Bien damas y caballeros, lamentamos la tardanza pero sin más preámbulos les presentamos el nuevo capítulo, gracias por los reviews, y no olviden que si quieren opinar, las puertas están abiertas. Bye bye.
Capítulo VII
"Una noticia nada grata"
Ya habían regresado a casa después de una larga y dura semana en el hospital. Y después de algunas charlas con Tsunade-sama sobre los cuidados que debía de tener Tenten durante 1 mes, el joven matrimonio regresaba a su vida normal.
Casi normal…
Flash back
La semana ya había pasado. El sábado en la mañana ya Tenten podía regresar a casa. Eso si, no podía faltar la charla por parte de Tsunade para ambos. Los tres estaban en el cuarto, mientras Neji arreglaba una que otra cosa el repertorio comenzó.
-Bien, hoy vuelves a casa Tenten, no sin antes…
-Déjeme adivinar Tsunade-sama, la típica charla.
-No es una "típica" charla- dijo frunciendo el ceño.- y esto va para ti también Neji.- dijo esta vez viendo seriamente al joven.
La pareja bajo la mirada, esperando las palabras. Y no cualquier palabras, es decir, era Tsunade-sama. "esto va a tardar…"
-Primero que todo, tú, Tenten. Para empezar tus cuidados: te quedarás en casa en reposo por el siguiente mes. Nada de sobreesfuerzos, por lo tanto no iras a la academia. Lee podrá manejar la situación.
-"si es que no se lo comen vivo"
-También te recetaré algunas vitaminas para que te recuperes más rápido, luego de pasado el mes podrás regresar a tu vida normal, pero aun así no quiero verte esforzándote mucho. Tu estado aun delicado y cualquier cosa puede pasar...- dio una pausa para luego mirar directamente a Neji–. En cuanto a ti, Neji –el Hyuuga levantó la vista, encontrándose con la mirada desafiante de la Hokage-. Te pediré, o mejor dicho, deberás ser más atento con Tenten. Después de todo tú eres su esposo, cuídala mucho. No dejes que pequeñeces se conviertan en problemas más grandes; además, no solo es Tenten, también es tu hijo. Se cariñoso con ella.
-No se preocupe, Tsunade-sama –dijo con una leve sonrisa mirando a Tenten.- La cuidaré muy bien.
-Me alegra escuchar eso.
Después de eso Tsunade le encargó un pequeño frasco para Tenten.
-Debe tomar una diaria, le hará bien.
-Arigatou, Tsunade-sama.
……………………
Y ahí estaban, devuelta en casa. "Que mejor que el hogar". Llegaron con calma, por supuesto, Neji cargando a Tenten en su espalda.
……………………
-Sube.
-¿Estas seguro de que…?
-Vamos, no debes esforzarte, recuerdas.
Sonrió y se aferró a su espalda fuertemente, salieron del hospital. El viento le refrescaba el rostro mientras ese suave olor masculino la cautivaba, relajándola hasta el punto de quedarse profundamente dormida.
……………
Subió a su dormitorio y la recostó suavemente sin despertarla. La miró. La miró fijamente tratando de percibir esa aura tranquila y serena. Pero por más que intentó aun se sentía culpable por lo pasado, a pesar de que Tenten ya lo había dejado atrás. No dejaba de pesar en lo que pudo haber pasado. Si perdía al bebé, hubiera sido desgarrador para ambos. O si a Tenten le pasaba algo, o…
Agitó un poco su cabeza haciendo desaparecer aquellas imágenes. La miró de nuevo, y sigilosamente deslizó su mano por su mejilla, bajando hasta llegar a su hombro. Lo acarició provocando pequeñas risitas sordas en Tenten.
-Eres lo mejor que me ha pasado.- dijo en casi un susurro. Por un momento sus nervios se habían ido al escuchar la voz de Tenten, pero volvieron apenas cerró los ojos, recordando. Se puso en pie y bajo hasta la sala.
Allí vio la foto de su compromiso. Ella, con un hermoso kimono blanco con tonalidades doradas y negras, su lacio cabello suelto y un suave maquillaje; él con un traje negro muy formal así mismo con detalles dorados, destacando sus facciones masculinas. Ambos, con una expresión única en el rostro. Cada uno a su manera.
No pudo evitar sonreír ante aquel recuerdo, cuando dieron a conocer su amor sin importar lo que dijeran los demás. Se sentó en el sillón tomando la foto en sus manos. Vio a Tenten. Estaba hermosa. Para él, ella era la mujer más hermosa, aunque no lo dijera muy a menudo.
Un "toc toc" de la puerta lo interrumpió sorpresivamente. Abrió a la puerta y se encontró con Lee.
-Lee, ¿qué haces aquí?
-Vine a ver como seguía Tenten.- dijo muy animadamente, típica actitud de la bestia verde de Konoha.
Lo invitó a pasar, y ambos se sentaron en la sala.
-Ella está bien. Ahora está descansando en la alcoba.
-Ya veo, que bueno que todo salió bien.
Un silencio invadió el ambiente de los dos amigos.
-Me siento terrible.- dijo pasando sus manos por su rostro en señal de nerviosismo.
-Vas a ser papá por primera vez, es normal sentir nervios…
-No me refiero a eso. Es por lo que pasó.
-¿Por qué? Tenten ya está bien ¿no?, es decir ambos están bien.
-Sí. Pero no dejo de pensar en lo que pudo pasar.
Lee se quedó en silencio, tratando de encontrar la respuesta correcta. Después de todo tenia grandes motivos para estar así.
-¿Ya hablaste con ella?
-Lo hice, pero aun hay algo que no me deja tranquilo.
Lee sonrió
-Solo tienes que relajarte, lo peor ya pasó. Ahora solo tienen que esperar a que ese pequeño crezca para que puedan cuidarlo y mimarlo, yo se que Tenten ya no está pensando en lo que pasó. Has lo mismo. –sin duda Lee era uno de esos amigos que no se encontraban en cualquier lado, era del tipo que te daban la mano sin saber el porque, solo lo hacía. Y ahora ese apoyo le valía mucho a Neji, aunque muy pocas veces notaba tan grande amistad.
-Gracias, Lee.
-No hay de que. Ya me voy, solo pasaba a ver como estaban las cosas.- dijo parándose y dirigiéndose a la puerta.
-¿Por cierto, Lee?- le interrumpió- ¿El ataque a Konoha…?
-Todo fue controlado, tú estabas con Tenten por lo que no te enteraste, pero todo está bien. Hasta luego, Capitán.-y desapareció tras la puerta.
Y de nuevo se encontró solo. Con sus pensamientos. Con su angustia y su miedo.
Volvió a pensar en Tenten y en su hijo. Volvió a recordar todo el accidente, a escuchar su voz pidiendo ayuda. Volvió a sentir su mano agarrando la suya, diciéndole que lo sentía.
Sentía que su alma pesaba como plomo.
Subió las escaleras y entró a su cuarto. Sin hacer el mínimo ruido se sentó al pie de la cama, quedando al frente de Tenten. Podía escuchar su respiración calmada y el latir de su corazón. Una sonrisa interna apareció de la nada a la vez que sus ojos se posaban en ella, amándola con la mirada.
…………………
Su mano acarició suavemente ese simpático vientre redondeado, sintiendo una ligera patadita como respuesta. Sonrió. Quien diría que al final y al cabo el vengador Sasuke Uchiha, el hombre sin corazón, había dado un cambió de 360 grados a su vida.
Después de tratar de destruir Konoha, y enterarse de toda la verdad respecto a su hermano, no era justo quitarse la vida y acabar así con el problema. Naruto fue la llave para hacerlo cambiar. Ahora lo consideraba como un hermano. Y Sakura.
Ella era la encargada de hacerlo feliz cada día. Y ahora sus sueños estaban comenzando a hacerse realidad, con la dulce espera de dos pequeños herederos Uchiha.
-Te están saludando –dijo la voz de Sakura mientras tomaba la mano de Sasuke junto a la suya. Volvió a acariciar el vientre de su esposa, sintiendo otra vez más pataditas. Así es, Uchiha Sakura estaba embarazada de gemelos. Un niño y una niña para ser exacto, más orgulloso y feliz no podía estar Sasuke. Y con cinco meses de embarazo Sakura recibía toda la atención por parte de su cariñoso esposo.
-¿Segura que no quieres descansar en la alcoba?
-Ya deja eso Sasuke, a veces te preocupas demasiado. –le reprochó empujando ligeramente su hombro.
-Solo quiero que mis hijos estén bien.
-¿Y que hay de mi?- dijo esta vez la joven sintiéndose ligeramente ofendida.
-Por supuesto que también me preocupo por ti, no es para que te molestes.- le respondió en cambio él tratando de defenderse. Solo imagínense… Sakura, con el "dulce" carácter típico en ella sumado el hecho que estaba embarazada… era una suerte que Sasuke estuviera vivo o sin heridas mayores.
Nuevas pataditas se sintieron, y al parecer desde ya a los hermanitos Uchiha no les gustaba que mamá y papá pelearan.
-Sabes, te tengo una noticia.- dijo Sakura acariciando su vientre y volviendo a sonreír por lo ocurrido.
-¿Es buena o mala?
-¿Por qué no simplemente preguntas que fue lo que ocurrió?
-Bien, bien. ¿Qué pasó?
-Hace unos días Hinata me pidió que le realizará unos exámenes.
-Y…
Sakura se acercó y besó la mejilla del Uchiha, dejándolo más desconcertado de lo que estaba.
-Y que vas a ser tío de nuevo.
-¿Nani?- preguntó imaginándose lo que pudiera estar pasando, ohh… pobre Naruto, aunque pensándolo bien, él ya estaba queriendo desde tiempo.
-Hai, es lo que te imaginas.
-Pero, él ya lo sabe…
-Iee, Naruto se va a llevar una gran sorpresa muy pronto.
-Mhp, se nota que no pierde para nada el tiempo.- otro empujón en el hombro recibió como reproche, pero Dios… era verdad.
…………………
Algunos días después…
El reloj daba las 2:30 a.m. y aun seguía despierta a pesar de que en su condición lo menos que debía recibir eran preocupaciones y desveladas. Pero por más que intentaba no lograba conciliar el sueño. Seguía angustiada por el tiempo que tardaba Neji en regresar a casa.
-"Se suponía que era una misión sencilla, porque aun no regresa…"
Neji había sido encargado a una misión. Por más que intentó negarse por los obvios motivos que tenía, su presencia era requerida en esa misión y no tuvo más opción que aceptar.
Flash Back…
-¿Cuánto tiempo durará la misión?- preguntó Tenten incapaz de ocultar la tristeza en su voz.
-Solo serán 3 días, nada difícil.
-Demo…
-¿Si?
Sintió como una mano tomaba su hombro suavemente haciéndolo girar.
Y ahí la vio, con una mirada que nunca había visto jamás. Unos ojos melancólicos lo miraran tratando de hacerle entender lo que quería.
-¿Seguro no puedes negarte?- le dijo tratando por última vez de convencerlo de que en esos momentos necesitaba más de él que cualquier cosa.
Él la miró sintiéndose culpable. Y no era para menos. Las ordenes de Tsunade-sama fueron claras, y a pesar de que ella también había tratado de que no fuera asignado a esa misión, no pudo hacer nada. Solo quedaba realizar la misión lo más pronto posible, pero 3 días podían ser inmensamente largos, y estar sola en casa bajo presión sosteniendo un embarazo sumamente delicado era lo peor que podía hacer.
Bajó la mirada por un instante.
-¿Neji?- esperaba una respuesta monótona y fría, pero lo que sintió fue un cálido abrazo por parte de Neji. ¿Quién diría que aquel hombre frío y estoico podía ser tan dulce cuando lo quería?
-Volveré en tres días, ni más ni menos.
-Promételo.- dijo aferrándose a su pecho como tratando de no dejarlo ir.
-Lo juro.- después de eso le dio un beso en la frente y volviéndola a mirar le acarició la mejilla tratándola de calmar.
Pero ya habían pasado 5 días y ni Tsunade-sama ni en el cuartel ANBU tenían noticias del grupo de búsqueda del Capitán Hyuuga.
-"Tengo miedo"- posó su mano en su vientre a la presencia de una leve punzada. Se preocupó un poco, pero después de lo ocurrido hace una semana la Hokage le dijo que sería normal sentir uno que otro dolor. Aun así no le gustaba. Sabía que su pequeño también sentía toda la angustia y preocupación que ella. –"No te preocupes, papá llegará pronto"
Volvió a mirar el reloj. 2:50 a.m. si seguía así pasaría toda la noche en vela.
Decidió recostarse y esperar a que el sueño la adormeciera. Se dio la vuelta y miró el lado vacio de la cama. Le hacia tanta falta en esos momentos. Como añoraba dormir abrazada a él como lo hacían cada noche desde que se casaron, sintiendo el latir de su corazón y su respiración calmada tan cerca de su piel.
-Neji…
…………………
La puerta del dormitorio se abrió sin hacer ruido, entrando cual gran ANBU. Todo estaba en oscuras, pero pudo distinguir fácilmente la silueta de su esposa descansando sobre la cama matrimonial. Se acercó al borde de la cama y se acuclilló hasta quedar a la altura de esa carita cansada. Un beso sordo sobre su mejilla hizo despertar a Tenten.
-Sigue durmiendo.- dijo mientras tomaba las sábanas para cubrirla del frio. –siempre duermes sin cubrirte, vas a resfriarte.
-Neji, regresaste.- dijo con una voz soñolienta pero consiente de que no era un sueño como la noche anterior. Otro beso la hizo relajar completamente.
-Voy a darme un baño y enseguida vengo a dormir contigo.
-Te extrañé mucho.
-Yo también.
Después de una ducha caliente y relajante fue directo a la cama. Pero que más relajante que un cariñoso abrazo por parte de la mujer que amas.
Apenas se recostó sintió ese ligero cuerpo recostarse sobre su pecho acariciándolo suavemente. Como había extrañado sentirla, protegerla, cuidarla. Durante esos 5 días estuvo preocupado de cómo podría haber estado. Ahora solo quería abrazarla todo el tiempo posible que durara el resto de la noche.
-Te amo…- dijo Tenten con dulzura logrando que el abrazo fuera más fuerte.
……………
La mañana comenzó tranquila para toda la aldea, pero en vez de quedarse descansando en casa y en cama con su esposa, tenía que entregar el informe de la misión anterior. Llegó a la torre de la Hokage esperando entregar los benditos papeles y regresar a casa. Pero lo que le esperaba era lo menos que quería oír…
Subió las escaleras deprisa y dirigió a la oficina de la Hokage, pero estando a punto de tocar la puerta no pudo evitar detenerse en seco al escuchar el nombre de Tenten en medio de una conversación entre Tsunade y Shizune, y por el tono de voz de ambas, no era nada bueno.
-Pero… ¿tan grave es la situación, Tsunade-sama?- se escuchó la voz de Shizune con tono algo preocupante.
-No es exageración, Shizune. La situación se está poniendo grave.- contestó esta vez la Hokage con el mismo tono preocupante y pausado que hacia que a Neji se le pusieran los nervios de punta.
-¿En qué sentido?
Un suspiro se escuchó de lejos y luego la voz de Tsunade volviendo a hablar.
-Después del incidente que tuvo hace cerca de una semana su embarazo se complicó. Siempre los primeros meses son los más delicados, y ella casi tuvo un aborto… acabó de revisar sus exámenes y las probabilidades de que tenga una hemorragia interna aumentan mientras vaya avanzando el embarazo.- las manos de Neji comenzaron a temblar ligeramente al oír cada palabra dicha, su sangre comenzó a helarse al oír lo ultimo que había dicho. Una hemorragia no era algo que se pudiera controlar y podría causarle la muerte al bebé.
-¿Pero no se puede hacer algo? Es decir, tratamiento o…
-Esto está fuera de lo que puedo hacer, es solo cuestión de esperar…- una pausa inquietó a Neji y de nuevo otro suspiro proveniente de la Hokage. - es duro decir esto pero… hay probabilidades de que muera durante el parto.- todos los músculos de Neji se tensaron al mismo tiempo a la vez que su corazón latía desenfrenadamente. Sentía la boca seca y las manos débiles. ¿Acaso había escuchado bien? ¿Acaso Tenten, la única mujer que ha podido iluminarle la vida podía morir solo por realizar uno de los más grandes sueños de ambos? Su respiración comenzó a agitarse con tan solo pensar en perder a uno de los seres más preciados en su mundo.
-¡No puede ser!… pero eso es…- Shizune no sabia que decir, simplemente las palabras no podían salir de la impresión. Si Tsunade, la mejor ninja médico de todas, no sabia que hacer en esa situación. Solo quedaba en manos del "destino". Esa palabra que Neji ya había borrado de su vida parecía más cerca ahora. Y más cuando solo se podía confiar en que el tiempo ayude, si es que así lo quería el destino.-¿Cuántas posibilidades hay de que sobreviva?
Silencio. Un silencio demasiado largo que no indicaba buenas noticias.
-Cerca del 30
Varias hojas de papel cayeron al piso en un sonido sordo que nadie escuchó, excepto Tsunade.
-¿Escuchaste eso, Shizune?
Se acercó a la puerta y la abrió. Pero lo único que vio fueron los papeles que contenían los detalles de la misión ANBU que tenía bajo cargo el Hyuuga.
-No puede ser…
Solo corría. Corría hasta que más no le daban las piernas queriendo olvidar lo que había escuchado. Las palabras de Tsunade-sama resonaban en su cabeza como grandes gritos que no paraban. Lo único que quería era alejarse lo más pronto de la torre, de la Hokage, de todo el mundo.
Cerró los ojos fuertemente cuando sintió que ya estaba lo suficientemente lejos para detenerse. Llegó a un claro del bosque libre de todo ruido que lo molestara. Se arrimó a un roble y calló sin importarle nada.
De pronto de la nada sintió una gota rozarle la mejilla. Luego dos, y por fin miles de gotas mojándolo completamente. La suave brisa dulce lo tranquilizó un poco, pero la imagen de las dos mujeres hablando de la posible muerte de su querida Tenten volvió a su mente como rayo.
Miró al cielo y después calló en cuenta que Tenten aun seguía esperando en casa a que volviera.
-"Tenten…"
……………………
Llegó a casa todo empapado, pero fue recibido por un enorme beso de su esposa.
-Te estaba esperando…- lo besó de nuevo pero no obtuvo lo que esperaba. En vez de oro dulce beso sintió como tomaba sus mejillas y la miraba directamente a los ojos. -¿Por qué no vas a la ducha y luego…?
-¿Tenten?- dijo interrumpiéndola de repente.
-¿Si?
Su voz se transformó completamente, se notaba la angustia y el miedo, pero sabia disimularlo demasiado bien como para que Tenten lo notara. Trataba de que las palabras fluyeran de lo más normal, pero no podía negarlo. Le asustaba decirlo.
-¿Qué te ocurre, Neji? Traes una expresión que no me gusta.
-No quiero…- susurró muy bajo pero lo suficiente para que Tenten pudiera oírlo.
-¿Neji?- sintió la mano de Neji atrapar la suya y guiándola al sofá de la sala. Se sentaron y la tomó de los hombros, mirándola directamente a los ojos achocolatados. Un ligero sonrojo cubrió las mejillas de la joven, pero no por vergüenza. Más bien de miedo por lo que podía oír.
-Tenten, si en el peor de los casos… tu vida corriera peligro por el embarazo, me refiero a… si sabes que vas a morir…-tomó un respiro hondo antes de decir lo que quería decir -¿Tú serias capaz de…?
-¿Neji, de que me hablas? Me estas asustando.- dijo con voz más angustiada que la anterior. Sentía su corazón latir fuertemente al tiempo que veía mover los labios del Hyuuga otra vez.
La miró y tomó su barbilla hasta que sus frentes se juntaron
-No quiero que te pase nada…- volvió a decir el joven Hyuuga
Pero en ese punto Tenten lo silencio dulcemente colocando un dedo en sus labios, con un par de lágrimas que ya se dejaban notar.
-¿Qué te dijo Tsunade-sama?- preguntó la joven sabiendo ya el porque del comportamiento de Neji.
Esta vez ninguno de los dos pudieron contener más las lágrimas. Neji sentía un nudo en la garganta, uno que se iba enroscando más y más hasta peder poco a poco la respiración y la voz.
-Las probabilidades de que… de que mueras durante el parto son… más de la mitad.
Más lágrimas dolorosamente pesadas como el acero cayeron por las mejillas de la pareja mientras se abrazaban. Aferrándose para nunca separarse.
-Tenten, sabes que te amo…- dijo aferrándose más al pequeño cuerpo…-Te amo mucho.
-Lo se, lo se…- contestó separándose un poco para que pudieran verse frente a frente. –aun no está nada escrito.
-Si te pasa algo yo... yo no se que haría- en ese momento habló con el corazón. Nunca antes Neji había hablado con el corazón como esa vez. Nunca pensó decir tales palabras. Nunca pensó sincerarse tanto. Pero tenía que decirlo, después podría ser muy tarde.
-Nada de eso va a pasar, te lo prometo- dijo dándole un beso en los labios, aferrándose a él con todas sus fuerzas, lo sintió temblar ligeramente, al igual que las lágrimas que ya comenzaban a perderse en el cuello de su blusa -… pero si sucede…- posó sus manos en las mejillas blancas del joven, acariciándolas levemente. Una expresión de ternura y cariño le devolvieron la mirada a Neji.-Si eso sucede, se que serás el mejor papá del mundo. Estoy segura de eso.
Ambos volvieron a abrazarse. Un abrazo largo y lleno de amor. Compartían caricias mientras el río de lágrimas no se detenía. El silencio reinaba, solo algunos sollozos ahogados se podían escuchar ligeramente.
