Capítulo 7.-La Elegida.
-Es extraño, ¿No crees?- le comentó Rachel, aún confundida por lo que había sucedido aquél jueves en el club Glee. Finn se rascó la nuca, sorprendido.
-Sí, mucho. ¿Tú crees que lo que dijo sea mentira?-
Rachel tomó un trago de su vaso de refresco y se limpió los labios cuidadosamente, bajo la mirada suspicaz de Hudson. Ambos se encontraban cenando en BreadSticks. Al final, Puck había terminando por ganar. Finn no estaba interesando en salir con Rachel a cenar un viernes, pero Noah había sido capaz de dorarle la píldora, además de prometerle deberle un favor.
Así que ahí se encontraba, más entretenido por Berry de lo que creyó estar. Al final, Rachel resultó no estar tan demente como solía comprobarlo con sus actitudes en el club Glee. Además, sabía escuchar, hablaba siempre con la verdad y podía decir cosas divertidas, pero todo se disolvió cuando salió al tema lo sucedido en el club Glee un día antes.
¿Quinn era gay y se estaba metiendo en la relación Brittana?
Finn se había mordido la lengua en no decirle a Rachel que él había intentado invitar a Fabray a salir, pero por fin podía ver una razón.
Lo había rechazado porque a ella le gustaban las chicas, o por lo menos eso parecía. En sus mentes, ambos recrearon la historia después de que Kurt le preguntara lo que todos pensaban.
Quinn tenía una sonrisa de suficiencia y soberbia en su rostro, pero no se había dignado en siquiera voltear a verlo para contestar con un "No" contundente. Mercedes y Artie habían desviado la mirada hacia Brittany, que intentaba tomar de la mano a Santana. Todo el club Glee sabía de la relación Brittana, pero estaban seguros que Santana ni Brittany no lo hacían público por miedo a las represalias. Ellas habían observado el maltrato que había recibido Kurt cuando había salido del clóset, pero sobre todo el maltrato que de vez en cuando recibía junto con Blaine. Incluso habían llegado a los golpes, agregando a Puck, Sam y Mike en la pelea, contra sus mismos amigos del equipo de fútbol. Pero casi daban por hecho de que Santana quería mucho a Brittany y el sentimiento era mutuo… O eso pensaban, hasta que Brittany había acusado a Quinn de intentar robarle a su novia con ésa canción.
-No sé de qué están hablando- se hizo la tonta Santana. Tina había fruncido el ceño y preguntado.
-¿Brittany y tú ya no están saliendo?-
López se había levantado de un salto, enfrentándolos a todos.
-¡Yo nunca salí con Brittany! ¡¿De dónde sacas ésa idea tan estúpida?!-
-Cálmate, Santana- le había pedido Shue mientras caminaba frente a la clase, para calmarla.
-Bueno, todos creímos que…- intentó explicar Artie, pero se vio interrumpido por los gritos de López.
-¡No! ¡Están todos locos! ¡Brittany y yo no somos lesbianas! ¡Están todos mal!-
Kurt se levantó de su silla y había intentado caminar hacia ella, intentando apoyarla.
-Sabemos cómo es esto, Santana, pero debes saber que nosotros estamos aquí para…-
-¡No porque ustedes sean gays, significa que yo también deba serlo! ¡¿De acuerdo?! ¡Brittany y yo somos sólo amigas!-
Los ojos azules de Brittany se posaron en la latina histérica, llenos de decepción y tristeza.
-¿Sólo amigas?- murmuró, a punto de echarse a llorar.
-No eres mi novia, Brittany y lamento que hayas confundido esto- Y ante tanta presión por parte de sus compañeros, por sus miradas y los pasos tranquilos del señor Shue, decidió simplemente levantar su mochila del suelo y salirse corriendo, sin mirar atrás.
Y Quinn se había quedado sonriendo, pero sin mirar a nadie, en cuanto Brittany estalló en lágrimas y Kurt se había aproximado para abrazarla. Y mientras Pierce terminaba de llorar en el hombro de Hummel y Rachel y Tina intentaban darle palabas de aliento, todo eso hizo que Puck explotara.
No le gustaba admitirlo, pero él de verdad quería a ésa gente que a veces no soportaba. Se preocupaba por ellos y ésa parte de responsabilidad había madurado con el tiempo. Después de un año en el club Glee, ya se sentía parte de él, se sentía como su padre, como si su deber fuera proteger a todos. Como la vez que le habían robado los lentes a Artie y los habían echado al baño de mujeres y él había terminado en la oficina del director por haber golpeado a Azimio y su banda. Como la vez que le habían gritado de cosas obscenas a Brittany y Santana mientras hacían una coreografía en su uniforme de las Cheerios. Él había terminado en la oficina del director por haber brutalmente golpeado con su mochila a Dave Karofsky y otros tres de sus amigos. Como la vez que entre Dave y Nelson habían golpeado a Blaine y Kurt y los habían encerrado en el baño de las duchas. Entonces, Puck incluso había preparado un ataque junto a Mike y Sam para vengarse por sus amigos. Incluso agredía verbalmente a las porristas que solían jugarle bromas pesadas a Rachel. Él era padre de todos, él era responsable de todos ellos y no podía dejar que una chiquilla cualquiera llegara a destruir y romper a todos. Brittany y Santana estaban juntas, y Quinn no las iba a separar.
-¿Y tú no dices nada?- le gruñó desde su asiento trasero. Quinn volvió el rostro, seria y le respondió.
-¿Qué quieres que diga?-
-¡No sé! ¡Danos una explicación de lo que está sucediendo, porque aparentemente no sabemos nada!-
Quinn había fruncido el ceño, totalmente por la actitud hostil de Puck hacia ella.
-Yo no sé qué está pasando, no intentes culparme a mí-
-¿Entonces a quién, eh?- Se levantó Puck, y bajó los escalones hasta enfrentarse a ella- ¡Brittany te está acusando directamente a ti!-
Quinn miró a la rubia que era consolada en los brazos de Kurt, Rachel y Tina, mientras Blaine sacaba algunos dulces de su mochila. El señor Shue había salido para buscar a Santana y entre Mercedes y Artie conversaban en voz baja. Los demás parecían muy atentos a la conversación entre Quinn y Puck, quienes ajenos a todos, seguían sumergidos en su burbuja de frustración y guerra.
-Ella no sabe de qué está hablando, Puckerman, y déjame en paz-
-Para ti todo es guerra, ¿Verdad? ¡Pues vete a saber que aquí somos una familia y no puedes venir tú simplemente a destruir!-
-Estás demente- ella había dicho, lo que había incendiado todo dentro de Puck.
-¡La demente eres tú! ¡Todo lo que puedes ver es destrucción y es lo único que sabes hacer!-
Quinn había abierto mucho los ojos, terriblemente ofendida. Se levantó de un salto.
-¡No me obligues a golpearte de nuevo, Noah!-
-¿Sólo sabes así defenderte, con fuerza física?-
Y después de que la rubia había tomado fuerza con las piernas y lo había empujado con los brazos, su rostro estaba totalmente colorado. Todos, incluyendo Brittany, los miraron.
-Si soy o no homosexual no es asunto de nadie. ¡De nadie! ¡¿Me escucharon?!- Y había tomado su bolso, su dignidad y se había largado de forma seria y dramática.
-Como sea, ella sigue siendo sensual- afirmó Finn, con la mirada perdida en la nada. No se percató de cuán estúpido había sido eso, sino hasta que se encontró con el rostro incómodo y mirada desesperanzada de Rachel, quien intentaba esconderlo al comer de su plato.
Kurt se mordió su labio inferior con fuerza, intentando resistirse a la necesidad de cruzar palabras con la rubia que estaba sentada frente a él. Tomó aire y comenzó a escribir en su libreta un par de segundos y entonces explotó. No pudo contenerse.
-¿Por qué estás haciendo esto?- le preguntó directamente a Quinn, quien lo ignoró.
-Kurt- lo invitó a callarse Mercedes, pero él continuó.
-No, en serio, Quinn. ¿Por qué? ¿Por qué quieres destruir la relación de Brittany y Santana? Ellas no te han hecho algo, ¿O sí?-
Mercedes tomó aire, preparándose mentalmente para lo que sabía que pasaría. Fabray levantó el rostro y sus ojos verdes brillaron de pura rabia. Kurt no retrocedió ni se sintió culpable.
-Dos cosas: La primera: Ellas no tienen una relación, eso lo dejó muy claro Santana. Segundo: Yo no estoy destruyendo ni interponiéndome en algo. Déjame en paz-
Kurt resopló y se rió, indignado y molesto.
-¡Guau! Otra vez te estamos acusando de algo que para nada hiciste, ¿Verdad, Quinn? Dime, ¿Así era tu vida antes? ¿Siempre has sido la víctima de todos los males ajenos?-
La ira y la humillación colorearon de rojo el rostro de Quinn, quien apretó su puño sobre su pierna, listo para estrellarlo contra la mandíbula de Hummel si era necesario. Pero Mercedes se interpuso.
-Oye, Kurt, deja en paz a Fabray ya. Ella no tiene la culpa de nada, ¿De acuerdo? Santana dijo que ella y Brittany sólo eran amigas, así que no tienen por qué echarle la culpa a Quinn por eso. Ya, supéralo-
Kurt frunció el ceño, molesto ahora no sólo con Fabray, sino con una de sus mejores amigas.
-¿Es que estás loca, Mercedes? ¡Ella está provocando todo esto!-
-Si Santana no quiere salir del clóset y hacer su relación con Brittany, no es problema de nosotros ni de Fabray, así que ya déjala en paz y terminemos con este maldito trabajo- gruñó Mercedes.
La rubia la miró sorprendida más porque Jones estaba de su lado que por la actitud hostil de Kurt.
Hummel se mordió el labio inferior y frunció el ceño. Se le hizo un nudo en la garganta al sentir como traición las palabras de Mercedes. Resopló nuevamente y terminó por asentir y continuar escribiendo. La rubia no le quitó la mirada a Mercedes en toda la clase.
Cuando sonó la campana, terminaron por acceder a que Mercedes juntara el trabajo restante y ella lo mandaría por e-mail al profesor de la materia. Así por lo menos Kurt y Quinn estarían libres un día, aunque Fabray se sintiera medio culpable. Jones la había defendido por alguna razón, y lo menos que podía hacer por ella era encargarse del trabajo, pero Mercedes había insistido en hacerlo por su cuenta.
Tomó sus cosas y salió del salón con velocidad ante la mirada amenazante y el gesto duro de Kurt. A ella no le interesaba, pero no quería tener problemas con alguien del estúpido coro. Había comenzado a pensar que el señor Shue o alguien la echaría y que sería su fin con su trato con Figgins, pero no, nadie dijo ni una absoluta palabra. Santana siguió yendo y Brittany también, sólo que ahora la rubia se sentaba entre Kurt, Rachel y Mike y Santana siempre en una esquina opuesta. Nunca se miraban ni se dirigían la palabra.
En cuanto llegó a las escaleras, se encontró subiendo a un Finn Hudson. El castaño levantó el rostro y sonrió, aunque sus ojos se mostraron curiosos y distantes.
-Hola, Quinn Fabray. ¿Vas a alguna clase?-
-Sí- asintió ella, fría- A biología-
Finn desvaneció su sonrisa un poco, pero sus ojos se llenaron de una luz especial.
-¿Quieres que te acompañe?-
-Sí, claro- no lo dudó Quinn cuando comenzó a terminar por bajar las escaleras. Finn la siguió y al llegar al segundo piso, Hudson habló.
-Estuvo intenso lo del jueves, ¿Verdad?-
La rubia le contestó sin mirarlo siquiera, totalmente seria.
-No soy gay-
Finn la miró, sorprendido y confundido.
-¿En serio?-
-Sé lo que estabas pensando, y por eso te contesto. No, no me gustan las chicas.-
-¿Y entonces qué fue lo del jueves? A todos nos tenías sorprendidos, incluso el señor Shue se sacó de onda, créeme…-
Fabray puso sus ojos verdes en el rostro del alto. Tomó aire y contestó.
-Son cosas que a ustedes no debería importarles, pero les importa demasiado. El problema de Santana y Brittany no es causa mía y a mí no me interesa en lo más mínimo, sólo quiero dejar bien claro ése punto-
-Bueno… ¿Entonces por qué Brittany te acusó de querer "robarle" a Santana? Digo, porque ella parecía muy segura-
-No sé de qué "relación" quería sacarla, pero es claro que de ninguna. Yo no sé nada. Santana ni yo somos amigas, así que no sé por qué lo malinterpretó todo. A mí no me interesa nadie aquí y eso deberían tenerlo bien presente-
Finn se le quedó viendo, impaciente. ¿Qué quería decir ella con "No me interesa nadie aquí" y por qué entonces aceptaba que él la acompañara? Claro, no era lo mismo tener una cita, como su cita con Berry, que acompañarla a un salón equis. Pero Finn se seguía sintiendo extrañamente ofendido por las palabras de la rubia.
Se detuvieron en el umbral de la puerta y Fabray pudo jurar que dentro del salón de biología, un Puck bastante molesto estaba mirándolos hablar. Y casi podía escuchar la sangre de Noah taladrar en sus venas, de pura furia. Ése pensamiento la hizo sonreír.
-No eres mala onda, Quinn Fabray-
-No lo soy- sonrió ella, asintiendo. Finn se rió entre dientes.
-Quizás te juzgaron mal, pero sólo es cuestión de tiempo. Cuando te conozcan, te amarán, ya verás. No son malas personas- aseguró Hudson, sonriendo como bobo. Quinn desvaneció su sonrisa.
-Sí, como sea. Nos vemos- se dio media vuelta y entró al salón bajo la mirada fulminante de Puck, quien apretó la mandíbula durante toda la clase.
Para cuando llegó la hora de estar en el club Glee, Quinn se encontró con rostros afables. Todos parecían concentrados en sus propios asuntos e incluso Santana le había dejado de hablar con ése tono lastimero que tenía desde el problema con Brittany. Al notar lo que estaba escrito en el pizarrón, entendió todo. Las seleccionales estaban cerca, casi a una semana y por fin tendrían el tema para prepararlo.
Todos estaban felices, incluso Puck dejó de mirarla con tanta furia. Incluso hasta le había sonreído una voz. El señor Shue se detuvo frente a todos, sonriendo con emoción y con una hoja de papel en su mano.
-Chicos, el sobre por fin ha llegado y este año el tema es… Luz. Luces.-
Todos aplaudieron y aunque Quinn no sabía qué significaba exactamente eso, no le importó. Aplaudió con el resto.
-Muy bien, señor Shue. ¿Y qué canción me dará?- preguntó Rachel con un tono tan emocionado que sonó hasta grosero. Los demás pusieron mala cara.
-Eh… estaba pensando en dos canciones en lo específico. Neon Ligths, que será grupal y Burn, que será un solo… pero no para ti-
Berry convocó una expresión de decepción y se hizo chiquita en su silla, bajando la cabeza. Mercedes sonrió con alegría.
-¡Genial, señor Shue! ¡Será un honor cantarla!- exclamó ella. El señor Shue apreció las buenas intenciones, pero siguió negando con la cabeza.
-Estaba pensando en darle Burn a la nueva, a Quinn Fabray-
Todos se volvieron a observarla, intranquilos y la mayoría de ellos molestos. Puck no era uno de ellos.
Fabray sintió cómo la sangre bajaba por todo su cuerpo hasta estrellarse contra las puntas de sus pies, dejándola fría y sudorosa en las palmas de las manos.
¿Ella, un solo frente a miles de personas?
Ni de broma.
¡Buenas noches!
Quiero decirles que me encanta leer sus comentarios, por favor, sigan haciéndolo, ustedes y sus palabras son mi motor. Ahora, a lo que vamos... ¿Se les olvida de vez en cuando que es historia Quick? Lo sé, lo siento, me cuesta poquito enfocarlo en algo específicamente y es que si algo hicieron bien Ryan, Ian y Brad, es que crearon personajes sumamente fascinantes y súper fáciles de explotar, así que... Pero ya, prometo que se vendrán partes súper románticas y dramáticas.
¿Aún no descubren el secreto de Quinn? Esperen poquito, ya llegaremos a eso, y por mientras, Quinn ya aseguró que no es homosexual, así que se descarta la probabilidad de que sea bisexual y tuviera una relación secreta con Santana (Odié, ODIÉ Quinntana, perdón, shippers lectores)
Neon Lights y Burn, buenas opciones, ¿verdad? Yo sé que aman a Demi, todo el mundo la ama.
Nos estamos leyendo pronto y cuídense.
Pd: Si Quinn hubiera continuado de respondona con Puck durante su pelea, creo que hubieran terminado en un el suelo. Haciéndolo apasionadamente frente a sus amigos o golpeándose a puño cerrado (No aliento la violencia, pero a veces sé que es necesaria) JAJAJAJA bueno, ya llegaremos a ésas partes...
