Al abrir los ojos, Eli se encontraba en tierra, a lado de la cascada, estaba confundido y además algo mareado, haber caído desde una cascada de varios metros no es poca cosa, Burpy y el resto de su arsenal estaban bien, eso le dio alegría, y su mecha estaba a unos metros de donde estaba él. Se preguntaba por qué no activó su mecha-bestia a modo planeador, la verdad es que estaba tan preocupado por Trixie que estúpidamente lo olvidó, lo cual le recordó…

-¡Trixie! –gritó mientras se paraba alterado y miraba a su alrededor pero no había ninguna señal de ella. Decidió ir más allá para buscarla, montando su mecha-lobo, arrancó a toda velocidad en busca de la chica.

-¡Trixie!, ¡Trixie dónde estás! – gritaba desesperadamente pero no la veía por ningún lado, a menos que… ¡siguiera en el agua! Eli frenó de golpe, casi salía volando, bajó de su mecha y corrió hacia la orilla del río. -¡Trixie! –gritó una vez más, pero no había ninguna respuesta, estaba muy asustado, temía no volver a ver a esa hermosa chica de ojos verdes de ensueño.

Burpy, que se encontraba en el hombro de Eli, lo estaba ayudando a buscar y vio algo de entre los arbustos, bajó del hombro de Eli y dando pequeños saltitos se dirigió hacia lo que había visto, después de dos segundo Burpy llamó con chillidos al joven lanzador y éste le hizo caso.

-¿Qué pasa amigo, encontraste algo? –Más bien debió haber dicho a alguien, movió los arbustos y vio que era… -¡Trixie! – dijo mientras se arrodillaba frente a ella y la tomaba entre sus brazos, acarició su mejilla con ternura y desesperación al mismo tiempo para ver si con eso despertaba, pero nada. –Trixie, por favor abre los ojos, Trix, no me hagas esto, te lo ruego, despierta. –al Shane le empezaban a correr lágrimas por las mejillas, abrazó a Trixie creyendo que la había perdido para siempre.

-¿E-Eli? –susurró una voz en su oído. Eli soltó a Trixie para quedar frente a frente con ella y vio que estaba despierta, lo primero que vio fueron sus hermosos ojos verdes.

-Trixie, estás bien. –dijo Eli mientras abrazaba de nuevo a Trixie. –Pensé que te había perdido para siempre, las lágrimas corrían con más frecuencia por sus mejillas.

-Eli, -dijo Trixie e Eli se separó de ella para quedar nuevamente frente a frente, Trixie pudo notar que sus ojos estaban rojos y que había lágrimas correr de sus ojos. –tranquilo, ya no llores por favor, estoy bien. –dijo mientras le secaba las lágrimas.

-Lo siento, estaba muy preocupado por ti, y al ver que no despertabas, creí que…

-Pero no sucedió eso, estoy aquí. –dijo Trixie.

-Y me alegro que sea así. –dijo él con una tierna mirada, se vieron a los ojos y se quedaron así un pequeño rato, poco a poco se fueron acercando, sentían la respiración del otro, cuando estaban a punto de rozar sus labios.

-¡Búsquenlos!, no están en el agua, así que no deben de estar lejos. –dijo una voz de un hombre, Eli se asomó de entre los arbustos y vio que eran los hombres que estaban en la batalla con el sujeto de ojos rojos.

-Tenemos que irnos Trixie, nos están buscando, ven levántate. –dijo Eli tomándola del brazo para que se levantara.

-Espera Eli, mejor quedémonos aquí un poco, dejemos que se alejen para poder escapar. –dijo Trixie mientras le sujetaba el brazo a Eli.

-De acuerdo. –Eli se agachó junto a Trixie y esperaron como diez minutos. Cuando se fueron Eli ayudó a Trixie a pararse pero esta cayó al suelo.

-¿Qué sucede Trix?, ¿Estás herida? –preguntó el Shane agachándose hacia ella.

-Solo es mi tobillo, no es gran cosa. –dijo Trixie quejándose un poco del dolor.

-¿Puedes caminar?

-Si, si puedo.

-Muy bien vamos hay que encontrar la forma de regresar con Kord y Pronto. –dicho eso Eli pasó el brazo de Trixie atrás de su cuello, sujetándola, y con la otra mano la agarraba de la cintura.