¡¡¡Ya llega el ansiado momento, damas y caballeros!!! ¡¡¡La boda de Naru-kun y Hina-chan!!!

Advertencia: Personajes, no míos T-T

Capítulo 7: La Boda

-¡Puf! ¡No puedo ponerme la corbata!-se quejaba Naruto intentando hacerse un nudo con poco éxito.- ¡Sasuke! ¡¿Me ayudas?!

El joven estaba en la casa de los Uchiha. Muy nervioso se encontraba y con ganas de salir corriendo.

-¡Espérate a que venga Sakura!-gritó desde la otra habitación.

-¡¿No será que tú tampoco sabes como ponértela?!

Al instante, apareció apoyado en la puerta Uchiha Sasuke. Vestía unos pantalones azul oscuro, una camisa blanca y unos zapatos negros elegantes. Además, tenía la corbata negra sin hacer alrededor del cuello.

-Eso a ti no te importa, dobe.-contestó Sasuke.

Fue entonces cuando el chico de cabello oscuro se dio cuenta que Naruto estaba temblando, lo que le impresionó.

-Oye, Naruto… ¿qué demonios te pasa?

El susodicho le dirigió una mirada llena de miedo y confusión. Parecía que…

-¿No estarás pensando en dejar plantada a Hinata?

Mientras, en casa de los Hyûga, un grupo de chicas estaban acicalando a la joven novia para su día especial.

-¡Estás guapísima, Hinata!-exclamó Yakumo impresionada por la belleza de Hinata. Yakumo llevaba un vestido con bastante escote, de color azul violáceo.

La nombrada sonrió ligeramente por el cumplido.

-¡Gracias! ¡Todo esto habría sido imposible sin vosotras!-dijo Hinata llena de orgullo por ellas.

-¡Sin nosotras no eres nada!-respondió Ino. Llevaba puesto un vestido morado claro con un fular en tono más oscuro por encima de los hombros.

Sakura al oír ese comentario se puso "negra". Por su parte, había elegido un vestido rojo y rosa "palabra de honor".

-¡Guarra! ¡No la digas esas cosas! ¡Se pondrá más nerviosa!-gritó la madrina del novio.

-Tranquila, Sakura. O asustarás a mi futura "cuñada".-expresó Tenten, la cual llevaba un vestido verde liso con escote de pico. Además, tenía el pelo suelto y ondulado.

Las chicas se rieron por este comentario. Neji y Hinata no eran hermanos pero habían vivido tantos años juntos que era como si lo fuesen.

De pronto, sonó el timbre de la casa.

-¡Ya voy yo!-gritó Hanabi con una sonrisa.

Corrió por el pasillo, dejando que el vestido rosa claro "doble" se elevase un poco. Esperó encontrarse con Konohamaru pero no fue así.

-Hola, Hanabi-san.-dijo la chica que estaba al otro lado de la puerta.-Traigo el ramo de la novia.

-¡Momiji! ¡Pasa, pasa!-contestó Hanabi haciéndose a un lado. El vestido de Momiji era tono melocotón con unas cintas alrededor de la cintura de color dorado.

La recién llegada entró un poco cortada.

-Por cierto, me he encontrado a unas personas en la puerta. Dicen que son conocidas vuestras.

Todas las mujeres fueron saliendo de la habitación para ver quiénes eran.

-¡Cuánto tiempo sin veros, chicas!

Ino abrió los ojos desmesuradamente.

-¡Temari! ¡Matsuri! ¡Zari!

-¡Qué alegría!

Las ninjas de la Arena fueron abrazándose con cada una de ellas. El encuentro fue muy emotivo.

-¿Y tú eres…?-formuló Zari, la novia de Kankurô.

-Es Momiji.-contestó Ino en su lugar.-La nueva conquista de Chôji.

Temari se quedó de piedra. ¿Ese chico había conseguido novia?

-¡No digas eso, Ino-san! ¡Solo somos amigos!

-¡Claro! ¡Entonces, ¿que hacíais el otro día en el parque?!-contestó Ino.

Momiji se quedó sin habla al instante, muy avergonzada.

-Hinata, estas perfecta.-comenzó Matsuri, intentando cambiar de tema.

En el pasillo aparecieron cuatro hombres.

Uno tenía 48 años. Llevaba chaqué negro con una corbata del mismo color.

Otro, con la misma edad que Tenten, vestía traje grisáceo, camisa blanca y pajarita blanca.

El tercero de 18, tenía unos pantalones negros con camisa del mismo color pero con corbata blanca.

Él último, el más anciano con 70 años vestía un kimono de ceremonia negro con el símbolo del clan. Estaba sujeto con un bastón.

-¿Ya estáis listas?-preguntó Neji impaciente.

-La boda comenzará en 20 minutos.-siguió Hiashi sudando.

Konohamaru se acercó a Hanabi y la dio un pequeño beso en los labios, a lo que todos los presentes lo secundaron con vítores.

-Nosotros ya nos vamos.-dijo Hanabi.

-¿Cómo vais a ir?-preguntó Yakumo poniéndose los tacones para dirigirse a su casa donde esperaba Lee.

-En moto. Konohamaru se sacó el carné.

Hiashi se sorprendió por esa confesión.

-¡¿En moto?! ¡Pues llevad casco!

Hanabi y Konohamaru asintieron y tras una despedida con la mano, partieron al Templo del Fuego. Yakumo salió corriendo para dirigirse a su casa y Sakura corrió con ella porque llegaba tarde para irse con el novio.

El hombre más anciano se acercó a Hinata, observando lo maravillosa que estaba.

-Hinata.

-Abuelo.

Se quedaron mirando un rato. Los dos habían estado muy unidos.

-Ejem, perdón pero… ¡YA NOS TENEMOS QUE IR!-gritó Hiashi nervioso.

En el Templo todo era color y belleza. La gente echándose fotos, reencuentros de amores, amigos, familiares, nuevas relaciones. Y por supuesto, impaciencia.

-¡Joder! ¡¿Cuándo vendrá Hinata?!-gritaba exasperado Kiba.

Iba muy elegante. Tenía el pelo peinado, un traje café muy oscuro y sin corbata.

-No te emociones.-sugirió Shino que vestía completamente de negro.

Estaba todo el mundo. Los líderes de los clanes, maestros Kages, amigos, monjes, incluso personas que solo cruzaron unas palabras con los novios.

Kiba dio una patada a una piedra que golpeó sin querer a Akamaru, quien tenía el pelaje muy blanco y una pajarita negra.

-¿Cuándo llega la novia?-preguntó el monje que oficiaría la ceremonia.

Shino y Kiba se dieron la vuelta y vieron a Sora (sale en relleno de Shippuden). Llevaba el hábito propio de los monjes del Templo del Fuego y tenía un rostro de serenidad y paciencia infinito.

-¡Sora-sama! Aún no lo sabemos.-confesó Hana vestida con un traje de camisa y pantalón color naranja con tacones blancos. Los Haimaru Sankyodai (Tres Hermanos Grises) también llevaban pajarita como Akamaru.

Junto en ese momento una niña gritó: ¡Ahí viene la novia!

Esa pequeña de 4 años era ni más ni menos que Sarutobi Akira, hija de Yûhi Kurenai y Sarutobi Asuma. Iba vestida de dama de honor junto con su hermano gemelo, Sarutobi Asuma II, quien era el "chico de las flores". Los dos estaban con su madre y con Ayame (la hija del Ichiraku), la esposa de Rokudaime, para prepararse con la novia.

Del coche negro con el símbolo del clan Hyûga, bajó el chofer, abrió la puerta para dejar ver a Hinata. Todo el mundo se quedó embobado.

Su vestido era de cuello "halther", blanco. Lo combinaba con un velo del mismo color y unos zapatos de tacón. El ramo era una preciosa combinación de nardos y jazmines.

-¿Estás preparada?-dijo su padre mientras mostraba su brazo para que se agarrase a él.

Ella asintió, se cogió fuertemente y comenzó a andar.

Al entrar en el Templo, todo el mundo se puso en pie. Sonaba una música celestial que tocaba su amiga Yakumo (para quienes no lo sepan, toca el piano), había velas encendidas, arreglos florales por todos lados; sin duda obra de los Yamanaka y de Momiji, y un ligero aroma a incienso.

Hinata caminaba casi mirando el suelo mientras Akira portaba los anillos y Asumita lanzaba flores a la alfombra. Cuando se percató de que había llegado al altar, alzó la mirada y vió a Naruto vestido con un chaqué parecido al de su padre y con una corbata anaranjada. A su lado se encontraban Sakura e Iruka (el padrino de Naruto) con un frac negro, casi llorando. Hanabi (la madrina de Hinata) colocaba el velo de Hinata para que no se estropease.

-Espero que cuides bien de ella.-dijo Hiashi al ofrecer la mano de su hija.

-Creo que ella me va a proteger más a mí.-contestó Naruto lanzando una sonrisa llena de ternura a Hinata.

Ambos se cogieron de las manos y miraron al frente para comenzar la ceremonia. La música dejó de sonar.

-¡Queridos hermanos de todos los lugares de este mundo! ¡Nos hemos reunido aquí para presenciar la unión de Uzumaki Naruto y Hyûga Hinata!-comenzó Sora con solemnidad.

La boda trascurría normal, sin problemas. Aunque no todos pensaban igual.

-¡Dios! ¡No se que hacer!-pensó Naruto angustiado.

*Comienzo Flash-back*

-¡Ya estoy aquí, Sasuke-kun, Naruto!-anunció Sakura entrando por la puerta de la residencia Uchiha.

-¡Por fin! ¡Cómo te enrollas!-contestó Sasuke.

Ella se acercó con un tic en el ojo, empezó a abrocharle la corbata, y lo hizo, ¡PERO DEMASIADO FUERTE!

-¡LA PRÓXIMA VEZ QUE ME LLAMES MARUJA, TE CORTO LOS…!-no acabo la frase porque vio a Naruto con cara de depresión.

-¡¿Y a ti que te pasa?!

-Está deprimido porque no sabe, justo ahora, si quiere casarse o no.-dijo Sasuke con la cara medio amoratada mientras se intentaba aflojar la corbata.

Sakura le dirigió una mirada impresionada.

-¡OH, NO! ¡OH, NO, NARUTO! ¡NO PUEDES DEJAR PLANTADA EN EL ALTAR A HINATA!

Naruto se tapó los oídos debido a los decibelios que soltaba Sakura.

-¡Naruto, la quieres demasiado como para hacer eso!-pronunció Sakura.

-Sí, pero…

Esa fue la gota que colmó el vaso.

-¡NI PEROS, NI HOSTIA! ¡AHORA TE ABROCHAS LA CORBATA, TE PONES LOS ZAPATOS Y VAS AL TEMPLO A CASARTE!-finalizó angustiada por la declaración.

*Fin del Flash-back*

-Incluso cuando caminábamos hacia el altar, me estaba clavando las uñas.-pensaba con más depresión.

-Ejem, Naruto-san-carraspeó Sora.- ¿Podría extender la mano izquierda?

Él lo hizo e Hinata extendió la misma. El monje ató, uniendo a los dos, un lazo rojo, símbolo del amor y la felicidad.

-¡Con este lazo rojo, no solo unimos dos familias, sino dos vidas que, con tesón y ternura, sabrán subsistir juntos en este mundo!

Naruto se sorprendió por estas palabras. Pronto llegó el momento esperado.

-Uzumaki Naruto, ¿quieres recibir a Hyûga Hinata como legitima esposa y prometes serle fiel en las alegrías y penas, en la salud y en la enfermedad, y así amarla y respetarla todos los días de tu vida?

Naruto tragó saliva. Sakura chasqueó la mano en caso necesario pero…

-Yo, Uzumaki Naruto, te recibo a ti, Hyûga Hinata como esposa y me entrego a ti, en la salud, en la prosperidad y en la adversidad y en la enfermedad, todos los días de mi vida. Por siempre jamás.-contestó Naruto poniéndole el anillo en el dedo anular de la mano izquierda. (En Japón es en esa mano).

Hinata sonrió y repitió:

-Yo, Hyûga Hinata, te recibo a ti, Uzumaki Naruto como esposo y me entrego a ti, en la salud, en la prosperidad y en la adversidad y en la enfermedad, todos los días de mi vida. Por siempre jamás.-finalizó poniéndole el anillo a Naruto.

Todo el Templo sonreía calidamente.

-Sin más dilación, por el poder que me ha concedido el Templo del Fuego, Yo, el monje Sora, os declaro marido y mujer.-finalizó-Podéis besaros mutuamente.

Naruto apartó el velo de la cara de Hinata, se inclinó y la dio un sencillo pero tierno beso en los labios que con gusto, ella correspondió.

Las campanas del Templo comenzaron a sonar, todos los asistentes silbaban, vitoreaban y aplaudían.

-¡Así se hace Naruto!-gritaba Kiba desde atrás del edificio.

-¡Me prometía a mí mismo que no iba a llorar!-decía Iruka con los ojos llorosos.-¡¡¡Buah!!!

Fuera del Templo, la gente charlaba y felicitaba a los familiares y amigos más cercanos a la pareja.

-Shikamaru, no deberías fumar.-regañó una mujer de 42 años con una cámara en las manos que llevaba un vestido fucsia.

-Mamá eres muy problemática.-contestó el chico dando una calada al cigarrillo.

Yoshino miró detrás de él y sonrió maliciosamente.

-No tanto como la persona que tienes detrás.-contestó con las cejas alzadas.

Él chico se giró y casi se traga el cigarrillo del susto.

-¡Temari!

La chica estaba tranquila y sosegada pero no por mucho tiempo.

-¡¿Sabes que eres más tonto que Naruto?!-comenzó gritando haciendo que la gente de alrededor se interesase por la conversación.

-¡Temari, por favor! ¡No seas problemática!

Ella puso los brazos en forma de jarra. Le dio una colleja que le tiró al suelo.

-¡¿Sabes que te digo?! ¡No quiero que me vuelvas a hablar en mi vida!-dicho esto se dio la vuelta con la cabeza alta y se marchó con sus futuras cuñadas.

Shikamaru se quedó tonto perdido. Toda la gente le estaba mirando y eso le molestó bastante. No podía dejar que una mujer le dejase así.

-¿Estas bien, hijo?-preguntó su padre vestido de traje y fumando un pitillo con Inoichi y Chôza.

Él no dijo nada. Se levantó y se marchó con su grupo.

-Parece que tu hijo la ha cagado, Shikaku.-dijo Inoichi preocupado.

-Seguro que se las ingenia para arreglarlo.-contestó Chôza.

Shikaku cerró los ojos y tiró el cigarro al suelo.

-Por cierto, Chôza, ¿Qué tal tu hijo con el pedazo bombón que se ha ligado?-formuló el Nara con entusiasmo cuando su esposa le tiró de la oreja.

El Akimichi se rió.

-Mi hijo no habla mucho de ello, pero bastante bien.

Alguien anunció que las puertas se iban a abrir. Los novios salieron agarrados del brazo, saludando y sonriendo. La gente comenzó a tirar arroz y pétalos de flores para que tuviesen suerte y prosperidad.

-Una foto, chicos.-anunció Namida Suzume, la sensei de Hinata y Sakura de clase. Era una artista empedernida y se encargaba del video y las fotos de la boda.

Ellos se estrecharon y se dieron un beso apasionado que quedó como foto principal para el álbum de los recuerdos.

Recibieron felicitaciones, consejos, firmaron autógrafos, se hicieron fotos…hasta que por fin pudieron marcharse al lugar donde se celebraría el convite.

¡¡¡Por fin se han casado!!! ¡¡¡Pero aún queda lo más gracioso e interesante!!! ¡¡¡ ¿Qué hará Shikamaru con Temari?!!! ¡¡¡ ¿Le pasará algo a Hanabi con Kiba?!!!

Si queréis averiguarlo, ved el último capítulo: "Porque estábamos destinados"

Reviews, Arigatou. Y ¡¡¡HAPPY NEW YEAR O FELIZ AÑO NUEVO 2010!!!