Hola a todos, lamento el retraso en la actualización, pero he estado leyendo EL libro, no puedo creer que después de 10 años de pensar como terminaría Harry ahora lo sepa, se siente raro, pero en fin fue un excelente final.
Bueno aquí está el siguiente capítulo, espero que lo disfruten
31 de Octubre de 1987: En la tarde
Todo estaba oscuro, no se veía nada que pudiera decirle donde estaba. Solo había oscuridad, rodeándolo en la eternidad.
Tres figuras, sombras que no se distinguían por la luz que los ocultaba, una de ellas resplandecía en rojo, otra en gris y otra en un blanco brillante. La figura gris y la blanca se encontraban a la derecha mirando hacia la figura roja, erguidas altas y orgullosas. De la figura gris emergió una atractiva llama verde que se dirigió hacia la figura roja. Una luz parecida a la llama verde emergió de la figura roja viajando mayor velocidad que la otra.
La llama verde que se dirigía a la figura roja se extinguió antes de llegar a su destino, pero la que viajaba hacia la figura gris no se detuvo, siguió su viaje, brillando más con cada segundo que pasaba, rodeo a la figura gris, la envolvió y la desvaneció.
La figura blanca quedo sola enfrentándose a la roja, hasta que esta se convirtió en roja también.
Todo estaba perdido.
"Uhh, Padre…" Harry murmuro mientras trataba de recuperarse del mareo y la neblina que trastornaba su visión conforme despertaba, las imágenes de las figuras en la oscuridad lo habían dejado agotado y frio. Unos fuertes brazos lo abrazaban, sosteniéndolo, pero no eran los brazos de su padre. ¿De quién eran? Oh si, debían de ser de Bill; el chico lo estaba acompañando a su lesión con el Sumo Sacerdote.
"Tranquilo Harry, viene en camino" La gentil voz de Bill susurro en su oído
Unos pasos apresurados se escuchaban y Harry supo que era verdad; su padre venia por él y entonces estaría a salvo, estaría todo bien. Sintió como fue arrebatado de los brazos del adolecente, encontraba más y más difícil permanecer consiente. Las voces en su alrededor se distorsionaban, haciendo imposible distinguir que decían, solo eran ruido. Entonces sintió como unos brazos más largos y más fuertes lo cargaban, envolviéndolo en un agradable y conocido perfume.
"Padre…" Susurró Harry
"Shh, aquí estoy" Le contesto una voz profunda lo que ocasiono que Harry sonriera levemente; ahora sabía que estaba seguro y por fin podría dormir.
31 de Octubre de 1987: En la noche
Harry se acostó de lado y dio un pequeño bostezo al tiempo que despertaba, recordando todo lentamente, regresando a la realidad. Se encontraba en cama y por el perfume que lo rodeaba, era la cama de su padre. Eso significaba que estaba en los aposentos de su padre.
Al tiempo que despertaba más y más, los recuerdos de lo que había pasado tomaba más sentido. Había estado caminando alegremente junto a Bill Weasley cuando de repente todo o que lo rodeaba desapareció para ser remplazado con la escena que había presenciado. Después de eso todo seguía confuso y luego no recordaba nada y ahora estaba allí… Obviamente se había perdido su lección con el Sumo Sacerdote. Diablos, esperaba que no se hubiera ofendido o algo así.
Con un bostezo y estirándose, Harry bajo sus piernas d la cama con la intensión de ir a avisarle a su padre que ya estaba despierto. Sin embargo, cuando abandonó la recamara se encontró con una estancia bacía, lo cual era raro. Harry se estremeció levemente antes de regresar a la recamara de su padre y dirigirse hacia la puerta del baño, golpeo a la puerta levemente y espero por una respuesta…Nada. Despacio y con cuidado Harry abrió la puerta y se asomo hacia dentro, el pequeño baño se encontraba completamente vacío lo cual significaba que su padre no se encontraba en la vivienda, eso era muy extraño.
Notando que aún se encontraba vestido con el uniforme de San Gwenifwar, solo le faltaba la pesada capa, decidió ir en busca de su padre, solo para asegurarse de que este se encontraba bien. Se apresuro a salir del baño, cruzo la estancia y llego hasta el marco que lo conducía hacia los sótanos. Con un pequeño empujón abrió el marco y salió del aposento, se aseguro de cerrar el marco cuidadosamente antes de seguir por el corredor.
Por el corredor resonaba el sonido de sus pies descalzos contra el piso, mitad caminando, mitad trotando. Aparte de ese sonido solo el silencio lo rodeaba, por lo tanto no fue sorprendente el que Harry escuchara voces provenientes de uno de los aposentos de los profesores, uno de los aposentos que él sabía con certeza que no era ocupado ese año. Se detuvo frente al marco del aposento y lentamente y de puntillas se acerco, presiono se oído contra a pintura en un intento por oír mejor. La pintura se estremeció levemente por la presión que ejerció y por unos horribles segundos pensó que lo habían descubierto. Sin embargo, Harry se dio cuenta de que el marco no estaba cerrado adecuadamente en el primer lugar y al quitar la pequeña presión que había ejercido, el marco se abrió un poco más. Cuando estuvo seguro de que no lo habían descubierto y que era seguro el seguir espiando, se acerco a la abertura entre la pared y el marco.
"¡Lo quiero ahora Pettigrew!" Una voz familiar siseo furiosamente y Harry alcanzo a ver al profesor de defensa contra las artes oscuras con su cabeza sumergida en las lamas de la chimenea.
"Estoy haciendo lo mejor que puedo Amo, pero por alguna razón ha decidido odiarme antes de interactuar conmigo" El asustado hombre respondió, su voz entrecortándose levemente
"No me interesan tus escusas. ¡Eres un completo inútil¿Qué tan difícil puede ser ganarse la confianza de un niño de nueve años o al menos encontrar una oportunidad para atraparlo?" Harry reconoció la demandante y enfurecida voz…era de Voldemort.
"Tiene muchos amigos aquí mi señor, es imposible encontrarlo solo…"
"¿Qué dije sobre tus escusas?"
"Lo siento Amo"
"Lo quiero Pettigrew, y lo quiero ahora; esta noche"
"¿E-esta noche? Pe-pero mi señor…"
"No me contraríes Pettigrew. Me estas irritando demasiado con tu falta de resultados y tus patéticos intentos de ganarte la confianza de tan inocente niño. Lo que te pedí no fue nada difícil y sin embargo hasta ahora solo me has defraudado"
Los ojos de Harry se abrieron desmesuradamente mientras las voces seguían su conversación y ahora se boca se mantenía abierta. ¡Hablaban sobre él! Eso explicaba porque siempre había sentido la mirada del profesor de defensa siguiéndolo. Y Voldemort lo quería esa misma noche. En ese caso, no había manera de que se quedara a espiar más. Iba a correr hasta la oficina del Director y demandar que por primera vez lo tomaran realmente enserio antes de decirle al anciano todo lo que había escuchado. Internamente se felicitaba por haber estado bien y no haber confiado en el nuevo profesor de defensa, pero eso era algo que festejaría después.
Desafortunadamente, por un designio del destino o por mala suerte, Pettigrew escogió ese momento para sacar su cabeza de la chimenea y mirar hacia atrás, sus ojos dirigiéndose inmediatamente hacia donde estaba Harry. El pequeño lanzo un pequeño gritito horrorizado mientras retrocedía, con la intención de echar a correr corredor abajo lo más rápido que pudiera. Mientras doblaba la esquina, a lo lejos escuchó la voz de Voldemort ordenándole a Pettigrew atraparlo, lo cual hizo que apresurara aún más su paso. Sin embargo, no hizo ninguna diferencia la velocidad con la que había corrido ya que una puerta que se encontraba frente a él se abrió de repente y de ella emergió Pettigrew, cortando el camino de Harry, y antes de que Harry pudiera detenerse ya lo habían atrapado.
¿Cómo?... ¿Cuándo?... ¿Cómo demonios había conseguido ese hombre no solamente ganarle sino también entrar en un salón para sorprenderlo? No había camino¡No tenía sentido y era totalmente injusto! Ahora estaba siendo acarreado, y no muy gentilmente, para ser un hombre tan gordo Pettigrew tenía un hombro muy huesudo el cual se clavaba dolorosamente en sus costillas, lo estaban llevando a algún lugar en el que estaría cara a cara él solito con el Señor Oscuro. ¡Completamente solito¡Iba a morir! Estaba seguro.
"¡Suéltame¡Déjame ir¡SUELTAME!" Harry grito y lucho desesperadamente, moviendo sus brazos y piernas y retorciéndose furiosamente. De repente a la mitad de su grito, su voz dejo de funcionar pese a que el trataba de hacer todo el ruido posible.
"Eso es, eso te callara" El gordo hombre gruño mientras se dirigía a las afueras del colegio y guardaba su varita dentro de sus ropas
Tal vez ya no era capaz de hablar pero eso no significaba que no tratara de soltarse. Se revolvía, empujaba, se retorcía, pero nunca trató de golpear al hombre que lo tenía sujeto; hasta donde él sabía, su voto de pacifismo todavía aplicaba en este tipo de situaciones. Todos sus movimientos parecía tener un efecto, ya que varias veces estuvo a punto de soltarse lo cual alimentaba más su determinación.
Después de varios minutos, justo cuando Harry comenzaba rendirse por el cansancio y sus músculos comenzaban a sentirse pensados, cayó bruscamente en el suelo. Un grito de triunfo resonó dentro de él mientras pensaba que esa era su oportunidad para correr de regreso a Hogwarts y conseguir ayuda. Sin embargo, ese pensamiento murió tan rápido como había nacido ya que frente a él, a menos de un pie de distancia se encontraba una figura oscura son sus ojos rojos clavados en él. La imagen hizo que Harry se congelara, incapaz de mover un solo musculo
"Hola Harry" Voldemort lo saludo con un tono amigable, mientras reducía la distancia que los separaba y se arrodillaba junto a donde Harry aún se encontraba tirado. "Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te vi, has crecido mucho. Te estás convirtiendo en un joven muy hermoso" Le dijo en voz baja, al tiempo que le apartaba un mechón de cabello de los ojos de manera afectuosa. "¿Cómo has estado desde la última vez que hablamos?"
Harry deseaba responderle, enserio que quería, tan siquiera para que el extraño hombre, quien seguía acariciando su cara, no se enfadara y decidiera hacer algo mucho más espantoso. Sin embargo el hechizo que lo mantenía mudo seguía funcionando y no estaba seguro de cuanto tardaría en perder su efecto. Pensando racionalmente, extendió su cuello hacia atrás y con una mano señalo su garganta para posteriormente apuntar hacia Pettigrew que aún se encontraba en el cuarto, parado nerviosamente en una esquina oscura. Afortunadamente Voldemort pareció entender lo que trataba de decirle y junto a un rápido movimiento de su varita pronuncio "Finite Incantatum" antes de dirigirle una fría mirada a su Mortífago.
"Me encargare de ti luego" Siseo el Señor Oscuro, en un sonido lleno de malignidad haciendo que el hombre gordo se estremeciera de miedo, entonces regreso su roja mirada a Harry quien ahora se encontraba sentado listo para intentar marcharse a la primera oportunidad que se le presentara. "Ahora regresando a mi pregunta ¿Cómo has estado?"
"Muy bien gracias mi Señor" Harry le contesto educadamente, tratando de ocultar el miedo y el disgusto que sentía. "Yo, este, Quiero agradecerle por el regalo que me envió en San Valentín"
Eso pareció ser una respuesta correcta ya que el hombre sonrío, obviamente complacido "Me alegra que te haya gustado. Sin embargo Nagini me dijo que olio que tenias miedo cuando lo abriste"
"Yo…solo estaba un poco sorprendido de recibirlo…y pensé que podría decir mi padre ante tal regalo…" Harry murmuro incomodo, desviando la mirada por lo que no se dio cuenta de la mueca que apareció en el rostro de Voldemort. "Lo siento Mi Señor, pero no puedo quedarme; tengo que regresar antes de que me extrañen…" Dijo rápido, parándose con la intensión de salir de allí. Sin embargo, una larga mano lo sujeto por la muñeca fuertemente. No era doloroso pero definitivamente no era algo que quería que continuara.
"No puedes regresar Harry" Voldemort le dijo duramente, su voz tomando un tono siniestro y Harry mantuvo su mirada en otro lado por miedo de la expresión que el hombre podía ostentar.
"Mi señor, solo quiero regresar para asegurarme de que mi presencia no sea requerida entonces…" Harry comenzó a mentir tratando de disipar el enojo del Señor Oscuro, ahora que su oportunidad de escapar estaba perdida.
"Eso es precisamente por lo que no puedes regresar Harry" Le dijo el hombre, su tono repentinamente gentil. "No quiero que regreses a que te rompan el corazón"
"¿Qué…?" Pregunto Harry, finalmente conectando su mirada con la de Voldemort. La expresión que este tenía era inquietante; parecía triste, lastimoso y sus ojos tenían un brillo de odio que parecía no estar dirigido hacia él.
"Tu presencia no será extrañada por nadie mi joven príncipe". Voldemort le dijo gentilmente, acercándolo a él un poco jalándolo levemente de su muñeca.
"¿No…?"
"No. La razón por la que fuiste traído está noche, aquí conmigo es porque…" El hombre titubeo un momento como si estuviera dándose ánimos para continuar con lo que estaba diciendo "Es porque tu padre me lo pidió"
"¿Mi padre te lo pidió…? Repitió Harry, totalmente confundido; ¿Por qué su padre haría algo así, porque iría con Voldemort? Si desde que Narcisa había muerto Harry estaba seguro que la lealtad de su padre no se encontraba con Voldemort y menos ahora que el hombre estaba loco.
"Si, vino a preguntarme si yo podría recibirte" El Señor Oscuro se detuvo y respiro profundamente, tomando aire antes de hablar otra vez. "Haryon, mi querido niño, detesto ser yo el que te diga esto, pero…tu padre….Severus…él…él ya no desea ser tu padre"
La sangre que corría por la venas de Harry se congelo, su estomago y su corazón sufrieron un hueco, sus ojos se abrieron desmesuradamente y se llenaron de lagrimas y un sollozo se escapo de entre sus labios. Su padre… ¿Su padre ya no lo quería¿Por qué¿Por qué ahora¿Fue…fue por eso que no había estado con él en la tarde cuando se había desmayado¿Todo había sido demasiado para él¿Era demasiado el estrés de tener un hijo que era deseado por uno de los magos más poderosos de la historia, que se estaba volviendo loco sin contar todas las pesadillas y las visiones? Tenía sentido. Si sus propios padres biológicos no lo habían querido cuando apenas tenía unas horas de nacido y no había hecho nada malo¿Por qué lo iba a querer alguien que realmente no tenía una razón de verdad para amarlo¿Por qué lo iba a querer con todos los problemas que su sola existencia acarreaba desde el último año? Era algo completamente entendible, tenía que pasar algún día...Pero eso no hacía más fácil el darse cuenta que nuevamente estaba solo, que nadie lo quería…
"Él…él no quiere…" Harry exhalo, mirando a Voldemort con sus ojos llenos de lágrimas, su mano cubriendo su boca. "Pe-pero¿Qué hay de tío Lucius y de Draco…?"
"Lo siento mucho querido" Voldemort dijo por lo bajo, acariciando con una mano la mejilla de Harry
Harry negó con la cabeza, pero no con la fuerza como para deshacerse de la mano del Señor Oscuro, y miro al hombre frente a él con terror. "¿Por qué¿Acaso hice algo malo¿Le dijo porque¿Le dijo…" El estresado niño se detuvo mientras sus lágrimas se desbordaban "Trate tanto ser bueno ¿Qué hice mal?" Más lágrimas lavaban su rostro. "Me abandono también… ¿Realmente soy tan malo que nadie me puede querer?"
"No mi príncipe, no, claro que no eres malo" El Señor Oscuro le aseguro rápidamente, atrayendo a Harry hacia sus brazos y el pequeño niño ni siquiera protestó, aceptando el abrazo de confort que le ofrecían sin pensar quien lo hacía. "Aquellos que te han dejado son los monstros. Son crueles y despiadados y débiles, incapaces de comprender la verdadera belleza, lo maravilloso que eres".
"Estoy solo…Oh Havanack, estoy solo otra vez" Harry sollozo, lleno de dolor y desesperación
"No Harry, no estás solo, nunca estarás solo, me tienes a mí. Te quedaras conmigo y nos iremos lejos, lejos de todos aquellos que te han hecho daño, de los que no te han querido, yo te mantendré a salvo y te amare de la manera que mereces ser amado" Voldemort le dijo gentilmente mientras lo acunaba en sus brazos.
Al oír aquello, un pequeño rayo de esperanza emergió en su corazón roto y Harry trato de asirse desesperadamente a esa esperanza para no ahogarse en el dolor que sentía, ese dolor que lo desgarraba desde adentro. Olvido quien era el que hablaba, olvido quien era exactamente aquel que hacia esas maravillosas, reconfortantes y dulces promesas, esas promesas que él aceptaba; esas promesas que quería creer como ciertas, tenían que serlo. Nadie lo quería, estaría totalmente solo si no fuera por este hombre que lo reconfortaba. Y ese fue la razón por la que instintivamente sus pequeños brazos rodearon a la figura que lo sostenía, apretándose contra el fuerte pecho de forma que su barbilla descansaba en el hombro de Voldemort, perdiendo la expresión que éste portaba, la sonrisa que se dibujaba en su cara.
"¿Harry?" Voldemort le susurró al oído, volteando su cabeza para poder observar al niño. "Antes de que nos vayamos necesito marcarte para que nadie pueda alejarte de mí, para que siempre pueda cuidarte"
"¿Marcarme?" Harry repitió en un temeroso susurró, alejándose lo suficiente como para ver directamente los ojos color escarlata que lo miraban con tanto afecto
"Solo una pequeña marca en tu frente, exactamente aquí" Le explico, tocando con la punta de su dedo la área de la que hablaba, junto sobre su ceja derecha.
"¿Me va a doler?"
"Si" Voldemort le respondió seriamente
Harry miro al moreno con ojos rojos que en el fondo él sabía era una mala y horrible persona y sin embargo estaba siendo agradable y le ofrecía algo que por ahora nadie hacia, quererlo. Y realmente no quería estar solo. Las cosas que le proponía, las promesas se oían tan sinceras, además lo quería marcar como suyo; él no haría eso si no hablara enserio. ¿Por qué lo estaba pensando? Ya no tenía a nadie ni nada, en realidad no tenia opción.
Aún dudando, con su cabeza tan confundida y agobiada como estaba, Harry dio un indeciso asentimiento de la cabeza y fue recompensado por el Señor Oscuro con una sonrisa y un "buen niño" lo cual lo hizo sonreír levemente. Los brazos de Voldemort lo soltaron con lo que Harry entendiendo se separo del hombre. "Ahora Harry, esto va a doler, y creo que bastante, pero tan pronto como termine podre hacer un hechizo que te disminuirá el dolor ¿Está bien? Solo necesito que seas un niño valiente y apretar tus dientes y aguantar por un par de minutos¿Puedes hacer eso?" Harry asintió sombríamente. "Buen niño" Le dijo nuevamente dedicándole otra sonrisa.
El hombre le dio un beso en la frente, justo donde le dijo que estaría la marca, entonces se separo completamente de él y levanto su mano izquierda y, por primera vez Harry noto lo largas que eran las uñas del Señor Oscuro. El niño cerró los ojos, preparándose para el dolor que sentiría, el cual estaba seguro seria como ningún otro que hubiera sentido antes. Y entonces comenzó…no era tan malo. Era punzante e incomodo y quería que ya terminara, pero no era tan terrible o insoportable. Concentrándose en el dolor que estaba sintiendo podía decir que el dolor dibujaba alguna forma en su piel, como si lo estuvieran cortando con algo muy filoso y considerando las uñas y la posición en la que estaba el Señor Oscuro antes de que cerrara los ojos, tal vez la forma estaba siendo hecha con sus uñas.
Después de un rato, la uña término su trabajo dejando un dolor sordo alrededor del corte. Sintió un hilo de sangre recorrer su piel por un momento antes de que un suave pañuelo limpiara sus rasgos. Después de que toda la sangre fue removida, Harry oyó que Voldemort susurro un hechizo para parar el sangrado.
"Ese fue el primer paso Harry" Voldemort le dijo gentilmente, levantando la cara del niño de forma que pudieran verse a los ojos. "El siguiente paso será el más importante, pero también será el que dolerá más. Necesito que seas muy valiente, más valiente que antes". Harry solo pudo encontrar la fuerza para asentir rápidamente. "Está bien" El hombre le dijo con un movimiento de cabeza por su parte al tiempo que sacaba su varita de sus ropas. "Ahora, pon tus manos en mi brazo y apriétalo si lo necesitas". Le ordeno mientras ponía las manos del niño en su brazo izquierdo. Harry le dio un leve apretón como si estuviera practicando antes de asentir con su cabeza en señal de que estaba listo. La varita fue levantada y la punta de esta presiono contra la herida y se oyó un siseo como si fuera un lenguaje extraño…
Y entonces el dolor comenzó. Un grito de agonía se escapó de la garganta de Harry mientras su cabeza se sentía como si la estuvieran partiendo por la mitad. Instintivamente trato de alejarse de la fuente de dolor pero una fuerte mano lo mantenía sujeto por su nuca en la posición correcta. Los gritos siguieron aumentando de volumen conforme el pequeño sentía que la intensidad del dolor se ampliaba. Harry sintió que sus piernas se negaban a aguantarlo y tuvo que luchar para no perder el conocimiento ya que sentía que toda la energía era extraída de su cuerpo. Como si viniera de otro mundo la voz de Voldemort hablaba palabras de aliento, le aseguraba que lo estaba haciendo muy bien y que todo terminaría pronto, pero era tanto el dolor que todo se sentía como si estuviera en una alucinación
Las pequeñas manos se apretaron lo más fuerte que podían en el brazo, usándolo como ancla a la realidad, a la conciencia. Pero entonces, tan pronto como el dolor había empezado…se fue, lo mismo que Voldemort. Sin nada de que asirse las piernas de Harry se doblaron y cayó al suelo como muñeco roto. Sollozo tratando de recuperar el aire y respirar normalmente. Al abrir sus ojos, Harry quedo más que atónito al darse cuenta de que ya no estaba en el piso sino que estaba suspendido en el aire. Todo estaba borroso y ya no podía sentir absolutamente nada. Sin embargo si sintió como chocaba con un cálido y fuerte pecho y sintió como unos fuertes brazos lo rodeaban rápidamente.
Apenas levantando la vista, volteando su cabeza levemente sin fuerzas pudo ver la persona que lo tenía en sus brazos, los ojos de Harry se abrieron ante la sorpresa y la confusión al ver quien lo había "salvado". "¿Tío Lucius?" respiro sorprendido; pero ¿Voldemort no le había dicho que no lo querían? Desde el fondo de su mente, donde aún se encontraba coherente logró entender que en la esquina se encontraba inconsciente la figura de Peter Pettigrew.
"Oh Haryon¿Qué te ha hecho?" El rubio murmuro mientras se acomodaba el cuerpo de Harry entre sus brazos y Harry sintió miedo preguntándose qué era lo que le había hecho el Señor Oscuro. Seguramente nada bueno por la expresión de su padrino
"¡Malfoy!" La voz de Voldemort rugió furiosa y Harry inmediatamente fue puesto en el piso detrás de rubio "¿Puedes explicarme qué diablos crees que estás haciendo?"
"Me quitaste a mi esposa; no permitiré que me quites a mi ahijado" Respondió Lucius con una mirada llena de furia y decisión mientras apuntaba su varita al Señor Oscuro.
Harry se sostuvo de la pierna de su padrino mientras entendía las implicaciones de lo que escuchaba; ¡Lo querían! Voldemort le había mentido; tan siquiera en lo que respectaba a Lucius¡Él aún lo quería! Eso quería decir que tal vez lo que le había dicho el Señor Oscuro sobre Severus era otra mentira. Pero si no lo era, Lucius aún lo quería y seguramente sino podía convencer a su padre él lo aceptaría en la Mansión Malfoy con los brazos abiertos.
"¿Crees que te lo puedes llevar Lucius?" Se burlo Voldemort "Es mío ahora, esa marca lo muestra y se mostrara a todo el mundo, no puedes cambiar eso¿Qué es lo que vas a hacer¿Vas a tratar de matarme Lucius?" Se carcajeo "Me gustaría ver eso"
Harry miro con asombro como su padrino blandió su varita y con una vos llena de furia que nunca había oído dijo "¡Avada Kedavra!" En respuesta, unos milisegundos después, Voldemort lanzo la misma maldición con una voz llena de odio, y Harry instantáneamente supo que era lo que iba a pasar. La escena que había visto esa misma tarde antes de desmayarse, había sido un aviso, un aviso de lo que estaba por pasar. La maldición asesina, aquella horrible luz, iba a hacer que su querido padrino muriera, dejando a Draco solo, dejándolo a él solo…
Con una fuerza que no se creía capaz de poseer el pequeño aprovecho que Lucius no estaba parado correctamente, y consiguió tirarlo a un lado, quitándolo del camino de la luz verde que se aproximaba, aunque no hubo tiempo para moverse. No le importaba, estaba dispuesto a morir si eso significaba que Lucius podría estar con Draco; el iría a reunirse con tía Narcisa y esperaría el día en que todos estarían reunidos otra vez.
Muchas voces gritaron su nombre mientras la luz verde lo envolvía. Harry cerro sus ojos serenamente, listo para aceptar lo que la muerte tuviera que ofrecerle, sintió como era expulsado hacia atrás. El grito de un hombre lleno de dolor o angustia llego hasta sus oídos mientras la gravedad lo llevaba al piso. Lo último que supo fue el dolor en su nuca antes de que todo se volviera silencioso y reinara la oscuridad.
