Halo jóvenes ninjas! Si, sip, por fin un nuevo cap de "Un alma pura". Seguramente estéis con las antorchas y los picos al aire preguntando "¿por qué tardaste tanto?" bueno, en estos tres últimos meses estuve atareada. Mayo y junio con la escuela, estudiando para los exámenes finales y disfrutar en el último día e clase por salir de esa gran cárcel que voy a diario. En julio, bueno, mi familia me estuvo llevando de vacaciones TODO ESTE TIEMPO. O de acampada, o al pueblo de mis abuelos o de paseo por ahí (?) así que técnicamente estuve secuestrada por mi familia todo este tiempo xD pero ahora por fín estaré en casa, y tendré tiempo para escribir. Tengo contadas unas tres actualizaciones más hasta septiembre, así que os compensare, prometido. Bueno, después de eso, a leer!

Las tortugas ninja no me pertenecen y bla bla bla... queréis leer, ¿no? Además creo que esto nos lo sabemos todos :v.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

-Así que Ulthien era una distracción.- dijo Sans.

Los chicos se encontraban en medio de la habitación, comiendo todos juntos formando un círculo alrededor de la comida y sentados. Splinter esta vez se unía a ellos.

-Sí, y tuvimos suerte de que Freddy y los chicos aparecieran.- dijo Leo.

-Sí, sobre todo cuando casi te da en la cabeza.- los chicos soltaron una pequeña sonrisa ante el comentario de Raphael.

-Ja ja, muy gracioso Raph.- dijo Leo sarcasticamente.

-Si, eso es cierto. Pero lo que hicisteis fue muy poco precavido- regaño Splinter a sus hijos-. Os dije que no volverais a la guarida.

-Lo sabemos Sensei, pero no podíamos dejarte allí solo con un demonio tan fuerte.- dijo Donnie en excusa mirando a Splinter.

-Es cierto, y además no fuimos solos.- esta vez el que habló fue Leo. Splinter miró a sus hijos y después suspiró derrotado. Cuando algo se le metía en la cabeza a sus hijos, no había manera de que lo dejaran, y lo sabía muy bien.

-Chicos- Raph habló, durante un momento miró al suelo preocupado y volvió a mirar a su familia-, hay algo que no me da buena espina.

-¿El qué?- preguntó Leo, Raphael simplemente señaló con la barbilla a Mikey, que estaba comiendo, dando a entender que no con él presente- Oh.

-Hey chico- dijo Sans levantándose-, ven, hay algo que quiero comprobar y necesito tu ayuda.

-Vale.- Mikey se levantó y siguió a Sans, el cuál fue al techo del edificio. Una vez dejaron la sala, el mayor de los hermanos habló.

-¿Qué es lo que pasa Raph?- preguntó mirando al nombrado.

-Creo que ese demonio está planeando algo- dijo-. Es muy raro que nos haya dejado escapar, y además vi cómo se reía. Cuando un malo se ríe no es buena señal.

-Venga ya Raph. No seas paranoico.- dijo Casey sin importancia.

-Es cierto.- dijo Leo esta vez.

-En realidad creo que Raph puede tener razón- dijo Donnie de repente. Hasta ahora estaba mirando pensativo al suelo, pero cuando todas las miradas se posaron sobre él se explicó-. Es raro que en una batalla contra un demonio de grandísimo poder como dijo Kai, hayamos salido prácticamente ilesos.

-Sí, pero era una distracción, ¿no?- preguntó Rev.

-Eso mismo es lo sospechoso- dijo Donnie señalandolo-. ¿Por qué dejarnos ir así por las buenas si el objetivo era mantenernos alejados?- todos se miraron entre sí- y encima sin un rasguño. Lo normal era que no llegasemos a donde Mikey.

-Entonces dices que algo trama.- dijo April. Donnie asintió.

-Esto no me da buena espina.- dijo Freddy.

-Ni a ti ni a nadie.- le contestó su hermano.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

-¿Qué querías enseñarme, Sans?- preguntó Mikey una vez estuvieron fuera.

-Había algo que quería comprobar. Tenía una idea de una cosa, y quiero ver si...- Sans se giró para ver a Mikey, pero este tenía los ojos clavados en el suelo-...¿te encuentras bien niño?- preguntó preocupado acercándose.

-Estaban hablando de un tema que no querían que yo escuchase, ¿verdad?- dijo Mikey de repente.

-¿Qué?- Mikey suspiró con molestia y se sentó en el suelo.

-Es lo que suelen hacer. Cuando ocurre un tema que no sea Shredder o el clan del pie o algo que sea la protección de NY siempre me lo ocultan. Hacen como si nada y luego hablan de ello a mis espaldas- suspiró-. Es como si no confiaran en mí.- Sans le miró.

-No es que no confíen en ti, es que te están protegiendo.- dijo seriamente Sans. Mikey le miró confuso.

-¿Eh? No te entiendo.- Sans sonrió.

-Hay veces que para proteger a quien quieres tienes que ocultar cosas, pero no por eso desconfían de ti. Rev me ha contado cómo empezó todo esto. ¿A que cuando empezaron a averiguar cosas te decían lo menos posible?- Mikey asintió-. Eso era porque tenías miedo, y no querían preocuparte aún más. Al final derrotaste a ese demonio tú solo, y tus amigos y hermanos confiaron en ti, por que sabían que eras fuerte, y que lo ibas a conseguir. Eso pasó una vez conmigo. Mi padre estaba en una situación de trabajo muy mala, estaban casi por despedirle y casi no nos quedaba dinero, y no me dijeron nada. Era solo un mocoso por aquella época, pero no me lo dijeron para no preocuparme y que estuviera bien. Eso es lo que hace la familia, quererse y protegerse unos a otros, como hacen ahora tus hermanos contigo- Sans le señaló-. Lo hacen para protegerte.

-...- Mikey se había quedado sin palabras-...si, pero...soy capaz de soportar esta situación.

-Pero no la presión- dijo Sans-. Tus hermanos guardan esa presión que tendrías para que tú no la sufras.

-Por eso, se hacen daño por mi culpa- dijo desesperado Mikey-. Sé que me protegen, y yo también quiero, también quiero protegerles, por eso no dejaré que ese demonio haga daño a mi familia. Les quiero mucho, de verdad.

-Y ellos te quieren a ti. Pero debes entender que cuanto más esfuerzo pongas más les costará que estés bien, por que siempre harán eso, y les sería más fácil si les dejas. Hay veces que para proteger hay que saber sacrificar, aunque signifique a todo lo que amas renunciar, y no quieres hacerles eso, ¿verdad?- Mikey negó con la cabeza- Por eso debes entender, y confiar en ellos.

-Yo confío en ellos.

-Pues demuestralo.- Mikey se quedó mirando al suelo. Sans tenía razón. Sabía que si pasase algo totalmente grave se lo contarían, seguro. Y él no confiaba en eso y, por lo tanto, en ellos.

-Sí, tienes razón, Sans- le sonrió-. Gracias- Sans le devolvió la sonrisa-. Oye Sans, tengo una pregunta. ¿Alguna vez te has enamorado?

-¿Yo, enamorado? Nah, soy muy vago para eso- se tumbó en el suelo con pereza-. Prefiero seguir a mi royo. ¿Y tú? ¿Alguna vez estuviste enamorado?- Mikey se sonrojo.

-¿Y-y-yo, e-enamorado?- Mikey miró nervioso a Sans- P-pues bueno, p-puede...u-una vez...

-Vaya, el niño estuvo enamorado~.- dijo Sans con burla.

-¡C-c-cállate!- Mikey tenía la cara roja no, lo siguiente.

-Jeje, vamos chico, eso es algo normal.

-P-pero...- Sans de repente se levantó alertado-¿Qué ocurre?

-Algo malo- encendió su ojo-. Muy malo.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

-Genial, cuando nos llevamos una alegría viene algo malo.- dijo molesto Casey.

-Si el moradito tiene razón- se oyó un "Hey!" de parte de Donnie por lo dicho por Fred-, entonces hay que tener cuidado- Lloyd estaba atento a las palabras de Fred, al igual que Kai y Rev, pero sin darse cuenta se mancho la camisa por prestarle atención a Fred. Se levantó del sitio y avisó que iba a cambiarse de ropa, dejando al resto con la charla-. Es un demonio muy poderoso, y no sabemos que es lo que puede llegar a hacer.

-Seguro que nada bueno- comentó preocupada Joy-. Ahora sí que tenemos que ser super precavidos.

-¡Pero vamos a vencer!- dijo Kai levantándose- Encontraremos al demonio y todos juntos podremos...

Pero un ruido proveniente de la habitación interrumpió a Kai. Todos se levantaron alertados, y a través de la puerta salió Lloyd con un fuerte golpe que llegó hasta sus amigos.

-¡LLOYD! ¿Estás bien?- Joy se acercó preocupada al chico, pero Lloyd se limitó a señalar a la puerta. Al mirar hacia allí, vieron como Terriors salían de la puerta amenazantes. Y detrás de ellos, otro tipo de demonios, unos demonios que parecían de pintura, altos y solo se les podía distinguir los ojos y unas especies de brazos.

-Oh no, Tiwhnys- dijo Freddy intentando leer la mente de uno de ellos-. Y son varios.

-¿Son peligrosos?- preguntó April sacando su Tessen, Fred respondió.

-Son unos demonios muy difíciles de vencer- empezó a flotar a pocos centímetros del suelo-. Al parecer su piel está formada por un material parecido a la tinta, por lo que reducen el daño que les causan. Pero su vista está mal, y solo pueden ver a través del movimiento.

-Bueno, tenemos ventaja, aunque con los perros demonio esos nos la quitan totalmente.- comentó Raph haciendo girar sus sais.

-Genial, tenemos a unos demonios que su modo de vista es a través del movimiento, seguramente parecido al síndrome Riddoch, y a unos perros con un extenso movimiento y rapidez para moverse. No puede ir a peor.- Donnie ya estaba golpeando a un Terrior con su boo. Todos estaban peleando contra ellos, incluido Splinter.

-¿Síndrome de qué?- preguntó Fred mirando al genio.

-Síndrome de Riddoch. Es una afectación ocular a menudo causadas por lesiones en el lóbulo occipital que limitan la capacidad de la víctima para distinguir objetos. Sólo mover objetos en un campo oculto los hace visibles para el paciente, y si están estáticos están siendo invisibles para el paciente. También...- empezó a explicar Donnie.

-¡DONNIE, LO QUE MENOS NECESITAMOS AHORA ES UNA CLASE DE BIOLOGÍA!- gritó Raph un poco harto.

-Chicos, algo raro pasa- dijo Freddy preocupado, logrando llamar la atención de todos-. No puedo leer sus mentes. Al parecer han logrado crear como una especie de barrera o algo así.

-Genial.- justo entonces bajaron Sans y Mikey alertados.

-¿Qué es lo que pasa aquí?- Mikey vio la imagen de la guarida de sus amigos repleta de demonios, algunos con una especie de capa de tinta por encima.

-Chico quédate aquí.- Sans salió de las escaleras dispuesto a ayudar a sus amigos.

-¿Qué? Sans, tú también no.- Sans le miró a los ojos, fue ahí cuando recordó su pequeña charla con él en el tejado. Mikey simplemente asintió y se retiró un poco.

-Gracias.- Sans fue al lado de los hermanos de Mikey mientras lanzaba huesos que mataban casi de una vez a los demonios, mientras que el resto les costaba más de la cuenta.

-"Seguir así, el chico ya está presente."- en la cabeza de uno de los demonios la ama demonio veía la escena en su bola de cristal, sonriendo al ver que su plan estaba a punto de empezar.

Mikey, por su parte, veía preocupado la escena. Sentía una gran impotencia el estar ahí pero no poder ayudar, como mucho gritaba cuando les atacaba por detrás por estar distraídos durante la batalla. Era una sensación agobiante.

-¡Donnie, a tu izquierda!- pero fue muy tarde. Un Terrior le mordió en todo el hombro a Donatello, dejando una gran herida en su hombro.

-¡AAAHHH!- Donnie cayó al suelo mientras se sujetaba el hombro. La sangre de Donnie emanaba como un río, manchando su mano y parte de su brazo izquierdo.

-¡DONNIE!- sus hermanos y April y Casey gritaron al ver la escena.

-¡DONATELLO!- el maestro Splinter dejó inmediatamente de pelear al ver a su hijo herido.

-Oh no...- susurró con miedo Freddy.

Eso fue la gota que colmó el vaso. Nadie iba a hacer daño a su familia... SI ÉL ESTABA PARA EVITARLO.

-¡EH, MONSTRUOS DE PACOTILLA!- gritó Mikey agitando sus brazos, logrando captar la atención de todos en la sala- ¿Me queréis a mí? ¡PUES VENID A BUSCARME!- corrió escaleras arriba, mientras todo los demonios le seguían.

-¡Mikey, vuelve aquí!- Raph estaba a punto de seguir a su hermanito, hasta que un quejido de dolor procedente de Donnie lo hizo pararse. Miró a Donnie, y luego a Mikey. ¿Con quién se quedaba? Estaba igual de preocupado por los dos, y no sabía que elegir.

Ahora sólo las tortugas y sus amigos se encontraban en la habitación, revisando con urgencia a Donnie.

-¡Maldita sea, ahora lo entiendo!- bufó Fred enfadado- Este era su VERDADERO plan, mantenernos a TODOS alejados de Mikey.

-Voy a por él.- Raphael ya estaba de camino a las escaleras, pero alguien delante suya le paró.

-No.- era Sans.

-Sans, quítate de en medio, tengo que ir a...

-Voy yo. Si va a estar ahí fuera soy el único que puede vencerlo. Yo iré a buscar al chico, vosotros atender a Donatello.- Sans salió de la habitación en un segundo, literalmente. Había desaparecido de la habitación como si nada.

-Raph, tranquilo- Casey le puso una mano en el hombro-. Ya va él a buscarlo. Y creo que puede hacer más que cualquiera de nosotros.

-Tiene razón- intervino Fred-. Por eso Sans está con nosotros.

-¿A qué te refieres?- preguntó Leo mientras atendía a Donnie.

-Verás, Sans conoce al demonio en persona- abrieron todos sus ojos como platos-. Sans es el único con suficiente poder como para vencerle. Aunque nos uniesemos todos nosotros no llegaríamos ni a la mitad que el poder del demonio.

-¿Entonces Sans es el más fuerte de todos?- Fred negó con la cabeza.

-He dicho que puede pelear con él, pero no que sea seguro que gane sí o sí. Ese demonio lleva muchos siglos en su mundo, y Sans solo dos, pero su alma es lo suficientemente poderosa como para enfrentarse ambos. Por eso le hemos llamado.

-Lo entendemos.- Raph suspiró mientras miraba al suelo, rendido. Entonces fue a ver como estaba Donnie.

Las cosas se les había salido un poco de control, pero para otros no.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Mikey corría por las alcantarillas de NY lo más rápido que podía. Hacía unas manzanas que les había perdido el rastro a los demonios, pero no se fiaba del todo. Cuando llegó a una bifurcación paró para descansar un poco.

-Uff, eso sí...que ha sido...una buena...carrera...uff.

-Parece que te tengo un buen adversario...o mejor dicho, presa.- una extraña voz sono por el lugar. Era una voz de mujer, solo que muy alterada, "como un programa de audio" pensó Mikey.

-¿Quién eres?- empezó a girar en el sitio con sus nunchakus en mano, listo para cualquier ataque.

-Da igual cuanto busques, no estoy ahí- Mikey siguió con pose defensiva-. Je, si soy sincera, eres casi el único que me ha costado tanto trabajo. Entre tú y ÉL, me dais mucha guerra.

-¿ÉL? ¿Te refieres a...

-Sí, ese entrometido perezoso. Pero admito que así es más divertido- (N/A: si son tan amables imaginaros las siguientes palabras con tono demoníaco, y todas las que aparezcan en mayúscula cuando hable)- ¡ASÍ PUEDO DISFRUTAR MÁS CUANDO ACABO CON LA MISERABLE VIDA DE MI PRESA! JAJAJAJAJAJA.- a Mikey le entraron escalofríos.

-¿Y qué vas a hacer ahora?- el demonio paró de reír.

-Oh, querido~, esto no es más que el principio...EL PRINCIPIO DE MI PURGA.

-¿C-c-como que de tu purga?

-Verás, tú eres mi principal objetivo, pero no voy a desaprovechar la oportunidad que tengo de divertirme con esos a los que llamas "amigos y familia". Divertirme viendo cómo se dañan y pelean mutuamente sólo para alargar unos minutos más tu vida. Pensando cada vez una nueva manera de torturarlos y dañarles cada vez más y más dolorosamente.

-¡No harás daño a mi familia!- gritó Mikey decidido. El demonio rio.

-No es necesario. Ja, no me puedo creer que hayan sido tan ingenuos de pensar que volverías a tu casa.- Mikey abrió los ojos.

-¿Q-qué?

-Je, eso es lo que pasa por tener gente que te quiere. Les pones en peligro cuando deberías ser TÚ el que debería estarlo.

-N-no...NO. No, ellos están en la... el refugio, a salvo. Estás mintiendo.

-Ahora mismo están en una especie de laboratorio, y al lado del ordenador del de morado hay una figurita, un regalo tuyo de cuándo eras niño, y es de color verde.- Mikey tembló, había que ver la imagen en vivo para que supiese eso, y nunca había visto antes la guarida. A no ser...

Mikey salió corriendo en dirección a la guarida, dejando atrás a la voz que estuvo hablando con él. El demonio estaba sonriendo satisfecho mirando a su bola de cristal.

-Pero ama, ¿no iba a matar a un familiar delante suyo?- le pregunto su esbirro de siempre.

-Sí, pero ese será el golpe final. Primero hay que dañar su alma. Su fráaagil y déeebil almaa~. Jejejeje, esto estará interesante.

-Ama- una voz sonó en la habitación. Una sombra se encontraba en la puerta sin verle absolutamente nada-, el plan ya puede ponerse en marcha.

-Excelente. Tu plan va bastente bien. S O L O. O. Q U E. N O. M E. S.

-Claro que no- hizo una reverencia-. Voy inmediatamente al lugar de la tortuga.

-Eres un buen aliado, y hasta estoy un poco dudosa de que me llegues a fallar. Dentro de nada esa alma será MÍA, y dominare el mundo. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Espero que os haya gustado y os envío un gran booyakasha!