DISCLAIMER: Los personajes pertenecen a Hajime Isayama
Notas al final del capitulo ~
~ Capitulo 7 ~
La tormenta se avecina.
Los rayos del astro rey estaban dando en los ojos de Eren, el cuál no quería levantarse y seguir durmiendo al lado de su amado. Poco a poco fue abriendo sus ojos encontrándose con la mejor imagen de toda su vida; Levi durmiendo a su lado en paz y calma, aunque con el ceño un poco fruncido.
Observo el rostro del piel nívea, estaba encantado con verle dormir, deseaba que fueran así todas las mañanas que el sargenteo despertará a su lado. Ese y muchos pensamientos parecidos llegaron a su mente, perdiéndose en sus pensamientos.
Levi, poco a poco fue despertando, sintiendo un cálido cuerpo a su lado, sonrió internamente al levantar la mirada y darse cuenta de quien se trataba. Tenía que aceptarlo la noche que paso con Eren fue increíblemente perfecta. Cerró los ojos, y volvió a sonreír mentalmente mientras se acomodaba. Eren se dio cuenta que su amante acababa de despertar, volvió su mirada hacía él, le dio un beso en la frente y expreso – Buenos días Heichou –
El morocho se sonrojo levemente y correspondió el saludo – Buenos días Eren.
El castaño se abrazó al cuerpo del sargento, hablándole al oído – Heichou, no sé qué está pasando entre nosotros, pero… - Soltó el abrazó, se sentó en la cama, y dijo – Heichou, Yo lo amo, Salga con migo.
Rivaille abrió los ojos al escuchar aquellas palabras, y se le hizo un nudo en el estómago – Eh… Eren no creo que sea lo correcto – Expreso mientras se comenzaba a sentar – Fue algo lindo, pero no creo que sea lo correcto.
- Ya veo – Dijo mientras agachaba su cabeza – Fue una tontería lo que acabo de decir, por favor perdóneme, no volveré a decir nada al respecto. – Se levantó de la cama, tomó su ropa y comenzó a vestirse.
- Eren… - El mencionado no hizo caso y siguió cambiándose – ¡Eren te estoy hablando! – volvió a escuchar, pero lagrimas comenzaban a salir de sus ojos, y definitivamente no dejaría que Rivaille lo viera así. Terminó de cambiarse y salió de la habitación del mayor, no sin antes decir "Heichou, cuando entienda lo que sienta, aclaremos las cosas", Salió y cerró la puerta tras de sí, dejando al sargento confundido en su cama.
Entender lo que siento ¿Ehh? Se decía a su mismo mientras s e pasaba una mano por los cabellos hacia atrás. Se levantó de la cama para poder dirigirse a tomar un baño. Pudo sentir un leve dolor en su cintura, sabía que eso se trataba por haber dejado pasar a más con Eren. Se adentró al baño, y paso un buen rato metido dentro de la bañera, pensando lo que acababa de vivir.
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Salió corriendo de la habitación dirigiéndose hacia cualquier parte, simplemente no quería ver a nadie. Llegó al campo de entrenamiento se posó en la corteza de un árbol, suspiro por lo bajo. Lo que no quería paso, sintió como lagrimas salían de sus ojos y comenzaban a correr en sus mejillas, llegaron hasta sus labios se sentían saladas sus lágrimas y no podía hacer nada para reprimirlas, necesitaba desahogarse, tenía que llorar, estaba demasiado triste al saber que Levi y el no podían ser algo más que Sargento y subordinado. Se desparramo en el verde pasto del lugar, llevó sus rodillas a su pecho y las aprisiono con sus brazos, y siguió llorando.
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Cuando termino de darse un baño y arreglarse, fue directamente hacía su oficina, no quería hablar con nadie, el comentario del castaño lo había dejado en que pensar, ¿en verdad estaba mal lo que estaban haciendo?, O ¿su simple orgullo era el que hablaba?, Claro que era su Orgullo, pero nunca le diría eso al chico titán. Es más ¿Cómo es posible que le haya dicho que fue algo lindo?.
Muchas preguntas llegaron de repente a su mente, lo cual hizo que no notará que cierta castaña de lentes estaba entrando a su oficina. - ¡Hey!, Enanin~ - Expreso la castaña al entrar a la oficina.
Oh no, su martirio acababa de comenzar – Tsk, ¿Qué quieres cuatro ojos? – Respondió sin verle al rostro.
- ¡Que humor el tuyo! – Dijo mientras una carcajada salía de sus labios – ¿Acaso, Eren no te dio duro? – Preguntó
- ¡CALLATE, ESTÚPIDA! – Contesto ante el comentario de su loca amiga.
- Ja ja ja ja, Bueno no es ah eso a lo que vengo – Jaló la silla que se encontraba frente al escritorio del pelinegro, y se sentaba – Venía por esto – Dijo mientras le entregaba una carta.
- ¿Qué es esto? – Preguntó dudoso – Vino está muy temprano por la mañana, al parecer es una carta de Erwin – Contestó.
Abrió el sobre, encontrándose con una hoja de papel, la cual estaba escrita con excelente caligrafía en carta; Definitivamente esa era la letra de Smith. Comenzó a leer la carta, lo cual decía:
Querido Levi
Espero que no haya pasado nada malo en mi ausencia y todo esté en orden. Me eh tardado más de lo debido, si dije que regresaría esa misma noche, lo cual no se pudo. Los de la policía militar, necesitaban saber más sobre nuestra próxima expedición, los riesgos y demás temas que conlleva. Lo único que agradezco es que ya todo está arreglado y mañana en la tarde me tendrán de regreso en el cuartel.
Sin más Erwin Smith.
Posdata:
Oh… cierto, el no estar cerca de ti, hizo que me diera cuenta que realmente estoy enamorado de ti.
Al terminar de leer la carta, su rostro se encendió en un rojo carmín, el cual fue demasiado notorio, y llego a asustar a Hanji. – Maldito bastardo – Pronuncio por lo bajo, para que solamente el escuchará.
- Y ¿qué es Levi?, ¿Qué dice Erwin? – Preguntó Hanji con cierto interés
- Qué estará aquí mañana en la tarde – Anunció, llevando su vista a los papeles regados en su escritorio.
- ¿Eh?, eso quiere decir que no podré seguir de holgazana – dijo con cierta tristeza
- Estúpida cuatro ojos, ¡Lárgate de aquí de una vez! –
- Sí, si ya me voy. Pero antes de irme… - Dudo por su integridad física si decirlo o no – Piensa bien que harás, no quiero que llegues a sufrir por algo que no pudiste parar en el momento – Expreso mientras se levantaba de su asiento y se dirigía a la puerta – Es todo Enanin ¡SUERTE! –
- Estúpida cuatro ojos… pero debo admitir, tiene toda la puta razón.
Pasó un largo rato encerrado en su oficina, pensando que debía escoger, por un lado estaba el ser el perro faldero de Erwin si aceptaba los sentimientos de este, por otro el de seguir siendo el Gran Sargento Levi, y por último el de ser amado por el chico titán. ¿Qué jodida decisión debía tomar?.
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No sabía cuánto tiempo llevaba llorando, pero de lo que estaba seguro es que había sido mucho tiempo. Decidió irse de ese lugar, pero antes de por irse alguien le hablo.
-¿Eren, estas bien? – Pronunció el rubio.
-Eh.. Si claro Reiner, ¿Por qué debería de estar mal? – Contestó, demostrando una sonrisa en sus labios, fingida claro está.
El chico se acomodó a la par del castaño, volteo a verle con desaprobación y expreso – Si claro Eren, se puede notar que esa sonrisa es increíblemente falsa, ¿Qué te sucedió? –
El castaño suspiro, volteo a ver a su amigo, y prosiguió en contarle lo sucedido, desde que había confesado su amor hacía el sargento. – Ya veo Eren, pero… ¿No crees que esa sería la reacción más normal en el Sargento?, digo, él no es un hombre que se exprese del todo ¿Cierto? – Expresó el rubio.
-Lo sé Reiner, pero ¿Estás seguro? – Dijo cabizbajo - ¿Crees que podría llegar a pasar algo? – Añadió mientras sus mejillas se adornaban de carmín.
- ¿Eso es lo que te preocupa, Eren? – Expreso mientras sonreía – Si el siente algo por ti claro.
-¿Qué?, Reiner, sigo en las mismas – Levantó su rostro mostrando un leve puchero – Quiero saber si Rivaille Heichou… y yo, podríamos tener algo –
- Ja ja ja ja, Ay Eren, eres un niño en muchas cosas, pero créeme que sí. Si podrá pasar algo, estoy seguro – Expreso. El rostro del castaño poco a poco se iba iluminando ante la respuesta de su amigo.
Pasaron de esa conversación, a como le iba a Reiner con su "amigo", si con su amado Bertholdt, todos en la legión ya sabían que ellos eran pareja, y nadie les había dicho algo malo, al contrario los felicitaron y ayudaron en todo lo posible, para que estos pudieran ser felices.
-¿Enserio?, siempre pensé que Bertholdt era un chico realmente tímido –
- Si, en algunas cosas, pero… - No terminó de decir la oración ya que una voz ronca llamaba al castaño.
-¡EREN! – Se escuchaba que realmente estaba enojado.
-¿Eh?, ¿Rivaille Heichou? – Dijo mientras se ponía de pie, y el de ojos miel lo imitaba.
-Eren, creo que seguiremos con la plática más tarde, ¿Te parece? – Saludo a su sargento y se dirigió al interior del castillo.
-¿Qué es lo que necita señor? –
-¿Qué ahora no me faltas el respeto? – Enunció con cierta molestia – No señor, no lo haré desde ahora – Dijo firmemente
Eso fue una punzada para el sargento, el chico de orbes aguamarina lo estaba ¿rechazando?, Eso si dolía - ¿Qué te pasa Eren? Hace unos días estabas con qué harías de todo por mí y ahora – No pudo continuar, ya que fue interrumpido – Si hace unos días estaba seguro de lo que sentía, al igual que ahora. Pero estoy seguro que usted no sabe lo que siente… Así que decidí que no lo trataría más hasta que decida Sargento. Con permiso – Pensó cualquier cosa, menos que le vendría eso.
-Eren, espera – Expresó. El castaño detuvo su paso, volteo a verle - ¿Qué desea señor? – Maldita sea, tenía que decirlo, era ahora o nunca - … Eren, yo … - El piel canela se acercó al ojigris, lo hizo tanto que no había mucha distancia entre sus cuerpos. - ¿Usted? – Preguntó.
- joder Eren… - Si no tiene nada que decir, por favor no me hable – sentenció – Maldita sea, ¿En qué jodido momento se había vuelto tan vulnerable?, Su corazón comenzó a latir a mil por hora, y ahí comprendió. Estaba enamorado de Eren, Si estaba enamorado del chico que movía completamente su mundo lleno de titanes. - …Estúpido mocoso, no puedes dejarme así por así ¿Entendido? – Okey esa no era la mejor confesión de amor, pero lo había hecho. Una sonrisa se asomó en los labios del castaño. Había entendido muy bien la "confesión de amor" de su amado Sargento. Llevó sus brazos a la cintura del de menor estatura, acercando sus labios a su oído susurro, Ya era hora Levi, nunca te dejaré ¿Lo entiendes verdad? – Un cosquilleo recorrió toda la espina dorsal del de piel nívea. Llevó sus labios a los de su ahora amante y deposito un tierno beso en ellos. Le vio al rostro, pudo notar un leve sonrojo en los pómulos de esté.
-Levi – Susurro mientras volvía a atacar los labios del mayor, estaba vez con más efusión. Sintieron los labios ajenos a cada uno, los degustaron, saborearon. Probaron su nueva droga, su más grande adicción hacia ambos. Lástima que no todo era color de rosa en ese momento. Se separaron al escucharon una voz ronca llamar al piel nívea.
-¿Levi? – Preguntó Erwin al ver a su "amado" en brazos de otro. Eso sí era un golpe duro para él.
¿En qué momento había llegado Erwin?, no se suponía que llegaría hasta mañana, y aun así en la tarde. Se había adelantado un día, y para empeorarlo los había visto en pleno beso.
¡Buenitas! ~ Esperó que estén bien, ¿yo? Pues, Muy bien aunque aun en exámenes u.u Pero Gracias a todo lo limpio de este mundo, me salio tiempo para terminar este capitulo ~ ¡Chanananaaaaan!~, Lo bueno esta por salir, ¿Qué creen que pasará?, ¿sufrirá Erwin, Eren Levi, o los tres? ¿Que opinan ustedes?.
Agradezco sus reviews *w* de ante mano agradeceré los próximos~ Acepto; Criticas, amenazas, tomatazos, que me odien si haga sufrir a los tres u.u Cualquier cosa.
Sin más, me despido de ustedes ¡Chao! ~
Chibi Taiga.
