Capitulo 7
Las órdenes eran claras en el puerto, el barco que venía desde Cadiz ninguno de sus tripulantes podía bajar hasta que llegara la comitiva del rey, en busca de uno de sus tripulantes. Claro que había un hombre que estaba ansioso esperando que llegara su sobrina como la llamaba, pronto sus deseos y ambiciones se verían cumplidas una a una. Saboreaba en su imaginación el cuerpo de ella en sus manos cuando bajara de ese barco, antes de entregarla en matrimonio. Varios hombres montados a caballos entre ellos dos príncipes y un rey, venían a buscar a la prometida de Emmet.
_¿Donde está el señor King? _Miraban a todas las personas que estaban esperando a los tripulantes. Un hombre se acerco a ellos.
_estoy aquí su majestad. Para que me necesita.
_Esto es un decreto real, desde este momento todas las responsabilidades hacia su sobrina es de su futuro esposo el príncipe Emmet.
_pero….
_más vale que no ponga resistencia, ya sabes que no podrás
El hombre se había largado indignado como todos sus planes se iban alejando de él pero lo más desconcertante y lo que lo enojaba más era que no podría estar con su pequeña sobrina… Una mujer rubia y con un porte elegante bajaba por las escaleras donde la esperaba su prometido, el estaba maravillado de verdad era hermosa como la describía Isabella. Solo había un inconveniente nadie le había avisado de la s situación a Rosalie, estaba más que desconcertada por todo lo que se estaba presentando ante sus ojos. Emmet le ofreció la mano.
_todo será explicado cuando lleguemos al castillo. Para que pueda entender lo que está sucediendo.
_muchas gracias y mi hermano, ahí está.
Un muchacho vistiendo las prendas del ejercito aparecía, montado en su caballo caoba venía con una sonrisa su hermana, se bajo del caballo haciendo una pequeña inclinación al príncipe fue donde su hermana y la abrazo después de todo hacía años que no se veían.
_todo estará bien he hecho los arreglos correspondientes, no te preocupes Rosalie.
Fue subida a la carroza donde era acompañada por Emmet el cuál explicaba la situación y desde ahora en adelante sería su esposa en tiempo más. Ella estaba muy agradecía de que su destino cambiara de esa manera aunque a un no procesaba la información como era debido. Después de todo saber que era la prometida de un príncipe no era cualquier cosa, y quizás en un tiempo la convirtiera en reina. Ella no sabía que Emmet no era el príncipe Heredero.
Al llegar al castillo estaba preparado un banquete para recibir a la prometida del príncipe , la reina estaba ansiosa de conocer a esa joven virtuosa de que tanto le hablo Emmet para convencerla de que aceptara nuevamente un matrimonio, así esperaba que su hijo no se equivocara. Al menos uno de ellos tenía que ser feliz.
Esa era la razón porque Isabella no le caía mucho en gracia, a pesar de que es una joven muy dulce pero su hijo merecía haber elegido a su esposa, esperaba que fuera tan feliz como lo era ella con Carlisle. Aunque había visto sonreír a su hijo cuando miraba a Isabella escondido entre las murallas.
Por su parte la princesa estaba en el castillo de Windsor detrás de la colina, viendo las reparaciones para lo que sería su futuro hogar cuando solucionara las cosas con el príncipe Edward. El cual ya estaba demasiado ansioso por consumar ese matrimonio y probar nuevamente los labios de ella. Claro está que Tania esperaba la llegada del rey para decirle que la princesa no estaba quizás, esta vez lograra que le hicieran algo por desacato. Aunque estaba curiosa para donde se había ido.
Para la sorpresa sintió más envidia de la princesa, pues siempre ha corrido el rumor que el castillo de Windsor, era hermoso, después del terremoto los reyes decidieron cambiarse al castillo que estaban ahora. Cerrando el acceso a ese hermoso castillo. Las tardes las pasaba en compañía de la reina cuando el príncipe se encontraba en labores reales como él la las llamaba la verdad era que ya no pasaba tanto tiempo con ella como antes eso la tenía enojada y con miedo de que su aspiraciones reales no fueran a concretarse.
Estaba en la entrada del castillo cuando la comitiva real apareció, y una mujer hermosa venía del brazo del príncipe Emmet. Algún día entraría así por las puerta pero del príncipe Edward el futuro rey.
_buenos tarde su majestad..
_buenas tardes señorita Denaly, ella es la futura esposa de mi hijo Emmet . Rosalie Hale.
_un gusto señorita Hale.
_el gusto es mío. Señorita….
_Denaly, mi nombre es Tania Denaly
Basta decir que Rosalie y Tania se llevaron demasiado bien, tenían los mismos gustos y frecuentaban la corte con regularidad. Claro que Rosalie lo hacia Francia. Mientras acomodaban a Rosalie, ella se ofreció para ayudarla en la instalación de una de las habitaciones, y comenzó a envenenar a Rosalie en contra de Isabella aunque ella sabía que eran mentira su hermano hablaba muy bien de ella en las cartas que le enviaba.
_pronto conocerás a esa pequeña engreída y te darás cuenta de todo lo que te estoy diciendo.
_¿y ella en donde se encuentra?
_esa es la parte más divertida, salió y tiene prohibido salir sin escolta, lo más probable es que sea castigada.
_al parecer le tienes muy poca estima a ella.
_la detesto se cree en demasía, pero ya le bajare los humos cuando me convierta en reina. Y la saque de este palacio y todos los demás.
La estupefacción de Rosalie fue enorme , ahora comprendía que ella no se casaría con el príncipe heredero pero cualquier cosa era mejor que el destino que tenían para ella.
La charla informativa recibió Rosalie bastante tiempo ya que a Tania le encantaba hablar y hablar, hasta se cree que provoco un dolor de cabeza en Rosalie.
Era el almuerzo todos estaban reunidos solo faltaba Isabella que no se había presentado, Emmet esperaba que estuviera para presentar a Rosalie pero no se apareció
_¿donde está Isabella?
_fue a ver las remodelaciones del castillo Windsor.
_¿ella está a cargo de eso igual? Pregunto Edward.
_va ser su hogar cuando comience a forma su familia, así es que va a supervisar de vez en cuando.
En la mesa se instalo un silencio cada cual estaba con sus propios pensamientos y algunas de las mujeres con envidia de que tuviera un castillo solo para ella y pudiera participar de las remodelaciones, de lo que sería el lugar donde tendría a sus hijos.
Cuando el almuerzo cada cual se fue a sus obligaciones y Edward decidió ir a ver al castillo lo que estaba sucediendo ahí, después de todo por la información que recibió de su padre ese sería su nuevo hogar dentro de muy poco tiempo.
El castillo no quedaba muy lejos y había que admitir que el paisaje era hermoso, y mientras más te acercabas más grande y majestuoso lo podías ver, las puertas estaban abiertas entraba y salía gente de verdad ahí se estaba trabajando en serio entro a todo galope hasta llegar a la entrada las persona hacían un pequeña reverencia cuando pasaba por su lado. Ya se había acostumbrado a ese tipo de atenciones.
Y ahí estaba dando ordenes mientras tomaba una taza de té junto a su criada, que parecía como si fuera una de ellos por la forma que tomaba la taza, de seguro Isabella le había enseñado a comportarse como una señorita.
Hizo su entrada espectacular, la criada se levanto cuando lo vio como dictaba el protocolo, tenía la mirada en el suelo.
_Alice ve a dejar las cosas en la cocina
_Si. Señora.
_Hola príncipe como se encuentra hoy.
_bien está quedando hermoso.
_gracias, a costado levantarlo después delo que sucedió en la guerra pero en dos meses las restauraciones habrán acabado.
_podría darme un paseo por las instalaciones
_por supuesto.
Caminaros por las escaleras tomados del brazo como si fueran una pareja consolidada, hablaban prácticamente en susurro sin saber por qué. Era parte de la mística hasta que legaron a las habitaciones fue el último lugar que mostro la princesa conociendo al príncipe no era un lugar seguro.
La habitación que entraron era una de las habitaciones principales, era una cama tipo doncel, cerrada completa por una cortina. Una chimenea para calentar e cuarto. Un robador, en definitiva tenía demasiado espacio incluso una mesita para tomar el té había.
_tenemos que resolver nuestra situación.
_ así es quería pedirle si se quiere casar conmigo otra vez ,pero esta vez una boda real.
Se quedo pensando las ramificaciones posible y se dio cuenta que una excelente idea después de todo, ella necesitaba, algo de verdad, el matrimonio pasado fue una cosa espantosa, necesitaban empezar de nuevo y bien.
_acepto.
