.
.
.
Serie: Sobrenatural AU. No capas, no héroes, no vigilantes.
Advertencias: Personajes Originales (OC). Mención de abuso y secuestro. Algunos errores ortográficos y/o gramaticales. Es posible que se encuentren con situaciones en la que los personajes estarán actuando fuera de su carácter, si eso pasa, por favor háganmelo saber.
Esta historia estará centrada mayoritariamente en Damian pero otros personajes se irán añadiendo con el tiempo.
Recuerden además que esta historia es ficción y por tanto puede no apegarse a situaciones y costumbres de la vida diaria, aclaro también que ningún personaje -más allá de los creados por mí- me pertenece.
Comentarios Previos: Muchas gracias a todos los que se han tomado la molestia en dejar un review C: cuando comencé esta historia la planee para no más de tres capítulos… pero bueno, al final, se extendió un poco. Yuunieh Skylark, gracias por la sugerencia, sinceramente no había considerado lo que comentas pero seguro que retomare esa idea para alguna situación futura, y sí, planeo introducir a Jasón pero será más adelante, esta historia es la primera de varias que planeo escribir siguiendo la misma temática y línea de tiempo, así que más personajes se irán añadiendo con el tiempo.
Esta es la parte dos del capítulo cinco, espero sea de su agrado. Por favor pónganse cómodos, consigan alguna golosina y sin más que decir, pasemos a la historia.
.
.
.
.
.
.
El Coleccionista.
Capítulo 05. Parte 02.
.
.
.
La próxima vez que recobró la conciencia dolor fue lo primero que lo agobio, su cabeza latía, de verdad latía con fuerza llena que juraba en cualquier momento podría desmayarse de nuevo. Se sentía mal, terriblemente mal y con muchas nauseas.
Suavemente y sin hacer ruido se movió en su sitio comprendiendo de inmediato que no tenía sentido, sus intentos serían inútiles, en vano, y no solo por el hecho de que sentía como si de pronto toda fuerza lo hubiera abandonado, si no por qué, aparentemente, Pascot ya había aprendido su lección; habría reído de haber podido y de haberlo hecho habría sido de absoluta amargura, pues al parecer Pascot había resultado ser más mucho más inteligente de lo que pudo hacer creído en un inicio, y para corregir su falta anterior, el hombre no encontró mejor solución más que amarrarlo a la vieja silla de ruedas que vio la primera vez que despertó.
Sin errores para los tontos, pensó ácidamente.
Tentando a su suerte probó abrir los ojos parpadeando confusamente, justo ahora, no tenía idea clara de cuánto tiempo podría haber pasado desde que había sido noqueado, y de lo que él sabía podrían haber sido desde unas horas hasta un par de días.
-"¿Bruce?"-
Alzó la cabeza sintiéndola tan pesada como piedra. Pascot acababa de ingresar a la habitación llevando al hombro esa sucia mochila escolar. El hombre le devolvió la mirada deteniéndose por la puerta antes de que sus ojos brillaran en una expresión de aparente sorpresa.
-"Estas despierto..."- Respiro aquel hombre denotando gran alivio. -"Finalmente estas despierto…"- Despacio avanzó, y sin gracia, se dejó caer de rodillas frente al amordazado niño. -"Oh Bruce… no vuelvas a hacer eso, me tenías tan preocupado…"- Suspiró con temblorosa voz y colocando una de sus grandes manos sobre la cabeza de Damian acarició el punto exacto en donde lo había golpeado. Damian gruño e instintivamente se alejó del toque todo lo que su limitado movimiento le permitió.
-"No, no, no, Bruce, no me tengas miedo, no quería lastimarte, en serio que no quería lastimarte, pero debes comprender que no me dejaste más opción; no podrás huir, aunque quieras… no-vas-a-poder-huir, no dejare que te vayas, ¿Entiendes eso? No voy a dejar que te vayas, y lo mínimo que espero de ti es que no intentes escapar de nuevo ¿He sido claro? No quiero tener que volver a hacerte daño de nuevo ¿Sí? Porque se supone que estas aquí para que cuide de ti, para que te proteja…"- Pascot regreso su atención a su mochila sacando de ella una envoltura metálica de aspecto sucio que destilaba un asqueroso olor. Damian sintió como se le revolvía el estómago al inhalar tan inmundo aroma. -"Mira, te he traído algo, estaba cerca del centro y de pronto recordé que no habías comido nada aun…"- Habló con demasiada familiaridad desenvolviendo la grasosa envoltura para revelar lo que parecía ser uno de esos almuerzos que tanto disfrutaba comer Grayson. -"Debes estar hambriento, vamos Bruce, come..."- Ordenó.
Damian arrugo la nariz moviendo la cabeza al lado y apretando fuertemente los dientes. No comería nada, absolutamente nada que proviniera de las manos de este hombre.
-"Te digo que abras la boca…"- Gruño perdiendo rápidamente la paciencia. -"No voy a dejar que mueras de hambre Bruce ¿De acuerdo? Así que abre la puta boca y comete lo que te he traído ¡Maldición!"-
Y pasaron varios minutos de infructuosos intentos.
-"Okey. ¡Está bien! Será como tú quieras, no me importa, ¡No voy obligarte!…"- Comento derrotado sabiendo que no tenía caso. -"Acabo de tener una larga, pesada y agotadora noche Bruce, y lo que menos quiero hacer es venir y tener que luchar contigo también, dejaremos esto aquí y cuando tengas hambre podrás pedírmelo ¿Te parece bien?"-
Damian no contesto.
-"¿Puedes decirme algo Bruce? Cualquier cosa que quieras estaría bien ¿Cómo vamos a ser amigos si no quieres hablar conmigo?…Ah ¡Ya sé! ¿Cómo está tu cabeza?... Espero ya no te duela tanto…"-
Con creciente y renovado interés se acercó al niño con cuidado y colocándose unos guantes de plástico reviso el golpe que el mismo había provocado. Pascot hizo una mueca a la lesión, la piel estaba inflamada, ligeramente roja y amoratada, un largo y desigual corte corría por debajo de la línea del cabello de Damian. -"Tienes mucha suerte de que no haya sido nada serio…"- Murmuro apenas. -"De hecho… luce bastante bien, no creo que haya nada de lo que debamos preocuparnos, aunque luzca feo empezara a sanar en un par de días ¿Y sabes cuál es la mejor parte? Que no creo que haya necesidad de utilizar sutura, tampoco creo que vaya a dejar marca alguna."- Sonrió un poco, lo miro atento, pero Damian no contesto o movió ni siquiera cuando comenzó a limpiar la herida con alcohol.
Quería no sorprenderse, de verdad quería no sorprenderse; es decir, él había conocido a muchos niños y todos con los que había convivido siempre terminaban actuando de una u otra forma; algunos con miedo, otros explotaban en llanto, y estaban aquellos a los que simplemente no comprendía que eran los que terminaba catalogando dentro de un comportamiento de tipo 'errático'; pero Bruce era diferente, Bruce no era como todos ellos, Bruce no se parecía en nada a ninguno de ellos, veía a este niño y no dejaba de maravillarse por esos fieros y enormes ojos de color azul profundo.
El hombre sonrío encantado.
-"Eres todo un caso ¿No?"- Comento en voz baja haciendo una mueca como quien recuerda una buena anécdota. -"Todos los niños a los que he conocido siempre lloran cuando los alejo de sus padres, aunque son sus mismos padres los que les hacen daño. No sé por qué. Ellos solo se asustan porque creen que voy a lastimarlos, pero no Bruce, yo solo intento salvarlos, ayudarlos, pero ellos no lo entienden, me desesperan ¿Sabes? Llega el punto en el que me desesperan, gritan y lloran y hacen que me enfade y no importa lo que haga ¡No se callan!, pero tú no, tú no eres como ellos, tú no has dejado de mirarme así Bruce, tu no me miras con miedo y ¿Sabes qué? Eso me agrada…"-
Damian gruño asqueado.
-"Pascot…."- Finalmente hablo haciendo una mueca al sonido de su propia voz. -"Humano inmundo, no hables como si creyeras que eres alguien tan importante."- Le dolía tanto la garganta.
-"Ehhh~… ¿Por fin has decidido hablar conmigo Bruce? Qué bonito…"- Pascot río enternecido.
-"Cierra tu sucia boca..."- Siseo con pesado y ronco acento. -"Y por tu bien, demando saber a dónde demonios me has traído."-
-"Je… vaya lengua la tuya, pero de verdad Bruce ¿Enserio crees que voy a contestar a tu pregunta? Estamos en algún lugar, eso es todo. No necesitas saber nada más."-
-"tt. No necesito que me lo digas."- Hablo con autosuficiencia. -"Al final, puedo descubrirlo por mí propia cuenta."-
-"¡Oh! ¿Enserio?..."- Pascot recargo una mano en su mejilla. -"Y se puede saber, ¿Cómo piensas hacer eso Bruce?"-
-"Ellos me lo dirán, por supuesto."-
-"¿Ellos?"- Damian sonrío.
-"A sí es… ellos"-
-"Ahhh… ¿Y se puede saber quiénes son ellos? Por qué la última vez que revise, aquí no había nadie más que tú, yo, y… ¡Oh! espera, no me lo digas ¿De verdad crees que alguien vendrá por ti?"- Una carcajada llenó la habitación mientras Pascot miraba a Damian con una mueca de absoluta diversión. -"Oh por Dios. De verdad que nunca había conocido a un chico como tu Bruce, todos siempre me suplican e inventan cuentos como las tuyos porque creen que serán rescatados, pero nunca nadie había dicho algo así. Ellos siempre lloran y ruegan, pero tú no, ellos me piden que no los lastime y hacen todo lo que yo les digo con tal de que los deje libres, pero tú no… de verdad que eres un niño muy interesante. Sé que estás haciendo esto solo para ganar tiempo, es admirable, de verdad, pero de nada te servirá. Nadie sabe que estas aquí Bruce. Nadie. Así que es mejor que dejes de hacer eso, tener esperanzas solo hará que duela más cuando descubras que nadie va venir a rescatarte, y veras que si me dejas, tu y yo vamos a pasarlo en grande..."-
-"Te equivocas Pascot, ellos no son mis amigos, eran los tuyos, y el único aquí que parece no entender nada de lo que está pasando no es otro más que tú. ¿Acaso no te das cuenta? No trato de ganar tiempo, el tiempo no te servirá, ellos están molestos, y mucho, y solo esperan el momento justo para finalmente poner sus manos alrededor tu cuello..."-
La mirada del hombre se hizo sería. -"¿De qué rayos hablas?"-
Los labios de Damian se movieron en lo que podría decirse era una mueca llena de cinismo. -"¿No sabes de lo que hablo? Deja que te ayude a recordar un poco Pascot, estoy hablando de los niños a los que has asesinado."- Pascot se tensó. -"¿Cuantos han sido Pascot? ¿Diez? ¿Veinte?… ¿Tal vez más?..."-
-"Basta."-
-"¿En dónde están sus cuerpos ahora Pascot? ¿El sitio donde llevabas sus cadáveres era demasiado peligroso y por eso decidiste convertirlos en pequeños muñecos ornamentales para así poder saciar tus perversiones?"-
-"¡Cállate!"- La voz del hombre se agravó.
-"¿Es por eso es que los tienes aquí, Pascot? ¿Por qué te gusta admirarlos? O quizá… es por qué en realidad te gusta tocarlos."- Pascot apretó los puños. -"¿Y dónde has dejado a los demás? Ellos están enterrados ¿Cierto? Los desapareciste, los desmembraste, los sepultaste…. y lo hiciste en el parque, ¿Tengo razón?"- Damian sonrió. -"No intentes mentir porque sé que tengo razón… ¿Cómo lo hiciste Pascot?, ¿En ese entonces no había tanta vigilancia y por eso pudiste dar rienda suelta a tus más oscuros deseos?... ¿O quizá es porque querías―"-
-"¡He dicho que te calles!"- El golpe vino tan rápido que Damian no fue capaz de verlo o sentirlo si quiera. Hizo una mueca apenas cuando una sensación de caliente ardor se extendió por toda su mejilla derecha. Pascot se horrorizo de sí mismo mirando con grandes ojos al niño.
-"Oh por Dios Bruce, ¡Lo siento tanto!"- Se acercó rápidamente. -"Dije que no volvería a lastimarte, dije que no volvería a hacerte daño ¡Pero todo esto ha sido culpa tuya!… rayos, tu labio está sangrando… es-espera aquí, ¿Sí? Iré a traerte un poco de agua."-
-"tt."-
Damian lo vio alejarse aprovechando para escupir el sabor óxido de la sangre.
Había tentado a su suerte y esto es lo que había ganado; fue drogado, secuestrado, golpeado, noqueado, vuelto a drogar y ahora le habían roto el labio. Necesitaba salir de aquí cuanto antes, necesitaba hacerlo antes de que las cosas se salieran de control, porque este hombre estaba dejando en claro que era violento, irascible y peligroso, y si seguía actuando de ese modo pensaba que de verdad podría hacerle daño.
-"Voy a necesitar de su ayuda."-
Susurro muy despacio lamiéndose la sangre que escurría de su labio.
-"Si realmente quieren su venganza. Voy a necesitar que me ayuden."-
Y en ese momento las luces del cuarto parpadearon.
.
.
.
.
.
.
Era la tercera vez que Bruce miraba por la gran ventana de la sala de estar, sus ojos vagaron a donde los árboles se movían por acción de la suave brisa y donde el sol lucia tan brillante como si solo estuviera para burlarse de sus desgracias. Hace nada había recibido una llamada del comisionado que le decía acerca de las medidas tomadas por la desaparición de Damian. De acuerdo con Gordon, la descripción del niño paso por toda las estaciones y fue distribuida a todos los oficiales disponibles en las calles quienes vigilarían y buscarían por quienquiera que cumpliera con esas mismas características, pero Bruce sabía que sería en vano, los esfuerzos de la GCPD serían en vano aunque Gordon le hubiera dicho y jurado lo contrario.
-'Debe tener fe Sr. Wayne… encontraremos al niño.'-
Pero nada de esto tenía que ver con la fe, porque bien sabía que la fe no serviría para ayudarlo a encontrar al desaparecido niño.
Estaban sin nada, cayendo a lo mismo, regresando nuevamente a ese mismo punto de inicio; no tenían sospechosos, no tenían testigos, y gracias al cielo aun no tenían ningún cuerpo al cual llorarle, y por si eso ya era lo suficientemente malo, ahora tenían qué, lo poco que habían investigado, lo poco que podían utilizar para relacionar a los niños estaba casi pendiendo de un hilo.
Necesitaban algo más.
Cualquier cosa que les pudiera ayudar.
Y contra cualquier pronóstico Timothy todavía mantenía la esperanza, el chico estaba seguro, terco en que aquello que debía relacionar a los niños era en efecto, el abuso doméstico; por un lado estaba claro, todos los casos parecían ser de niños abusados que habían caído en las garras del asqueroso villano, y de acuerdo a lo que tenían, de acuerdo a lo que ya sabían, él no tenía nada para dudar de esa teoría, pero interiormente entendía, en el fondo él sabía que había fallado; su investigación de algún modo estuvo siempre incompleta ya que nunca aplicó para todos los casos expuestos, y por tanto, era fácil suponer qué, quién quiera que se hubiera llevado a los niños debía tener la capacidad de acercarse a ellos utilizando cualquier otro medio.
… No sonaba tan descabellado si pensaba en ello.
Damian no encajaba en el perfil de esos chicos, así que debía haber algo más que ahora tenían que comprobar, pero Bruce no lo sabía, ¿Cómo podía saberlo si durante los últimos días no había tenido contacto con el niño más que para lo estrictamente necesario? Y ahora se arrepentía, porque desconocida a ciencia cierta lo Damian pudo haber estado haciendo o a quienes había estado viendo durante su corta estadía en la ciudad. La única referencia que tenía, el único lugar en el que Damian estuvo además de la mansión volvía a ser el parque… ¿Qué probabilidad existía? … que Damian hubiera conocido a alguien cuando salió ese día con Alfred. ¿Qué probabilidad existía? Que Damian hubiera conocido a alguien y nadie más que el niño lo sabía…
-"Señor…"- Saliendo de sus pensamiento se volvió para ver a su fiel amigo que se encontraba a pocos pasos luciendo extremadamente cansado.
-"Dime Alfred."-
-"Me temo que hay… algunos problemas en este momento."-
¿Qué más problemas puede haber?
-"Tendrás que ser más explícito viejo amigo."-
-"Bueno, me temo que… debe pedirle al joven Timothy que se detenga en este mismo momento."-
-"¿A Tim? Por qué… ¿Qué ha pasado?"-
-"El joven Timothy ha estado toda la noche junto con el joven Dick tratando de armar un nuevo perfil, han estado extrayendo, listando y dividiendo a todos los empleados de los hospitales cercanos en grupos para así poder ser investigados."-
-"Diles que paren ahora…"- Bruce enfrento al hombre mayor. -"Lo que hacen será infructuoso. No podemos perder más tiempo en eso."-
-"Ese es el problema señor, el joven Timothy se dio cuenta de eso hace mucho tiempo, así que optó por encerarse en su cuarto para intentar conseguir alguna lectura sobre… sobre ese objeto que encontramos en la habitación del joven Damian."-
-"¿Cómo?"- Los ojos de Bruce se abrieron incrédulos. Rápidamente y sin perder tiempo corrió escaleras arriba con la clara intención de detener a su más joven pupilo.
Avanzó por el pasillo pensando, preguntándose por qué Tim haría eso, porqué se arriesgaría de ese modo si de acuerdo a lo que sabía ambos chicos apenas si soportaban estar dentro del mismo espacio.
¿Y dónde estaba Dick que no había detenido a aquel al que reclamaba como su hermano?
En el estado en el que actualmente se encontraba Timothy, cansado y exhausto, realizar cualquier tipo de actividad parapsicológica era estúpido y por demás irresponsable.
¿Qué intentaba hacer poniéndose en semejante riesgo…?
Se detuvo al instante pensando.
Nadie, absolutamente nadie que conocía podía hablar con las entidades que existían en planos sobrenaturales, nadie realmente poseía tan magnifica capacidad puesto que ninguna entidad se regía por la ley natural. Las reglas humanas no funcionaban para ellos, e intentar hacerlos hablar suponía un gasto enorme de energía para apenas obtener unas cuantas palabras que bien podrían ser mentira, pero eso no es lo que Timothy quería hacer. No. En absoluto. Timothy no estaba buscando eso, ahora lo comprendía.
Lo que su discípulo deseaba no era intercambiar palabras ni comunicarse con los muertos.
Tan simple como eso.
Lo que Timothy en realidad buscaba era volver a leer ese maldito objeto, leería su energía, la reconstruiría para ir a través de los cientos de imágenes, de cientos de sensaciones con objetivo claro…
Lo que su discípulo quería, era buscar ese único nombre que faltaba para finalmente poder cerrar este caso…
.
.
.
.
.
.
Damian era un luchador, toda su vida se basaba en eso, en la lucha por la supervivencia para probar que era digno. Él no era alguien fácil de vencer, ni tampoco de someter, y en este mismo instante estaba dejando en claro que no tenía nada a lo que debiera temer, por tanto, siendo él quien era, Damian lucho hasta el cansancio; él no se rendiría, nunca lo haría, él era un luchador, ¡Lo era!, pero nunca antes se había sentido así, tan impotente, abandonado a merced de alguien más.
Con firmeza movió su cabeza a un lado y al otro gruñendo como un animal, maldijo entre dientes haciendo todo lo posible por alejarse de las manos de este hombre que tanto alardeaba de ser su captor.
Durante los siguientes segundos dejó de pensar en su rigurosa crianza, en sus estudios y en las pruebas, en todo lo que vivió y todo por lo que le habían hecho pasar. Él no estaba asustado, no lo estaba, ¡No lo estaba!... pero Madre tampoco estaba aquí, y sin querer admitir debilidad tenía que considerar que esta era la primera vez que se sentía desesperado desde que su cautiverio había comenzado, y no dejaría que nadie viera ese lado. Lo que menos deseaba ahora era hacer sentir a Pascot como si hubiera ganado.
Apretando los puños preparó los dientes intentando morderlo en un intento por alejarse de ese toque y de esas manos, se resistió todo cuanto pudo pero estando amordazado, amarrado a esa vieja silla de ruedas y sin poder huir, le fue imposible evitar que aquel hombre colocara una intravenosa en su brazo. Jadeo al sentir el objeto penetrar profundo en su piel, cerró los ojos cuando sintió espeso líquido esparcirse por todo su brazo con ardiente escozor.
¡Maldición!
Ni siquiera podía huir.
-"No me mires así…"- Pascot le recrimino. -"Si estoy haciendo esto por tu bien Bruce, quiero cuidar de ti, y creo que eres un chico genial pero… no puedo hacer nada si no me dejas hacer bien mi trabajo…"-
-"¿Que me has dado?"- El hombre sonrió.
-"Jee~. Nada en especial, de verdad, no tienes nada de lo que te debas preocupar. Te he administrado un sedativo, solo eso, ¡Ah! Pero no te asustes, es una dosis tan mínima que apenas si será lo suficientemente fuerte como para hacerte dormir, ya lo veras, sentirás un poco de malestar, sí, quizá hasta te den nauseas y te sientas algo cansado… quizá hasta un poco mareado, es posible que incluso te dé un poco de sueño pero solo será eso…"-
Damian observo con profundo rencor como el hombre caminaba totalmente despreocupado rodeando la silla de ruedas para colocar en la cima de un atril una bolsa de lo que sea que le estuviera administrando. -"Créeme que estuve pensando mucho en esto, casi no pude dormir anoche por tu culpa, pero al final me decidí y pensé 'Bueno, cualquier cosa que pase realmente será por tu culpa' yo estoy haciendo todo lo que puedo Bruce, trato de darte tu espacio y te he traído muchísimas cosas pero tu sigues negándote a comer; y no es sano, terminaras haciéndote daño, así que si tengo que amarrarte y alimentarte a la fuerza lo voy a hacer sin ninguna duda ¿Sabes por qué? Porque me preocupas, estoy preocupado por ti Bruce, y esto está pasando por que sigues tan empeñado en intentar morderme cada vez que me acerco a ti. Ahora estate quieto, sugiero que no te muevas o podría lastimarte en serio."-
Damian se alejó pegando la espalda al respaldo de la silla lo más que pudo.
-"¡No vas a ponerme eso!"- Gritó al ver los instrumentos en la mesa; Una bandeja metálica que contenía una serie de tubos y cánulas de plástico, jeringas de diferentes tamaños, gasas, pinzas y pañuelos desechables.
-"No va a doler, te lo prometo"-
-"¡No me toques!"-
Se resistió, se resistió lo más que pudo tratando de liberarse de sus ataduras, alejo su rostro haciendo la cabeza a un lado tratando de alejarse de las manos de Pascot, la desesperación explotó en su pecho cuando la situación se volvió la experiencia más insufrible que hasta el momento hubo experimentado; quiso morder los dedos del hombre cuando sintió sus ásperas manos sujetar con férreo control su mentón, se retorció ferozmente cuando sintió una viscosa humedad y la cánula plástica entrar sin misericordia por una fosa nasal, tosió dos veces atragantándose con su saliva al sentir el tubo deslizarse poco a poco hacia el interior.
-"No hables."- Le ordeno.
-"¡Te digo que pares ahora!"- Damian gritó a viva voz. Pascot abrió los ojos con sorpresa cuando las luces comenzaron a parpadear sin aparente razón.
-"¿Qué demonios?"-
-"¡No vuelvas a tocarme! ¡Jamás! ¡Jamás vuelvas a tocarme!"- Bramó el niño con la saliva escurriéndole de la boca.
Pascot dio un suspiro cruzando los brazos.
-"Basta Bruce. No hagas esto más difícil."-
-"Fui condescendiente contigo ¡Pero ya no más! Esperaba a que la policía pudiera hallar este lugar ¡Pero ahora sé que jamás lo harán! No me dejas otra opción más que dejar que ellos se hagan cargo, dejar que te tomen y satisfagan por fin su sed de venganza."-
-"Te dije Bruce, que tus trucos no van a funcionar conmigo."-
-"Y yo te reitero Pascot, que esto, no-es-un-truco."-
Apenas termino de pronunciar las palabras el ambiente creció frio, la temperatura bajo a tal grado que Pascot podía ver el aliento blanco escapar de sus labios. Risas se escucharon por todos lados. Risas y cientos de pequeños pasos.
-"Ellos desean jugar contigo tal como tu jugaste con ellos."- Los ojos de Damian lo miraban fijamente llenos de rabia. -"Ellos quieren su venganza… todos ellos, incluido el pequeño Arthur, ¿Lo recuerdas Pascot? ¿Recuerdas su nombre? Estoy seguro que lo recuerdas porque él era tu hermano, tu primera víctima, aquel al que le cortaste las alas y quebraste sus sueños, él te amaba y tú lo traicionaste, rompiste su espíritu, mancillaste su cuerpo, corrompiste su alma y al final te deshiciste de sus restos como si de simple basura se tratará."-
-'Necesito un nombre.'-
-'… un nombre'-
-'… solo necesito un nombre'-
-"¿Recuerdas como paso todo Pascot? ¿Recuerdas a Arthur?… o debería llamarte por tu verdadero nombre…"-
.
.
.
.
.
.
-"… Andrew Pascot…"-
Timothy abrió los ojos jadeando por la falta de aire en el momento justo en que la puerta de su habitación se abría con potente estruendo, parpadeo la confusión a un lado y con sobrado esfuerzo levantó su cuerpo de su asiento; un mareo lo doblego, su mundo giro, sus piernas cedieron y en un instante el suelo fue lo único que vio, su rápidos reflejos le advirtieron y antes de perder el equilibrio lanzó sus manos evitando así golpear su frente contra el suelo.
-"Lo tengo… "- Hablo con esfuerzo, casi sin aire, tembló en el suelo mientras Bruce corría a su lado.
-"¿Qué has hecho?"- Demando saber en ronca voz su mentor. -"¿Qué demonios has hecho?"-
-"Lo tengo…"- Bruce frunció las cejas con preocupación a la voz entrecortada del menor y sin ningún tipo de vacilación, tomó en sus brazos su lánguido cuerpo y cargando su peso lo llevo hasta la cama.
-"Alfred, tráeme un poco de agua."-
-"Como ordene señor."-
-"Escuche su nombre Bruce, lo vi, se cómo se llama…"- Tim lo miraba con sus grandes ojos llenos de miedo. Bruce chasqueo la lengua despojando al menor de sus ropas húmedas empapadas de sudor. -"Lo vi Bruce… y a todos, ¡Yo los vi a todos!"-
-"Tranquilo…"-
-"¡No Bruce!"- Tosió. -"Los niños, él les hizo daño, les hizo daño. Los asesino. Los asesino a todos, ¡Y hay más! Muchos más, tantos que ni siquiera los puedo recordar, pero pude verlos Bruce, a ellos, a todos ellos, yo… pude verlos, y están enfadados, tan enfadados que pude verlos. Sé cuál es su nombre Bruce, ya sé cuál es su nombre…"-
-"Ahora no..."-
Timothy lo ignoro, lo sujetó del brazo y miró fijamente a su mentor.
-"Su nombre… su nombre es Andrew—…"-
Respiró.
… Andrew Pascot.
.
.
.
.
.
.
Pascot se quedó inmóvil mirando al niño frente a él con los ojos bien abiertos llenos de sorpresa y terror, por un momento, ya no era el pequeño Bruce quien lo miraba con furiosos y fríos ojos azules, no, ya no era él; la persona que ahora tenía enfrente era su hermano, su hermano menor, el pequeño Arthur, era él quien ahora lo miraba con inexpresiva y muerta mirada.
Dio un paso hacia atrás en asombro…
-"Imposible."- Susurro perdiendo la voz. -"Tú… estas muerto… desde hace años tú… estas muerto."-
-"Hola hermano..."-
La vocecita salió tímida de los delgados y blancos labios.
-"Es bueno verte bien…"- Y le sonrió dulcemente.
-"No puedes…"- Pascot abrió la boca. -"Tu no… no eres real, no eres real…"-
No puedes ser real.
Pero era él…
Su hermano.
Lo reconocía, maldición, lo reconocía; pero era imposible. Arthur no podía estar aquí, él no podía estar aquí porque él…
-"¿Estas bien hermano? Parece que no estas contento por verme…"- Y el niño rio con esa melodiosa voz que lleno el aire.
-"No…"-
-"No me tengas miedo, recuerda… estoy muerto, pero soy real hermano, muy real…"-
Pascot dio otro paso atrás.
-"Fue muy duro haber estado solo durante todo este tiempo, siempre te observaba hermano, siempre, y te envidiaba, siempre te envidiaba... y te odiaba… y siempre me preguntaba …¿Por qué lo hiciste hermano?"-
-"Yo no hice nada…"-
-"¿Por qué me mataste?"-
-"¡Te digo que yo no hice nada!"- Alzó la voz.
-"No mientas más, las mentiras ya no te servirán. Sé que planeaste todo, que pensaste mucho en eso. Sé que quisiste hacerlo en cuanto comenzaste a recibir mis castigos, eras mi héroe hermano, siempre lo fuiste…"-
-"Todo fue tu culpa Arthur…"-
-"Las excusas no te salvaran. Si hubiera sido mi culpa te habrías detenido cuando me asesinaste, más no lo hiciste ¿Sabes por qué? Porque eres igual a nuestro padre. Mi muerte no te detuvo y la suya tampoco, seguiste manchando tu alma con asquerosos deseos. Dime hermano ¿Tan divertido fue matarme? ¿Tan divertido fue asfixiarme hasta la muerte y luego mentir para que todos se compadecieran de ti?"-
-"¡Tu no sabías nada!"- Pascot grito dejándose llevar. -"¡Yo luche por ti! ¡Di la cara por ti! Pero ya estaba harto, estaba cansado, demasiado cansado, ya no lo aguantaba, ¡No lo aguantaba!"- Su voz se quebró.
-"Fue tu decisión guardar silencio hermano, ¿Qué podía hacer yo al respecto cuando no era capaz ni de abandonar mi propio confinamiento? Más sin embargo tu… tu nunca pediste ayuda, creías que eras demasiado fuerte para eso, siempre estuvo por encima de ti tu maldito orgullo, pero cuando los castigos de padre se hicieron más y más enfermos me culpaste a mí, tenías que protegerme, ¡Juraste que lo harías!…"-
Mentiste…
-"¡No fue mi puta culpa y lo sabes! Cada vez se ponía peor, cada vez él era peor. Sus golpes dolían ¡Tú no los sentías! Tu solo mirabas ¡Nunca interferías…!"-
-"Estaba asustado…"-
Una carcajada escapo de los labios de Pascot.
-"Por supuesto Arthur, siempre fuiste un niño cobarde."- Comento ácidamente.
-"No hermano. Fuiste tú quien fue un cobarde al tomar mí vida y al utilizar mi cuerpo para desquitarte de lo todo que padre hacía contigo. Fuiste cobarde cuando comenzaste a mentir. Fuiste cobarde cuando comenzaste a tomar la vida de personas inocentes… fuiste cobarde entonces y eres un cobarde ahora."-
Y por ello tu alma será condenada…
Pascot dio un último paso atrás cuando las luces de la habitación comenzaron a parpadear, sintió frio, un frio seco que le calo los huesos, vio la neblina arremolinarse en las esquinas pero no podía entender desde donde provenía. Gritó sorprendido cuando los utensilios en los estantes comenzaron a caer de su sitio uno tras otro estrellándose contra el suelo con nauseabundo tintineo; creyó que podía estar temblando, por un momento enserio llego a pensar que podría estar temblando, pero no, no era un sismo, no estaba temblando, todo parecía suceder en su cabeza, como una visión, como una repugnante visión…
Pero mucho más real.
-"Dime Andrew…"-
La suave voz de Bruce resonó mezclándose con otras que Pascot recordaba a la perfección.
-"¿Estás preparado para recibir tu castigo?"-
Y en segundos todas las luces se apagaron.
.
.
.
.
.
.
-"¿Estás seguro Bruce?"- Dick poso su mirada en la pantalla del computador con ligera preocupación mientras se mantenía a una muy prudente distancia del equipo y de su Mentor.
-"Estoy seguro."- Respondió llanamente el mayor tecleando furiosamente. -"Tim tenía razón sobre este hombre. Ahora se hace llamar Benny Pascot, pero antes respondía al nombre de Andrew Pascot. Actualmente es parte del club de avistamiento de aves de Gotham, voluntario en diferentes centros de beneficencia, desempeña labores en el departamento de archivo del Gotham Mercy Hospital y aparentemente por sus registros, un hombre bastante dedicado con su labor, pero... ¿Te das cuenta de lo que quiero decir con todo esto Dick? Este sujeto tiene acceso a los datos de cada niño que entra y sale del hospital, el trabajo perfecto para un odioso pasatiempo."-
-"Pero… no puedes simplemente culparlo así como así Bruce, aunque Tim haya encontrado su nombre todo podría ser―"-
-"¿Una coincidencia? No esta vez Dick. He estado investigando a este hombre por las últimas cuatro horas y de acuerdo a los registros Benny Pascot cambió su nombre poco después de cumplir los dieciocho años…"-
-"¿Por qué?"-
-"Cuando tenía quince años su hermano, Arthur, desapareció bajo extrañas circunstancias, en ese entonces el caso fue investigado por un joven agente de la GCPD más no pudo resolverse nada, principalmente debido a la falta de pruebas, lo curioso de este caso es que nunca hubo testigos fiables, nunca hallaron el cuerpo ni se supo nada sobre el niño; como era de suponer, se culpó y proceso al padre gracias a la declaración de varios vecinos, el hombre fue detenido y su hijo Andrew paso a estar bajo la tutela del estado. Según esto… el niño estuvo en una estancia para jóvenes hasta la mayoría de edad. En sus declaraciones él siempre dijo que había intentado proteger a su hermano, más había fallado."- Bruce miro la fotografía en el monitor. -"Su hermano tenía nueve años cuando desapareció, padecía una enfermedad degenerativa que lo mantenía confinado a una silla de ruedas..."-
-"No importaba lo que hiciera…"- Susurro Dick con un nudo en la garganta. -"Sería imposible para él defenderse…"-
-"Y eso Dick, no es lo peor."- La voz de Bruce sonó crítica. -"De acuerdo con los registros médicos de los niños, el padre… pudo haber abusado de sus dos hijos."- Dick soltó una fuerte maldición. -"Aunque Andrew nunca declaro en contra de su padre, la evidencia fue más que clara. El hombre fue detenido y sentenciado a cadena perpetua por abuso y negligencia."-
-"Dios… ese sujeto estaba enfermo…"-
-"Murió en prisión hace varios años y Andrew al cumplir la mayoría de edad decidió cambiar su nombre e iniciar una vida nueva, finalmente terminó sus estudios en enfermería y hace un par de años comenzó a trabajar en el hospital. De acuerdo a sus compañeros, es un sujeto bastante agradable, amable y atento, es más, parece que se llevaba bastante bien con los internos, sobre todo… con los niños."-
-"Pero eso no quiere decir nada… muchas personas en ese ámbito son amables por naturaleza."-
-"Andrew fue relegado al departamento de archivo por la falsa acusación de un niño, aunque el caso no llego ni a la prensa ni a los altos directivos, se decidió que mientras la situación se aclaraba él sería removido de su cargo, además de eso Dick, parece ser que este hombre pasaba demasiado tiempo 'observando' ya que era un miembro bastante activo del club de avistamiento de aves... así que pregúntate esto, este hombre ¿Realmente miraba aves? De lo que sabemos, eso podría haber sido solamente una fachada, estoy seguro de que solamente era eso, una fachada, solo un instrumento; pero antes de actuar necesito comprobar la información que hay en sus registros. Por favor, quédate con Tim mientras salgo por un momento, tengo que hacer un par de llamadas…"-
Dick asintió mientras veía a su Mentor salir de la habitación.
.
.
.
.
.
.
Cuando las luces volvieron Pascot comprendió con enorme horror que el niño que se supone debería estar sentado a escasos pies frente a él simplemente, ya no estaba ahí, y la línea intravenosa que momentos antes había estado enganchada a su brazo ahora colgaba lánguidamente a un lado.
-"Imposible"- Apenas logro articular. -"¡Es imposible…!"-
Frenéticamente lanzo su mirada alrededor de la habitación inspeccionando cada rincón. No podía ser cierto, no podía ser cierto. Tenía que ser una broma. Su sangre corrió fría por sus venas cuando el miedo explotó en su interior; Bruce no estaba en ningún lado, ese niño no estaba por ningún lado ¡Pero que idiota había sido! Había sido engañado, timado, ¡Y por nada menos que un maldito chiquillo! Fue engañado por sus trucos, ¡Por sus infantiles trucos!... así es, eso tenía que ser, Bruce había utilizado alguna clase de sucio truco con él.
Rogando a sus pies moverse corrió sin saber a dónde, corrió azotando la puerta y subiendo las escaleras. Estaba bien, no pasaba nada, estaba bien. Bruce no podría ir muy lejos, no podría ir muy lejos, aunque quisiera…. ese niño no podría ir muy lejos. Sonrío mordazmente lamiéndose los labios y mostrando los dientes. Era cierto, se tranquilizó, aunque Bruce quisiera, jamás podría salir de este lugar.
… Nunca.
Atravesó la sala de estar regocijándose enormemente cuando distinguió a no mucha distancia la pequeña figura de Bruce. Pasó tal y como esperaba, el niño no había sido capaz de abandonar esta casa y en vez de eso se situaba a poca distancia tratando de hacer una llamada de una línea que hace mucho tiempo estaba cancelada. Pero que gran error había cometido. Sin ninguna duda corrió hacía el incauto niño como toro embravecido, bufo fuertemente con los ojos ardiendo de ira y en apenas un par de grandes zancadas alcanzo el pequeño cuerpo de Bruce tomándolo fuertemente por el cuello y utilizando en exceso su fuerza lo sometió contra el suelo.
Escuchó como el niño dejaba salir un pequeño grito de asombro, escucho como su pequeño cuerpo caía con ruido sordo.
No podrás salir de aquí, no podrás salir de aquí.
No podrás salir nunca de aquí…
Pensó furiosamente mientras observaba al niño resistirse bajo el peso de su propio cuerpo.
Pascot aguardo tranquilo, gruñendo y maldiciendo, soportando solo cada débil intento que Bruce hacía al intentar librarse de su cruel destino, pero pronto pasaría, pronto desistiría, pronto lo haría cuando las drogas en su sistema comenzaran a surtir su efecto, en cualquier instante sería, y ahora, había llegado ese momento; después de más vanos intentos podía sentir como las fuerzas de Bruce finalmente se desvanecían, se mordió el labio aguardando, esperando a que el Pentobarbital terminara por apaciguarlo.
-"Es suficiente Bruce…"-
Respiro entre dientes riendo al ver como Bruce cedía bajo sus dulces efectos, más el niño era fuerte y aparentemente, bastante resistente, y pese a la inminente derrota el niño no dejaba de moverse.
-"¡Para ahora! Me estas obligando a hacer algo que no quiero…"- Amenazó Pascot sobrepasando su límite.
Con su rodilla sobre la espalda del menor Pascot torció su brazo, Damian siseo de dolor cerrando los ojos, apretando los puños y enterrando las uñas en la palma de sus manos. Se sentía en extremo agotado. -"Deja de resistirte…"- Suplicó Pascot sin poder detener el desliz de emoción que atravesó su propia voz, porque estando así, en esta posición, forcejeando tan duramente y con sobrada fuerza, Pascot sabía que fácilmente podría romperle la muñeca o zafar su hombro de lugar; y deseaba hacerlo, deseaba tanto poder hacerlo, deseaba hacerlo sufrir, hacerlo llorar, deseaba tanto ver sus ojos nublados por el dolor, lamer sus lágrimas y mancillar su alma. Deseaba que pronto llegara ese momento. Se humedeció los labios al pensamiento acercando los labios al oído de Bruce para poder ser escuchado.
-"… ¿Aunque sabes qué Bruce?, creo que contigo… voy a pasarlo en grande."-
-"¡Aléjate!"-
Damian gritó y al instante varios de los libros puestos en lo alto de un estante cayeron hacia el suelo, la sorpresa de que alguien pudiera haber irrumpido en su casa fue lo suficiente para hacer que Pascot bajara la guardia, Damian aprovecho el momento y tomando esta ventaja pateo al hombre con todas sus fuerzas en la parte baja del abdomen. Pascot gritó haciéndose un ovillo de dolor soltando al niño quién rápidamente se levantó.
Aturdido y claramente desorientado Damian se precipito hacia la primera puerta que entro a su visión.
Ábrete… ¡Ábrete! ¡ÁBRETE!
Clamó en su mente extendiendo su brazo hacia adelante al instante en que la puerta se abría dejando las bisagras torcidas.
-"¡NOOO…!"- Escucho el grito del hombre más él no detuvo sus pasos.
En cuanto estuvo en el exterior la luz lo golpeo haciéndolo tropezar; quizá fue por el sol que lastimo sus ojos, quizá fue por su desagradable brillo cegador, quizá fue porque había estado por demasiado tiempo en la oscuridad, o quizá fue por esas malditas drogas que le estaban afectando.
Sea por cualquier cosa...
Estaba a punto de quedarse dormido.
Sacudió la cabeza y ajusto su perdida mirada ignorando frente a él las grandes manchas de luz blanca que veía por donde quiera que volteara.
No tenía idea de dónde demonios estaba.
Avanzó despacio mirando hacia todos lados. El aire no estaba sucio, no había olores extraños, ni ruido, ni gente, solo árboles; enormes árboles que tapaban apenas la molesta luz del sol.
Caminó torpemente con una mano al frente y queriendo correr, tropezó varias veces, se frotó los ojos desesperado por enfocar su mirada; el paisaje a su alrededor se desdibujaba, nadaba, el mundo a su alrededor se desdibujaba meciéndose con nauseabundo vaivén. Se cubrió la boca tragándose las náuseas.
Todo giraba, a su alrededor, todo giraba.
Tenía que salir de este lugar, tenía que hacerlo, tenía que buscar ayuda.
Con esfuerzo se levantó del suelo y arrastrando los pies caminó a ciegas, apenas si había logrado avanzar un par de metros cuando sintió un par de fuertes brazos sobre de él.
-"¡Suéltame!"-
-"No."-
-"¡Te ordeno que me sueltes!"-
-"No esta vez."-
Damian sintió como era toscamente alzado y medio arrastrado por un indescifrable sendero, no podía verlo, no con claridad, de un momento a otro solo dejo de percibir la claridad para pasar a través de una gran puerta de metal.
-"¡He dicho que me sueltes!"- Damian no lo vio, no podía verlo con su mente en semejante estado de confusión, pero en ese momento la expresión de Pascot era una que denotaba diversión.
-"Como quieras…"- Con más fuerza de la que se necesitaba Pascot empujo al niño sobre el duro suelo. Damian cayo de bruces sin meter las manos, jadeó tosiendo mientras respiraba con gran esfuerzo, fuera o no consecuencia de las drogas, no podía respirar bien, por más que aspiraba sentía el pecho tan pesado como si el aíre no terminase de llegarle a sus ardientes pulmones.
Quitándose la chaqueta, Pascot se acercó a Damian. -"Vas a arrepentirte Bruce…"-
-"Y tú vas a pagarlo."- Amenazó el niño atragantándose y parpadeando furiosamente tratando de alejar el sueño que cerraba sus parpados.
-"Es suficiente."- Pascot regañó. -"Trate de ser buena persona… pero no más. Intente complacerte en todo, te brinde mi confianza, mi amistad, y tú la rechazaste. Intente ser bueno contigo porque realmente me agradabas, pero ya no más, es obvio que eres como los demás…"-
El peso de Pascot fue lo primero que sintió, tan opresivo que aplastaba sus costillas. Lo miro a los ojos distinguiendo su desencajada sonrisa y cruenta mirada, y si prestaba atención descubriría que Pascot acababa de perder la razón. El éxtasis se reflejaba y la locura era lo único que le quedaba. Las manos alrededor de su cuello fue lo siguiente que sintió; fuerte, férreo y dominante, lo suficientemente agresivo como para cortarle el paso del aire.
-"Vas a morir…"- Hablo aquel hombre enseñando los dientes. -"Vas a morir igual que todos ellos y cuando termine contigo te convertiré en un precioso muñeco… serás mío Bruce…"- Susurro a su oído.
Damian lucho por liberarse, lo hizo con todas sus fuerzas, lucho desesperadamente por quitar las manos que fuertemente se apretaban contra su garganta, que aplastaban su tráquea y cortaban el tan preciado aire; su mente comenzó a nadar, ¡No podía respirar!, su visión se hizo borrosa y todo frente a él perdió forma, sus manos empezaron a perder fuerza y estaba seguro que en cualquier momento perdería la conciencia.
Necesitaba ayuda…
Sus ojos vagaron frenéticamente alrededor de la habitación buscando…
Solo buscando.
-'Alguien…'-
Y Juro haber visto apenas la etérea silueta de aquella joven dama quién lo miraba con expresión atormentada…
-'¿Has venido por mí?'- Su mente logro hilar.
Alargo una temblorosa mano a su dirección buscando su ayuda en el momento en que Pascot comenzaba a azotar su cabeza repetidamente contra el duro suelo de cemento.
Escucho risas por todos lados y las luces del cuarto parpadearon, sintió un enorme frio en su cuerpo cuando todos ellos decidieron que había llegado el momento. Fue como si una corriente de electricidad lo atravesara de la cabeza hasta los dedos, sus músculos se tensaron cuando los sintió desprenderse de su piel dejando un enorme vacío en todo su ser.
Juro haber visto las sombras acumularse en el alto techo, y juraba haber escuchado también el sonido de sus pequeños y rápidos pasos.
Llego el momento de terminar lo que empezaron.
Sonidos, imágenes, y todo cuanto podía ver perdió forma, motas blancas y negras aparecieron en su visión y lo último que vio antes de perder la conciencia fue el gancho de una grúa acercarse vertiginosamente a su posición.
.
.
.
.
.
.
Eran muy tarde por la noche cuando Bruce Wayne recibió la llamada. Él sabia que vendría, lo supo cuando su álter ego 'Mr. Malone' se había encargado de informar de sus nuevas sospechas a la policía.
Tenían un nombre.
Finalmente tenían un nombre.
Gordon permaneció incrédulo al teléfono mientras Malone le relataba la historia de ese hombre que poseía una antigua casa con un aún mucho más antiguo taller que se hallaba en desuso.
Y no era suficiente.
Aún no era suficiente para comenzar la investigación.
La sorpresa lo golpeo cuando recibió la notificación del comisionado que le hablaba con urgencia. Una sola palabra le trajo paz y recordó finalmente como se sentía respirar.
-"Lo hemos encontrado Sr. Wayne… hemos encontramos a su protegido…"-
Recordaba haberse quedado sin palabras, recordaba casi haber tirado el auricular del teléfono mientras el alivio se extendía por su cuerpo.
-"Sr. Wayne, necesitamos que venga, requerimos de su presencia en el Gotham Mercy Hospital…"-
Y él no dudo en hacerlo.
Su única preocupación en este momento era Damian, necesitaba saber que se encontraba bien, necesitaba que le dijeran que el niño se encontraba sano y a salvo, fuera de cualquier tipo de peligro, pero el tono en la voz del comisionado le advirtió de lo contario.
Dio un rápido aviso a los chicos y salió de casa permitiéndole a Alfred manejar hasta el hospital, mientras, durante todo el trayecto repasaba en su mente la llamada de Gordon.
Habían encontrado a Damian, habían hallado al niño, no podía expresar el alivio que sentía cuando Gordon le dijo que por fin podría volver a ver al chico.
Pero una duda lo asaltaba, un fuerte peso en su estómago lo molestaba.
-"Recibimos una llamada anónima de una mujer pero al llegar al sitio… Sr. Wayne, es mejor hablar de esto en privado. Venga en cuanto pueda…"-
¿Cómo era eso posible?
De no ser Maches Malone el nombre de aquel que había dado alerta a la policía, ¿Quién más podría haber sido?
.
.
.
.
.
.
Continúa en el capítulo 06. Epilogo.
.
.
.
.
.
.
Notas Finales: Opinión personal y sin trascendencia. El otro día estaba en un foro, sí, en un foro, y uno de comics :3 y después de leer varias de las entradas pensé… ¡Rayos! Vaya que hay quienes le tienen un tremendo odio a Damian. De verdad. Es increíble todo el odio que algunas personas tienen hacía él, sinceramente. Sé que el personaje tiene sus fans, pero para otros, al personaje no lo bajan de un estúpido mocoso de mierda molesto que debería desaparecer del universo de Batman, es enserio; que no tiene valor para la Bati-familia, que no debería existir, que debería desaparecer o volver a morir, que es molesto como nadie y bueno… que eso es solo algunas de las cosas que dicen… entre otras peores. Y creo que eso es un poco… no sé… ¿Excesivo?… ya que primeramente debemos recordar que estamos hablando de un personaje de ficción.
Personalmente puedo decir que en muy contados casos me he encontrado con algún personaje que no sea de mi agrado, y de las series de anime que he visto y comics que he leído puedo contabilizar a estos personajes con una sola mano, son muy pocos en realidad, y si algún personaje llegan a ser de mi desagrado no significa que voy a ir por ahí arremetiendo contra él y quejándome de su existencia por el simple hecho de que no me cae bien, ¿Por qué? Por respeto aquellos que disfrutan del personaje. Sé que cada quien tiene su opinión, y que el personaje que a mí me gusta puede no gustarle a alguien más, pero se hace un tanto infantil arremeter contra un personaje, y/o culparlo por las decisiones que los creadores y/o dueños toman con su existencia; en el caso de Damian, muchos comentan que por culpa de Damian, Tim no tiene el protagonismo que antes tenía… y debería, que por culpa de Damian Tim ya no es el mismo que antes era, que por culpa de Damian a Tim ya no se le toma en cuenta, y en cada tema donde se menciona a Damian, siempre hay algún fan que menciona a Tim… y se respeta, cada quien defiende a su personaje favorito, y también me gusta Tim, pero debo decir que no estoy de acuerdo con que se deba culpar a Damian. Damian no tiene nada que ver con el tratamiento que se le da a otros personajes. Sí. Damian tuvo su propio libro y Tim no, pero en vez de fijarse en eso, ¿Por qué no comentan que el libro fue escrito por un escritor novato? Una decisión que fácilmente pudo llevar a la ruina al personaje -Que afortunadamente no fue así-
Como saben Damian es mi personaje favorito, y de hecho puedo decir que todos en la Bati-Familia me son agradables, en mayor o menor medida pero todos tienen algo que los hace únicos y especiales … y no sé, por algún motivo la mayoría de los personajes que me gustan casi siempre son odiados, repudiados, humillados, infravalorados y subestimados por el fandom, -es enserio, creo que tengo mala suerte para escoger personajes favoritos- pero por lo menos puedo decir que -para mí- estos son personajes que si se les analiza pueden llegar a ser muy interesantes. Desde hace años leo manga, veo anime, juego videojuegos y recientemente me introduje al mundo de los comics, y lo que más me fascina es analizar a los personajes, su historia, su vida, sus motivaciones, sus traumas, sus miedos… me gusta tratar de sacar un perfil de ellos, entenderlos y entender sus motivos. C:
Así que… ustedes, ¿Tienen algún personaje al que odien?
.
.
.
