Testigo Enamorado

Capítulo 7

-Ella es mi hija-

-No, déjala tranquila. Aléjate de nosotras- dijo Hermione tirando del brazo de kelly, intentando soltarla de Draco.

Pero el la tenía agarrada del otro brazo y tiraba hacia él.

Kelly se soltó de ambos y echó a correr. Hermione intentó salir tras ella pero Draco la detuvo. Tenía una ametralladora en la mano. Ella empezó a gritar y él la silenció con su boca.

Ella le devolvió el beso, una y otra vez. Estaban en el jardín y él la besaba apasionadamente. Ella estaba muy excitada. No podía respirar, pero no quería que él dejara de besarla.

Hermione despertó de la agitada pesadilla. Se puso inmediatamente en alerta y miró la hora: eran las cinco de la madrugada. Había permanecido despierta durante horas, pero debía de haberse quedado dormida en algún momento. Harry le había prometido que la despertaría si había noticias. El hecho de que no se supiera nada le produjo un vació en él estomago.

El sueño volvió a acudir a su mente. Hermione bajó de la cama y fue al baño a lavarse la cara con agua fría. Luego se contempló en el espejo. Tenía un aspecto horrible y aun así estaba mejor de cómo se sentía. Tenía el pelo enredado y unas orejas muy marcadas. Agarró el cepillo y la pasta de dientes y se lavó enérgicamente.

Cuando termino, se recogió el pelo en una coleta y se puso la bata. Desde la otra habitación llegaba olor a café. Necesitaban una taza, aunque eso significara escuchar a la policía y a Harry asegurarle que el hecho de no tener noticias no tenía por qué ser malo.

Su teléfono móvil sonó, "Que sea Kelly" rezó mientras lo sacaba del bolsillo de la chaqueta. No reconoció el número. Tenía el pulso desbocado cuando respondió.

-¿Dígame?-

-Siento despertarte tan temprano-

-¿Draco?-

-Si, soy yo. No cuelgues y no discutas conmigo. Sólo escúchame-

-¿Cómo te atreves a llamarme dándome órdenes en un momento como éste?-

-De la misma forma en que tú te has atrevido a llevar a mi hija a Londres a pesar de que te dije que Blaise era peligroso. ¿Estás intentando que la maten?-

La acusación se le clavó como un puñal. Quiso hacerle sentir mal a él también, pero ¿Cómo iba hacerlo? Se lo había advertido. Ella había escuchado a todo el mundo menos a él, por eso se sintió impelida a contarle la verdad. Cerró la puerta del cuarto de baño para asegurarse de que nadie los oía.

-Kelly no esta aquí Draco, la han secuestrado-

El silencio pareció durar eternamente.

-¿Cuándo?-

-Ayer en la tarde, alguien entró por la ventana de aseo de un restaurante en el barrio francés y se la llevó. No hemos sabido nada desde entonces-

-¿Has avisado a la policía?-

-La policía de Londres y Harry Potter, el alguacil que me asignaron cuando entré en el programa federal de protección de testigos-

-Y ya sabemos lo bien que hacen su trabajo-

Ella no iba a discutir con Draco sobre Harry ni sobre ningún otra cosa. No tenía energía para andar malgastándola.

-¿Qué es lo que quieres aparte de restregarme lo mala madre que soy por permitir que esto haya sucedido?-

-Quiero que salgas del hotel y quedes conmigo. Necesito que me ayudes a rescatar a Kelly-

El estaba diciendo una locura, estaba delirando, como apuntaba su informe psicológico.

-La policía quiera que me quede aquí-

-La policía no tiene idea de que va todo esto. Nunca lo han sabido-

-¿Y debo de suponer que tú si?-

-Se que Kelly es un cebo que Blaise esta empleando para conseguir lo que realmente quiere-

-Quiere venganza, Draco, quiere…- quiere verme muerta" pensó. Ella era el objeto con el que negociar. Por eso Draco la necesitaba para poder rescatar a Kelly. Todo cobraba sentido: su vida por la de Kelly.

Así, Draco tendría a su hija y los dos Malfoy se habrían cobrado su venganza.

El coche se encontró con un bache y Draco se golpeó con el techo del maletero.

-¿Estás bien ahí atrás?- le preguntó Theodoro.

-Si, un viaje fabuloso-

-Esto fue lo que me dijo el vendedor cuando compré esta belleza: la camioneta marcha de fábula-

Draco intentó colocarse en una postura más cómoda. Pero después de probar decidió que era imposible mientras apoyaba el talón contra la rueda de repuesto.

-¿Cuánto queda para llegar al hotel?-

-Unas cuantas manzanas. Ahora mismo estoy girando en Poydrass Street-

-Avísame en cuanto la veas-

-Tienes más fe que yo en que ella va s estar esperándote-

-Cuento con que su temor por Kelly sea tanto que se atreva a bajar-

-No comprendo por qué quieres mezclarte de nuevo con ella después de la forma en que te trató cuando la pasaste mal. Ella te dejó tirado-

-Es la madre de mi hija-

-Espero que sea todo lo que ella es para ti, porque, a menos de que este alucinando, hay una mujer esperando en la esquina-

-¿Qué aspecto tiene?-

-Tiene un cuerpo fantástico, es todo lo que puedo decirte desde aquí. Lleva unos pantalones blancos y una camisa verde claro-

-¿Y tiene el pelo castaño?-

-Desde aquí no podría decírtelo. Lleva un sombrero de paja de ala ancha y gafas de sol. O bien se ha preparado para cuando haga sol o todo es una encerrona y esa mujer es una policía-

-Lo único que me faltaba-

-A ti y a mí. Ya sabes que ayudar a un criminal es delito-

-No me estas ayudando. Te he obligado a punta de pistola a colaborar conmigo-

El coche redujo la velocidad.

-Se parece a la mujer que me has descrito- comentó Theodoro- pero todavía podría ser una trampa-

-Tú sigue con el plan. Sabré si ella en cuanto oiga tu voz-

-Pero lo que no sabes es si la policía estará vigilando y preparada para seguirnos-

-Si eso sucede tendrás que despistarlos-

-Eso cuestionará la coartada de que me has obligado a ayudarte-

Theodoro detuvo bruscamente el coche junto a lo que debía ser la acera. Draco se apoyó sobre los codos y esperó.

-Perdone señorita. Estoy buscando Julian Street. Según lo que me han dicho, termina en Poydras Street, pero no he visto ningún cartel donde ponga ese nombre-

-Esa calle no me suena. Hay una que se llama Julia Street, pero esta en sentido contrario-

-¿Qué le parece si sube al coche y nos ayuda a encontrarla?- preguntó Draco, esperando que se le entendiera bien a través del altavoz que modificaba su voz.

-¿Draco?-

-Si es él- respondió Theodoro- pero no se moleste en intentar buscarlo. Está en el maletero-

-¿Y porqué esta ahí?-

-Porque la policía de todo el estado lo esta buscando. Suba, si es que va hacerlo. Cuanto antes salgamos de aquí mejor-

-Hermione, todo va bien- dijo Draco intentado parecer tranquilo y convincente- Theodoro es un amigo de toda la vida. Estás a salvo, y Kelly lo estará pronto-

Draco oyó que la puerta del coche se cerraba y contuvo el aliento hasta que oyó el cierre del cinturón de seguridad. Aun así, hasta que no captó el aroma de su perfume de ella no respiró tranquilo. A pesar de lo que había dicho Theodoro, había tenido serias dudas de que acudiera a la llamada.

Dejo que Theodoro charlara con ella mientras salían de la ciudad a toda prisa. El primer paso del plan había sido un éxito.

El segundo sería más difícil.

Se dirigían hacia el Sur. Theodoro se presentó pero sólo con su nombre de pila. Y luego Draco le preguntó a Hermione exhaustivamente por todo lo que había sucedido antes y después del secuestro.

Durante los diez últimos minutos habían viajado en silencio.

El teléfono móvil de Hermione había vibrado varias veces. Todas las llamadas eran de Harry y ella no había contestado ninguna vez. Antes de salir del hotel, le había dejado un mensaje diciéndole que iba a ver a Draco en un intento de recuperar a Kelly y que no se preocupara ni tratara de ponerse en contacto con ella.

O el no había encontrado la nota o había decidido no hacerle caso. Ella se inclinaba más por lo último, porque la nota estaba en la mesilla bien visible.

-¿Adónde vamos?- preguntó ella cuando Theodoro abandonó la autopista y se adentró por un camino polvoriento.

-A un lugar a unos ocho kilómetros del fin del mundo. Si existe algún lugar por aquí donde la policía no vaya a buscar a Draco, es esté. Hasta a mí me cuesta encontrarlo, y estas tierras han sido propiedad de mi familia durante años-

Avanzaron unos tres kilómetros más por un camino lleno de barro y Theodoro detuvo el coche cerca de un turbio pantano. Hermione bajó del coche y estuvo a punto de pisar una serpiente larga y negra que se deslizaba por entre la maleza.

-Sólo es una serpiente de agua- explicó Theodoro- no es venenosa-

Eso sólo la hizo sentir algo mejor a Hermione, que se quedó inmóvil hasta que la vio desaparecer de su vista. Para entonces, Hermione había abierto el maletero del coche y ayudaba a su amigo a salir de él. Draco estaba ojeroso y sin afeitar. Hermione tuvo la certeza de que él había dormido tan poco la noche anterior como ella.

Draco se estiró y se sacudió la ropa, y luego se acercó a ella. Hermione se puso tensa, inquieta por la situación y por estar en aquel lugar aislado de todo.

-Me alegro de que hayas venido- le dijo él.

-Lo he hecho por Kelly-

-Por supuesto-

-Te he dibujado un mapa- intervino Theodoro tendiéndole un papel a Draco- por si se te ha olvidado cómo llegar a la cabaña-

Hermione aplastó un mosquito que zumbaba junto a su oreja y otro que se había posado en su brazo.

-¿Y para qué necesitamos una cabaña? Creí que íbamos a buscar a Kelly- preguntó.

-Lo haremos, pero tan pronto como el plan vaya encaminando- respondió Draco.

Subió al remolque que iba el coche y comenzó a soltar la motocicleta que había encima. Hermione había advertido antes la moto, pero con todo lo que tenía en la cabeza no se había parado a pensar por qué la llevaba con ellos. Todo indicaba que alguien iba a montar en ella.

Hermione se acerco al remolque.

-¿Sabes dónde está Kelly o no?-

-No exactamente-

Hermione miro a Draco buscando algún rastro el hombre al que ella una vez había amado tan apasionadamente. Si algo quedaba del antiguo Draco, eran sus ojos, oscuros y penetrantes, más inquietantes que nunca.

-Estoy dispuesta hacer todo lo que sea para recuperar a Kelly- aseguró ella, sabiendo que nunca había hablado más en serio en toda su vida.

Draco asintió. Theodoro le ayudó a bajar la moto. A pesar del miedo y de las circunstancias, los recuerdos resucitaron en la mente de Hermione. La última vez que ella había montado en moto, la única vez que se había subido a una, había sido el día en que había ido con Draco hasta el paseo junto al lago.

Sentir en viento en su cara había sido una sensación muy excitante. Pero nada comparado con estar juntó a Draco. Habían comido cigalas en el restaurante Bucktown. Él se las había pelado a ella y se las había dado de comer, besándola entre bocado y bocado.

Hermione regresó a la realidad al oír el motor de la Harley.

-¿Dónde esta la cabaña?-

-A un kilómetro y medio más o menos- contestó Theodoro- no puedo llevar el coche más allá de aquí o se quedará atascado, pero la moto debería poder avanzar sin muchos problemas. Vine esta mañana con el todoterreno para traer comida y algunas cosas para ustedes y no tuve problemas en llegar hasta allí-

-¿Y porque no hemos venido en el todoterreno ahora?-

-Porque no tenía maletero- respondió Draco- y porque no es vehículo que pase muy desapercibido.

Theodoro sacó dos cascos del asiento trasero del coche.

-Circula por carreteras secundarias cuando te marches de aquí- le aconsejó Theodoro a Draco dándole un casco- toda la policía de la zona está buscándote-

El otro casco se lo dio a Hermione, que se lo puso mientras peleaba contra más mosquitos.

Draco le estrechó la mano a Theodoro.

-Gracias amigo. Te debo una-

-Vamos vete de aquí y salva a tu hija. Ésa será mi mejor recompensa-

-¿No me deseas suerte?-

-Sabes que la tienes-

Hermione se preguntó si Theodoro sabría que ella era el sacrificio que Draco iba a ofrecer. Si lo sabía no dio muestras de ello.

Theodoro también le estrechó la mano a ella.

-Cuídate. Sé lo duro que es esto, pero si fuera mi hija la que estuviera en manos de Blaise, no querría a nadie más que Draco para ayudarme a recuperarla.

Y entonces se marcharon, Draco y ella de nuevo, sólo que esta vez no era un viaje de placer. Era un viaje para rescatar a Kelly… al precio que fuera.

Notas de la autora:

¡Hola a todos¡

Se que es un capítulo muy corto, pero es un regalo por haberlos hecho esperar tanto tiempo la actualización.

No olviden mandar sus reviews.

Nos vemos el próximo capítulo.