Link veía atento como sus padres se despedían de aquel señor que era padrino de su madre, no comprendía del todo porqué, pero sus padres siempre hablaban de lugares lejanos, de riquezas, de ser felices, vivir en familia y con comodidad, entre otras cosas.

Pero a pesar de que hablaban de convivencia familiar, Link no estaba incluido en el viaje.

-"Es muy peligroso para ti Link"-Las palabras de la madre de Link resonaban en su cabeza.

Link trago saliva, no era justo que no pudiera ser parte de esta aventura. Las lagrimas de tristeza y enojo estaban a punto de desbordarse cuando su mamá volteo a verle

-Link, querido-Se dirigía a su hijo-Regresaremos pronto, por favor hazle caso en todo al señor Gaepora, el siempre buscará lo mejor para ti, ¿De acuerdo?

Link sentía que no debía dejar marchar a sus padres, poco entendía de su viaje, pero tenia un presentimiento tan grande le indicaba que no los dejará ir, pero a pesar de eso, asintió poco animado.

-Te amamos mucho Link-Le decía su padre mientras le apretaba sus cachetes.

Usualmente odiaba que su padre le apriete los cachetes, pero esta vez se contuvo y solo se dedico a no intentar llorar.

Y por último, sus padres se despidieron de Link, su padre con un beso en la frente y su madre con el más cálido beso en la mejilla que ha experimentado en su vida.

Al momento en que salieron, Gaepora volteo a verle, Link no pudo contenerse y dejo escapar una lágrima, Gaepora pego un gran suspiro y tras eso se dirigió al niño:

-Ven, te mostraré algo importante, Link

Gaepora se aproximo a un estante y tras eso sacó un libro viejo, pero bien cuidado. Se sentó en un sillón muy cómodo dentro de su oficina y tras eso le pegó unas pequeñas palmadas al colchón de al lado indicándole a Link que se debía de sentar ahí. Link, algo dudoso, se sentó al lado del señor.

-Antes que nada, cuéntame porque estas molesto.

Link arrugo la nariz, no quería tocar el tema, pero a la vez tenía ganas de desahogarse.

-Estoy molesto porque mis padres no me dejaron acompañarlos en su viaje.

Gaepora soltó una carcajada, Link lo miro con cara de pocos amigos preguntándose ¿Qué era lo gracioso?

-Lo siento Link, es que eres bastante parecido a tu madre-Entonces Link lo miro con atención-Cuando tu madre tenía tu edad, tu abuelo también hacía viajes a islas lejanas en busca de fortuna, por su puesto ella tampoco lo podía acompañar, porque era muy –

-Pero yo no soy nada así!-Exclamó Link-No seré una carga, me adaptaré a cualquier situación, sólo quiero estar con ellos-decía mientras sollozaba

-No hablaba de ser una carga Link, me refería de que aun eres muy joven, hay cosas que aun no puedes afrontar—

-Yo no le tengo miedo a nada!

Gaepora lo analizo por unos momentos.

-Ser adulto no quiere decir que seas temerario, hay responsabilidades que—

-Soy valiente aunque sea niño!-Link se levantó del asiento-Lucharía contra cualquier monstruo, afrontaría cualquier situación, aun cuando no me corresponda-Decía Link mientras simulaba tener una espada

-Link, ser valiente no significa que busques problemas o que aniquiles monstruos, significa afrontar tus problemas, situaciones o miedos-Dijo Gaepora con una pequeña sonrisa, Link sólo lo miro triste-No espero que comprendas eso en estos momentos.

Gaepora le extendió el libro, Link lo tomó confuso.

-Es una bitácora de viajes de tu abuelo, hasta tu madre escribió de sus viajes en esa bitácora.

Link miro la bitácora sorprendido y entusiasmado. Gaepora rió.

-Dato curioso: la primera vez que a tu madre le toco que tu abuelo se fuera de viaje, lo espero todo el día junto a esa ventana-Señalo Gaepora-Al final del viaje, tu abuelo siempre volaba cerca de la ventana para hacerle saber que iba llegando, después se hizo tradición hacer eso.

Link miro la ventana con melancolía, y tras eso lo único que pudo hacer fue darle una enorme sonrisa de agradecimiento al señor Gaepora.

Durante esa misma noche, el pequeño Link se leyó toda la bitácora de su abuelo, seguida por la de su madre, y a la mañana siguiente, ya se encontraba al lado de la ventana, esperando la llegada de sus seres queridos.

Y para Zelda, que todo paso en un milisegundo el impacto fue su única reacción, llevándose las manos a la boca demostrando su asombro. Gruyo se encontraba en el suelo y con su nariz sangrando debido al tan no esperado golpe de Link, quien se sacudía la mano ya que hasta el le dolió un poco.

Zelda al percatarse de que Gruyo estaba sangrando le surgió un instinto mucho más allá del "asesino" y empujo a Link con todas sus fuerzas, haciendo que este casi cayera.

-¿QUÉ TE PASA LINK?

Tras eso, Grusi y Cocu aparecieron en la escena, primero dirigiendo su mirada a Gruyo que seguía tirado en el suelo, después viendo a una Zelda mas enojada que nunca (ambos tuvieron un escalofrió) y por último, un Link que apenas se había dado cuenta de lo que había hecho.

Y por lo tanto, Cocu improviso:

-Wow Link creo que esos fueron como quince puntos-Decía mientras se inclinaba y veía a Gruyo con cara de dolor-Pero se me paso decirte… Gruyo no estaba en el juego-Y tras eso puso una cara de "la regue"

Grusi y Link levantaron la ceja al mismo tiempo, Zelda aun más molesta pregunto:

-¿De qué demonios estás hablando Cocu?-Decía mientras cruzaba sus brazos mirándolo sospechosamente.

-Bueno, es que los hombres de la academia traemos un juego de que al primero que veamos tenemos que golpearles en la cara y quien golpee mas fuerte gana cien rupias.

Nadie nunca podía realmente decir si Cocu mentía o no, ya que por más estúpidas que fueran sus mentiras, el generalmente hacía cosas estúpidas, así que cobraban sentido.

-Eso es lo más estúpido e inmaduro y también—

-Zelda, son hombres-Defendió Grusi

Zelda bufo dándole la razón a Grusi.

-Bueno, ¿y qué? ¿Nadie piensa ayudar al pobre Gruyo moribundo?-Señaló Cocu

Tras eso todos se acercaron a ayudar a levantar a Gruyo, quien se encontraba recargado sobre los lomos de Link y Cocu.

-Muy bien chicas, Link y yo llevaremos a Gruyo a la enfermería, ustedes por favor regresen a sus habitaciones.

Zelda le dedicó una última mirada preocupada a Gruyo y después entro a su habitación. Cocu y Link arrastraron a Gruyo hacía la enfermería sin decir ni una sola palabra. Ya que se aseguraron de que estuviera todo bien caminaron hacía la casa de Cocu aun sin hablar.

-Eres un tonto Link! Siempre tengo que salvar tu trasero-Decía Cocu mientras se tiraba en su cama, Link se sentó al lado de el abochornado por lo que había hecho.-No puedes ir golpeando por ahí a cualquier idiota que le hable a Zelda.

-No es porque le hablará… es porque… es porque… le dijo que la amaba!-Dijo Link mientras se ponía sus manos sobre la cabeza y se tambaleaba.

Cocu se reincorporó rápidamente tras escuchar lo último.

-¿QUÉ? ¿CÓMO, POR QUÉ TE ENTERASTE?

Link se reintegró a su lado, con el corazón en la mano mirándolo fijamente.

-Los escuché afuera de la habitación de Zelda

-¿Y por qué ibas a la habitación de Zelda a estas horas?-Dijo Cocu confundido, pues no hacía ni media hora que había hablado con Link antes de lo ocurrido

-Porque yo iba a hacer lo mismo que Gruyo!-Confesó Link de un golpe

Al segundo día que se dirigió a la oficina de Gaepora, cuando paso por su escritorio casi tiraba un retrato, que logró cachar a tiempo. Era la foto de una niña de su edad, con el cabello rubio y unos ojos tan azules como los de su madre…

-Mamá…-Susurró Link mientras observaba el retrato, podía jurar que si esa niña dejaba crecer su cabello sería más que parecida a su madre.

Colocó el retrato de nuevo en su lugar y tras eso se fue a la ventana a esperar.

Pasaron días, horas, quizás siglos, pues en la vida de un niño el tiempo va más lento, pero juraba que a veces podía sentir la presencia de alguien lo observaba, y a veces, veía a la niña del retrato caminar muy rápidamente por ahí, ¿Zelda? Creo que así le había llamado una vez el señor Gaepora, como fuera, no importaba, la niña no hacía más que darle miradas de pena, justo como todos los demás…

Una semana después, le dieron la peor noticia que ha escuchado.

Cocu abrió la boca en forma de total asombro, aunque era más claro que el agua, Link admitiéndolo era totalmente sorprendente

-Muy bien amigo, me siento muy feliz por ti-Decía mientras le daba palmadas en la espalda, pero de repente recordó-Oh… por la Diosa-Decía mientras se levantaba lentamente, Link como siempre lo veía confundido-ESTO SIGNIFICA QUE HE GANADO LA APUESTA!

Cocu se levanto de golpe a hacer twerking mientras gritaba cosas como "oh sí", "en tu cara" entre otras. Link interrumpió su felicidad diciendo:

-No has ganado porque tu ridícula idea me está explotando en la cara!

Cocu iba a argumentar, pero Link tenía razón, estaba esa parte de la apuesta…

-Pero por supuesto que papi Cocu te va a ayudar querido-Decía mientras le apretaba sus cachetes-¿Qué acaso no la quieres a tu lado?

-Estoy dispuesto a todo-Dijo Link

Link lloraba desconsoladamente sobre el regazo de Gaepora, quien sólo se dedicaba a acariciarle su cabello.

-Los odio!, ¿Por qué tenían que irse? ¿Por qué tenían que hacer eso?-Decía Link entre lagrimas.

-Era un sacrificio que tenían que hacer por una razón Link

-Odio a esa estúpida razón-Decía aun entre lágrimas-No me importa sus motivos, me han abandonado, los odio!

-En la vida existen razones para cambiar tu vida, ya sean mediante sacrificios, valentía, inclusive hacer cosas que no queramos…

Link miro a Gaepora atentamente con su carita empapada y lágrimas en los ojos.

-¿Y cuál era esa razón?

-Tú-Dijo Gaepora quien poso sus manos sobre los hombros de Link-Tu eres y siempre serás la razón de la existencia tus padres, de su amor, su razón y motivo de ser.

Tras un largo silencio gracias a que Link intentaba contener sus lagrimas, hizo una de las preguntas que cambiarían su modo de ver el mundo:

-¿Cree que algún día encuentre mi propia razón?

-Por supuesto-Dijo Gaeopora más que satisfecho.

-¿Te acuerdas del baile?-Dijo Cocu, Link asintió-Lleva a Zelda, tan simple como eso.

-Eso es mañana, aparte yo no estoy listo y Zelda tampoco

-No seas tonto!-Dijo Cocu-Yo tengo todo lo necesario para que vayan, pero tienes que declararte al final de baile.

-De acuerdo-Asintió Link

A la mañana siguiente del incidente de Link y Zelda, Link se encontraba en una banca junto con Gaepora, ya que se habían hecho grandes amigos.

Todos los niños de Neburia se encontraba jugando en la explanada de Neburia, pero Link solo se dedicaba a observar.

-Link, ¿Por qué no vas y juegas con los demás?-Dijo Gaepora

Link se quedó meditando

-¿Se acuerda que no hace mucho le pregunté si yo encontraría mi razón?

Gaepora lo miro confundido

-Sí.

Link se mantuvo en silencio, pero después de un minuto tomó la palabra.

-Creo que la he encontrado-Decía Link mientras miraba como Zelda abrazaba a su muñeca.

Zelda no había tenido noticias de Link desde anoche, lo bueno es que Gruyo se encontraba mejor, no tenía la nariz rota pero de todas formas usaba una bandita, Zelda le pidió disculpas a Gruyo en nombre de Link y Gruyo le contesto que sinceramente no recordaba que había pasado, pero que igual no había problema.

Pero de todas maneras estaba molesta porque Link no se había reportado en todo el día, ni si quiera se apareció por la cocina para comer. De hecho la academia estaba bastante sola, de seguro todos se estaba preparando para el baile. Pero poco importaba eso, Zelda quería saber qué demonios le había picado a Link ayer.

Dio varias vueltas por la academia para ver si se encontraba "casualmente" con Link. Pero no funciono. Al final regresó a su habitación.

Al abrir la puerta pudo notar que alguien más había entrado a su habitación, pero su atención se desvió hacía el vestido y los zapatos que se encontraban en su cama.

-Santa Diosa!-Exclamo Zelda al cerrar la puerta de su habitación.

Lo primero que agarro fue el vestido, era color azul marino, le llegaba arriba de las rodillas, con un corte de princesa y la parte de arriba era estilo corazón. Se miro al espejo fijándose el vestido a su cuerpo e imaginándose como se vería puesto, volteo a ver sus zapatillas, que eran del tamaño ideal ya que ella no estaba acostumbrada a usar nada de eso, eran sencillas y negras. Al lado de las zapatillas se encontraba una nota, que decía:

"Zelda, espero que me perdones por cómo me he comportado, pero es muy importante para mí que me acompañes al baile, por supuesto, sólo si quieres. Te esperaré donde estaba la estatua de la Diosa.

Espero que te guste tu regalo.

Te quiero demasiado.

-Link.

P.D. Si no quieres ir, puedes ignorar esto, no hay problema"

Zelda ahogo un grito de emoción y después miro por la ventana para calcular la hora. Se arregló lo más rápido que pudo, recogió su cabello y se hizo un estilo de chongo despeinado, dejando caer unos cuantos mechones.

El vestido le quedaba espectacular y las zapatillas eran de su medida, daba vueltas frente al espejo porque no podía creer como se veía. Nadie le podía quitar esa sonrisa del rostro. Hasta que tocaron su puerta desesperadamente.

Era Grusi, que apenas tenía aliento.

-Grusi ¿Qué sucede?

Grusi miro a Zelda tratando de recuperar el aliento

-Será mejor que te sientes-Dijo Grusi mientras cerraba la puerta, Zelda se sentó en su cama y Grusi la siguió-Es sobre Link y Cocu.

Zelda sintió una punchada en el pecho, ¿Acaso habían tenido un accidente? ¿Qué sucedía?

-Habla Grusi!-Dijo Zelda exaltada

-Amiga, sabes que te quiero y te ves espectacular, pero vine en cuanto me enteré-Dijo tomando una bocanada de aire-Todo empezó el día que consiguieron la última carrera de Neburis…


CHAN CHAN CHAAAAAN

Como siempre muchas gracias por sus reviews! Me encanta que me cuenten sus opiniones y expectativas, me encantan ustedes!

Lamento si se me escapa algún error ortográfico, subo el fic en cuanto lo termino (es que me emociono jiiji) por lo que tengo la mala costumbre de no fijarme, pero en fin.

Nos vemos pronto chicos!