Estabamos todos almorzando el domingo, mi madre le manda rayos con los ojos a Edward y Carlisle tenia el seño fruncido sin entender en realidad la situación.

En los últimos días, mi madre había estado muy callada con nosotros, solo nos mandaba miradas de odio y rencor.

Me ponía nerviosa.

Baje los ojos a mi comida. ¿Cómo todo podía parecer estar bien?

Esa noche decidi hablar con mi madre. Ella tenia que enterder que de verdad me gustaba Edward el se había convertido en todo un mundo para mi, y no iba a dejarlo.

Pase junto al estudio decidida a hablar, pero escuche algo que me hizo detenerme.

-¿Qué opinas de mandar a Edward a estudiar a Londres?-dijo Esme mientras yo pegaba la oreja a la puerte mientras mi ceño se fruncia.

-¿tan lejos?-respondio Carlisle… ¿considerandolo?

-si. El quiere estudiar medicina. Y allá están las mejores universidades, Cariños. De verdad creo que el podría avanzar mucho mas haya que aquí. Podría terminar este ultimo año en Inglaterra.

-¿Qué hay de Bella?-pregunto Carlisle.

-ella quiere estudiar filosofía primero para ir pensándolo. Aquí hay suficientes universidades con eso, bebé.

-pero… no quiero separarlos. En el poco tiempo que llevan juntos se llevan como si fueron hermanos de sangre de verdad-dijo un muy nostálgico Carlisle.

-estaran bien-pude sentir como la voz de mi madre se endurecía.

-esta bien. Pero tendremos que discutirlo con ellos primero-respondio.

-no. Bebé, Edward eligirá mil veces quedarse aquí con sus torpes amigos que ir tras su carrera. Es menor de edad aun… si queremos que vaya, irá.

-no lo sé…

-Carlisle… ¿quieres o no lo mejor para Edward?

-si, quiero mas de lo mejor para mi hijo.

-ese es mi punto.

Pestañe un par de veces mientras me alejaba de la puerta. ¿alejarlo? ¿de mi?

Corri hacia su habitación y cerre la puerta con seguro.

-¿Qué sucede?-dijo mientras seguía concentrado en su trabajo de historia.

-mi mamá quiere mandarte a Londres-murmure en shock.

Sus ojos se ampliaron y conectaron con los mios.

-Carlisle no lo hará-parecia que se lo decía a el mismo mas que a mi.

-Edward acabo de escucharlos en el estudio, Carlisle de verdad lo esta considerando.

-esperemos a ver que pasa mañana-dijo dándome una sonrisa que no llego a sus ojos.

Esa noche dormi en la habitación de Edward, mientras el soñaba con quien sabe que, yo solo podía pensar en la persona en la que mi madre se había convertido.

A la mierda, Bella. No le importas en lo absoluto, solo quiere salvar su estúpida droga y su matrimonio llego de mentiras. Has tu vida, con o sin ella. Me dijo mi subconciente.

Y tenia razón. Con o sin mi madre yo haría lo que quisiera.

El lunes estaba en el instituto, aunque después del almuerzo no vi mas Edward, ni siquiera entre los pasillos.

Al llegar a casa, escuche los gritos que venían del estudio.

-NO QUIERO IR-gritaba Edward-Y NO ME VAS A OBLIGAR.

-EDWARD SOY TU PADRE Y HARAS LO QUE YO TE DIGA QUE HAGA.

-LO QUE TU DIGAS O LO QUE LA PERRA DE TU ESPOSA DIGA-y en ese momento mientras subia las escaleras escuche un fuerte golpe. Piel contra piel.

-no vuelvas a hablar así-le gruño Carlisle a mi novio.

-¿de quien fue la idea?-la voz de Edward cortaba como mil navajas-DIME-grito de nuevo.

-Edward ya arreglamos todo-dijo Carlisle después de unos minutos-te iras en dos días, así que ve empacando.

-no voy a ir.-repitio Edward.

-iras.

-¿disfrutando el espectáculo?-escuche la voz de mi madre en mi espalda, me gire para mirarla a los ojos.

-¿desde cuando eres así? Sabia que eras egoísta, y algo manipuladora… ¿pero mala, mamá? ¿desde cuando eres tan mala?

-Bella, cariño. Entenderas cuando cuando crescas-dijo y me dio una sonrisa.

-nunca te odie tanto como ahora-le dije mordaz mientras caminaba hacia mi habitación.

¿odiar a tu madre es pecado? Porque si es así ardere en el infierno.

Lagrimas salieron de mis ojos, sabiendo que no podía evitar que Edward se fuera, y todo era por mi culpa.

Por aceptar su estúpido trato. Por decirle el secreto de mi madre.

Hubiera dejado que la perra se drogara y Carlisle lo notara solo en ves de meterme tanto.

Suspire.

Escuche a edward moviéndose mas de la cuenta, despertándome a eso de las 3:00 am.

Camine en silencio hacia su cuarto para verlo empacando.

-¿Qué haces?-le pregunte.

-Bella, ve a tu cuarto, y empaca todas las cosas que puedas. Ahora.

-pero Edward.. ¿de que hablas?-dije aun aturdida por el sueño.

-Bella, nos vamos.-dijo un muy dedido Edward.

-¿estas loco? ¿adonde?-no encontraba la lógica a su alocado plan.

-lejos. Tu y yo. Saque todos nuestros documentos del estudio de Carlisle cuando se fue a dormir junto con Esme. Ve. Empaca.-y me lanzo dos grandes bolsas de viaje. -sacaremos todo el dinero que podamos de un cajero automatico, y luego nos iremos muy lejos.

Ahí me golpeo la realidad. Esta era la única forma de escapar. De mi madre. De su pasado horrible, de el futuro con esa drogadicta que sabia que tarde o temprano llegaría. Escapar de todo. Con Edward.

-esta bien-murmure mientras una sonrisa se pintaba en mis labios.-tu saltas, yo salto-dije citando al titanic.

Lo que hizo que Edward sonriera. Para luego besarme.

Corri en silencio a mi cuerto y comencé a empacar mi ropa, metiendo a golpes mis blusas y mis pantalones, luego mi ropa interior, mi laptop en otra de las bolsas. Llene mi mochila del instituto con todos los libros que pude hasta que senti a Edward en mi puerta.

-vamonos ahora-dijo mientras me sonreía.

Era una idea alocada, pero era la única forma de alejarnos de todo. Y de todos.

Al acercarnos a su auto me di cuenta de que la matricula era distinta.

-¿Qué paso con la matricula?

-despues de discutir con Carlisle, contacte a Jasper y a Emmet. Emmet heredo como 7 autos al morir-me dijo recordándome que el difunto padre de Emmet era uno de los hombres mas ricos del estado. Y que adoraba los autos-así que el sin ningún problemas le quito la matricula a uno de ellos y se la puso a mi auto a la media noche, y Jasper nos va a conseguir diplomas y documentos que digan que estamos graduados de la preparatoria con un hombre que conoce que puede falsificar hasta el alma, así que estaremos bien por ahora. Luego veremos, como trabajaremos y luego estudiar.

Él estaba armando nuestro futuro juntos, todo iba tan rápido.

Pestañe un par de veces y asentí. Mientras el arrancaba el auto, el cual era muy silencioso.

-¿estas segura de esto, Bella?-me miro a los ojos-¿de verdad quieres escapar conmigo?

-si, Edward. Quiero irme. Quiere alejarme de ella-y mis ojos volaron a la ventana del cuarto de Carlisle y Esme.

El asintió y me sonrió antes de darme un tierno beso en los labios. Y así nos alejamos de la mansión Cullen.

Senti como si un gran peso hubiera desaparecido de mis hombros, como todo el aire del planeta pudiera entrar en mis pulmones.

Edward condujo toda la noche, mientras hablábamos y reíamos.

-pondre la radio-dijo y comenzó a sonar Sunburn de Owl City.

-amo esa canción-grite y edward se rio.

-Yeah, but she got a tan and i got a sunburn-grito desafinando apropósito y haciéndome reir.

EPOV.

La risa de Bella era lo major del mundo, nunca le vi tan relajada. Nunca. Y menos pensé hacerlo mientras escapábamos de casa, muy lejos.

Yo y Bella contra el mundo. Sonreí con ese pensamiento.

Bella grito al escuchar como comenzaba otra canción de Owl City y comenzaba a cantarla.

-don't close your eyes cause your future is ready to shine-canto ella, y la letra concordaba con este momento-when can i see you again? Oh oh oh-canto con alegria.

Haciendome sonreir.

-te quiero, Bella-le susurre en la mano mientras depositaba un pequeño beso allí.

-y yo a ti, Edward-y ver su sonrisa enorme mientras íbamos camino hacia nuestra vida solos, era lo mejor del mundo.

Aunque aun quedaba mucho por hacer.

sorry chicas, es que mi computadora estaba muerta, y hoy reviviooo. asi que aqui esta.

SE FUERON JUNTOS QUE LINDO*-*

pero ahora es que faltan problemas para estos hermanastros ;) actualizo esta misma semana.