dhCAPITULO 7 EL ELEGIDO
Estaba muy intranquilo, después de que atendieron sus heridas esperaba fuera del salón donde tenían al prisionero, sabía quien era, lo había visto muchas veces, el gran amigo de su padre, el gran socio de la firma, el gracioso hombre que llevaba regalos cuando iba a cenar, no hacía más de semana y media que había cenado en la mesa de su casa, con su familia, las pocas veces en las que había estado con ellos durante los últimos 5 meses.
Había algo malo en todo aquello, temía por su familia, entonces lo vio, caminando por los pasillos con su elegante traje gris, la sangre se le helo, caminando hacia el venía su padre, Hein Li, el gran abogado.
-¿Padre...?-Se aventuro Shaoran, estaba impactado tanto que no vio a la persona detrás de su padre, ambos pasaron de frente sin dirigirle la mirada
-¿Pero q-que hace...que hace aquí?- Entro al cuarto dejando la puerta abierta, Shaoran estuvo apunto de seguirle al interior pero una mano le impidió su camino, al mirar al dueño de la mano se encontró con su hermano, Toya simplemente lo miro no menciono palabra alguna y cerro la puerta frente a un Shaoran que no entendía nada, durante varios minutos quedo con la mirada clavada en la puerta...
Los minutos pasaron lentamente, la madrugada ya había llegado y los pequeños rayo del sol se colaban por las ventanas, Shaoran se había sentado en el suelo recargado en la pared de enfrente, sus manos se frotaban nerviosamente una contra otra, los minutos siguieron pasando cuando la puerta frente a el se abrió y de ella su padre lo miraba
-Ven-Le dijo camino por los pasillos seguido de sus dos hijos llegaron a otro cuarto vació donde los tres entraron, su padre camino por la habitación inspeccionándola, su hermano se recargo contra la puerta y Shaoran se quedo en el centro de esta mirando el suelo.
Cuando pasaron alrededor de 5 minutos Hein se giro a su hijo menor, camino hasta ponerse frente el y le tomo la mano derecha quitándole el guante, Shaoran se sorprendió pero no dijo nada, su padre miraba los nudillos lastimados por el reciente enfrentamiento y el tatuaje que tenía, levanto la manga de la camisa mirando con sumo detenimiento, después de un suspiro soltó a su hijo.
-Capitán de escudaron a los 15 años, jamás lo hubiera creído-Se acomodo el saco –Mírame cuando te hablo-
-Si padre-
-¿Qué crees que haces aquí?-Le pregunto déspotamente
-...-Shaoran se quedo en silencio
-Lo imagine...-Quedo en silencio como pensando-Se de las cosas que haz hecho, las "mejoras" de la ciudad, pero las cosas están cambiando, todo será más peligroso de ahora en adelante y regresaras a casa... -Pero...-Alego Shaoran pero su padre no le presto atención
-... hasta que yo considere adecuada tu presencia...-
-No puedo hacerlo-
-¿Cómo?-
-Yo...yo sol líder de escuadrón, tengo responsabilidades y...-
-Iras a casa si no quieres que te releve de tu cargo-
-No puedes hacer eso-
-Claro que puedo y no dudes que lo haré si no obedeces, no te preocupes por tu escuadrón tu hermano te suplirá hasta como ya dije considere necesaria tu presencia-Shaoran abrió la boca pero de esta ninguna palabra salió, asintió con la cabeza y camino a la puerta, Toya se hizo aun lado y con la cabeza en alto y el seño fruncido salió de la habitación.
Camino por los pasillos sin mirar a nadie, fuera del edificio lo esperaba todo su escuadrón, estaba tan enfadado consigo mismo que no escuchaba lo que le decían hasta que Tomoyo detuvo su caminar al tomarle de la mano, Shaoran la encaro, respiro profundo
-¿Qué sucedió?-Le pregunto la amatista
-Regresare a casa hasta que el decida-
-¿Cuándo?-
-Ahora mismo-
-¿Pero y la despedida de Meiling?-Pregunto Yamasaki
-Además hoy es...-Tomoyo bajo la mirada y cayo
-Lo se, estaré aquí, para ambas cosas, me daré un baño, desayunaremos...-Apretó la mano de Tomoyo y quito el seño fruncido mirando a Meiling
Continuaron su camino y entraron al edificio 6, Eriol y Shaoran se separaron del resto y entraron a uno de los cuartos, el cuarto era para ellos tenían un baño y camas, en ese lugar descansaban antes o después de salir, atendían algunas heridas leves y cambiaban su ropa, Shaoran entro al baño trato de relajarse y no pensar en nada, Eriol trato de cooperar con el muchacho y encendió una pequeña radio, (aunque en realidad no era con una música muy relajante que digamos)
Al salir camino por la habitación hasta en closet donde estaba su ropa, al abrirlo se sorprendió al verlo vació
-¿Eriol y mi ropa?-Pregunto a su escandaloso amigo-Eriol-Shaoran se giro pera ver a su compañero que "barría" la habitación tomando a la escoba como micrófono
-Eriol-Grito Shaoran -¡Eriol!-El mencionado giro donde Shaoran
-¿Qué?-Pregunto
-¿Dónde esta mi ropa?-
-¿Qué?-
-¿Qué dónde esta mi ropa?-
-No te escucho-Ambos estaban gritando a mitad de la habitación, el ruido era tal que los de afuera miraban curiosos y una exasperada Tomoyo entro, de inmediato apago el radio
-¿Me pueden decir por que demonios se están tardando?-
-No grites te oímos perfectamente-Dijo un sonriente Eriol, lo que provoco que Tomoyo bufara
-Todavía no te vistes-Señalo a Shaoran que solo estaba con la toalla en la cintura
-Es que no hay ropa limpia-
-¿Y por que no hay, a quien le tocaba lavar esta semana?-Ambos chicos se señalaron y dijeron al mismo tiempo
-A el-Tomoyo giro los ojos y camino hasta la ropa sucia
-¿Cuándo será el día en que se pongan deacuerdo con lo deberes, ten-Le dijo arrojándole unos pantalones de mezclilla una camiseta blanca y un par de calcetines
-No esta tan sucia esa-
-Pero estos pantalones son de Eriol-
-Si te quedan son tuyos por el día de hoy y dense prisa que tengo hambre-Cruzo el cuarto en tres zancadas y salió azotando la puerta
Estaba tan acostumbrada a esos dos que el ver a alguno en ropa interior no le afectaba en lo más mínimo, su relación era de hermandad y los regaños nunca estaban de más, era muy raro ese comportamiento comparándolo con el que cada uno adoptaba durante las noches.
Horas después caminaban por la calle, la mayor parte del día habían estado gritando y corriendo de las amenazas de Meiling, era el ultimo día que pasaría con ellos, y no se verían hasta dentro de medio año, ahora la tarde había caído y antes de despedirse tenían que pasar a otro lugar, cada uno llevaba una flor y caminaban detrás de Tomoyo quien se acero a la tumba de sus padres depositando la flor, durante algunos minutos ninguno se acerco y la miraron hablar.
Dos años antes para desgracia de la amatista en un rescate su madre fue atacada y no sobrevivió, Tomoyo había caído en una depresión durante un mes no hablo con nadie y no salió de su casa hasta que servicios humanos fue por ella, estuvo en un centro juvenil huyo de el y después de aquello resurgió más concentrada que antes, vivía en la base y cada aniversario o cumpleaños visitaba a sus padres.
/ En el edificio central /
-¿Qué tanta información revelo?-Hein pregunto a Fujitaka, ambos hombres estaban en la habitación acompañados de Yukito y Clow
-Lo suficiente para poner en peligro muchas vidas-Respondió Yukito, Hein miro por la ventana el atardecer, se aflojo la corbata y respiro profundamente
-Ya son 4 a los que han acecinado y estas en la lista-Fujitaka miraba de reojo los papeles sobre la mesa
-Lo se, ¿qué sugieren que haga?-Hein mantenía la mirada clavada en el atardecer
-Debes irte, salir del país, ve a Londres, estarán seguros-Sugirió Clow
-Si, dejare ordenado todo para mi partida, mis hijos se quedaran, no los quiero arriesgar si nos atrapan a Ilean y a mi, los dejare fuera de la ciudad, ¿puedes encargarte de todo Fujitaka?-Preguntó y el hombre asintió
-De inmediato, Yukito-Llamo al chico y ambos salieron del cuarto dejando a Clow y Hein solos
-Esto es cada vez más difícil-Dijo Hein
-Ya lo creo, ya lo creo-
-¡No!-Grito desesperadamente Eriol, pero ya todo era inútil, veía con impotencia como su amigo y hermano se dejaba vencer, ahora la espesa bruma solo dejaba ver el rostro que susurraba
-Huye- para después ser cubierto, Eriol dudo pero tubo que hacerlo, sabía que arriesgaba su vida si seguía ahí y como impulso se levanto con dificultad y corrió lo más lejos que pudo, no llego muy lejos cuando el choque de la explosión le alcanzo y le arrojo a varios metros, callo al suelo rodeado de fragmentos encendidos, su visión era borrosa y no escuchaba claramente.
Lo primero que reconoció frente a el fueron un par de botas, algo parecido a risas y como su cuerpo era levantado del pavimento después entre toda la confusión solo un rostro le fue familiar
-Tomoyo-Pronuncio débilmente antes de caer inconsciente
