7.- Deseo cumplido
Draco se encontraba en su cuarto pensando que la chica de sus sueños se encontraba tan solo a unos pasos y el no podía hacer otra cosa más que besarla y decirle que la amaba, pero el quería más, pero sabía que Hermione no era de esas chicas fáciles…no, con ella tendría que ir paso a paso, le importaba demasiado como para arruinar las cosas de esa manera… apagó la luz y se quedo viendo hacia el techo esperando a que el sueño acudiera a el cuando vio que la puerta se abría…
Hermione decidió que pasar un rato abrazados no serían tan malo¿o sí? Dejando de lado a la razón se dirigió hacia el cuarto de Draco.
Estaba oscuro salvo por el suave resplandor de la luna, que iluminaba los rasgos de Draco y se oía las olas de la playa…Draco estaba tumbado en su cama, con una sábana debajo, otra encima, tenía el torso desnudo.
Se repitió la misma pregunta de antes¿estaría dormido?, no podía verle los ojos sin acercarse.
Se inclinó sobre el, tenía los dedos entrelazados debajo de la cabeza y la estaba observando…
-¿Qué deseas amor? Pregunto el con dulzura
-Solo…solo quería ver si estabas dormido
-Bueno mi vida, ya lo has visto, no lo estoy dijo sonriéndole
Hermione asintió
Se sobresaltó, pero no se apartó cuando Draco se incorporó con la rapidez de un relámpago y la tomo en sus brazos.
-¿Qué deseas amor mío?
Hermione sentía el pulso latiéndole en la base del cuello, respiraba con dificultad, la sangre corría rápidamente por sus venas.
No había salido solo para abrazarse con Draco…
Sintió el calor de los dedos de Draco en sus brazos, no necesitaba más luz para ver sus manos, largas y pálidas con uñas cortas bien cuidadas, se le daba bien leer el pensamiento de otras personas, así que sintió algo ardiente y dulce a la vez manando de los dedos de Draco, hizo caso omiso a su lógica que le decía que eso no debía pasar…
-¿Qué deseas amor? Repitió Draco
-Bueno, que demonios dijo con voz pausada, no podía dormir y pensé, que estará haciendo mi Draco…y sentí deseos de estar contigo al terminar de decir esto sintió como se sonrojaba
Entonces Draco dijo algo que la hizo sentir especial
-Amor, yo también pensaba en ti, y te daré todo lo que desees…
Decir que jamás habría imaginado a Hermione perfectamente semidesnuda deseándolo era decir poco, afirmar que el mero hecho de tener a Hermione en su brazos le producía una erección tremenda e instantánea también era quedarse corto.
Abrazándola un poco más dijo:
-Te daré lo que tú desees de mí pero con una condición
Una condición, diablos, Draco le estaba poniendo condiciones…
-¿Condición? Repitió Hermione, un susurro, suave como el aire, liso como la seda, una palabra que le aceleraba la sangre
Draco sentía el magnífico trasero de Hermione en los muslos y su aliento en sus labios.
Estaba lo bastante ardiente como para dejarla ir.
-Si, dime que después no te arrepentirás.
-Lo prometo.
-Bien, que bueno que lo prometes hermy, porque yo te prometo que no te arrepentirás de estar conmigo, como yo no me arrepiento de estar contigo, y sin más hundió los dedos en sus cabellos para acercar su rostro al de él antes de que cualquiera de los dos pudiera echarse para atrás.
Los labios de Hermione se entreabrieron al instante, tenía la boca dulce y llena del embrujo de la miel líquida. Draco tenía un millón de intenciones, deseaba sorprenderla con una seducción tan endiabladamente buena que jamás la olvidaría, pero cuando ella se movió en sus brazos y deslizó los dedos por sus cabellos, estrechando su cabeza, la sábana cayó al suelo.
El algodón suave de la camiseta de hermione se elevó
No llevaba nada debajo
Draco hundió las manos debajo de la tela mientras seguía besándola, poseyéndola con la lengua con un beso profundo, húmedo, como lava líquida, deslizó los dedos por su torso, los colocó bajo la firme redondez de sus senos, trazó una circunferencia, acarició, exploró.
Hermione tenía los pezones tan tensos y duros…y la oyó exhalar un suspiro cuando la tocó.
Hermione se estremeció contra él, y Draco deslizó las manos por su espalda hasta sus glúteos, maravillándose del tacto de su piel y de la firmeza de su cuerpo, la colocó a horcajadas sobre él, levantándola lo justo para dejarla caer sobre la erección instantánea que con tan poco esfuerzo había provocado.
Cortaron el beso y ella jadeó, echó la cabeza hacia atrás mientras que su cuerpo aceptaba poco a poco el miembro de Draco, húmeda y generosa pero con un leve dejo de dolor ya que era su primera vez.
Draco sabía que era la primera vez de su chica y fue despacio con ella, él la ayudaba a bajar y la penetraba por completo.
Hermione se estremeció contra él y apoyó la cabeza en su hombro mientras Draco le dejaba adaptarse a la invasión, después, le puso las manos en las caderas y empezó a moverla, y ella lo seguía, y se embestían con desesperación.
No había tiempo para pensar, solo para sentir, quería ser parte de Draco y Draco quería ser parte de Hermione.
Hermione le hundió los dedos en los hombros, clavándole las uñas, Draco logró sacarle la camiseta por encima de la cabeza y arrojarla aun rincón de la habitación sin detenerse ni un instante.
Los senos de Hermione cayeron sobre su rostro. Movió la lengua sobre ellos mientras ella se elevaba y caías, atrapó con los labios un pezón endurecido y lo lamió, arrancándole un suave gemido, la estrechó entre sus brazos, la atrajo con fuerza sobre él, apretando los dientes y notó cómo ella liberaba la tensión y el al momento siguiente se dejo ir
-No te arrepientas amor dijo Draco con la respiración entrecortada, prométeme que nunca me dejaras.
-Nunca Draco, nunca te dejare ni me arrepentiré de lo que acaba de pasar, para mi fue único y especial, te amo amor, y dicho esto lo volvió a besar.
Pasaron el fin de semana entre besos y caricias y ratos en la playa, el tiempo se acaba y pronto tendrían que regresar al colegio.
El lunes todos habían regresado al colegio y en la entrada estaba Draco y Hermione abrazados esperando la llegada de sus amigos cuando de pronto del tren bajaron 4 parejas tomadas de la mano: Ginny y Harry, Luna y Ron, Dean y Cho y Samantha y Neville.
Hermione estaba feliz, por fin veía a sus amigos felices con sus respectivas parejas.
Todos estaban felices, saludándose con besos y abrazos y se dirigieron al comedor.
Harry fue el primero en hablar
-Chicos tengo que anunciarles que Ginny y yo somos novios…Luna interrumpió a Harry y dijo, pues Ron y yo también somos novios...Samantha tímidamente dijo…pues Neville y yo también andamos.
Todos comentaban lo felices que estaban cuando Pansy, Patricia y Darina se acercaron a la mesa…
-Vaya Draco, jamás pensé que tú te mezclarías con los pobretones de los Weasley, la sangre sucia de Granger y los nerds de Neville y samantha, claro que Cho es de sangre limpia, pero los demás no, estas dejando la reputación de los Slytherin por el lodo, me pregunto que dirían tus padres si pudieran verte.
-Vamos Pansy, te morías por soltar tu veneno verdad, sabes que eres la única de Slytherin que no acepta que Hermione y yo somos felices, porque mejor no te vas con tus tontas lacayas a molestar a otra parte, o será que ya ni siquiera en Slytherin te quieren por venenosa.
Dicho esto siguió hablando con sus demás amigos como si nada hubiera pasado
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Y más pronto, el séptimo capítulo
Espero k les gust, y gracias a todos por dejar un lindo review
Se les agradec de corazón
"No susurrabas en mí oído, sino en mi corazón, No eran mis labios los que tú besabas: era mi alma"
