Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón. (Williams Shakespeare)

Tengo miedo que mi corazón se detenga, y sin darme cuenta me enamore de ti.
Y una vez fue todo lo que necesite, tocar tu piel me eleva me enloquece (Reik, no te quiero olvidar)

~~aléjate de mi~~

Capitulo 6: El florecer de mis sentimientos y deseos (parte I)

Dos jóvenes van caminando por las calles de la ciudad cubiertas por la capa blanca proveniente de la nieve, a ambos le pillo de improviso esta repentina tormenta de nieve, se supone que no nevaría hasta la próxima semana no obstante además de volver, se adelantado; La nieve cayó sin ningún tipo de contemplaciones adornando las calles, techos, arboles y todo a su paso de blanco. El frio para todos es inminente sin embargo la mayoría está bien vestido para la ocasión a excepción de estos dos muchachos.

El rubio de ojos verdes solo viste unos jeans pitillos, color azul, que parecían algo gastados pero así es el modelo, también lleva una camiseta de manga corta, de un estilo simple y tradicional, sin embargo es de un curioso color verde claro y en algunas partes era más oscuro, como es en el cuello, parte de las mangas y también los costados, en detalle tenía un estampado de un dragón occidental en el medio de un tenue color blanco, logrando que este solo se viera si te acercas demasiado y le vez fijamente, y por ultimo unas zapatillas blanca tradicional.

El chico peli plata esta vestido con unos jeans pitillos color negro de un modelo clásico, su camiseta es un modelo simple apegada al cuerpo, de manga corta y de color blanca, con un estampado negro de una guitarra alada y una gran estrella arriba logrando así que solo se viese menos de la mitad del mástil del instrumento, debajo de la guitarra están plasmadas unas letras del mismo tono oscuro "ORIGINS" y por ultimo lleva unas zapatillas negras.

El menor de los dos va frotándose los brazos insistentemente, acercándose cada vez más al rubio, tratando de sentir un poquito del calor corporal del mayor, siente que se le congelara cada uno de sus organismo y entrara en hipotermia, porque tuvo que ser tan idiota y no hacerle caso a Takuma, el le dijo, "llevemos chaqueta" pero no, el tenía que ser terco y decirle que no y obligarlo a salir así, pero ahora por idiota está pagando las consecuencias de sus acciones.

Takuma también va frotándose los brazos, esto está mal incluso el que es vampiro le puede pasar algo si esta así de desprotegido en una tormenta de nieve, para los humanos debe de ser peor, miro hacia su lado viendo a Ichiru casi temblar del frio y si no lo hacía era simplemente porque se está controlando demasiado. El rubio negó con la cabeza y se acerco al peli plata y lo abrazo con fuerza, expandiendo un poco su aura para poder abrigarlo.

— Eso te pasa por no hacerme caso – murmuro el rubio mirando para todos lados para encontrar una tienda y ¡bingo! allí está.

— Ya lo sé – expreso tiritando.

— A unas dos cuadras mas hay una tienda de ropa – expreso acariciándole la espalda – utilizare mi velocidad vampírica para llegar rápido a ella – explico – pero necesito tomarte en brazos – comento con una sonrisa y le beso la frente, tomándolo en brazos.

— Takuma – llamo Ichiru.

— Dime – pidió mirando los ojos violetas del peli plata.

— Gracias – murmuro y lo beso castamente en los labios haciendo que Takuma sonriera abiertamente, esta no era la primera vez que lo besaba es verdad, pero generalmente lo besa después de que él le robe uno, así que este día es especial.

El rubio corrió a velocidad vampírica hasta aquella tienda a dos cuadra y entro en ella sintiendo la calefacción del lugar con un pequeño escalofrió recorriendo su cuerpo, es normal puesto que su cuerpo está básicamente congelado, y ese lugar está tan cálido; dejo a Ichiru en el sueño y le sonrió.

— Listo pequeño –expreso el rubio y le acaricio la mejilla sonrojada por el frio.

Ichiru observo atentamente los ojos verdes esmeralda del rubio, perdiéndose en ellos, en esa intensidad y adoración con la que lo mira, como si nada mas importara, como si él fuera alguien importante y no un simple títere a quien manejan como quieren.

El cazador se mordió los labios intentando pensar en algo para decirle al rubio, pero su mente no crea ni una sola frase coherente; el humano abrió la boca pero justo en ese momento se dejo escuchar otra voz interrumpiendo el momento mágico que habían creado.

— ¡Por Dios santo!– expreso una señora de una edad bastante avanzada, es algo robusta, pero con una cara muy tierna y amorosa – ¿pequeños como se le ocurre ir así en una tormenta de nieve? – pregunto tomando la mano de ambos, guiándolo por la tienda hasta una habitación en el fondo, es cálida y pequeña, tiene una chimenea que hace entrar en calor el cuarto, unos sillones, mesas y muebles adornaban el lugar y las paredes están pintadas de amarillo ocre.

— Con honestidad no fue nuestra intención señora – comento Takuma con una sonrisa nerviosa.

— Tomen hijos – la anciana les entrego unas toallas a cada uno, que fue a buscar con rapidez – séquense – pidió amablemente.

— Gracias – susurro Ichiru tomando la toalla y comenzó a secarse rápidamente.

— Gracias – expreso Takuma y se acerco a Ichiru poniendo su toalla en el cabello de este y comenzó a secárselo con dulzura.

La señora observo la escena romántica que se hacía presente ante sus ojos, volviendo su mirada cálida, ella no es homofóbica ni nada de eso, más bien le encanta que muestren su amor, y el chico rubio se nota que como mínimo quiere demasiado al peli plata y este solo se resistía a sus sentimientos, como si algo lo obligara a no demostrarlos, no sabe el porqué de aquello pero debe de haber un motivo. Con cuidado comenzó a salir de la habitación dejándolos solos, mientras ella busca ropa para ambos y algo calentito para que tomen.

Ichiru solo miraba a Takuma dejándose hacer de cierta manera se sentía tan amado, el rubio le da esa sensación y con honestidad, le gusta.

— Ta…. Takuma – llamo Ichiru con ternura.

— Dime pequeño – expreso Takuma siguiendo con su trabajo.

— También tienes que secarte – comento - yo ya estoy listo – menciono y le entrego la toalla.

— Está bien – acepto comenzando a secarse con lentitud, al menos su cuerpo ya recupero su temperatura normal – ¿ya estas mejor? – pregunto.

— Si – acepto – ya no tengo tanto frio – reconoció observando los movimientos del cuerpo de Takuma.

— Mm… ichi – llamo Takuma viendo como este le miraba.

— Em… yo… - Ichiru se sonrojo furiosamente y bajo la mirada.

— Ya volví – anuncio la señora con unas prendas y un carrito con chocolate caliente – miren les traje ropa y chocolate caliente- menciono mostrando las cosas – los dejo solo para se vistan – comento con una sonrisa y dejo el carrito con la ropa y el chocolate.

— Gracias señora – expresaron ambos con una sonrisa.

— Cuídense – pidió la abuelita y salió dejándolos solos sabe que tiene que darle una privacidad especial, a los empleados les prohibirá entrar allí.

Ichiru espero a que la señora se fuera y solo así se acerco al lugar donde está el carrito con el chocolate y la ropa, tomo la taza y la llevo a su boca, tomando un sorbo de esa rica sustancia chocolatosa, le encantaba disfrutar de ese sabor deleitante, definitivamente ama todo tipo de chocolate y como sea.

Takuma observo cada uno de los movimientos del peli plata y cuando lo vio tomar la taza y beber un sorbo, esa expresión de felicidad en su rostro por el sabor del liquido es para guardarla en su memoria para siempre; definitivamente para él, Ichiru Kiryuu es el ser más hermoso y celestial que existe en la faz de la tierra. Sin poder detenerse se acerco a él abrazándolo por la espalda apegándolo a su cuerpo.

Ichiru se sorprendió por unos cuantos segundos pero cuando reconoció esos cálidos brazos a su alrededor, solo pudo sonreír y dejar la taza en el carrito, siempre que Takuma lo abraza, algo cálido recorre su cuerpo y siente que le abrazan el alma y el corazón, le gusta tanto esa sensación que no quiere que desaparezca.

— ¿Qué haces? – pregunto suavemente, apoyando su espalda en el pecho del rubio.

— Solo intento entrar en calor – ronroneo el vampiro comenzando a dar pequeñas caricias en el estomago del cazador.

— Mm… - Ichiru se estremeció suavemente ante esa "inocente" caricia.

Takuma al darse cuenta que Ichiru no está poniendo ningún tipo de resistencia le dio vuelta y lo apego a su cuerpo, haciendo que sus caderas quedaran muy juntas.

— ahm… - no pudo evitar gemir – Takuma – jadeo llevando sus manso al pecho del mayor escondiendo su rostro allí.

Takuma llevo una de sus manos al rostro del peli plata y lo levanto con cuidado, mirándolo con una ternura inimaginable y atrapo esos deliciosos labios con los suyos en un contacto urgente pero amoroso.

El cazador estuvo tentado de negarse al beso pero su cuerpo reacciono solo, devolviendo el contacto de inmediato, sin resistirse ni un poco, más bien el beso que está devolviendo es como si tentara a Takuma a que vayan más lejos, llevo lentamente sus manos al cuello del vampiro y la subió hasta esa cabellera dorada enredando sus dedos en esas sedosas hebras rubias, haciendo que el contacto se hiciera aun más profundo y apasionado, sus lenguas se entrelazaron masajeándose mutuamente, de una forma excitante e insinuante, haciendo que sus cuerpos reaccionaran y desearan estar aun mas juntos, al punto de querer fundirse con el otro.

Ambos se separaron por un poco de aire, mirándose a los ojos y jadeando, se están excitando hasta que no abra vuelta atrás…

— Creo que tenemos que… vestirnos – murmuro Ichiru sonrojado, por lo que su cuerpo está experimentando, tantas sensaciones nuevas que solo las descubría con Takuma, era algo tan especial…

— Pero para eso primero debemos sacarnos la ropa – comento el rubio llevando sus manos por debajo de la playera que anda trayendo el cazador.

— Lo… lo sé – tartamudeo moviendo levemente sus caderas – mnh – Ichiru se mordió los labios para no gemir por el leve movimiento, sus miembros están tan excitados que es vergonzoso.

— Ahm… - Takuma no pudo evitar gemir ante aquel movimiento de caderas, sabe que Ichiru no lo hizo apropósito pero como desea tomar ese cuerpo inocente y puro – Ichiru – ronroneo en el oído del recién nombrado.

El cazador lo miro con una mirada vidriosa por el deseo en su cuerpo, quiere volver a besar al mayor y aun más, quiere tocarlo y ser tocado, anhela eso y mucho más, pero no sabe si está bien desearlo de esa manera tan… desmedida.

— Ta… ku – ronroneo de forma sensual y atrapo los labios del rubio con los suyos, en un beso hambriento de deseo, no quería abstenerse a lo que siente, hoy, solo por hoy quiere vivir.

El rubio se lo respondió sin ningún tipo de titubeo, introdujo su lengua a aquella boca y la entrelazo con la del peli plata, luchando por el dominio de aquel delicioso contacto, llevo con lentitud sus manos por debajo de la camiseta del cazador y comenzó a sacársela, con cuidado y así volver a besarse con deseo de mucho mas.

— Takuma – ronroneo el menor y comenzó a sacarle la playera a Takuma dejando ver esos hermosos y firmes abdominales y pectorales, llevo sus manos por todo el pecho acariciándolo con ternura y anhelo, le gusta cómo se siente la piel de vampiro a su tacto y sentir como se estremecía.

— Ichiru – gimió el rubio, tomándolo en brazos, haciendo que este rodeara sus caderas con esas largas y cálidas piernas, haciendo que la fricción entre sus cuerpos aumentara.

El vampiro camino hasta una de las paredes apoyando el cuerpo del menor en la fría pared, para así tener más acceso al cuerpo del niño de hermosos ojos color violeta.

Ambos cuerpos casi por inercia comenzaron a moverse haciendo que el rose se hiciera mucho más excitante y que sus miembros se pusieran duros, sus gemidos comenzaron a ser más seguidos y audibles.

— Por Dios Taku – gimió quedito el menor, esto es muy placentero y no quiere que pare, quiere llegar más lejos que solo caricias.

El ultimo descendiente de los Ichijou no puede estar más feliz por lo que en este momento está pasando, es algo tan mágico y es como si esta en unos de sus lindos sueños, donde todas; cada una de sus fantasías se hacen realidad.

Comenzaron a besarse con pasión, literalmente se están "comiendo", no quieren separarse, solo desean mas y mas y que el fuego que recorre su cuerpos siga creciendo para apagarlo con sus besos, caricias y…

This romeo is bleeding

But you can't see his blood

It's nothing but some feelings

That this old dog kicked up

It's been raining since you left me

Now I'm drowning in the flood

You see I've always been a fighter

But without you I give up

Now I can't sing a love song

Like the way it's meant to be

Well, I guess I'm not that good anymore

But baby, that's just me

Aquella armónica música se dejo escuchar en el cuarto sobresaltando a ambos ocupantes de la habitación, se miraron a los ojos agitados e iban a ignorar la música pero siguió sonando insistentemente hasta que…

— Mi celular – murmuro Takuma, quien podía ser el inoportuno que lo llama justo "ahora" que esta "ocupado".

— Mm… - Ichiru evito rodar los ojos, ya sabía que era su celular – con… contesta – pidió el menor y dejo de abrazar las caderas de Takuma con sus piernas.

— Claro – susurro algo fastidiado y tomo su celular.

— Me… me vestiré – murmuro quedito y se alejo rápido de ese lugar y comenzó a analizar la ropa, se quedo con una camiseta negra de mangas largas, unos jeans de invierno color clásico, y una cazadora de color plomo, con costuras a los costados y en los hombros, de una tela especial para la nieve y con unos bolsillos a cada lado de la cadera, y de cuello alto.

El cazador suspiro, por más que intenta concentrarse en cualquier cosa, lo único que su mente reproduce son los acontecimientos que solo sucedieron hace unos segundos atrás, realmente quería seguir haciendo lo que estaban haciendo pero ese estúpido celular tuvo que comenzar a sonar y arruinar su momento con Takuma…

Ichiru negó con la cabeza para sacarse esas ideas de la cabeza, no debe pensar en el rubio de esa manera, sin embargo sigue haciéndolo, pero ¿por qué? ¿Será que realmente le gusta? ¿Se enamoro de Takuma Ichijou? El niño miro a Takuma hablar por teléfono y no puede negar que esta guapo pero… ¿enamorarse del rubio sonrison?...

Takuma contesto el bendito celular, si el que lo llama no tiene una buena razón para hacerlo jura que lo matara…

— Alo – contesto con frialdad.

— Hola Takuma, soy Kaname, ¿por casualidad estas con el gemelo menor? – pregunto Kaname ignorando la frialdad de Takuma.

— Si ¿Por qué? – pregunto serio.

— Perfecto – dijo Kaname con una clara felicidad en su voz – podrías entretenerlo, incluso porque no duermen fuera, ¿por favor? – pregunto.

— emm… créeme que eso estaba haciendo hasta que llamaste – susurro lo suficiente bajo solo para que Kaname lo escuchara – pero ¿Por qué quieres que lo entretenga y que nos quedemos fuera? – pregunto

— Cross, Yagari salieron y Yuuki se fue con yori, tengo la casa de Cross solo para Zero y yo hasta mañana si es que ustedes no vuelven – comento.

— Ya veo, intentare estar fuera – aseguro – pero me debes una – murmuro.

— Sí, gracias Takuma, adiós – agradeció Kaname y colgó.

El rubio colgó el teléfono y se giro para ver a Ichiru pero este ya está vestido con la ropa que trajo la señora y solo pudo suspirar en resignación, perdió la oportunidad perfecta para… para estar con su ángel, Kaname realmente le debe una y se la cobrara como sea...

— ¿Esa es la ropa que me toca? – pregunto acercándose a Ichiru para tomar las prendas del carrito en donde están.

— Si… creo que tú te verías mejor con esa ropa – murmuro sonrojado – ¿Quién fue el inoportu…? ¿Quién era? – pregunto curioso, para luego ver de quien se tendrá que vengar por interrumpir su momento con Takuma.

— Kaname – respondió con honestidad.

— oh, ya veo – respondió - ¿tienes que volver a la academia? – pregunto desilusionado.

— No… solo quería saber donde estoy – murmuro.

— Oh – dijo algo desconcertado, no entiende porque ese sangre pura controla tanto a Takuma, eso no es normal ¿verdad? En fin mejor no se preocupa por eso - entonces ¿aun iremos a ver la película? – pregunto curioso.

— Claro que si – aseguro el vampiro, con una hermosa y radiante sonrisa en su rostro, le encanta que Ichiru aun quiera ir a ver la película con él.

— Entonces ¿Por qué no te vistes para irnos al cine? – pregunto.

— Tienes razón – aseguro Takuma y se saco la ropa con rapidez y observo detenidamente al peli plata.

Ichiru se sonrojo furiosamente al ver a Takuma básicamente desnudo enfrente de si, no pudo evitar morderse los labios y que sus ojos viajaran por todo ese bien formado cuerpo, Dios lo desea, como la primera vez que lo vio por "casualidad"

— Ponte la ropa – pidió casi sofocado.

Takuma no pudo evitar sonreír abiertamente y se puso unos jeans negros y una camiseta azul claro, de un modelo simple, sin ningún detalle muy definido, se puso la chaqueta color negro para la nieve y le sonrió a Ichiru.

— estoy listo ¿adónde quieres ir? – pregunto con una sonrisa especial.

— Mm… al cine – respondió regalándole una pequeña sonrisa – compremos palomitas y chocolate caliente y también algo salado – pidió.

— Compraremos todo lo que quieras – le aseguro y tomo su mano – vamos a pagar por la ropa antes – dijo besándolo castamente en esos tentadores labios.

— Si – asintió con una sonrisa tonta en su rostro.

Una sonrisa que solo puede causar…

La felicidad real…

La honestidad…

La amistad…

Y el amor floreciendo en tu corazón…

-o-

El castaño guardo su celular y se sentó a esperar a su hermoso peli plata que se está cambiando de ropa, con honestidad entraría y lo tiraría a la cama para hacerlo gozar y gemir pero su bello cazador le advirtió que si entra se lo corta, así que mejor no se arriesga, cuando su niño se pone temperamental es mejor no hacerlo enojar, aparte hoy tienen la casa para ellos solos y podrán hacer de todo en cualquier momento…

— Saca esa cara de pervertido – expreso Zero cruzado de brazos, recién termino de vestirse con unos jeans clásicos color plomo. Una playera de manga corta y capucha color blanca que se apega muy bien a ese bien formado cuerpo.

— Pero si es la única cara que tengo – comento Kaname devorando a Zero con la mirada – no puedo sacármela y ponerme otra – murmuro como un niño bueno.

— Kaname – murmuro con sigilo.

— Ya entendí – aseguro tragando saliva, "supuestamente Zero se había vengado de mi, con hacer el amor hace rato, pero realmente no fue así, aun está enfadado conmigo por tocarlo debajo de la mesa, ¿Quién entiende a los ukes? Es como si fueran de una especie diferente a la mía"

— ¿Qué piensas? – pregunto Zero extrañado al ver la cara de poker de su amante.

— Nada – aseguro con una leve sonrisa nerviosa.

— Ok – respondió y se acerco a Kaname para acariciar el rostro de su sangre pura - ¿Qué haremos? - pregunto

— ¿Qué quiere hacer mi bello cazador? – pregunto amablemente el castaño, tomando a Zero por la cintura haciendo que se sentara sobre si.

— Veamos una película, imaginemos que esta es nuestra casa – dijo sonrojándose furiosamente – y que es un día normal en nuestra convivencia.

— ¿Como si estuviéramos viviendo juntos? – cuestiono con una sonrisa.

— Si – respondió quedito aun sonrojado.

— Te amo tanto Zero, eres tan tierno – dijo besándolo dulcemente en los labios, en un contacto tierno y amable.

— preparare chocolate y palomitas – dijo con ternura.

— Puedes hacer café y nuget de pollo, por favor amor – pidió y lo volvió a besar.

— Mm… ¿Qué recibo a cambio? – pregunto entre besos.

— Mm… buena pregunta – ronroneo - ¿Qué tal mi cuerpo? – pregunto.

— Creo que puedo… aceptarlo, como pago – expreso con sensualidad, pero tengo que pensar que hare con el – ronroneo.

— Eres tan sensual – expreso excitado.

— Iré a preparar las cosas – comento en una risilla – tu ve a buscar una buena película – pidió y se separo de Kaname– en la habitación de Cross hay algunas, elige una buena – murmuro.

— Si amor – dijo Kaname parándose de la cama, se acerco a Zero y le dio el último beso rápido – buscare algo bueno – comento y fue rumbo a la habitación de Cross.

Zero sonrió viendo como su amante se fue, realmente ama a ese castaño arrogante e idiota, ahora desea estar siempre con el…

El peli plata negó levemente con la cabeza y fue a la cocina para preparar las cosas para ver la película con su amante.

-.-

Un bello chico pelirrojo esta acostado en un sofá de la residencia de la luna con unos pockys de chocolate en la boca, pensando en la inmortalidad del cangrejo; esta vestido con un pijama una talla mas grande, la camiseta color amarillo pálido y unos pantalones color azul pálido; por primera vez en esa residencia hay silencio total, y el modelo se encuentra muy a gusto allí solito, sin ningún ruido que lo moleste…

— Shiki – se escucho una voz alegre.

Un chico rubio de grandes ojos azules apareció de la nada, sentándose en uno de los sillones haciendo un puchero y se cruzo de brazos, ganándose un gran suspiro por parte del pelirrojo.

— Shiki, ¿has visto a Kaname sama? – Pregunto – no lo he visto en todo el día, ¿tienes alguna idea de donde pueda estar? ¿No crees que es extraño que desaparezca sin decirnos nada? O a ti te dijo…

— Hanabusa – llamo el pelirrojo para que dejara de hablar – no he visto a Kaname ni sé donde esta – respondió en un suspiro - ¿Por qué estas tan obsesionado con él? - Cuestiono.

— No estoy obsesionado – dijo en un mohín – solo… solo lo admiro – comento con sus ojitos brillosos – es un gran líder, y es muy inteligente, además es guapo y…

— Hablas de mi ¿verdad? – pregunto una grave voz masculina.

— Ka… Kain – expreso Aido y se paro del sofá como un resorte y abrazo a su amante.

— ¿y hablabas de mi? – pregunto.

— No realmente – dijo con honestidad – pero yo pienso igual de ti, sabes que te…

— Lo sé – aseguro el vampiro – pero soy celoso – le recordó y lo beso apasionadamente.

— Consíganse un motel – pidió el pelirrojo en un bufido mirando para otro lado.

— Lo sentimos Shiki – expreso Kain dejando de besar a Aido – pero no pude resistirme.

— Lo sé – dijo el pelirrojo sin expresión poniéndose otro pocky en la boca.

— Buenos días – se escucho una delicada voz femenina media adormilada.

— Buenos días – saludo el modelo.

— Hola Rima – saludo Aido y Kain a la vez.

Kain jalo delicadamente a Aido y lo abrazo por la cintura, susurrándole en el oído "vamos a nuestro cuarto" logrando que el rubio de hermosos ojos azules se sonrojara hasta las orejas.

— Chicos nosotros nos vamos – comento Kain – luego nos vemos.

— Claro – aceptaron ambos modelos viendo como Kain y Aido literalmente corriendo hasta un cuarto.

— Rima – llamo Shiki sentándose en el sofá, para darle un lado a su amiga y novia.

La chica de cabello rubio casi anaranjado se sentó al lado del chico y se apoyo en su hombro.

— Dime Shi – pidió.

— Estoy pensando en un nuevo plan para juntar a Takuma y al clon de Kiryû Zero – dijo con una leve sonrisa.

— Yo también estoy pensando – comento con una sonrisa cómplice.

-0-

Zero llego a su cuarto con una bandeja llena de cosas, con una fuente con chocolate caliente, en una tetera el café, en otra fuente las palomitas, en otro plato los nugets de pollo, también llevo cubitos de quesos, pickle* y aceitunas.

— Ya elegiste la película – pregunto dejando la bandeja en su mesita de noche.

— Sí, elegí una que se llama "con derecho a rose" – comento Kaname y saco un nuget de pollo y se lo comió – delicioso – ronroneo con deleite, antes no sabía comer con la mano pero su lindo amante le enseño.

— Suena a película porno – dijo Zero arrugando ligeramente el entrecejo – Kaname cuando te dije elige una película quise decir una película normal, pervertido – le regaño.

— Pero si es normal, es una comedia romántica, no es porno – aseguro el castaño – tu eres el mal pensado.

— Uhm… está bien entonces pongámosla en el Dvd – comento tomando el CD y lo puso, ordeno la cama poniendo las palomitas, lo nuget, los cubos de queso, el pickle y las aceituna en ella, al medio de ambos y le dio a Kaname su tasa con café.

— ¿Comencemos a ver la película? – pregunto Kaname besando los labios de Zero.

— Claro que si - acepto sacando palomitas y nuget.

El cazador prendió el Dvd y este rápidamente comenzó a reproducir la película que inicio con un "empresario" hablando sobre unas páginas de internet…

Después de unos minutos las risas se dejaron oír, la película era realmente buena, viendo cosas extrañas.

...

"Porque no harán una película con lo que pasa después del beso"

"Lo hacen… en las pornos"

"Uhm… Dios extraño el sexo… a veces lo necesitas es como… hacer crujir tu cuello"

"Porque siempre debe tener complicaciones"

"Y emociones"

"Y culpa"

"Culpa"

"Culpa de las mujeres"

"¿Qué?"

"Lo escuchaste… oh abrázame pasemos el resto de la vida juntos"

"Por favor no son mejores, oh nena por favor di mi nombre… ah…si ya esta, ¿Qué te pareció?"

"¿Con quién estuviste?... ¿porqué no puede ser diferente?, es un acto físico… como… jugar al tenis, dos personas deberían tener sexo como si jugaran al tenis"

"Si nadie pasa un fin de semana juntos después de jugar al tenis"

"Es solo un juego, se dan la mano y siguen con su vida"

"Si"

"Si"

"¿Quieres mas cerveza?"

"Aja… ¡Yeimi!"

"¿Sí?"

"Juguemos al tenis"

"¿Qué?"

"Que tengamos sexo como jugar al tenis"

"¿Estás bromeando?"

"No te rías, podría ser genial, le podría quitar tención a la relación"

"Ya lo conversamos no me gustas para eso"

"Tampoco me gustas para eso, por eso esto es perfecto"

" Ni siquiera sé si te encuentro atractivo"

"Si claro"

"Pero me atraen los tontos… al menos me encuentras atractiva"

"Tú lo sabes"

"No, no, no, antes de conocer mi gran personalidad, estrictamente físico, la primera vez que me viste"

"¿Cómo dos personas hablando?"

"Si dos chicas hablando bebiendo en un bar, adelante"

"Me gustan tus ojos, creo que jamás vi unos ojos tan hermosos"

Zero arqueo las cejas al oír el dialogo de la película y solo rio por lo bajo.

— ¿Jugar al tenis? ¿En serio? – pregunto.

— Es una película Zero – dijo Kaname sonriendo.

— Lo sé – dijo negando con la cabeza – ¿si sabes que terminaran enamorados y luego juntos y con un final feliz? –murmuro comiendo pickle – las películas son muy predecibles.

— Nosotros también tendremos un final feliz – comento el castaño.

— Es lo que espero – comento viendo los ojos de su amante.

— Lo tendremos, tendremos nuestro felices para siempre – dijo inclinándose para atrapar los labios de su pareja en un delicioso contacto, introduciendo su lengua en esa cavidad húmeda y de un sabor único e inigualable.

— Te amo Kaname – le dijo el peli plata después del beso – veamos la película.

— Claro amor – acepto Kaname acariciando la mano de su amante – pero Zero que tal si cuando termine la película "jugamos al tenis" – pregunto relamiéndose los labios.

— Eres un pervertido – murmuro Zero sonrojándose.

— Es un si ¿verdad? – Pregunto – hoy no te dejare dormir en toda la noche mi Zerito – dijo con una sonrisa.

— Pervertido – volvió a decir y se concentro en la película.

-0-

Al interior de una de las salas de un cine algo antiguo, están dos adolescentes comiéndose literalmente a besos apasionados sin poner atención a la película, ambos se están acariciando por sobre la ropa, sus cuerpos se necesitan mutuamente, querían mucho más que solo caricias y besos fogosos pero en un cine no pueden hacer mucho y mas porque uno de ellos es virgen.

— Taku – gimió un peli plata estremeciéndose por el placer que está experimentando; siente la mano de Takuma bajando por su estomago – no… hay… no aquí – dijo inaudiblemente.

— Te deseo – ronroneo Takuma dejando su mano inmóvil.

Ichiru se sonrojo pero se levanto de su asiento, parándose al frente del rubio, se inclino un poco tomo su rostro entre sus manos y luego atrapo los labios del vampiro en un beso tierno pero lujurioso y apasionado, se movió un poco y se sentó a horcajadas sobre el ser delante de sí.

— Vamos a un hotel – ronroneo el peli plata, no puede creer que de sus labios salieron esas palabras, el jamás ha estado con alguien pero con Takuma todo es tan natural que no le asusta.

— Vamos – acepto abrazando a Ichiru por la cintura.

...

"tengo frio, pero mi cuerpo ya no siente dolor"

Ichiru se detuvo a lo que está haciendo y se bajo de encima del vampiro, poniendo atención a la película por primera vez en esa noche.

— Primero déjame ver cómo termina – pidió y se sentó en su lugar.

— Claro – sonrió Takuma, no entiende el porqué Ichiru quiere poner atención pero mejor no pregunta.

— Gracias – murmuro Ichiru y puso su mano en la pierna del rubio acariciándola con ternura mientras su vista está en la pantalla.

"yo sé que puedes, ya viene la ambulancia, solo no te duermas"

"lo siento… yo… creo que es mi fin, tengo tanto frio"

— Te apuesto a que se salva – expreso Ichiru aburrido – las película son tan prede… emm… - el cazador frunció el ceño.

— Se murió – comento Takuma.

— Interesante – expreso el peli plata – al menos es más real, ahora el sufrirá por su amada durante unos meses y luego conoce a otra y se enamora de ella o se suicida – comento – pero no lo sabremos porque aquí termina la película.

— Eres tan especial – comento Takuma con una sonrisa.

"Lucha por lo que amas, no dejes que se vaya, porque cuando te des cuenta puede ser muy tarde… ama con todo tu ser a aquella persona que es especial, la que te hace sentir sensaciones únicas, la que te hace sonreír por un hola, la que lo es todo para ti… lucha por el.

Ichiru se sorprendió por lo dicho al final de la película y solo miro a Takuma, luchar por él, enamorar, luchar por el implica enamorarse.

— Ichi… - llamo Takuma, las palabras de esa película le dieron más aliento por luchar por este hermoso ángel a su lado - ¿nos vamos? – pregunto parándose de su asiento.

— Si – acepto, se levanto de su asiento y tomo la mano de Takuma- ¿crees que tendrán habitaciones disponibles?

— Si mi niño – le dijo guiñándole un ojo.

Ichiru se sonrojo furiosamente y bajo la cabeza para ocultar su sonrojo y su boba sonrisa que no quiere desaparecer de su rostro.

Takuma espero que toda la gente saliera y allí jalo a Ichiru que comenzó a caminar de inmediato pero el rubio le detuvo y lo acorralo entre su cuerpo y una pared del cine, haciendo que sus cuerpos quedaran apegados, rosando sus partes intimas haciendo que reaccionaran de una manera muy notoria.

— Ahh… Takuma – gimió Ichiru aferrándose a esa chaqueta.

El rubio sonrió abiertamente y se acerco a esos tentadores labios atrapándolos con los suyos en un beso sensual y erótico, enredando su lengua con la de aquel ángel ahora entre sus brazos, deleitándose con ese delirante sabor dulce e inocente.

— Vamos – logro decir el cazador contra los labios de aquel ser que le está poniendo su mundo patas arribas, ese rubio sonrison tiene poder sobre él y eso está mal pero… ahora no le interesa, solo quiere estar cerca de él.

— Si – acepto Takuma dándole un último beso a esos maravillosos labios que lo llevan a metros sobre el cielo.

Salieron del cine de la mano con una boba sonrisa en sus rostros, sintiendo esa manta cálida rodearlos y aislarlos en su propio mundo de fantasías; caminan rumbo al hotel cinco estrellas, entre la gente pero ellos sienten que están solos, en esas calles cubiertas por la blanca nieve pura.

El cazador siente como su cuerpo cosquillea de una manera extraña, como si estuviera ansioso por llegar a aquel hotel y hacer "aquello" con el rubio, tal vez cosquillea de anticipación y un poquito de temor, por lo que va pasar, el es virgen así que todo es nuevo… su corazón late a una velocidad casi inhumana, al punto de querer salirse de su pecho, como si se fuera a escapar por su boca e ir tras el corazón del rubio, pero si sigue así Takuma lo escuchara y eso no debe suceder ¿verdad?

Takuma apretó un poco la mano del peli plata dándole confianza, pero con solo ese acto escucho claramente como el corazón de su ángel acelero sus latidos a un punto que pensó que se podría hiperventilar, pero eso no sucedió; aquello quiere decir muchas cosas, como por ejemplo que está ansioso por llegar, nervioso… y tal vez se está enamorando de su persona… y eso es lo mejor que podría suceder.

— ¿Nervioso? – se atrevió a preguntar.

— Algo – reconoció el peli plata.

Takuma sonrió levemente y lo jalo con delicadeza.

— ¿Te gusta este hotel? – pregunto acariciándole la mano.

— Uhm… - Ichiru observo el edificio y sonrió – si, y es cálido por dentro, tiene esa calor de hogar, pero es el más caro – murmuro – y no creo que tengan reservaciones, siempre está lleno – comento el cazador – vamos a otro – le sugirió escogiéndose de hombros.

— No es necesario – dijo el rubio acariciándole la mano – ser un Ichijou a veces me trae beneficios – comento con una sonrisa radiante.

— Oh… vamos a ver qué tantos beneficios – le reto el cazador más relajado, sabe que Takuma le dijo eso para relajarlo y realmente ayudo.

— ¿Me esperas o vienes conmigo a la recepción? – pregunto ya dentro del hotel.

— Te espero – aseguro y camino hasta un pilar, apoyándose en el, observando el hotel desde allí con verdadera curiosidad, todo es muy elegante con sofás de cuero rojo vino en recepción para las personas que quería estar allí, también tenía una chimenea para darle ese aire hogareño, las paredes están pintadas de un color amarillo ocre, los muebles eran de color madera oscuro casi caoba, todo el lugar tiene adornos de navidad… y ahora que lo recuerda, navidad será pronto, demasiado pronto para ser sinceros, tal vez dos semanas si no está mal, y por eso estaba nevando, otra vez.

Navidad, esa palabra le traen tantos buenos recuerdos, cuando eran pequeños todo era tan tierno, el no conocía el odio y solo adoraba a Zero como si fuera un Dios que jamás le fallaría, pero todo se destruyo cuando la oscuridad se comenzó a apoderar de su corazón, todo lo que negaba, se volvió latente en su cabeza… pero Shizuka lo saco de esa oscuridad, sin embargo ya todo se había destruido y no es que se arrepienta, sabe que hizo lo correcto y más cuando supo la verdad de todo, cuando supo que…

— Listo, tenemos la suite – expreso Takuma al lado de Ichiru.

— ¿La suite? – Pregunto algo perdido - ¿en serio te la dieron? – cuestiono sorprendido.

— Claro, no subestimes el poder de este apellido – dijo con su sonrisa de siempre - ¿pensabas en algo? – pregunto.

— En la navidad – susurro.

— Oh… ¿piensas celebrarla? – interrogo, tomándole la mano para comenzar a caminar a la suite.

— Cross dará una fiesta, ¿no te enteraste? – cuestiono enarcando una de sus cejas y camino junto a Takuma hacia la suite.

— Si me entere – respondió con una vaga sonrisa – pero yo te pregunto ¿si es que tu quieres celebrarla?

— No lo sé – respondió quedito y se subió al elevador que cerró sus puertas de inmediato y comenzó a subir hasta el último piso.

El cosquilleo en su estomago de anticipación y nerviosismo volvió con más intensidad que antes, eran como mariposas en celos revoloteando en su vientre.

Takuma no dijo nada más sobre la navidad porque Ichiru indirectamente trato de hacerle entender que no quiere hablar sobre eso, o al menos eso comprendió.

El rubio se acerco al peli plata y lo abrazo por la cintura, apegándolo a su cuerpo viendo como esas hermosas mejillas se encendían de un bello color rosado.

— ¿Aun quieres…? – trato de preguntar el rubio.

Ichiru no respondió nada pero rodeo el cuello del vampiro con sus brazos y se acerco a sus labios atrapándolos en un contacto tierno e inocente tratando de darle a entender que aun quiere lo que van a ser.

Takuma lo abrazo con más fuerza y volvió el beso más pasional y lujurioso tomándole las piernas haciendo que estas se enredaran en sus caderas, y espero que las puertas del elevador se abrieran que por cierto solo faltan dos pisos.

Los besos subieron más de tono, haciendo que sus cuerpos volvieran a despertar por deseo y lujuria, sus manos comenzaron a acariciarse con dulzura, sus miembros duros se restriegan haciendo que palpitaran de emoción y algo más.

Las puertas de elevador se abrieron y Takuma como pudo comenzó a salir del ascensor con Ichiru en brazos, se acerco a la puerta de su suite y paso su tarjeta llave por la ranura que abrió de inmediato la puerta, entro a la hermosa habitación amplia y bien decorada, pero realmente ahora no le importa lo muy bella que sea la suite, en este momento solo desea comerse a ese ángel inocente entre sus brazos.

— Takuma… - gimió Ichiru y bajo sus piernas al suelo, comenzando a desabrocharle la chaqueta al rubio con rapidez, realmente lo necesita, su cuerpo le está pidiendo a gritos que este con él, de sentir su piel junto a la suya, no sabe si esto es normal pero… no quiere ser racional solo anhela dejarse llevar.

Fin del capitulo

Te mostrare un dulce sueño la próxima noche…

Continuara.