Hola! Primero que nada muchísimas disculpas por la tardanza, de verdad lo lamento pero es que acabo de llegar de viaje y no tuve tiempo hasta ahora en la noche. Espero que me puedan perdonar. No tengo mucho que decir, solo que disfruten el capitulo y manden reviews! Otra cosita es que estoy haciendo otro fic de Harry Potter, para los interesados llamado "Ángel" es un dramione, así que si les interesa pásense, no va a ser muy largo.
Disclaimer:Ninguno de los personajes es de mi propiedad, todo es de Akira Toriyama.
NECESIDAD
Capitulo 7: Sale la verdad.
"¿Princesa?"
Bulma pudo reconocer esa voz al instante, era Raditz. Se volteo y pudo verlo parado a unos escasos metros de donde ella y Zarbon estaban sentados. Se sorprendió al ver en su rostro un sentimiento de desconcierto y dolor. Camino hacia el sintiendo los pasos de Zarbon por su detrás, era evidente que la estaba siguiendo.
"Raditz" comenzó a decir ella en forma de saludo "¿Qué sucede?" Luego de su pregunta el no le respondió, sin embargo de quedo mirando a Zarbon de una manera amenazante, "Perdón, que tonta soy, Raditz el es el príncipe Zarbon del planeta Olivarhi. Zarbon el es Raditz mi…" Bulma se paró en seco no sabiendo que decir ¿Que era el de ella? Podría haber dicho que era su mejor amigo sin embargo con todo lo sucedido últimamente dudaba mucho que siguiera siendo más que amigos. Tal vez amigos con beneficios, no, eso sonaría tan vulgar. Ahora, si decía que era su novio, no estaba segura, nada era oficial entre ambos. Antes de que pudiera responder algo Raditz tomo la palabra por ella.
"Soy su guardia" escucho ella claramente, ¿Qué significaba eso? ¿De qué manera debía tomarlo? Bulma lo miro desconcertada y él le evito la mirada y prosiguió a seguir hablando con Zarbon. "Si me disculpa, me tengo que llevar a la princesa con alguien que solicita su presencia"
De pronto Zarbon asintió "Bien" se giro hacia Bulma y continuo "Espero poder verla pronto, mi princesa" Tomo su mano y la beso lentamente. Ella se giro y pudo ver la cara de disgusto de Raditz. Pudo ver que Zarbon le sonrió antes de irse y luego se dio media vuelta en camino hacia el palacio. Bulma se quedo observándolo unos momentos, pero en realidad temía voltearse y encontrarse con Raditz, era evidente que haberla encontrado junto a Zarbon lo había fastidiado.
¿El sentía celos?
Sintió que no podía quedarse sin decir nada por más tiempo y se volteo "¿Quién solicita mi presencia?" Bulma lo miro por unos segundos, tenía el ceño fruñido y los brazos cruzados.
"Nadie, en realidad" contesto el simplemente. Bulma acerco a él un poco para luego subir la mirada y observarlo más de cerca. El era muchísimo más alto que ella y eso la hacía sentir indefensa.
"Pero tu dijiste que-"no pudo continuar ya que Raditz la interrumpió.
"Mentí" su respuesta había sido clara, como si no le importara en lo absoluto haberla engañado. Bulma entendió que a él no le gustaba que estuviera con Zarbon, se notaba en sus actitudes, el nunca solía comportarse de esa manera ni siquiera con Vegeta.
" ¿Por qué-" nuevamente Raditz la interrumpió antes de que pudiera terminar su pregunta.
"No te había visto en todo el día" contesto el acortando la distancia.
"Ni yo" le contesto ella débilmente, se sentía tan nerviosa de tenerlo tan cerca. "No pude ir a buscarte ya que mi padre me ordeno mostrarle el palacio al príncipe Zarbon"
"¿Tu padre te ordeno eso? ¿Pero si el apenas te deja charlar conmigo? ¿Cómo es que ahora si te da permiso para que andes con otros hombres?" cuestionó el algo molesto.
"No lo sé, ha de ser por mi mayoría de edad" contesto ella encogiéndose de hombros. Mantuvieron el silencio por unos largos segundos para solo observarse mutuamente.
En la cabeza de Raditz pasaban muchas cosas en ese momento. Lo primero era esa extraña al conocer a Zarbon, no lo sintió una persona amigable si no todo lo contrario, su presencia era maligna. Segundo eran los celos que sugirieron en el al ver como besaba la mano de Bulma y luego la llamaba "Mi princesa" ¿Por qué ella le dejaba decirle así? ¿Qué acaso no quedaba claro que ese era su apodo para ella.
Bulma se sentía culpable, sabía que se sentía herido. Se puso de puntillas y beso su mejilla. El se sorprendió ante aquel acto y para cuando él se dio cuenta ella se había ido del lugar.
"¿Qué tal te fue?" pregunto el rey Dodoria a su hijo, Zarbon acababa de llegar a su habitación y encontró a su padre esperándolo.
"Regular" contesto el secamente, estaba cansado. Una buena siesta le sentaría bien.
"¿Qué quieres decir con regular?" pregunto el rey a su hijo parándose de su asiento y acercándose a él "No me digas que la niña sospecha de algo"
"No, para nada. A la pobre ilusa la tengo comiendo de la palma de mi mano. Sin embargo creo que tenemos un problema" dijo el despojándose de su saco y de su capa.
"Si es por el rey Vegeta, no te preocupes. Estuve averiguando y al parecer son solo rumores. El nunca estuvo atraído hacia ella ni nada y ella tampoco, solo se tratan como hermanos" explico rápidamente Dodoria observando a su hijo que hablo inmediatamente luego de él.
"No es eso, creo que ella está enamorada de otra persona" contesto Zarbon con la mirada seria, todo se estaba complicando.
"¿Y se puede saber quién es?" pregunto su padre con enfado.
"Uno de sus guardias" dijo Zarbon con burla, le costaba mucho creer que alguien se pudiera enamorar de alguien inferior a él.
"!¿Uno de sus guardias?! " Comenzó a gritar su padre "¿Quién cometería semejante estupidez?" dijo burlándose a la misma vez.
"Bueno, al parecer ella" contesto Zarbon echándose en su cama y cerrando los ojos a la vez. Luego sintió un fuerte portazo, supuso que su padre se había ido ya que él se dedico a ignorarlo.
El plan era simple, o al menos lo que parte se le había sido contado. Tenía que enamorar a esa niña ya que estaría comprometido con ella, luego se casarían y la convencerían de irse a vivir a su planeta. Una vez ahí sería entregada a Lord Cooler.
Tenía que admitir que la niña era toda una belleza, de seguro muy pronto la tendría gritando en su cama.
Vegeta despertó de madrugada, se le habían quitado las ganas de dormir. Solo se levanto y coloco su armadura y salió de su habitación.
Aun no amanecía, por lo tanto la claridad era escasa. Camino por varios pasillos mirando de vez en cuando por las ventanas, algo lo estaba perturbando pero no sabía que era. Siguió caminando hasta que por fin pudo llegar al salón real, donde encontró a su padre.
Sinceramente odiaba que su padre se metiera en todo y tomara parte de todas sus decisiones. Había un documento escrito que decía que hasta la muerte de su padre el cogobernaría junto a él. Así que literalmente el título de Rey no era completamente suyo, secretamente un cincuenta por ciento era el derecho de su padre
"Vegeta" lo llamo al verlo en la puerta "Hijo pasa, tengo que discutir algo contigo"
Vegeta asintió y se encamino hacia él, su padre estaba al lado de dos hombres. Uno alto, con piel roja y otro bajo, robusto y de muy mal apariencia.
"Bien, ¿Vegeta recuerdas al rey Ganter del planeta Kruhunasei?" Vegeta asintió recordando quien era el hombre rojo luego el procedió a estrecharle la mano.
"Prin..digo…Rey Vegeta ¿Cuánto tiempo? "dijo sonriéndole ampliamente.
"Si" dijo simplemente Vegeta, no le importaba mucho su llegada. Sin embargo recordó algo que llamo su atención "¿Qué tal se encuentra su hija? Génesis"
"Oh, muy bien. Vino conmigo en esta oportunidad, justo ahora se encuentra jugando con la princesa Bulma" dijo felizmente el padre. Vegeta sonrió ante aquel comentario, hace tiempo que no veía a esa niña. Génesis era una niña de solo 10 años, tenía el cabello pelirrojo igual que el padre y unos ojos grandes y verdes.
Recordó que al principio al conocerla le cayó muy espesa, pero luego sin querer se fue encariñando con ella. Pero por un motivo, Bulma adoraba a esa niña y cada vez que el pasaba tiempo con ella, Bulma parecía más feliz junto a él y eso le agradaba.
"Bueno hijo, quería presentarte al Rey Dodoria del planeta Olivarhi" Vegeta trato de presentarle una sonrisa pero sin embargo más que eso fue una mueca y le estrecho su mano. Tenia un mal presentimiento hacia ese hombre.
"Mi Rey" dijo el haciendo una reverencia "Se que esta alianza favorecerá mucho a nuestros planetas" Vegeta no entendió de que alianza se encontraba hablando el hombre y se volteo rápidamente hacia su padre que comenzó a hablar.
"Así es hijo, dentro de muy poco habrá un matrimonio" Vegeta se molesto ante la idea de su padre, millones de veces antes de su coronación le había dicho que no estaba preparado para el matrimonio y que tal vez nunca lo estaría.
"Padre, hemos discutido esto muchas veces. No estoy dispuesto a contraer matrimonio con ninguna mujer" dijo seriamente Vegeta hacia su padre.
"Hijo" comenzó a decir el padre explicándose "No me estaba refiriendo a ti, se que eres un caso perdido pero me refería a Bulma"
¿Bulma? Su corazón dio un vuelco al escuchar su nombre. No se la imaginaba casada con nadie, la quería para él. El sería el único para ella, eso lo tenía claro.
"¿Estas bromeando?" dijo Vegeta con algo de molestia en su voz "¿Por qué demonios ella tendría que casarse?" dijo levantando su voz.
"Calma" dijo extrañado el padre "Se que es algo doloroso para ti pues es tu hermana, entiendo el sentimiento pero es lo mejor, al fin se a convertido en mayor de edad. Estoy seguro que esta alianza con el príncipe Zarbon será todo un éxito" termino diciendo su padre.
A Vegeta le vinieron muchos recuerdos al escuchar el nombre de Zarbon. Recordó haberlo conocido tiempo atrás, cuando el tenia solo 13 años.
Vegeta recorría el palacio a toda velocidad junto a Draco, tenían que llegar antes de que las puertas del salón cerraran o su padre se daría cuenta que se había escapado del estúpido baile. Corrían a toda velocidad hasta que no se percataron de que una persona iba delante de ellos y chocaron cayendo de espaldas.
"¡Ahh!"Gritaron Vegeta y Draco al mismo tiempo mientras que se sobaban la cabeza.
"Deberían ver por donde andan mocosos" dijo burlándose el joven de color azul.
"¿A quién llamas mocosos?" reacciono Draco amenazando al chico.
Vegeta se levanto y mirándolo seriamente se atrevió a hablar "¿Tienes idea con quien tratas?"
"No y la verdad no me importa mucho, niño" contesto el joven. Vegeta lo observo detalladamente, al parecer era mayor que ellos dos. Tendría unos diecisiete o dieciochoavos y sin duda alguna era muy creído y egocéntrico. Se notaba que no era sayajin por su raza, además sus facciones eran muy afeminadas.
"El es el príncipe de los Sayajins" contesto Draco de inmediato "Así que discúlpate o lo lamentaras"
El Joven los miro con indiferencia y siguió con su camino.
Al recordar ese momento Vegeta no pudo evitar sentir un odio terrible hacia ese sujeto. Recordó que luego sus padres los presentaron oficialmente y fue ahí donde se entero de su nombre, pero nunca olvidaría cuanto lo odio en ese momento.
Y ahora su padre lo estaba comprometiendo con la mujer que el ama ¿Pero qué demonios le sucede? ¿Es que se volvió loco o qué? ¿Acaso no sabía que Bulma era tan solo una niña para casarse?
Una voz atrás de él lo interrumpió de sus pensamientos.
"Buenos días"
Vegeta se volteo llevándose con la horrible sorpresa de encontrarse al mismo sujeto de hace años, era sorprendente como casi no había cambiado, solo había crecido más. Para Vegeta seria siendo el mismo afeminado que conoció.
"Príncipe Vegeta, ¿Tiempo desde que nos vemos verdad?" dijo sonriendo de costado Zarbon.
Antes de que Vegeta pudiera contestar, su padre interrumpió.
"Los dejamos solos, tenemos que discutir algunos temas" luego de eso salieron los otros dos reyes tras su padre dejándolos solos.
"Qué demonios crees que hace aquí?"dijo Vegeta rápidamente. Zarbon esbozo una sonrisa con tono de burla.
"Bueno, primero que nada ¿Hola? ¿No? Vegeta" comento el príncipe "No has cambiado nada, ni siquiera has crecido."
Vegeta tuvo que reprimir el deseo de matar al sujeto en ese mismo instante, lo odiaba. Pero ahora lo odiaba mucho más, ¿Cómo demonios se iba a casar con Bulma, ese sujeto? ¡No! El no era digno de ella, el era una sabandija.
"Veo que te has enterado del privilegió que eh tenido al contraer matrimonia con tu bella hermana, es toda una belleza" le dijo enfatizando todas las palabras
Vegeta gruño por lo bajo gracias a la gran rabia que sentía, no iba a permitir que el la tuviera, ella era suya y de nadie más
"Mi princesa" dijo de pronto Zarbon mirando atrás del, Vegeta volteo al instante.
Bulma se había acercado a los dos príncipes, sorprendida de encontrarlos juntos.
"¿Vegeta? ¿Príncipe Zarbon?" comento ella "¿Qué sucede porque discuten?
Vegeta se quedo incrédulo, ella actuaba de lo más natural sabiendo que el seria en hombre con el cual compartiría el resto de su vida.
"Así que debó dar mis felicitaciones a la nueva pareja de novios" dijo rugiendo cada palabra Vegeta mientras que veía la cara de confusión de Bulma.
"¿Qué dices, Vegeta?" Bulma no supo que decir, ¿Por qué Vegeta insinuaba tales cosas? Si apenas conocía al hombre, hace tan solo un día.
De pronto sintió un fría mano tocar su cintura, el vestido que tenia puesto no cubría casi nada su espalda y por eso sintió los largos dedos del príncipe Zarbon jalarla hacia él. Ella no pudo más que sorprenderse y ruborizarse por la cercanía con el hombre.
Vegeta entendió. Ya no tenía por qué estar ahí
Sin decir nada más se dio media vuelta y salió del lugar, dejando a Bulma desconcertada.
"Tienes que ordenar su captura" dijo la voz escondida detrás de las sombras.
"Por supuesto Lord Cooler, lo más probable es que mi hijo le ofrezca una visita por el planeta. Aprovecharemos el mismo día de su llegada para ordenar que la escondan, es la única forma de llegar al príncipe" mencionó el hombre hacia su amo.
"El rey" corrigió el hombre dándose vuelta, el otro hombre solo asintió "Bien Dodoria, ¿alguna noticia de mi hermano?"
"Aun no se logra despertarlo, la REC. está a un cincuenta y seis por ciento"
"¿No han mencionado para cuándo estará listo?" cuestiono el hombre mientras que su cola se movía al compas de sus pasos.
"No, lo siento mi señor"
"De acuerdo, puedes largarte."
"Bien"
Vegeta tomo su caballo y huyo del lugar. Se había encaminado hacia los bosques mas alejados del reino. Quería estar solo.
Se sentía humillado pero más que todo traicionado, por ella.
Pero sabía que en parte era su culpa, todos estos años teniendo todas las oportunidades para confesarle sus sentimientos.
No podía dejar de preguntarse ¿Qué hubiera sido si el habría actuado diferente? ¿Cómo sería la relación de ambos si tan solo él le hubiera dicho?
Si tan solo él se hubiera dedicado un tiempo para hablarle y expresarle todo lo que realmente sucedía con él, todo lo que sentía, todo lo que quería. Todo hubiera sido completamente diferente y nada de esto tendría que estar sucediendo de la manera que ocurría.
Habían tantas cosas que él nunca se atrevería a decir, tantas cosas que temía revelar para que ella lo pudiera mirar con otros ojos, como el realmente la miraba.
Llevo sus manos a la cabeza y cerró los ojos, podía sentir la respiración de su caballo, lo había hecho correr demasiado era evidente que estaría agotado. Dirigió su mirada hacia el lugar, era de noche pero a él no le importaba. Solo quería alejarse.
Vegeta sabia que todo lo que tenía que hacer era alejarse de ella, de todo, de todo lo que la involucraba, pero simplemente no podía. La amaba, y aunque rara vez lo admitiera así mismo era la verdad, la amaba. Era la única persona que lo hacía sentir de aquella manera, producirle tantos sentimientos a la misma vez con una solo mirada, la fuerza que lo obligaba a pensar en ella en todo momento. Nada era imposible cuando ella estaba a su lado. Ella era el fuego que encendía su vida.
Ahora que se ponía a pensar no entendía por que durante tantos años ella se había adentrado en su corazón de aquella manera. Ella había sido la primera y de alguna manera sabía que iba a ser la única. ¿A esto se llamaba enamorarse? ¿Acaso ella sería su primer amor?
Que estupideces, pensó de inmediato, pero tenía que aceptar que no podía vivir sin ella.
Deteniendo abruptamente al corcel, Vegeta liberó un largo respiro mientras asimilaba sus alrededores, bajo de este y camino lentamente hacia la colina mientras se dedicaba a mirar la luna, ¡Diablos! Todo le hacía recordad a ella. El resplandor de la luna le hacía recordar el brillo de sus ojos azules ¡¿Por qué demonios se sentía de aquella manera?!
Todo era una mierda.
"Sé que estas ahí" era verdad, hace unos cuantos minutos el se había dado cuenta de su presencia pero prefirió ignorarla.
"Vegeta" Bulma estaba parada a unos metros de él mirándolo detenidamente. Vegeta la observo unos momentos, como adoraba esos ojos.
Esa niña tenía algo que simplemente lo hechizaba.
Cada mirada, cada jodida mirada que entrelazaban eran momentos eternos para él. Podía quedarse toda la vida mirándola a los ojos, no podía evitar perderse en ellos.
Esos ojos que lo perturbaban en millones de sueños y pensamientos, como la deseaba.
Por eso mismo se sentía culpable de sentirse de esa manera con ella, era una niña, y teóricamente su hermana, la había visto crecer ¡Por dios!
Cuantas veces había soñado con ella, cuantas veces se había encontrado pensando en ella, cuantas veces se le había escapado su nombre por casualidad, en fin todo era relacionado con ella. Ella era la niña que le llenaba el alma.
Pero por jodido que era el destino todo esto permanecería en secreto, todo era un completo engaño ya que este amor era unilateral.
En varias oportunidades Vegeta había decidido mandarlo todo al carajo y decirle todo de una buena vez, sacar del lado el orgullo y demostrarle todo lo que sentía. Pero inmediatamente se arrepentía, simplemente era una locura, ella nunca lo amaría. Pero el estaba dispuesto a complacerla en todo, esperarla cuanto quisiera, enamorarla, todo con tal de que se sintiera de la misma manera que el.
En cierta forma el amor que sentía por ella lo estaba matando, lo estaba consumiendo en cuerpo y alma y eso era algo que no le cabía en la cabeza. Era como un castigo por todas las cosas malas que había hecho.
Pero ¡Por dios! ¿Cuántas veces había soñado con hacerla suya? ¿Cuántas veces se había imaginado ese momento? Eran infinitas.
"¿Por qué te fuiste?" pregunto ella de repente. Vegeta camino un poco hacia ella.
" Por qué tendría que haberme quedado?" contesto el de manera indiferente.
"No lo sé es que…" Vegeta la interrumpió.
"No te casaras"
"¿Qué?" le miro incrédula.
"¿Qué no me escuchaste? No te casaras." Repitió él.
"¿Y se puede saber quién eres tú para decirme que debo hacer?" le pregunto con los brazos cruzados.
"Simplemente no te casaras con ese" dijo acercándose más a ella.
"¿Y cómo sabes que no quiero casarme con él?" le reto Bulma clavándole una mirada de ira, nunca entendía sus extraños comportamientos.
"No lo amas."
"No se puede tener todo." Contestó con un resoplo ella.
"¿A qué te refieres?" Vegeta sentía que el corazón le latía mas rápido cada segundo mas, se había acercado demasiado a ella, lo suficiente para levantar un dedo y pode tocarla.
"La persona que amo nunca me amara, simplemente quiero seguir con mi vida." El sintió la gran sensación de un fuerte golpe en el pecho al escuchar que ella amaba a otra persona, era de esperarse.
"Está bien." trato de sonar duro "Pero no con él, no es digno de ti"
"¿Y entonces quien si es digno de mi?" gritó Bulma consternada. Hubo unos segundo de silencio, Vegeta se dedico a observarla con el ceño fruñido mientras que apretaba los puños tratando de calmarse, sin embargo durante todo este tiempo el había sido una bomba que tiempo y tarde o temprano tendría que estallar. "¡Dímelo!"
"¡Yo!"
Y entonces la beso.
Primero la empujo contra uno de los arboles cerca de ellos y mientras que posaba sus labios sobre los de ella, atrapo sus muñecas con sus manos para evitar que se soltara de su agarre sin embargo las soltó al darse cuenta que ella le está respondiendo el beso de la misma manera. Vegeta podía sentirla, lo besaba de una manera nerviosa y desesperada a la mima vez, el solo se dejaba llevar.
Vegeta bajo una mano hacia su nuca atrayéndola más hacia él, quería sentirla completamente y prácticamente la obligo a darle paso a su lengua para que jugase con la de ella, claro que Bulma no se lo negó.
El aun no podía creerse lo que estaba sucediendo en esos momentos, se sentía en el paraíso. Cuantas veces había soñado con probar sus labios, y ni siquiera sus más grandes sueños se comparaban con lo que estaba probando, era ex quesito.
Por falta de aire se separaron unos segundos.
Bulma abrió los ojos lentamente luego se soltar unos cuantos suspiros, su respiración era agitada. Aun sentía una de las manos de Vegeta en su nuca y la otra en su cintura. Dirigió la vista a sus ojos y se sorprendió al darse cuenta que la miraban de una manera confusa, como su quisiera abrirle la cabeza para averiguar lo que ella estaba pensando. Sus ojos negros brillaban intensamente y eso le agradaba, parecía desearla.
Por otro lado Vegeta podía sentir la fuerte respiración de Bulma en su barbilla, mataba por saber que estaba pensando. Luego la vio cerrar los ojos nuevamente y esta vez fue ella quien comenzó el beso.
Vegeta ya no podía mas, la necesitaba, pero antes quería estar seguro que ella no se casaría con Zarbon.
""Vegeta," ella gimió su nombre mientras pasaba una de sus manos por su cabello.
"Vez…" comenzó a decir el entre besos "no te puedes…casar…con el"
Bulma no contesto y siguieron besándose hasta que una voz interrumpió.
"Bulma."
CHAN!
Al fin se han besado! jajajajaja
