero tenía la esperanza de Sasuke lo fuera. Ella lo soltó cuando se movido más por su cuerpo, incapaz de tocarlo más.
La mordedura de sus los dientes en interior de su muslo la hizo gemir. No me dolió tanto como la necesidad de que él siguiera adelante. alzo sus caderas en su lugar, trató de no moverse, para animarlo a seguir adelante, pero su boca se alejo de su piel, y no regreso. Sus ojos se abrieron, ella no se había dado cuenta de que los había cerrado hasta ese momento y Levantó la cabeza para mirar hacia abajo.
Su Aliento caliente jugaba con su coño expuesto. Estaba tan cerca, a sólo unos centímetros del punto que requería su mayor atención. Él gruñó suavemente hacia ella, con los ojos entrecerrados cuando sus miradas se encontraron y se sostuvieron. Fue la escena más erótica que jamás había visto.
— ¿Tu color natural?— Él sonrió, miró hacia abajo y luego hacia arriba.
Sakura se aclaró la garganta. —No pensé que ese tono apagado fuera una buena idea. Pero tampoco no me gusta la idea de estar totalmente afeitada.
Él se rió entre dientes. —La forma del corazón es sexy y tu pelo rosa más claro es muy atractivo. Yo no sé cómo has conseguido ese patrón tan perfecto pero aprecio verlo. ¿Quieres aprender otro talento de los míos?
Ella asintió con entusiasmo. —Por supuesto.
—Cierra los ojos y relájate, Sakura.
Ella dejó caer la cabeza hacia la cama y sonrió, cerrando los ojos. —Usas mis propios palabras en mi contra. Me gusta.
Estaba muy lejos de conseguirlo si se refería a que ella se relajara sin embargo. Su cuerpo se tensó mientras ella esperaba a ver qué iba a hacer después. Sus uñas se clavaron en el edredón, cuando su lengua rozo ligeramente su clítoris. Él ronroneó, el sonido profundo retumbo y apretó su lengua de nuevo contra el manojo de nervios. Los sonidos sexy continuaron y las vibraciones hicieron que Sakura gritara. Sus caderas se sacudieron, pero sus manos se apoderaron de ella con fuerza, empujando su culo hacia abajo contra la cama y él acarició su boca contra su extendido coño. El puro Éxtasis la lleno cuando la áspera textura de su lengua se movió rápidamente hacia arriba y hacia abajo, deslizándose contra el área más sensible de su cuerpo.
Ella se revolcó en la cama, agarró la ropa de cama y suspiro. Sasuke no mostró misericordia a pesar de ser demasiado intenso. Su cuerpo parecía convertirse en piedra y con cada músculo de su cuerpo excitada. Cuando él ronroneó más fuerte, y gruñó, las excitación se hizo más fuerte. El clímax la golpeó con tanta fuerza que ella habría jurado que sus ojos se dieron la vuelta en su cabeza. Ella no podía pensar, no podía respirar y apenas escucho los fuertes ruidos que salían de ella. Sólo se detuvo cuando Sasuke alejo su boca. Se quedó allí durante unos segundos, tratando de volver a aprender a respirar de nuevo antes de ella fuera capaz de abrir los ojos y mirarlo fijamente.
Sus ojos eran tan negros que la aturdió. Su boca parecía más llena, más besable y le gruñó a ella antes de levantarse. No sentía miedo ni amenazada lo más mínimo, a pesar de su dura expresión. Dejó caer la parte superior del cuerpo sobre ella, apoyó la mayor parte de su peso en sus antebrazos y sus labios se cernía tan cerca que respiraban el mismo aire.
Sakura arqueó su espalda hasta que sus pechos se apretaron contra su pecho y sus brazos Se envolvieron alrededor de su cuello para abrazarlo y permitir que sus uñas llegaran a su espalda. Ella ligeramente las arrastro a lo largo de sus hombros. Sasuke se arqueó contra ella, le apretó contra la cama y la inmovilizó totalmente bajo su mando.
El tamaño y la fuerza de él la excitaba más. Sasuke no sólo tenía una asombrosa boca talentosa, su cuerpo era la perfección y la mirada fija en sus exóticos ojos la hizo sufrir por él de nuevo. Le sorprendió, teniendo en cuenta que acababa de hacer que se corriera y ella debía estar saciada pero se mantuvo el doloroso deseo de ser llenada por él. Su clítoris palpitaba hinchado después de la atención amorosa que acababa de recibir y ella quería más. Todo él, de la forma en que él había dicho le daría.
Sakura volvió un poco la cabeza y la alzo, con la boca dirigida al cuello. Sus labios se separaron y ella saboreó la piel expuesta mientras empujaba el pelo hacia atrás. Ella nunca había estado con un hombre con el pelo largo y le encantaba la sensación de ello mientras sus dedos rozaban a través de él. era sedoso y suave, maravilloso y ella dejo un rastro de besos hasta la parte superior de su hombro.
—Tómame, — exigió.
Sasuke arqueó su cuerpo un poco separándose de ella y un brazo se movió hasta que él agarró su culo con una mano grande y fuerte. Sakura levantó las piernas, las envolvió alrededor de su cintura y trató de utilizar la fuerza de ellas para tirar de él más de cerca.
La punta de su gruesa polla probó la entrada de su coño, apretándose contra su húmeda entrada pero no entro en ella. Hizo una pausa, su cuerpo se tenso y el tiempo parecía haberse detenido.
Confundida, Sakura dejó de besarlo dejo caer la cabeza sobre el colchón y lo miro a los ojos. —Yo no quiero hacerte daño, — gruñó en voz baja. —y Me temo que lo haré.
—Yo soy fuerte. Puedo tomarte.
Su mano soltó su culo y se alejó lo suficiente para no estar ya pegado a ella. Sus dedos trazaron la línea de su coño mojado y lo extendió delante de su dedo penetrándolo. Él gruñó profundamente, su pecho retumbando mientras su dedo se hundió más profundamente. Sakura gimió, arqueando sus caderas contra su mano de lo bien que se sentía, él la estaba jodiendo con su dedo.
—Eres tan caliente y apretada, — gruñó, su voz tenía un poco de miedo de nuevo, pero ella se negó a tener miedo. Su dedo se deslizó dentro y fuera de ella, lentamente torturándola. —Eres demasiado pequeña para mí.
—Ponte de espalda sobre la cama. Voy a ponerme encima. —Ella levantó la cabeza y mordisqueó su hombro suavemente.
Él se quedó quieto, su dedo ya no atormentaba sus paredes vaginales y ella casi podía Sentir que cambiaba algo en la habitación. Sakura soltó su piel, dejó caer la cabeza hacia atrás y descubrió que él la observaba con una mirada enfadada. Le sorprendió.
— ¿Qué pasa? ¿He mordido demasiado fuerte?
Sasuke de pronto le dijo— ¿Quieres que me someta a ti?
—No. Quiero que te acuestes boca arriba si tienes miedo de que me duela. Voy a estar arriba, y controlar la penetración y así no tendrás que preocuparte de ir demasiado rápido.
Realmente parecía enfadado, sus rasgos duros y alarmados fueron suficientes para que su cuerpo se tensara en respuesta, mientras sentía que su pasión se enfriaba.
— ¿Qué tiene de malo? — alejo su cuerpo lejos del de ella, puso espacio entre su pecho y apoyó su caderas más atrás.
—Nosotros no hacemos eso. Someternos.
—¿Someterte si te monto? ¿No has tenido nunca antes a una mujer arriba durante las relaciones sexuales?
Él negó con la cabeza. — ¿Vuestros hombres hacen esto? Ellos permiten que sus mujeres les dominen y, ¿los controlen? ¿Se someten a ti?
Ella se quedo asombrada, cuando cayó en la cuenta de que hablaba totalmente en serio. Nunca había permitido a una mujer estar encima. Para ellos Se trataba de dominio y Parecía que él se había enfadado cuando le había pedido que cambiara de posición. Los Nuevas especies sabían ser agresivos y tener el control, pero ella nunca había considerado ese el tema sexual. Se dio cuenta de que lo había insultado sin querer con su ofrecimiento de montarlo.
—Vamos a vestirnos. — Toda emoción se fue de su cara, una máscara de control recubrió sus facciones y se enderezó sus brazos para alejarse totalmente de la cama.
— ¿Sasuke? Espera, —exigió Sakura, sus manos agarrando sus hombros para que no Saliera de ella. —No fue mi intención ofenderte. No me di cuenta que era tabú. — Vaciló y se suavizó algo en su mirada. —Nuestras culturas son diferentes, pero yo no me di cuenta lo mucho hasta este momento.
—No estoy ofendido. Lo estaba pero ya no. ¿Tener una hembra dominando un hombre durante el sexo es una situación aceptable para sus hombres?
—Sí. ¿Al menos inténtalo durante un rato? Puedes darte la vuelta de inmediato si no disfrutas de ella. ¿Por favor? Realmente te deseo, Sasuke.
Su mirada se suavizó más. —Yo te deseo a ti también. — Él dudó, con una clara indecisión dejó escapar un profundo suspiro. —Podemos intentarlo.
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