BECKETT
La conversión con Castle fue muy agradable y me encanto cuan cuidadoso fue cuando no quise contestar a su pregunta de ¿porque soy policía?, y es que no quería hablar de cómo habían matado a mi madre y mucho menos el cómo me torturaba el no poder darle justicia.
Al notar mi incomodidad con eso el desvió la conversación y trato de no tocar ningún tema que me hiciera sentir incómoda. Además contesto a todas mis preguntas con honestidad, y parecía más que feliz de estar allí conversando con migo a pesar de todas las circunstancias. No sentí el tiempo pasar hasta que vi mi reloj y supe que debía terminar la conversación, si quería salir a tiempo de la comisaria.
Salimos de la sala de descaso y me sentía muy contenta, el me hacía sentir así, y el cambio era bueno, por eso accedí a que ayudara en la investigación, porque quería seguir sintiéndome así. Ambos sonreíamos hasta que escuche como alguien gritaba su nombre. Me sobresalte al ver como una mujer corría hacia él y se abalanzaba a sus brazos. Sentí en mi interior una extraña sensación, que era una mezcla entre ira hacia el por recibirla de una manera tan cariñosa y consolarla mientras lloraba y una envidia irracional hacia ella por recibir la atención de él.
Luego de un par de minutos vi como el la separo de su pecho, fue entonces cuando me di cuenta quien era esa mujer, era Hayle Santori. Sentí un gran alivio de que ella estuviese bien, pero sabía que tarde o temprano debería interrumpir el rencuentro de ellos.
Escuche como Castle se culpaba por la muerte de Maya, pero lo que me puso en alerta fue el hecho de que Hayle confeso que era su culpa. Aclare mi garganta y ambos se giraron a verme. Y note como por el rostro de Castle corrían un par de lágrimas. sentí la tentación de limpiar su rostro, pero me contuve.
Señorita Santori - dije desviando mi mirada de Castle y viendo a la joven – Necesito hacerle un par de preguntas, sé que es difícil dada las circunstancias, pero es necesario si queremos encontrar al culpable de la muerte de su hermana.
Ella vio a Castle, quien asintió casi imperceptiblemente, ella me vio de nuevo y asintió mientras soltaba un pequeño suspiro. No pude dejar de notar como el escritor la mantenía pegada a él, pasando su brazo por los hombros. Y volví a sentir la ira y la envidia surgir en mi interior. Con un poco de disgusto le indique que entrara en la sala de descanso.
¿Puedo acompañarla? – pregunto Castle, yo simplemente asentí y vi como él se separaba un poco de ella y me indicaba que pasara, para luego entrar ellos, tomados de la mano. Parecían una pareja y eso hizo que me sintiera aún más enfadada.
Ellos tomaron asiento en un sofá en la sala, estaban muy juntos y Castle volvió a abrazarla mientras ella sollozaba un poco.
Señorita Santori, primero que nada lamento mucho su pérdida, sé que esto es difícil pero necesito que me conteste algunas preguntas – dije todo esto suavemente, permitiendo que asimilara cada palabra. Ella simplemente asintió.
Primero que nada necesito saber ¿porque dice que esto es su culpa? – al terminar la pregunta, ella levantó la vista de sus manos a mis ojos, podía sentir la mirada del escritor en mi pero no me inmute. Necesitaba aclarar eso para después terminar el interrogatorio. Pasaron un par de minutos y Hayle no respondió, solo continuó llorando.
Hayle – dije de forma autoritaria – Necesito una respuesta.
Detective – dijo Castle – creo que debe darle un momento para que se calme.
Lo siento, pero necesitamos hacer esto ahora si queremos atrapar al culpable- conteste dejando que mi ira me dominara durante un momento. En cuanto vi la forma en que ambos me vieron ante esa declaración me arrepentí. Sabía que había sido brusco y poco profesional. Me había dejado dominar por el enojo.
Respire profundo tratando de retomar el control. – Señorita Santori, no es mi intención hacerle esto más difícil. Pero sé que usted tiene información que nos puede ayudar y no podemos darnos el lujo de perder más tiempo. –trate de decir todo esto de forma calmada pero sabía que había fracasado cuando vi como Castle me veía con enojo.
Ella murió por ayudarme – dijo Hayle, en voz baja – yo… yo le dije que podía resolverlo, pero ella quería protegerme, ella siempre me protegía y ahora está muerta por mi culpa – término Hayle, volviendo a llorar.
¿De qué quería protegerte? – preguntó Castle. Hayle levantó el rostro y vio a Castle directamente a los ojos.
El volvió, él quería más dinero, pero yo no tenía más, él dijo que debía volver darle más o me mataría – yo solo escuchaba y observaba como el rostro del escritor se desfiguraba en una mueca de enojo, sin entender muy bien que pasaba me dedique a captar los detalles para luego hacer las preguntas correctas.
Castle suspiro y se giró para verme.- Hayle y Maya son hermanas adoptivas – dijo Castle. Yo seguía sin entender pero no dije nada dejaría que me explicaran todo.
Los padres de Hayle, murieron en un accidente de avión, ella tenía solo 15 años, ella quedo sola, pero no desamparada, sus padres le dejaron una pequeña fortuna, y los padres de Maya eran socios de los de Hayle y decidieron adoptarla, pero no por amor o compasión, sino por la herencia, ellos no la trataban bien y le robaron una parte de la herencia que al final perdieron, en malas inversiones.
En esa época ella comenzó a meterse en drogas y tenía un novio, Trent Cooper, él también estaba metido en drogas y se aprovechó de la situación de Hayle y la convenció de huir con él, pero solo era para robarle el poco dinero que le quedaba.
Después de eso ella estaba muy mal. Maya y yo pasamos algunos meses sin saber de ella cuando huyo, pero la buscamos hasta que la encontramos, Maya a diferencia de sus padres veía en Hayle a una hermana, ellas habían crecido juntas y siempre fueron muy unidas, así que entre ella y yo logramos reunir el suficiente dinero para internarla en una clínica de rehabilitación, cuando ella salió Maya había dejado su casa y rentado un pequeño apartamento donde ellas vivieron, yo les ayude en todo lo que pude. Con el tiempo Maya comenzó a dedicarse a la escultura y pintura, y Hayle se convirtió en instructora de defensa personal.
Los padres de Maya murieron hace unos años y en cuanto a Trent, lo último que supimos fue que estaba muy cerca de un contrabandista de armas y drogas. – Decir que toda esta historia me sorprendió es poco, pero no fue la historia lo que más me sorprendió si no el ver como él conocía a la perfección esa historia.
Me tome un minuto para analizar todo y componer en mi mente las siguientes preguntas.
¿Ahora su ex quiere más dinero? – Pregunte y Hayle asintió - ¿Cómo iba a ayudarte Maya? – pregunte.
No estoy segura, ella no tenía dinero – contesto Hayle- pe… pero dijo que conocía a alguien que le ofrecía un muy buen negocio con el cual podría reunir suficiente dinero para alejar a Trent definitivamente.
Cuando dijo eso comencé a acosarla con preguntas. Y debo admitir que en un tono poco agradable. Pero no podía evitarlo, no entendía el porqué de mi comportamiento, solo sabía que entre más avanzaba el interrogatorio Castle más me veía con furia y yo más dura e inflexible me mostraba con la señorita Hayle.
Cuando por fin di por terminado el interrogatorio, Castle se despidió de mí de manera fría, se notaba que estaba enfadado por la forma en que trate a Hayle. Vi como ellos se marchaban juntos y como el la abrazaba manteniéndola muy cerca, eso hizo que tuviese tres cosas claras, la primera que Hayle era inocente. La segunda que definitivamente Maya estaba en algo ilegal y tercero que tenía que descubrir qué demonios pasaba con migo.
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CASTLE
No entendía muy bien la actitud de Beckett hacia Hayle, ella se comportó bruscamente y la ataco sin motivo. Hayle confeso todo, fue clara al decir que Maya estaba metida en un negocio raro del que no le quiso comentar nada a ella. Incluso le dio la pista de verla entrar a un edificio un poco raro a las afueras de la ciudad.
Pero nada de lo que ella dijo hizo que Beckett cambiara de actitud. Todo lo contrario empeoraba, yo simplemente me dedique a cuidar de Hayle a darle mi apoyo, no hable, no intervine y no la defendí como hubiese deseado, y si no lo hice fue simplemente porque no quería perder mi oportunidad de colaborar en el caso. No sabía si después de encontrar a Hayle y sobre todo de mi fría despedida Kate me permitirían colaborar en el caso pero no pensaba darme por vencido.
Lleve a Hayle a casa, no quería perderla de vista, temía que desapareciera de nuevo. Durante el camino estuvo en silencio en cuanto llegamos se sentó en un taburete de mi cocina. Yo le serví un whisky mientras preparaba la cena.
¿Cómo te sientes?- pregunte aunque creía saber la respuesta
Bien - dijo no muy convencida- creó que esa detective lograra encontrar al culpable.
Yo también lo creó- conteste sorprendido, Hayle no es de dar halagos y menos a personas que la tratan como lo hizo Kate.
Sabes, vi como la mirabas. Te gusta ¿cierto? - lo dijo como una afirmación más que una pregunta.
Si- respondí y ella sonrió por primera vez desde que la vi- pero eso no es importante, lo importante es que tu estés bien y encontrar al asesino de Maya.- le dije eso sabiendo que ella no quería escuchar más sobre la muerte de Maya pero necesitaba que supiera que yo le haría justicia a nuestra hermana.
Sé que es importante y sé que tu no descansarás hasta encontrar a su asesino - dijo con voz entre cortada- pero también sé que ella odiaría vernos tristes, que ella desearía que siguiésemos viviendo.
La observe durante un par de minutos. Me acerque a ella y la abrace con fuerza.
lo se pequeña y seguiremos adelante juntos te lo prometo- le dije para después besar su cabeza y seguir cocinando.
En cuanto la cena estuvo lista, la serví en la barra colocándola frente a Hayle, que parecía algo triste. Así su pensé que lo mejor sería tratar de distraerla.
Hayle, recuerdas la chica que he buscado por años - dije suavemente
Si la que te dejo solo en el hotel ¿Que con eso? - contesto con curiosidad ante mi pregunta
Veras, resulta que la he encontrado - dije con una enorme sonrisa en mi rostro. Ella me observo tratando de descifrar si era verdad o una simple broma. Luego de un par de segundo soltó un fuerte grito y sonrió feliz.
No lo pudo creer al fin la encontraste - dijo levantándose para abrazarme. -pero ¿dónde?, ¿cómo? me lo tienes que contar todo.
Veras, la encontré en la comisaría cuando me arrestaron pensando que yo...- no quería mencionar lo de Maya pero no sabía cómo explicarle
No me digas que es una criminal - me interrumpió salvando la situación
No-le dije con una sonrisa- es una detective, y una muy buena
A si y como se llama- preguntó con curiosidad
Se llama Kate Beckett - respondí sonriendo ante el recuerdo de la detective y también ante la expresión de asombro de mi amiga.
