Susurros en mi corazón Por Mouri-san

RELATO VII

                   Vivo ............. aspiro hondo y sé que vivo.

Como un torrente de energía, el verano naciente corre dentro de mí, encendiendo venas, renovando arterias, pulsando fuerte, rebotando en el interior.

Sigo la melodía del corazón y canto en silencio. Sí, canto cada estrofa, cada palabra cálida, latente en el pecho. El eco se dibuja en el cuerpo, se regocija, se alegra y prefiere manifestarse a través de sonrisas, sonrisas plenas en mi rostro.

Vivo.......... entra el aire en los pulmones, con fuerza premeditada, con ansia y frenesí, para después causar remolinos de alegría que terminan por estallarme en la sangre............... Entonces sé que vivo.

Mil y un razones tengo para estar aquí, razones perennes, chispeantes y alocadas que se alojan en el alma como si fueran marcas de agua, de esas imborrables, de esas que no se dejan quitar.

Lleno de luz mis pasos, de luz veraniega, intensa y admirable. Un lienzo perfecto se despliega ante la euforia que traigo, haciéndome parte de él, permitiéndome tomar de sus piezas cuanto quiera y necesite para sentirme aún más exaltada.

Recorro con miradas cada afán peculiar en la gente. Prestando atención, hago mío lo que me conviene, rechazo lo que no me sirve, los gestos continúan instruyendo y cuando he caído en la cuenta, noto que el espíritu se me ha teñido de rojo intenso.

Sonrío con esa seguridad presente, esa que ratifica lo mucho que me gusta palpar la existencia, enredarla en mis dedos, hacerla mía, elevarla al cielo y arrastrarla de nuevo ante mí.

La algarabía se percibe, se respira. Todos la visten, yo inclusive, y debo admitir que atuendo más fresco y suelto jamás me he probado. Puedo danzar, consigo volar libremente sobre metros y metros de asfalto, y no estorba, tan sólo se hace uno conmigo.

El Sol es el culpable, es el villano indiscreto y travieso que se deleita alterando a cuanta criatura haya expuesta bajo sus rayos. Afecta nuestros temperamentos, inquieta el ambiente, se recrea al sofocarnos y yo, sonriente como nunca, no puedo ocultar que he descubierto su maléfico plan.

Los adolescentes uniformados corren drogados bajo su influjo; los amigos, unos tras otros, se embroman y dan rienda suelta a carcajadas que osan fragmentar las distancias.

Vuelvo a respirar profundo y sí, el aire citadino me lo dice............ vivo.

Otro grupo de muchachillos ansiosos se galopa a mi lado. Corriendo desesperados, atraviesan a las personas como si de obstáculos se trataran, y es en ese momento, en el que uno de ellos me tumba ante la emoción y precisa por no convertirse en el último.

El accidental empujón le regaló varias vueltas a mi cuerpo y éste, sin encontrar apoyo o sostén para detener su sacudida, creyó conveniente aterrizar en la calle peligrosamente atravesada por vehículos en rápida locomoción.

Cerré los ojos y esperé la catástrofe ............... esa que nunca se dio. Las manos fuertes de alguien se aferraban firmes a mi cintura; la presencia me pareció abrumadoramente conocida. Entonces, las cortinas que separaban la realidad de las expectativas se abrieron de par en par.

Dije que tengo mil y un razones para vivir, una de ellas es la que me sostiene, esa misma que se presenta risueña, mostrando una sorpresa  translúcidamente azul.

-Señorita, si me permite, creo poder enseñarle a cruzar la calle.

Lo hondo de su voz petrificó el insulto a seguir. La burla disfrazada de caballerosidad es ahora su fuerte, tanto como el acentuarla con miradas penetrantes, altamente cálidas y devastadoras.

No supe cómo sucedió, pero de pronto, reíamos como si fuéramos cómplices.

La alegría que arrastro desde casa se cuadruplicó al sólo tenerlo a mi lado y es ahí, entre sus brazos, que comprendí que una vez más fui salvada por él.

-Siempre en el momento justo, ¿cierto?. –me atreví a coquetear.

La respuesta fue tangible. Arrastró sus palmas con pesada lentitud sobre mi espalda, remolcando consigo ese calor capaz de evaporar cada gota de cordura; luego, el acabose: sonrió para mí, en contrastante ternura y seducción.

-¿Me permitirá?... –señalaron sus pupilas el cruce peatonal frente a nosotros, con una diversión tan encarnada que terminó por contagiarme el ánimo.

Por tanto, después de contestar afirmativamente con todas las fuerzas que mis gestos permitieron, volteó mi cuerpo, apresó una de mis manos y echó a correr, llevándome, por supuesto, a rastras.   

Indescriptible es lo que siento, no sé cómo catalogar esa fiel emoción que me envuelve el alma y recae en el pasado, recordándome mis dieciséis; aunque ahora las situaciones posean una inmensidad de variantes y sea la sinceridad la que gobierna nuestras almas.

Es ahí, que traspasando a cientos de personas, entendí que el día ratificaba mi sentir. La necesidad de reír, expresar felicidad y compartirla a los otros rebotaba de manera asombrosa en Ranma, para yo recibir después su total cariño a través de sus movimientos, sus miradas y la tendencia insufrible por tomarme fuerte entre las manos.

Entonces ............. sé que vivo, porque él está aquí, conmigo  .  

MOURI-NOTAS: Lo cierto es que hay días como éstos, en los que no paras de reír y te sientes tan agradecido con todo ......... ese es mi caso, en varias ocasiones ya. La gente te ve raro si de la nada sólo sonríes, pero lo cierto es que es imposible, más aún cuando las cosas que te suceden te obligan a ello.

Bueno amigos, este es otro relato que hago con mucho cariño para ustedes y ojalá que les haya gustado.

Besos enormes a todos!!!!!! .......... y gracias por apoyarme!!!!!! ^_^

mourisan@yahoo.com

Un fantasma tra noi: pues te hice caso, espero lo hayas disfrutado. Gracias por alentarme!!! ^^

Cindy M: Gracias a ti también, conforme avance la trama te darás cuenta de más      cositas interesantes, lo prometo!!!

Ale-chan: ¡¡Queridísma!!, no sabes cuánto me emocionó tu review. Comprendo lo que viviste, porque créeme, a todos nos pasa. Estos capis ojalá los disfrutes y como siempre, aguardo tu opinión ^^, mil gracias!!!

Megumi: ¡¡Mi amiguita!!!!, que me has puesto colorada y me siento felicísima de que te esté gustando. De paso te animo a que sigas con tu fic, ¡¡que ya quiero ver a ese Syaoran!!.....Besitos linda y gracias por leer!!!