Titulo: Soledad
Personajes: Bra y su familia
Rating: PG13 (leve)
Frase: "Lo necesito y parece que nadie se da cuenta..."
Ubicación temporal: Al final de DBZ, Bra tendría unos 16 años.
Sumario: La soledad se lleva por dentro, y por mucho que pides ayuda en silencio, parece que nadie se da cuenta de lo que necesitas.
Garabateando: Amago de Femslash, lo siento Paty, pero cuando me di cuenta, ya habia quedado asi XDDD...


Invisible.

¿Desde cuando?

En algun punto de su estupida adolescencia.

Cogio sus cosas y abandono el consultorio del psicologo sin devolverle la despedida. Estaba harta. ¿Acaso escribir un estupido amago de carta hacia su familia explicando lo que sentía podría remediarlo todo?

Dos cosas: La primera, lo que sentia era tan grande, tan complicado, tan confuso y tan increíble que jamas podria explicarlo en palabras coherentes y lógicas para que su familia lo comprendiera. Segunda, aunque lo lograra... ellos no lo entenderían... porque aun para ella era dificil de entenderlo.

¿Por qué no se daban cuenta?

Cuando entro a su casa los vio, todos con la misma mirada preocupada; pero cada uno en sus sus propios mundos, ordenados, felices y satisfechos. No tenian nada por lo que sentirse avergonzados o rechazados. No había confusion en sus ojos, ni miedos, ni dudas.

No como ella.

Y solo les pedía una cosa, una sola cosa para sentirse libre al fin, aceptada, y amada.

Pero... ellos parecían ciegos. A pesar de que en sus ojos eso era tan dolorosamente notable, pasaba desapercibido. Ni siquiera cuando mencionaba su nombre y su voz temblaba con esa inusual emoción, ellos parecian percatarse, evocó mientras se aferraba a la almohada imaginando que era su cuerpo, cálido y protector lo que abrazaba.

Y lloró en silencio por no poder entender lo que pasaba.

Sin embargo... aun así... cuanto deseaba tenerla descansando junto a ella. Oir su voz animosa, sentir su apoyo, su Ki gentil y decidido para saber que tenia un futuro.

Pero, Pan estaba lejos, alla en Paozu Yama con su familia, con un abuelo, un padre y una madre que habian sido capaces de darle lo que a ella su propia familia le negaba, comprensión.

¿Cuánto iba a resistir?

-¿Bra?

Trunks apareció en la puerta y la observo sentada al borde de la cama, mirando hacia la ciudad que se extendia mas alla de su ventana. Percibiendo su ki, triste y sombrío.

-¿Bra? -volvió a repetir, preocupado y ansioso.

-Eso es lo único que quisiera de ti, de ustedes, Trunks... -musitó tristemente -lo necesito y parece... que nadie se da cuenta... -prosiguió mientras su voz se quebraba y las lagrimas empezaban a salir.

Solo sintió su tacto calido posandose en su hombro y aunque no habló pudo percibir que no era la única que estaba triste, aunque esa tristeza fuera por ella, por la incapacidad de no entender esa angustia que ella involuntariamente ocultaba por un miedo que para ellos era incomprensible.

Quizas fuera cuestión de tiempo y de sincerarse con ella misma.

-Cuando eso ocurra... yo estaré contigo... Bra...

Y no dijeron nada más, limitándose a cogerse de las manos, para saber que aun no estaban tan lejos el uno del otro.