Fan Fiction: Kapitel des Schwan

Anime: Princess Tutu

Disclaimer: Esto ya me está traumando, no, Princess Tutu no me pertenece, los únicos que me pertenecen son Kohaku, Aoi y Ningyotsukai...y no, no me pagan por escribir...

Nota de la autora: Bueno, este capítulo me costó muchísimo trabajo, desvelo y esfuerzo para terminarlo, pero lo logré! Sufrí un poco para escribir el relato de Fakir, pero creo que me quedó bien. Intenté pensar como Fakir para escribirla, pero cuando la comenzé, me dio risa un pensamiento que me llegó... ¿como se vería Fakir escribiendo su historia frente a una computadora?

Gracias por sus reviews!!


Akt.7

Reencuentros


El príncipe y el cuervo

Kapitel des Schwan

"Hace no mucho tiempo, existió un pequeño pato, que por el amor que le tenía a un príncipe sin corazón,

logró convertirse en la hermosa Princess Tutu, y, desafiando al destino, logró recuperar el corazón del príncipe,

más sin embargo, su amor nunca pudo ser dicho, ya que, estaba destinada a desaparecer en un haz de luz si lo hacía.

Así que el príncipe siguó su corazón, el cual amaba profundamente a la princesa de los cuervos, y así,

juntos pudieron seguir su historia en el reino del joven príncipe.

Y Princess Tutu, perdió la magia que la convertía en humana, así que regresó a su humilde forma de pato.

Sin embargo, la fuerza del destino, se compadeció del humilde patito, que había dado todo por el príncipe de la historia,

así que decidió concederle la gracia de volver a ser humana si ella lo deseaba, para que así,

ella fuera..."

Esa era la última línea de la última página que Fakir había escrito. Lo demas eran manchas de tinta y unas cuantas palabras dispersas, con otra caligrafía bastante estilizada. El joven de los ojos esmeraldas se encontraba sentado todavía junto al árbol donde horas antes se había encontrabo a Aoi, la otra marioneta de Ningyotsukai.

Y al fin había recuperado el final (ahora incompleto) y se encontraba decepcionado al no poder recordar las últimas líneas de su historia. se encontraba intentando encontrar el significado de las palabras dispersas por la mitad inferior de la página.

"Schicksal, schwärzung, licht, verfasser, liebe"

Fakir se hizo hacia atrás y cerró los ojos, esas palabras el las conocía..."Schicksal, schwärzung, licht, verfasser, liebe"...eso era, "destino, oscuridad, luz, escritor y amor"

Pero para el no tenían ningún sentido. Intentó formar frases con esas palabras hasta ue se percató que la luz del sol ya se había esfumado, fué entonces cuando se decidió regresar a su casa. Tomó la frágil cajita de música e introdujo en ella las hojas de la historia y se puso de pie, miantras le daba vueltas a las palabras que tenía en mente.


Ahiru se encontraba sobre una canastita, intantando dormir. Aoi había llegado hacía unas horas, pero no le había dirigido la palabra y se había acostado en una cama que se encontraba cerca de ella. Ahiru se había preocupado al ver la expresión ausente de la joven, pero con esa forma de pato, no podía preguntarle nada.

Y tenía sueño, pero no podía dormir. No deseaba estar sola. No podía dejar de pensar en Fakir, en como él le cepillaba el cabello antes de acostarse, como se quedaba vigilandola hasta que finalmente se dormía, sin importarle que fuera muy noche o si ella era un pato o una niña. Y recordaba haber fingido dormir solo para que el joven de los ojos esmeraldas durmiera y así verlo tranquilo, con una enigmática sonrisa en el rostro, la misma sonrisa que le había regalado a la joven a la cual le había confesado su amor...

"No, no pienses en eso!" -pensó el patito mientras negaba rápidamente con la cabeza- "Fakir, tal y como dijo Ningyotsukai-san, merece a alguien que esté a su lado... aunque me hubiera gustado ser yo..."

Fue entonces cuando el pato se sonrojó y unas pequeñas lágrimas anegaron sus ojos azules. Lo había visto tan feliz cuando se había confesado...tan feliz cuando la tomó en sus brazos... tan feliz cuando la besó...Fakir se había visto tan feliz. Ella debía estar feliz por él, ¿no?

Las lágrimas corrían libremente por su carita, mientras muchas se resbalaban por su pico. Pero ella era más feliz como un patito, al menos así, ella podría ver a Fakir.

Se obligó a dormir, prometiéndose a si misma que, cuando Ningyotsukai la dejara ir, no se acercaría a Fakir, hasta que pudiera controlar ese sentimiento, porque así, Fakir sería feliz.

Ambos lo serían.


Fakir se despertó sobresaltado a la mitad de la noche. Tenía pesadillas que no podía recordar claramente, solo imágenes vagas le llegaban a la cabeza, mareándolo y causándole dolor de cabeza. Se dedicó a observar el techo para ver si se aburría y se volvía a dormir, cuando escuchó unos pasos ligeros y ágiles en la planta baja. Supuso que se trataría de Charon buscando algo, y dirigió su atención al techo. Entonces escuchó un ruido como de que estaban moviendo cosas, y comenzó a preocuparse.

Maldijo por lo bajo (como si estuvieran interrumpiendo algo importante XD), dejó su cómoda cama y caminó hacia la puerta.

Pensé que jamás te pondrías de pie -escuchó que le decían a sus espaldas, los ruidos se detuvieron- incluso llegué a pensar que no te iba importar si desaparecían un par de cosas

Fakir se giró lentamente, para encontrarse cara a cara con Ningyotsukai, el cual sostenía en una mano su espada y en la otra, un pergamino enrollado.

¡¿Qué es lo que quieres?! -le preguntó mientras no separaba su vista de la mirada carmín del otro- ¿porqué estás aquí?¿no te contentas con haberme quitado lo más preciado para mí?

El rostro del otro hizo una mueca burlona junto con una reverencia al escuchar lo último. Fakir, entonces no se ontuvo e intentó golpearlo, pero el ser ese tenía una velocida increíble y en menos de un minuto ya lo tenía en el suelo, con la espada apuntándole al cuello, completamente a su merced.

¿Que te pasa, Fakir-kun? Hay veces que pienso que ustedes los humanos no aprecian lo que nosotros hacemos por ustedes -Fakir solo intentaba asesinarlo con la mirada- Creo que no me crees, Fakir-kuuun -dijo, mientras se acercaba al rostro de Fakir. Una sonrisa maligna apareció al ver la mirada llana de odio y desesperación de Fakir.- Si no fuera por mí, Ahiru nunca, escúchalo bien, nunca huebiera podido ser humana. Fue mi poder quien la trajo de vuelta y ahora es mi poder lo que la está haciendo feliz

La expresión de Fakir se tornó triste, mientras que la de Ningyotsukai se volvió aún mas sombría.

Oh...no te pongas tan triste, Fakir-kun, he descubierto que a Ahiru le falta algo en su vida, algo que solo tú puedes llenar, si quieres, claro está -dijo mientras que le extendía la mano para darle el pergamino enrrollado, el cual Fakir, tomó con precaución el pergamino y Ningyotsukai le ayudó a ponerse de pie.

Entonces desenrolló el pergamino y comenzó a leer, con los ojos abiertos de la sorpresa. Era una especie de contrato. Su libertad, por la de Ahiru. Fakir extendió la mano en busca de la pluma y la tinta. Si solo eso le faltaba a Ahiru para ser feliz, él con gusto se lo concedería.

¡No!¡No lo hagas, Fakir! -escuchó que le gritaban. La mirada oscura de Ningyotsukai lo estaba tragando, una terrible oscuridad lo cubría, su mano sentía la pluma con la que solía escribir, alcanzó a ver un destello dorado, antes de perder el conocimiento.


Ahiru se despertó suavemente. En ese lugar no podía adivinar si era día o de noche, pero se sentía muy relajada y tranquila. Ningyotsukai-san le había prometido dejarla salir ese día, y realmente lo estaba esperando con ansias. Aún no podía creer que ella se hubiera perdido en la historia. Sonrió y buscó a Aoi con la mirada, pero al parecer, se había ido.

Se bajó de la canasta y comenzó a caminar sin rumbo.

Ahiru-chan, no sabía que ya te hubieras despertado, apenas amanece -le dijo Ningyotsukai en cuanto la vió- aunque era predecible que ya quisieras irte -le dijo en un tono apagado

Ahiru bajó la mirada, algo apenada. Recoradaba que él le había dicho que le alegraba haber conocido a un ser tan bonito como ella. Le dolía dejarlo así.

Oh, no, no te preocupes por mi, Ahiru-chan... -le dijo, mientras la cargaba en brazos- estaré bien. Tu lugar es afuera, y el mio es aquí

El ser junto con Ahiru se encaminó hacia algún punto del lugar y una fría oscuridad los cubrió.

Ambos se encontraban a la orilla de un lago, el cual tenía algo de niebla. Todo estaba muy tranquilo. El ser dejó a Ahiru en la superficie del lago, mientras le regalaba una hermosa sonrisa, a la cual no pudo hacer menos que devolvérsela.

Ahiru vió como Ningyosukai retrocedía sin darle la espalda.

Muchas gracias por tu compañía, pequeña Ahiru-chan -le dijo, mientras la niebla y la oscuridad se lo tragaban. Ahiru alcanzó a decir un pequeño cuack y salió del lago, para llegar a la casa de Fakir. Los miedos de la noche pasada habían desaparecido con esa última sonrisa.

Le alegraba ver los viejos puestos, algunos cerrados, otros apenas abriendo, las calles empedradas, todo la hacía sentirse sumamente feliz. Llegó hasta su destino, con una sonrisa enorme, la cual se apagó al ver a una joven entrando a la casa. Una joven de cabellos lacios, bastante parecida a ella cuando era humana, entrar y decir un "Fakir! ¿como estas?"

Intentó contener las lágrimas. Su dolor hizo que retrocediera y se escondiera. Vió a Fakir salir de la casa, junto con la joven. Tenía la misma enigmática sonrisa en el rostro. Ambos tenían el uniforme de la Academia. Ambos se veían muy felices.

Ahiru intentó tragarse la tristeza e intentó sonreir un poco al ver que Fakir estaba bien y feliz. Fakir giró un poco la cabeza, hacia el lugar donde ella estaba, pero no la vió. Ahiru sintió que las lágrimas le ganaban, y en cuanto los vió alejarse, rompió a llorar, sintiéndose feliz, sin comprender bien el porqué.