Estaba yo trabajando en el laboratorio, como mis invitados necesitan algunas cosas, pues decidí ponerme a inventar artículos para la familia de Picoro.

Mientras tanto mi madre me hizo enojar en la cocina. Fui a buscar algo de beber cuando me encuentro a vegeta incado frente a mi madre, ella riendo me dijo que lo invitara a una cita. Será acaso que coquetea con ella?

Claro que no lo invitaré a una cita, el tiene que invitarme a mi a una cita, yo soy la chica. Pero aparte tengo novio, difunto, pero novio y así no se puede.

Pero el pobre no ha salido de casa. Creo que seré de buena samaritana, lo llevaré a probar comida por la ciudad. Al parecer a los saiyan se les domina por el estómago.

Lo lleve en mi auto a comer sushi, y quería una conversación con el, quiero conocerlo, saber más de su vida y ver cómo puedo ayudarlo. No se si no me entiende. Le pregunte si le gustaban las chicas terrícolas a lo que el me dijo que si.

Me emocione y le comenté que somos una raza muy vanidosa, pero que en realidad no somos la gran cosa. Que cuando le guste una chica terrícola, me dijera y yo lo ayudaría bastante. Que me puede pedir los consejos que quiera porque en eso soy una experta.

Luego le pregunté si había llevado a alguien a una cita, me dijo que no. Entonces seguro podríamos practicar. Le dije que no se le ocurriera sobrepasarse conmigo. Se ve que le gustó bastante. Luego le dije que Yamcha nunca me había llevado a volar y si quería hacerlo. Mágicamente contestó que si y le dije que era el mejor.

Tome sus manos y las puse en mi cintura, le dije que volara y se quedó como paralizado. Me di la vuelta y quedamos muy cerquita, el se estaba riendo. Por primera vez lo veía riendo, le dije si sabes volar? Y se quedó quieto, comenzó a volar.

Salió de manera violenta y lo abracé fuerte para no caerme. Sentí su aroma, era algo diferente al de los hombres que había tenido tan cerca, olía bonito. Pero no usaba colonia o algún perfume, era su propio olor corporal. Desde su mirada, su andar y hasta su olor es elegante. En eso se diferencia mucho de Goku.

En sus brazos me sentí segura, ya había volado con Krilin y con Goku pero solo para huir o en otras situaciones. Esta era la primera vez que volaba para disfrutar el cielo.

Fue muy divertido sentir el aire en mi cara y sus brazos rodeando mi cuerpo. El estaba sonrojado, pero no se daba cuenta. Se que soy impresionante y muy bella, seguro tenerme cerca lo puso algo apenado.

Le pedí que se detuviera en unas montañas, siempre tengo mis cosas de acampar en mi estuche de cápsulas y saque mi kit de camping. No se por que no se sorprendió a ver las capsulas.

Lo que sí lo sorprendió al parecer eran los bombones, puso cara de que es esto? Le di uno en la boca y sonrió de nuevo. Creo que no se dio cuenta, parecía un niño con dulces en halloween.

Los analizaba y era tan pero tan tierno. Se me salió decirle que se veía guapo cuando no amenaza a la gente, me miró con desconcierto pero igual estaba entretenido con el reciente manjar que descubrió.

Empezó a caer la noche y le pedí que me abrazara, no se por que lo hice, tenía equipo para no pasar frío. Pero la verdad quería estar cerca de él. Me abrazó y me sentí tan segura con sus bíceps rodeándome.

De repente me pregunto si era una bruja, me ofende este hombre de las cavernas. Cómo puede creer que soy una bruja? Le dije que me oyera bien, que no fuera mal educado, nunca se le dice bruja a una mujer.

Le ordene que me llevara a casa y me dijo que como quiera. Claro que quiero, que le pasa, salió disparado. Todo lo que llevábamos ganado lo perdió en un momento. Puede que sea increíblemente apuesto, que huela delicioso, que tenga un cuerpazo... pero sigue siendo un hígado.

El muy grosero me aventó en mi balcón y se fue huyendo. Sin duda alguna hubo una mejora.

Se me pasó el enojo y lo invité a comer nuevamente. Le di una segunda oportunidad para conocerlo más. Esta vez lo lleve a un restaurante de autor, su cara cuando servían tan poca comida era muy graciosa.

Aún con todo yo le platicaba las aventuras que tuve con Goku y los demás de niños, el no hablaba mucho. Pero por lo menos escucha, es muy raro un hombre que escuche hoy en día. Todo iba bien, no me había faltado el respeto ese día así que salvo su mujer o terrícola, todo era normal.

Me sirvieron una gran trucha, se quedó sorprendido porque sus platillos eran más pequeños, al parecer el quería ese pescado pero no se lo dí. Que se aguante con esos deliciosos camarones tempura.

De repente así de la nada me propuso tener sexo, le di un buen golpe, cómo se le ocurre decirme esas cosas a mi que soy tan buena chica. Le dije que no se hacían ese tipo de propuestas así de la nada, y más que soy una chica prácticamente apartada y soy decente. Entonces me dijo que por qué lo cortejo? Cortejarlo yo? me ganó la risa, el pobre no entiende a las humanas.

Lamentablemente se me atoró un hueso de pescado. Me estaba ahogando y el inútil se quedó parado, me estaba muriendo y el otro empezó a reírse como si estuviera viendo una película de comedia.

Si no fuera porque había un médico cerca yo hubiese muerto. Me atendieron y me enoje mucho con el, le reclame por no hacer nada. Y de pronto me tomó de los hombros y me dijo que me protegería siempre.

Ahí me quede callada, me sorprendió muchísimo. Mi corazón latió más lento. Me derritió con su cara de preocupación. Creo que me enamoró con una sola frase.

Me sentí muy mal conmigo misma. Ya faltaba muy poco para revivir a Yamcha y yo sintiendo mariposas en el estómago por otra persona.

Ahora no se que hacer, porque mi corazón comenzó a latir por alguien más.

De momento mantendré mi promesa de regresarlo a la vida y ya veremos después.