Pareja principal: Aomine x Kise x Kuroko

Disclamer: Desgraciadamente, los personajes no me pertenecen, solo la historia. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia xD


Confrontations

− ¿Un viaje? –preguntó Midorima mientras reforzaba las vendas de sus manos, Kise sonrió, asintiendo.

−Es el viaje de graduación de la escuela pero como nosotros ganamos las nacionales, no tendremos que pagar ningún centavo.

−No voy a ir.

− ¿Eh? ¡Pero si es la última vez que estaremos todos juntos!

− ¿Por qué querría seguir pasando tiempo con ustedes?

−Porque estuviste con nosotros por tres años y, aunque no te guste, somos lo más cercano que tienes a amigos.

−Esa no es una razón lógica.

−No le ruegues, Kise. Si no quiere que se vaya al demonio.

Kise volteó, Aomine estaba atrás de él con su clásica pose relajada. Kise sonrió, feliz, sonrojándose un poco.

−Quiero que vayamos todos.

− ¿Necesitas a alguien aparte de mí?

Kise sintió sus mejillas arder pero, ignorándolo, regreso la mirada a Midorima.

−Anda, Midori-chi, no seas amargado.

− ¿Crees que el servicio a la habitación incluya dulces y pasteles? –preguntó Muk-kun, recién entrando. Akashi venía detrás de él, sus manos unidas como siempre.

−Lo más seguro, después de todo, nos merecemos hasta el más pequeño de los lujos.

− ¿Ves? Incluso ellos irán, ¡vamos!

− ¿Y qué hay de Kuroko? ¿Él también ira?

Kise abrió los ojos en señal de sorpresa, realmente no lo sabía. Había pasado las últimas dos semanas evitándolo cada que salían de clases. No es que de repente Kuroko le cayera mal o algo parecido, era simplemente que su conciencia lo estaba matando. La razón principal es que siempre había una regla básica entre amigos y esa era "No salgas con el ex de tu amigo". En este caso, Kise no lo había cumplido. Ni siquiera lo había intentado. Una parte de él sentía que había saboteado las cosas de alguna forma para lograr que Aomine saliera con él. Aunque aquello no era cierto, Kise nunca planeo nada de eso.

−Kuroko irá−comento Aomine, detrás de él. Kise volteó a mirarlo con sorpresa. ¿Así que ellos aún seguían en contacto? Algo en su corazón se estrujo con fuerza. No es que fuera del tipo de chico posesivo pero ciertamente después de la historia que ellos habían tenido, era comprensible que tuviera miedo.

Aomine puso una de sus manos sobre el hombro de Kise, él dio un pequeño salto en su lugar.

−Kise, vámonos.

Él asintió suavemente, levantándose de su asiento. Midorima lo miró, serio.

−No tienes que lucir tan deprimido solo porque dije que no iría…

Kise lo miró sin comprender, luego volteo a ver a Akashi y a Murasakibara. Por la mirada preocupada que tenían, era obvio que habían detectado algo extraño en el largo silencio de Kise.

Él sonrió, no con tanta facilidad como hubiera deseado.

−Perdón, es solo que me quede pensando en que realmente ya no estaremos juntos…

Midorima lo miró, después soltó un suspiro quejumbroso.

−Bien, iré pero ustedes dos−y señalo a Muk-kun y Akashi− ¡No más maldita exhibición publica! Si van a tener relaciones, ¡Háganlo en lugares adecuados!

− ¿Eh? Pero si es tan divertido hacerlo en lugares y momentos no planeados, Midorin.

Midorima lo miró, exasperado.

− ¡Sínico exhibicionista!

−Cuida esa boca−tronó Akashi, serió.

Aomine río.

−Realmente deberían de hacerle un poco de caso, no es agradable verlos y escucharlos a cada momento.

− ¡Pero si era lo mismo contigo y Kuroko!

Kise agachó la mirada, tenso. Akashi le dio un codazo a Muk-kun. Aomine hizo como si no hubiera escuchado nada, tomo la mano de Kise y empezó a guiarlo a la salida.

−Nosotros nos vamos primero, nos vemos mañana.

Kise sintió los ojos de sus amigos puestos en él, se sintió como basura, todos recordarían que hasta hace poco era "Kuroko & Aomine" y ahora, solo dos meses después, era "Aomine & Kise". Todos creerían que era una puta oportunista y, honestamente, él incluso creía eso.


−Vayamos a tu casa ¿Si?

Kise sentía la mano de Aomine entre la suya y, a pesar de que generalmente se sentía bien, hoy era algo incómodo caminar así. Se sentía tenso, llevaba toda la semana sintiéndose incomodo con Aomine. No estaba arrepentido pero no quería que Kuroko ni los demás los vieran juntos, era muy cobarde para ello. Así que, realmente, había pasado casi toda la semana ignorándolo.

Kise negó, suavemente.

−Perdón, tengo que ir a la agencia hoy.

− ¿No puedes ir a comer conmigo?

−No tengo tiempo−miró su reloj−. Ya voy tarde, nos vemos mañana.

Dicho esto, soltó su mano, se estiro para darle un beso en la mejilla y empezó a caminar.

Aomine se quedó mirando la dirección para donde Kise se había ido. Realmente no lo entendía, ¿Por qué lo estaba ignorando? ¿No hace unas semanas estaba llorando porque quería estar con él?

Dio media vuelta, enojado, caminando hacia el camino que lo llevaba a la estación del metro.

− ¿Tetsu? –Kuroko estaba parado, acomodando su mochila. Levantó la mirada, mirándolo con sorpresa. − ¿Vas para tu casa? –asintió− ¿Caminamos juntos?

−Claro, sería agradable…


− ¡Midori-chi! –exclamó Kise en cuanto subió al autobús y vio a Midorima sentado con su audífonos. − ¿Me puedo sentar un minuto? Voy a esperar a que…

Se calló, realmente, no tenía que decirlo.

− ¿Qué ibas a decir?

−Nada. ¿Has visto a Atsushi-chi y Akashi-chi?

−Sí, están haciendo escandalo allá atrás.

Kise miró hacia atrás del camión.

−No veo a nadie.

−Están en el baño.

Kise volvió a mirar, escuchó un golpe y después un gemido. Sonrió.

−Parece que esos dos no tienen ningún problema de compatibilidad sexual ¿he?

−Tampoco tienen moral, realmente, tener relaciones en cualquier lugar es algo muy bajo.

− ¿Lo crees? Yo creo que, aunque sea solo una vez, tú también pasaras por ello.

−No me bajes a su nivel.

Kise empezó a reír, Midorima había puesto una mirada de miedo. Era tan malditamente puritano, deseaba con ansias ver a la persona que rompiera su alto ego en dos.

−Aomine…−susurró Midorima. Kise volteó la mirada. Aomine estaba parado justo delante de ellos, se veía molesto. Muy molesto. Kise sonrió, levantándose de su asiento.

−Te estaba esperando ¿Dónde quieres…?

−No te molestes, me iré con Tetsu.

Kise sintió el aire escaparse de sus pulmones y, lentamente, se volvió a sentar en el lugar. Midorima lo miró.

− ¿Estás bien?

Asintió, suavemente, con la mirada perdida.

− ¿Estás seguro que vas a poder soportar a ese tipo?

Kise sonrió con esfuerzo.

− ¿Te estas preocupando por mí?

−Ni por un maldito segundo.


El viaje al lado de Midorima fue realmente divertido para Kise, probablemente fuera porque era la última vez que Midorima se iba a dejar molestar o quizá solo se había prestado para hacerlo sentir mejor, cual fuera el caso, cuando bajo del camión intento no pensar demasiado en Aomine.

Se registró en la recepción en donde les informaron que cada quien tenía su habitación propia, a menos que quisieran compartir. Como era obvio, Akashi y Atsuchi pidieron una suite VIP para ambos. Dios sabría que iban a hacer con ella. Midorima pidió una individual mientras que Kise pidió una VIP con terraza y vista a la playa. La recamara era lo suficientemente grande para que Aomine se quedara con él, así que tomando su maleta, camino hasta donde estaba él.

−Aomine-chi, reserve…

Aomine no lo miró, se pasó de frente, caminando con Kuroko hacia la recepción.

− ¿Para ustedes dos? –escuchó a la recepcionista hablar.

Kise apretó sus manos, la molestia retenida en su garganta, las lágrimas a punto de escapar. Suspiró, tomó su maleta y caminó con prisa hasta el elevador.

−Kise…−llamó Midorima, caminando detrás de él. Kise camino más rápido, metiéndose al primer elevador que se abrió, en cuanto la puerta se cerró y se quedó solo, golpeo la pared de este. Honestamente ¿qué estaba pensando Aomine? ¿Por qué estaba tan malditamente enojado?


Kise terminó de acomodar sus cosas en su habitación, decidió que lo único que podía hacer para despejarse era salir a comprar comida o quizá pedir una bebida a la habitación. Probablemente cuando regresara se daría un baño.

Abrió la puerta y justo cuando levanto la mirada, vio a Aomine recargado en la pared de en frente.

− ¿Vas a algún lado?

Kise lo ignoro, estaba a punto de cerrar la puerta de su habitación cuando Aomine lo empujo adentro.

−Eres realmente maleducado, no me guardas un asiento en el autobús y tampoco pides una habitación para los dos.

− ¿Eh?

−Es tu culpa que me haya ido con Tetsu.

− ¡Puedes irte con quien quieras, imbécil! –tronó, dándose media vuelta.

−Quiero hablar contigo… ¿Qué es lo que te pasa? Y no me refiero a ahorita, hablo sobre toda la maldita semana.

−Nada que te interese.

− ¿Estás arrepentido de algo?

−No.

−Bien, voy a cambiar mi pregunta ¿estas arrepentido de haberme dicho que si? ¿Es eso por lo que has estado huyendo de mí? ¿Estás… reconsiderándolo?

Kise no necesitaba mirarlo a la cara para imaginarse la expresión que Aomine debía de haber puesto, simplemente con el tono hiriente de su voz podía imaginárselo bastante bien.

− ¿Y tú? ¿Te está sentando de maravilla el sexo post-ruptura o solo te gusta la adrenalina de ser infiel?

Aomine se puso tenso, ¿Cómo había ido a parar la conversación en eso?

−No me gustan las personas celosas y paranoicas.

Kise sonrió.

−Voy a darme un baño−unos pasos antes de abrir la puerta, se detuvo, no volteo a verlo, simplemente se detuvo. –Aomine… solo quería decirte que a mí no me gustan las personas que duermen con otras. Puedes decir que soy infantil o posesivo pero no lo soporto… No lo perdono.

− ¿Ah?

−Metete a la ducha conmigo ¿vale? No me gusta que estés conmigo cuando tu cuerpo huele a otro.

−Kise ¿de qué diablos…?

Kise señalo su cuello, Aomine se llevó directamente la mano allí. Justo encima de donde tenía un gran chupetón.

−No sé qué diablos te estas imaginando pero debes parar…

−Estoy viendo, no imaginándome. De todos modos, olvida lo que dije antes, puedes irte cuando quieras.

Dicho esto, cerró la puerta del baño, se desnudó con rapidez y se metió a la regadera. El agua empezó a caer sobre su cabeza. Estaba fría, casi helada.

Recargo su cabeza contra la pared y, no era que realmente estuviera entusiasmado de que Aomine fuera detrás de él pero cuando escuchó la puerta de su habitación cerrarse, se echó a llorar.

Su cabeza contra la pared, el agua mojándolo todo. Desgraciadamente, no llevándose todo con ella.

Era un idiota ¿Por qué se había sentido tan feliz? Llevaba solo un par de semanas con Aomine así que debía llevarse las cosas con más calma, sin embargo, era la primera vez que se enamoraba tan intensamente de alguien y no sabía exactamente cómo actuar, aunque era obvio que no podía esperar el mismo trato, no era la primera vez que Aomine se enamoraba de alguien así que realmente Kise no era tan especial para él, después de todo, nunca sería su primer amor.

Kise soltó todo el aire que estaba dentro de sus pulmones, ¿Cómo demonios había ido a parar allí? ¿Cómo acepto recibir las sobras que alguien más dejo? Debió esperar que Aomine curara un poco más como para no engañarlo en la primera oportunidad que se le presentara.

Golpeo sus manos contra el azulejo, llorando con fuerza, se sentían tan frustrado, tan herido, tan pequeño…

−No tienes que llorar así de fuerte por mí−escuchó, Kise dio un pequeño brinco en su lugar, con el llanto en su garganta.

− ¿Qué haces aquí? ¡Largo!

Kise no obtuvo respuesta, simplemente sintió las manos de Aomine colocarse sobre su abdomen desnudo, luego lo jalo hacia él. La espalda de Kise contra el pecho de Aomine.

El moreno bajo un poco su cabeza, besando el cuello del rubio.

−Perdón si te hice pensar cosas inadecuadas pero he estado realmente molesto contigo. No me gusta que después del riesgo que tome en decirte que si tu simplemente me ignores. ¿Recuerdas lo qué te dije antes? Así como yo soy el único que puede vencerse a sí mismo, también soy el único que puede ignorarse a sí mismo. Así que detente, Kise, tu indiferencia me lastima…

Las manos de Kise tocaros los brazos de Aomine, intentando apartarlos de su cuerpo.

−Eso no justifica… que tengas que… engañarme…−Su voz quebradiza, el llanto sin quererse detener. Realmente era una persona patética, Aomine lo abrazó más fuerte, besando sus hombros desnudos y húmedos.

−Sé que tengo un moretón en el cuello, no te voy a decir que no lo obtuve como te imaginas pero debo decirte que debes ser más observador, fuiste tú quien me lo hizo.

−Eso es mentira, nosotros nunca hemos estado juntos.

−No. No así. Pero siempre nos hemos quedado a medias, tus eres realmente muy ardiente cuando te provoco, besas fuerte y muerdes un poco.

Kise se quedó pensando un instante ello, era verdad, tendía a perder un poco el juicio cuando estaba excitado. Aun así…

−Kise, te amo…

Kise paro de moverse, las manos de Aomine lo giraron con rapidez, ahora estaban frente a frente. Aomine estaba desnudo y, a pesar de que eran la primera vez que se veían completamente desnudos, Aomine no estaba mirando su parte baja o su abdomen, lo miraba directamente a los ojos. Se acercó hasta su rostro y beso sus mejillas. Luego cerró la regadera y beso en el lugar donde estaban sus lágrimas.

− ¿Acaso no te dije que eras mi pieza perfecta? ¿En serio crees que te voy a engañar con alguien? ¿Me crees así de idiota? Deberías darme un poco más de crédito y confiar en mí, ¿sabes?

Kise lo miró fijamente, las lágrimas deslizándose por sus mejillas.

−Perdóname Kise, sea lo que sea que haya hecho mal. Perdón.

−Kuroko…

− ¿Eh? ¿Qué tiene que ver Tetsu con todo esto?

− Mucho… me siento mal por él… Es injusto que nosotros estemos felices cuando Kuroko-chi estuvo pasándola tan mal por ti… incluso yo lo consolé… es algo traicionero y bajo… ¿no crees?

Aomine deslizó sus manos hasta la espalda de Kise, atrayéndolo un poco contra él, besó sus mejillas, el lugar por el que seguían bajando sus lágrimas. Kise sentía que su corazón le dolía muy fuerte.

−No pienses en Tetsu, piensa en nosotros. Eres tú a quien yo quiero hacer feliz. Eres tú con quien quiero estar ¿está bien? No me importa si todos nos ven mal o si Tetsu no me quiere hablar jamás. Solo me importa estar contigo ¿puedes hacerlo? ¿Puedes estar feliz solo por estar conmigo…?

Kise asintió con suavidad, sus lágrimas deslizándose con rapidez, se sentía tan inmensamente patético. ¿Por qué amar a Aomine le dolía tanto? ¿Por qué su amabilidad y amor le hacía querer llorar? ¿Por qué se sentía tan feliz y aun así le dolía tan fuerte su corazón?

Aomine rio, abrazándolo con premura, besando su cabello rubio.

−Vayamos a la habitación, tu cuerpo está muy frío.

Kise asintió, espero que Aomine saliera y no fue hasta unos segundos después que sintió una toalla caer sobre su cabeza, luego sintió las manos de Aomine tallando con suavidad su cabello, secándolo.

Kise sonrió suavemente, sin parar de llorar. Se sentía tan amado que dolía.

Una vez que Aomine termino, deslizo la toalla por su pecho secando sus brazos, luego la enredo contra su cintura. Kise se sonrojo, desde esa vez que lo rechazo, era la segunda vez que lo miraba desnudo. Sin embargo, Aomine no prestó atención en ese asunto, solo lo tomo de la mano y lo llevo de vuelta a la recamara, lo acostó en la cama y lo cubrió con las cobijas.

− ¿Puedo quedarme en tu habitación?

− ¿Qué hay de la que apartaste con Kuroko?

−Deja eso, Kise. Ya no hay un Tetsu y Daiki. Ahora somos nosotros dos. ¿Entiendes? No me vengas con más inseguridades o te pateare hasta que lo entiendas.

Kise sonrió.

−Siempre tan duro, incluso conmigo.

−No es así, no creas que lo que acaba de pasar lo hago con cualquiera.

− ¿De qué hablas? Ni siquiera tuvimos relaciones.

−Precisamente, porque eres importante para mí. Quiero hacerlo adecuadamente no después de una pelea y un llanto en la ducha.

−Pero aún podemos hacerlo en la ducha y hacerme llorar de placer ¿no?

Aomine sonrió, haciéndole cosquillas en el estómago.

−No me hables así ¿estas intentando excitarme?

Kise empezó a reírse, moviendo todo su cuerpo. Era verdad, él era feliz con Aomine, incluso con sus inseguridades, nunca había dudado de ello y a pesar de que se sentía incómodo por Kuroko, Aomine tenía razón. Debía de disfrutar lo que tenía porque, de todos modos, si estaban haciendo algo mal, detenerse ahora no les serviría de nada.

Aomine sintió la boca de Kise sobre la suya, besando con suavidad. Honestamente, debía de amar muchismo a Kise como para soportar cada uno de los pequeños desplantes de Kise. O, mejor dicho, debía de amarlo muchísimo para amar incluso sus desplantes.


−Realmente quieres comer eso ¿he?

−Claro que quiero, es mi comida favorita.

−Sopa de cebolla gratinada… Honestamente, creí que tus gustos eran más refinados.

−No lo son, salgo contigo.

Aomine abrió los ojos, indignado, Kise rio.

−Tonto, estaba bromeando.

− ¿Qué tipo de broma es esa?

Kise estiro sus manos hacia sus mejillas, jalándolo.

−Ven acá, te recompensaré.

−No quiero…

−Claro que quieres−comentó, jalándolo hasta hacer chocar sus labios, aún tenían el cabello mojado y un poco de agua del cabello de Aomine cayó sobre las mejillas de Kise. Sonrió. Eso se sentía bien.

− ¿Kise…?

Kise dio un brinco en su lugar, soltando a Aomine de jalón, sintiendo una cubeta de agua fría peor que la de la ducha caer sobre él. Incluso sin mirar detrás de Aomine, sabía que quien había hablado era Kuroko. Suspiró, mirando hacia su lugar, realmente se veía como que no la había visto venir.

Kise se levantó de su asiento.

−Eres increíble, Kise, no solo conseguiste que cayera ante ti sino también que se bañara contigo… ¿follaron? ¿Se sintió bien tenerlo dentro de ti?

Kise se quedó congelado ¿era Kuroko-chi quien estaba diciendo eso?

−Lo siento−fue lo primero que Kise pudo decir, era una disculpa sincera pero su voz tembló y quedo en un susurró. Kuroko negó con la cabeza.

−No quiero escuchar ni una palabra de ti.

−Kuroko, de verdad lo lamento…

−La única promesa que te pedí y no pudiste cumplirla ¿acaso eres un idiota?

Kise abrió sus ojos sorprendido, jamás había visto a Kuroko tan enojado. Sus patéticas lágrimas empezaron a salir con rapidez. Aomine se levantó de la mesa.

−Tetsu, no le hables así.

−Tú también cállate, no necesito tu mierda.

Dicho esto, dio media vuelta. Kise quiso ir atrás de él, Aomine lo detuvo del brazo.

− ¿Qué fue lo que le prometiste, Kise?

Kise dudo un poco, pero al final suspiró y lo miró a los ojos. Aomine dijo que quería que confiara en él, debía de hacerlo.

−Me hizo prometerle que no saldría contigo nunca o nuestra amistad terminaría para siempre.

− ¿Ah…? ¿Pero qué diablos…?

Continuará…


Ah, ah, por fin pude darles un capitulo solo de Aomine x Kise. ¿No son geniales juntos? Me dan ganas de estrujar a Kise tan fuerte. Y me gusta mucho imaginarme a Aomine siendo dulce, meloso y considerado así que perdón si les resulta muy extraño. Por lo general Aomine es la diva de la indiferencia.

Quería aclararles (por el capítulo anterior) que "blowjob" es, literalmente, dar una mamada (no es sexo oral porque solo aplica cuando eres chico) xD

Y… veamos que sucede con estos tres ¿vale? Estoy ansiosa por escribir Kuroko x Kagami así que esperen un poco, está en transición.

A todos, gracias por leer mis larguísimos capítulos y gracias a los que comentan.

Nos leemos pronto! ;) :3