Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen a mi si no a Masami Kurumada, esto es sin ningún fin de lucro.

Dedicado a mis bellísimas Inatziggi dust y Aplee girl,chicas sus palabras me han traido una vez mas de regreso!

Capitulo 7:De enfermedades y ocasiones.

Saga y Marín.

Para ella aquella mañana no había sido fácil y mucho se temía que la culpa la tenia ese frio viento de la noche anterior combinado con un helado en compañía de Leo.

El simple hecho de respirar dolía más de la cuenta, la hinchazón de sus ojos y su nariz obstruida ya eran realidades y supo que en definitiva, salir de cama esa mañana no era la opción. Ella no era una amazona que por cualquier cosa decidiera tal cosa, de hecho se sentía culpable al hacerlo ,pero esos escalofríos involuntarios y el dolor de huesos que le había invadido durante la noche, la hicieron convencerse.

Fastidiada, giró su mirada al reloj junto al portarretrato que tenia en su mesita de noche y sonrió al ver en el papel el rostro de Seiya junto con el de Aioria en una fotografía involuntaria y la cual a la vista de cualquiera, resultaba de lo mas graciosa.

Y mientras ella trataba de perder el tiempo recordando la manera en que esa fotografía había sido tomada, para su mala fortuna, la puerta comenzó a resonar con duros golpeteos repetidos. No hacia falta saber de quien se trataba, pues la insistencia resultaba de lo mas reglamentario tratándose de "ella". Con debilidad, tomó su mascara y se levanto de la cama buscando en el suelo sus sandalias y cuando por fin las encontró, dio algunos pasos para alcanzar la manija de la puerta.

Al abrir, la presencia de una amazona con sus manos en la cintura le hizo suspirar.

—Águila ¿Por qué no te has cambiado, no te parece que ya es hora de entrenar las nuevas reclutas de Francia?—Cobra ingresó como si nada a la cabaña, inspeccionando rápido el lugar para después dedicarle una mirada extrañada a la pelirroja.

—Perdona Shaina, hoy no me siento bien.

—Ya me lo imaginaba, si tu semblante es...terrible—deletreó lentamente la italiana—Ya amazona descansa solo por hoy—Marín agradeció con cabeza sarcásticamente—¿no te gustaría que le llamara a alguien para que te atendiese?

—No gracias Shaina, estaré bien, solo necesito descansar.

—Perfecto, te veré después. —comentó la Cobra y sin más tiempo que perder salió del lugar con su siempre llevaba arrogancia. En el fondo, la italiana si se preocupaba por la japonesa, pues aunque no lo quisiera reconocer la estimaba más de la cuenta.

Al cerrar la puerta, Marín suspiró adolorida y se tumbó sobre la cama. Definitivamente no la estaba pasando bien.

Por su parte, Saga aquella mañana caminaba rumbo a su Templo, había ido a recoger algunos documentos al recinto de las amazonas para realizar los próximos informes para el Patriarca, ya que si, en teoría, él junto con Arles y Aioros, se había vuelto de las ayudas mas prósperas para el lemuriano. Aquel trabajo no le incomodaba, no, eso era poco, le fastidiaba sobretodo con las bromas del idiota de Kanon sobre el asunto y las miradas de desconfianza que su presencia lograba; pero como era sabido, sobre palabras del Patriarca no había excusa que valiera la cuenta para no auxiliarle.

Resignado solo deseaba pasar lo más desapercibido posible en aquel lugar, aunque poco se podía hacer si las amazonas le dedicaban la mas anhelante mirada ante su figura, y con ese pensamiento en mente avanzó mas deprisa hacia su Templo. Sin embargo, la presencia de Shaina saliendo de una cabaña familiar le llamó la atención y aunque siguió su camino sin detenerse, la voz a sus espaldas de la Cobra le hizo detenerse.

— ¡Caballero...!

Lentamente se giró hacia la amazona para quedar frente a esa fría más cara metálica que le inspeccionaba lentamente:

—Shaina. —su simple nombre le causaba a irritación y supo que, aunque no quisiera, seria presa de un gran interrogatorio.

— ¿Necesita algo, por qué esta en el recinto?—pero antes de que pudiera si quiera responder, la amazona que ya lo había estudiado, observó los papeles que llevaba en mano—Ah ya veo, informes del mes. Esta bien, espero que sea puntual con los resultados, nos hemos esmerado.

—Si, ya lo veo.—de reojo y detrás de la Cobra, vio pasar a lo que parecían dos nuevas amazonas con algunas vendas ensangrentadas, lo cual le dio terror. —Lo tendré en cuenta, Cobra.

Sin querer dar mas largas a la platica, el geminiano se reverencio y dio media vuelta, hasta que la fría mano dela mujer le detuvo de nuevo—También... quería preguntarle—pauso no muy segura— si sabe donde esta el caballero de Leo.

Saga se quedo sorprendido ante el tipo de cuestión de la italiana, pues era bien sabido que ni él ni el caballero de Leo no llevaban a hasta ahora buena relación, hasta podría decirse que áspera era el termino mas cercano a una descripción, así que no entendía como la amazona se atrevía a indagar tal cosa—No tengo idea—respondió secamente.

—Ya veo, perdone mi imprudencia—espeto cortante la amazona mientras se despedía— iré después a comentarle lo sucedido a Águila, no tengo tiempo para buscarle.

La amazona se reverenció y segundos más tarde comenzó a gritarles a sus alumnas mientras les perseguía, cosa que volvió a horrorizar al santo, pues no entendía como esa mujer que parecía delicada tenia una forma de causar terrorismo en el lugar.

Pero eso fue lo de menos, un nombre se le había metido en su cabeza.

Marín, la amazona de Águila.

No era que la mujer le interesara aunque no podía negar su belleza y astucia para las cosas, pero no negaba que la admirara y que de cierta manera estimara su valor y fuerza para alguna vez enfrentarle. Esa mujer había logrado crear a un gran alumno, quizá al que le salvo de su némesis, y por ello, aunque no le conocía a fondo, si, le apreciaba.

Por algún motivo que solo los dioses supieron, su curiosidad despertó al saber sobre el estado de aquella mujer. Inocente, se aproximo hacia la cabaña donde había salido Shaina y aunque dudo si aquella seria la correcta, se atrevió a tocar la puerta.

Marín se incorporó con dificultad y maldijo la hora en que recibía mas visitas de las regulares. Apenas se había sentado en la cama tras despedir a Shaina cuando la puerta volvía a resonar otra vez, así que mortificada, se aproximó al portal. Al abrir la puerta, se congeló por completo y su lengua enmudeció. Jamás lo hubiera imaginado:

—Sa...Saga, caballero—por instinto le invito a pasar, porque seguramente de haberlo pensado un poco más, jamás le hubiera dado acceso al santo.

—Águila...—Saga titubeó un poco el geminiano al entrar, más perdió toda duda al analizar el interior. Aquella era una habitación modesta pero cálida, muy distinta a las comodidades que se imaginaba para un santo del rango de la joven y de las que le mismo tenia privilegios, aunque cada detalle en el interior la hacia mas especial que incluso su Templo. Las flores en la ventana, el portarretratos cerca de la cama y la cobijita azulada en ella le parecían de lo más curioso al santo.

Recelosa, la amazona se quedo quieta observando cada movimiento del santo, aunque en el fondo le causaba gracia la manera maravillada en que miraba el interior.

Tras unos minutos de analizar el interior, el santo la miró y no pudo evitar sonreír ligeramente al verla aun con su ropa de dormir y tras esto, giró su mirada hacia la pequeña silla próxima— ¿Puedo sentarme?

—Adelante—accedió la pelirroja mientras se ponía más nerviosa, incluso olvidándose de su enfermedad .Pero Marín se tensaba cada vez más con la simple presencia de Saga, así que sin poder contenerse más, ansiosa, preguntó: —Y bien caballero, dígame, ¿sucedió algo, necesita algo, todo esta bien?

—Justamente eso quería preguntarle, ¿todo bien amazona?—la seriedad que mostraba el geminiano hizo dudar a la amazona sobre si se trataba de una ironía, así que ella volvió a interrogarle:

— ¿A qué se refiere?

—Tranquila Marín, solo quería saber como se encontraba, si necesitaba algo—pauso relajado el geminiano ante la desconfianza que generaba— supe por Cobra que no la estaba pasando bien, así que quise venir a verla, lamento si no traje presente, pero iré por alguno si lo necesita.

Por un momento Saga pensó en lo extraño que sonaba lo dicho anteriormente, así que no culpaba a Marín si detrás de esa máscara hacia mil y un gestos extrañados, aunque sabia que en el fondo era sincero.

—Entiendo...—murmuro Marín aunque no entendía nada. Lentamente la amazona de Águila se sentó en una silla semejante a la del santo. —Si es así...le agradezco.

Se hizo un silencio—La verdad, me enferme anoche y como ve he decidido tomarme un receso. Solo en esta ocasión.

El geminiano oculto su mirada y suspiro—Me alegra tu vocación, si las amazonas tuvieran ese espíritu, las cosas aquí serian diferentes.

—Todas trabajan a su ritmo y tiene diferentes cualidades, así que no hay de que lamentarse—acertó la amazona.

—Pero no hay nadie como tu, Marín—la amazona alzó su mirada—Nadie con tu valor y entrega por el Santuario y las amazonas. Si hubiera sido de otra manera, jamás hubieras logrado lo que con Seiya, debes estar orgullosa.

Saga continuo—Si no hubiera sido por ti, por tus enseñanzas a Pegaso, por tus cuestionamientos sobre Star Hill, por tu valentía para enfrentarte a Arles, jamás hubiera despertado de mi infierno y eso...—aguardo con un hilo de voz mientras esquivaba la mirada— es algo que te debo agradecer.

—Saga...—murmuro confundida Marín.

Pero el geminiano la miró de nuevo a través de esa metálica máscara y tosió recuperando su porte—Así que espero que solo sea...por esta ocasión.—el santo se levanto de su asiento al tiempo que Marín—Le pediré a las doncellas que traigan medicamentos y algunos alimentos. Espero te mejores, Águila.

El peli azul avanzo hacia la puerta tras despedirse y giró la perilla de la misma, caminando de nuevo hacia su Templo. Y antes de que diera algún paso mas alejándose de lugar, Marín gritó:

— ¡Caballero...!

Saga se detuvo sin mirar atrás—Gracias caballero Saga de Géminis, es bueno tenerlo de regreso. Y lentamente, Marín observo como la silueta de Saga se perdía en el rubio Sol del amanecer, dejándola con varios pensamientos en mente. Fue entonces que, antes de cerrar la puerta, Marín vio la presencia presurosa de Leo allegarse al portal:

— ¡Marín, vi salir a Saga, ¿qué sucedió, te vino a amenazar, te dijo algo?!—agrego al borde de la ira el felino—¡Porque si te dijo algo ,le hare que...!

—Tranquilo Aioria...—, murmuro la amazona colocando sus manos en el pecho de Leo para que la escuchara mientras lo invitaba a pasar—Saga vino a verme , sabia que estaba enferma.

Aioria frunció el ceño, celoso— ¿De qué hablas?

—Parece que...por muy raro que suene...—pauso relajada la amazona, cuestión que tranquilizo al castaño—Saga es...otro.

Al diablo con Saga, pero tú...—pregunto Aioria mientras quitaba la máscara a la pelirroja y acto seguido lo cubría su rostro en sus manos, antojándosele tierna su naricita roja — ¿Cómo te encuentras, cariño, estas enferma?

Continuara...

Lindos lectorcitos mi lindo arquerito me hizo hacerle travesuras a Leo y hacerlo sentir celosin por Marín, pero ya los Aios se están fastidiando aventándose cosas y mientras Marín trata de controlarlos, yo les digo que disfrute muchísimo haciendo este capi y creo yo que si ,me encantaría hacer un fic romance de este trio ,porque realmente lo disfrute muajaja, aunque mas después!

Otra cosa que quiero compartirles es que les pido su apoyo para mis dos nuevos fics,uno de ellos va dedicado al foro donde pertenezco de Saint Seiya, que les invito a unirse que se llamaba Saint Seiya pasado ,presente y futuro, y el otro que es la contra parte de este Cosas y amistades habituales .Espero les guste ,se van a divertir! Les mando mil besos y unas vitaminas para el resfriado y no se olviden de los mensajitos que el arquero los lee todos y se los comunica al Patriarca, hasta pronto!

Gracias a:Princess Virgo,Tepucihuatl-Shun ,muerte 16(grax por tus palabras me animan),Kaito,Sagitariana,eros 13,yuri 18 y tsuki500,y mi favorita Helena Hibiki.